Capitulo 6

La tarde mas divertida de mis 16 años fue aquella de un día después cuando llegaste a mi casa después de clases, yo había abierto la puerta, te mire aun tenias esa mirada triste, pero no dijiste nada solo alzaste los hombres en señal de algo, no se tal vez un creo que me esperabas, yo solo pude sonreír y te invite a pasar, hotaru te vio ahí y se lanzo contra tus brazos te invito a ir a su cuarto y te perdí.

Muchas veces me pregunte por que nunca entraba al cuarto de mi hermana menor, como lo hacia ella, así que decidí entrar sin ninguna consideración, estaban sentadas enfrente del espejo, no niego que quise matar a hotaru cuando vi que te sostenía el cabello recomendandote que te lo cortaras, tu hermoso cabello era largo, mas largo que el de moka, llegaba casi hasta las rodillas y el de mi hermana a mitad de la espalda, di un grito y le dije que no cometiera aquella tontería, pero que podía entender yo en aquel momento si seguía siendo un infeliz ignorante de aquella enfermedad.

Mi hermana y yo nos enfrascamos en una discusión que a pesar de los años no olvido, ella estaba roja no se por que, si del enojo o de la pena, para mi que era por las dos, jamás había entrado a si a su cuarto y mucho menos le había opinado algo en temas de chicas, pero se trataba de ti, de lo hermoso que era tu cabello, de algo que en realidad me gustaba, pero ella no lo entendía así y comenzó a gritar

-como se que puede entrar a mi recamara así engendro, lárgate antes de que empiece a gritarle a mama, y le diga a toda la escuela que eres un pervertido-

-pervertido por que, además tu entras a mi recamara de la misma forma-

-y eso que yo soy más precavida, que hubiera pasado si nos hubiera encontrado desnudas-

-tiene como 5 minutos que subieron a tu cuarto-

-eso significa que sabes cuanto tiempo tarda una chica en desnudarse-

-claro, eso lo sabemos todos-

-claro eso es lo que dices tu, sabes que es lo que pasa que todos eso días que pasas espiando a serena por la ventana ya te volvieron un experto-

-cállate, no soy ningún experto en nada, y no espío a nadie-

-entonces que haces cuando te sientas con tu cobija en la ventana viendo la casa de enfrente-

-eso no es asunto tuyo, y no deberías decirlo enfrente de ella-

No supe por que pero me sentí apenado, como si hubiera estado desnudo delante de ti, por fin aquella torpe me había descubierto ante ti, ahora sabias que pasaba la mayor parte de mi tiempo observando tu casa, no supe que hacer así que Salí de casa, podría ir a ver a mis amigos, aunque sabia que se encontraría ahí amy, a final Zafiro y Diamante son hermanos de amy, aunque yo jamás la había tratado a ella, y eso que se la pasaba a lado de hotaru, hace un tiempo que había invitado a salir cotidianamente a amy, y no es que estuviera molesto con ella, pero saber lo que opinaba de ti no era grato.

Aquella tarde llegue a casa de Zafiro y solo estaba el, me sentí aliviado no quería pensar que tendría que volverá discutir con su hermana, me invito a platicar y su casa tenia tantos olores tan deliciosos, que me hizo volver a pensar en la caja polvorienta de la cocina. Pero lo olvide cuando el me pregunto por ti.

-mi hermana me comento que pelearon por una chica, pensé que salías con Amy, pero cuando le pregunte que si eran novios ella dijo que jamás se lo habías pedido-

-no es mi intención ser el novio de tu hermana, eso te molesta-

-no al contrario siento un gran alivio, esa niña es un monstruo, no me hubiera gustado tener que defenderte de ella-

-piensas lo mismo que yo de hotaru-

-pero tú te equivocas, tu hermana es muy linda, y aunque tiene un carácter algo diferente es muy tierno y justo-

-por favor Zafiro no me digas que te gusta mi hermanita-

-tendría algo de malo-

-no, sabes tu eres uno de los mas inteligentes del salón, podrías ayudarme con algo-

-me resultaba difícil creer que vinieras solo a conversar, pero no te pasara ninguna tarea-

-que sabes del cáncer-

-por que quieres saber-

-una persona que es importante para mí-

-no se mucho pero papa es doctor podemos preguntarle todo lo quieras-

La hora que tardo en llegar a comer el padre de Zafiro se me hizo eterna, y mucho mas cuando el me miro confundido al hacer de nuevo mi pregunta, pero intento explicarme todo lo que pudo, me explico que es un enfermedad dura, muy desgastante, ahora lo se ya lo viví, si yo que solo te apoyaba, tuve ganas de dejarme vencer supongo que tu también, después de lo que supe me disculpe y Salí corriendo a casa.

Aun estabas ahí, con el cabello mucho mas corto, estaba hasta el hombro, me asombre pero me di cuenta que no te había restado nada de hermosura, también supuse que querías cortar tu cabello antes de que se cayera, así que no hice ningún comentario, me senté a tu lado y te susurre a tu oído.

-te ves hermosa, después de la comida, intentaremos ver aquella caja-

Tu solo me sonreíste, ambos nos apresuramos a comer, tu mama había ido a vernos también, así que papa termino de comer y se fue a su trabajo, nuestras madres habían sentadose enfrente del televisor y yo con una escusa muy tonta hice que hatru fuera a buscar a Amy, así que nos escabullimos para entrar a la cocina.

Habías entrado sin hacer ningún ruido, te advertí que mama no dejaba que nadie mas allá de ella estuviera en la cocina a solas, habías entrado, me miraste con tus ojos miel y perdí la cordura me levante y el bote de harina cayo sobre mi llenándome de el completamente, no podía creerlo te reías y lo único que pude hacer fue aventarte harina, estabas empapada y al vernos la risa nos traiciono mucho mas, nuestra madres nos reprendieron, pero tu no dejabas de sonreír, valió la pena el primer intento de tener aquella caja.