Capitulo 7
Se que no debería estar diciendo lo mucho que me divertí en aquella tarde, pero verte llena de harina, riendo como en todo el tiempo que te conocía jamás lo hice, ver el rostro de tu padre lleno de lagrimas abrazándote y al mismo tiempo pidiendo perdón a mi madre, jamás había visto a un adulto llorar de aquella manera solo por que una personara riera, tu madre estaba algo confusa y la mía conmovida, en aquel momento no lo entendía, claro no entendía muchas cosas.
Tu padre había llegado minutos atrás, y sin percatarnos de ello, nosotros girábamos en un mundo alterno, un mundo que nos acompaño mucho tiempo después, cuando conocí, tu enfermedad y no la entendí desee no ser tan pequeño para lograr ayudarte, pero en aquella tarde, cando las personas lloraban por verte sonreír, con algo tan simple, desee no crecer jamás, ustedes se despidieron, y mi madre molesta me miraba, aunque las lagrimas aun se reflejaban en su rostro, ella no sabia pro que yo actuaba así, no entendía por que su único hijo, si aquel hijo que jamás se había interesado en su cocina, ahora asía locuras para entrar a aquel lugar.
-no quiero que llegues a lastimar a aquella niña, es una niña que no podría soportar que nadie la lastimara, aunque nadie se lo diga, aunque ella crea que no es frágil lo es-
En aquel momento no entendí muy bien las palabras de mama, en ese momento la felicidad me embriagaba, me llenaba de alegría, me sentía extasiado, ahora al transcurso de mucho años, puedo decirte con las mejores palabras lo que en aquellos momentos ni siquiera sabia como explicar. Pero aquella felicidad no duro mucho, la puerta fue la quela rompió, aunque no puedo echarle la culpa a un objeto sin vida, fue el ruido que provoco ala persona que lo toco, el que me saco de aquel momento feliz.
-Amy-
-es todo lo que dirás, no me invitaras a entrar-
-lo lamento es que es tarde y no esperaba que vinieras-
-Zafiro me dijo que estuviste en casa, y… bueno yo pensé… y ahora se que tu y yo…-
-es fácil de decir, tú y yo no salimos, no somos novios-
-es fácil de decir para ti, pero para mi no lo es, debiste de dejarlo claro desde un principio-
-Amy… quítate de la puerta darien, últimamente te has convertido en todo un patán, si mama se diera cuenta de cómo te comportas con mis amigas, puedo asegurarte que te encerraría en una escuela militar, Amy pasa podemos comer un poco de pay en mi cuarto-
-gracias, pero vine a habla un momento con darien… sobre algo que le pregunto hoy a Zafiro… en seguida iré a tu cuarto-
La mirada de Amy, era triste pero aquella tristeza se me hacia tan insignificante si la comparaba con la que tenían tus ojos, en aquel instante, no me importaba lastimar a nadie mas, o yo no sentía que la lastimara, no sentía que lastimara a nadie si le decía la verdad, es mas no recuerdo jamás haber insinuado al menos que ella y yo fuéramos novios o algo por el estilo, hotaru por única ocasión se había ido sin decir ninguna frase irónica o que simulara serlo, supuse que ella sabia algo sobre lo decepcionada que estaría Amy
-no quiero que tengas problemas con tu hermana así que preferí decir eso… Zafiro la vio hoy… le ha dicho sobre tu pregunta… … … y el cáncer-
-tu hermano te ha dicho lo que hablamos hoy-
-solo me ha dicho que no quiere que me ilusione con algo que no es-
-el tiene razón, yo jamás te he pedido que seas mi novia, y tampoco te he insinuado algo sobre salir, eres solo una amiga, así que no te confundas-
Pude haber dicho cosas mucho mas sensibles, alguna que no lastimara tanto como las que dije en aquel momento, lo que causo que me abofetearan, que me gritaran muchas cosas, mas allá de patán, insensible, incluso idiota… aun así estaba mas que feliz por haber dejado claro que no había nada entre ella y yo, que aunque tu no lo supieras yo no deseaba malos entendidos. Grave error, por que amy los provoco, por haberle roto el corazón.
Al día siguiente me decidí a darte una sorpresa me pararía muy temprano y entraría a la cocina sigilosamente a robar aquella caja polvorienta, pero fuiste tu mucho mas inteligente, a pesar del frio que hacia, aventabas pequeñas piedras en mi ventana, cuando me asome y te vi parada debajo de ella, el corazón se me rompió, estallo en pedazos y cada uno de ellos te amaba, baje corriendo no recuerdo de donde saque la destreza para bajar inmediatamente y no ser escuchado, cuando iba a gritar tu nombre para abrazarte mientras mi boca hacia el amor pronunciando tu nombre tu la detuviste con tu dedo y me silenciaste.
-sh, shh, entremos por aquella caja-
-por que tanta urgencia-
-shh, shhh, cuando la tengamos te lo diré-
No dije nada mas, seguí tus ordenes, te deje entrar, ahora que lo pienso dejarte entrar aquella mañana fue como si yo mismo te hubiera dejado entrar a mi vida, mi casa, mi corazón, y te diera permiso para que tiempo después lo rompieras, lo remendaras y te quedaras con mi corazón. Buscamos por toda la cocina silenciosamente, hasta que debajo del lavabo en una bolsa negra y cubierta con los botes de los limpiadores y demás la hallaste, tu sonrisa se ilumino, tus ojos dejaron por un momento la tristeza y yo simplemente estuve feliz. Gritamos por el hallazgo, y abrimos aquella caja, lo único que logro opacar nuestro descubrimiento en aquel momento fue la llegada de mama y su mirada de desaprobación.
