Los celos arden y el amor duele I

ERIOL POV

Mes tras mes, todo se había convertido en un verdadero infierno, todo gracias a la maldita perra de Tomoyo.

-Eriol-me llamo con su melodiosa voz.

-¿qué mierda quieres?-rugí, no estaba de humor para nadie y menos para esa zorra con cara de princesa.

Ella puso una mueca de fastidio-¡hey! Será mejor que le vayas bajándole, aquí la que manda soy yo-rodé los ojos.

-me da igual-respondí con antipatía-dime de una buena puta vez que quieres y lárgate no tengo tu maldito tiempo-ok mi humor era peor que el de un perro rabioso, el único capaz de aguatarme en esos momento era Shaoran.

Tomoyo me miro con reproche, pero me valió-ya no importa, si no quieres hacer las cosas no tienes porque ponerte así-me reprocho, pero una vez más la ignore.

-como sea-comencé a caminar ignorando sus quejas, no quería hablar con nadie, mi enojo y mis celos se estaban llevando mi cordura poco a poco.

Camine dejando a Tomoyo hablando sola, no quería escucharla, no quería hablar con nadie, quería estar solo y tal vez fumar un cigarro o beber un buen trago que quemara mi garganta hasta dejar de sentir ese maldito nudo que siento al saber que esta con otro.

Llegue a mi cuarto y cerré con seguro la puerta ya que no quería ser molestado, controle las ganas de agarrar todas mis armas e ir en busca del infeliz que robo el amor de MI Tomoyo.

El sonido de mi celular me saco de mis pensamientos homicidas, lo tome y pude ver en el identificador de llamadas el nombre de Syaoran.

-¿qué quieres?-conteste de mala gana.

-¿sigues de mal humor?-escuche las voz de Syaoran y chasquee la lengua-ok ya no digo nada, pero creo saber qué es lo que te hace falta-cerré los ojos con fuerza.

-no quiero nada-dije entre dientes.

-Eriol ¡te lo advertí!-apreté los puños ¿por qué mierda no le hice caso a Syaoran? Él ha vivido más que yo, él sabe más que yo.

-si vas a regañarme mejor ahórrate el discursito, de verdad no tengo ganas de escucharlo ¡fue mi culpa! ¡Mi maldita culpa!-golpee el colchón tratando de desahogar toda mi furia y frustración.

-ok, ok ya escuche, pero no te hable para regañarte si no para decirte que si quieres ir al campo de tiro esta noche y si tanto deseo tienes de algo pues vamos a un bar y punto-hablo con toda la tranquilidad del mundo.

-de acuerdo-acepte, necesitaba un respiro urgente.

ooooooOoooooo

La noche había llegado y Syaoran yo habíamos ido a un lugar despejado para poder practicar nuestro tiro. Pusimos un montón de latas y les disparábamos en la obscuridad de la noche.

-Eriol, creo que ya es hora de irnos-aviso Syaoran, lo mire y asentí.

-¿cómo rayos lo haces?-le pregunte a Syaoran, sabía que era un tema difícil de tocar, pero necesitaba un concejo.

-¿A qué te refieres?-pregunto guardando su arma.

Guarde silencio un par de segundos meditando sobre la manera de abordar el tema sin herir tanto a Syaoran, al final me arrepentí-me refiero a que tú no te enamoraste de Sakura-decidí no tocar el tema que inicialmente quería tocar.

-aunque lo haga se que tristemente esta fuera de mi alcance- me detuve un segundo, lo conocía demasiado bien como para leer entre líneas lo que me acababa de decir-¡Quieres decir que te enamoraste de Sakura!-me levante bruscamente gritando.

-Eriol cállate-me ordeno Syaoran, pero lo pase por alto ya que aún no asimilaba lo que acababa de ocurrir-no quiero decir que me enamore de ella, solo que surgieron algunos sentimientos parecidos al afecto-dijo mirando al cielo como si eso fuese lo más interesante del mundo.

-p-pero ¿Cuándo?-pregunte algo ido, en mi mente aún no cabía esa posibilidad.

-¿qué importa?-gruño ignorándome.

Ambos subimos al coche, pero ninguno de los dos hablaba, yo trataba de asimilar las cosas mientras, que él parecía no querer hablar mucho.

-pero la amas ¿no?-rompí el silencio.

Syaoran se encogió de hombros-prefiero no hablar de eso-cortó la conversación.

Los observe aún algo sorprendido, pero deje ese tema por la paz.

Syaoran es mi mejor amigo y lo que esperaba era que tuviera un futuro mejor, él ya había pasado por muchas cosas malas en su juventud y se vio obligado a madurar a una temprana edad, la tragedia se llevo con ella la felicidad del castaño y su personalidad, a pesar de que Syaoran nunca fue el más educado ni el más parlanchín tampoco era tan frio ni tan cruel, siempre llevaba una personalidad relajada para la mayoría de las cosas, su pasado afecto su presente y está arruinando su futuro.

-¿a dónde vamos?-le pregunte ya más calmado.

-pensé que querías beber algo-me sonrió, definitivamente Syaoran estaba volviendo a ser el mismo de antes.

-por supuesto-acepte la propuesta sonriendo igual, de verdad quería recuperar a mi amigo.

ooooooOoooooo

Al llegar al bar ambos comenzamos a hablar de diversos temas y varias trivialidades, estar de esa forma me recordaba lo viejos tiempos y durante ese tiempo todo mi ánimo subió notablemente.

-así que tu hermana Nakuru sigue igual, ella nunca va cambiar-comenzó a reír una vez más.

-sabes que eso es imposible-le dije comenzado a reír igual-extrañaba esto-le dije con sinceridad.

-lo sé, hace mucho que no lo hacíamos ¿verdad?-le dio una calada a su cigarrillo-parece que ya estas de mejor humor-me miro.

-si, realmente me siento mucho mejor-respondí mirando al techo-las chicas entrarán pronto a la Universidad-comente prendiendo un cigarro-voy a extrañar a Tomoyo, pero creo que nunca pudo haber nada entre nosotros, las empresas de mi padre se han levantado poco a poco y ahora está progresando rápidamente así que lo más seguro es que entre a trabajar con él-comente mirando de reojo a Syaoran.

-me alegra que tu vida comience a mejorar-me dijo con una leve sonrisa.

Lo mire unos instantes-Syaoran-pronuncie su nombre con seriedad-creo que deberías olvidarte de todo y rehacer tu vida-le recomendé, pero lo único que conseguí fue una mirada llena de odio.

-no puedo-respondió con frialdad-lo que hago no es solo por venganza, sino por el bienestar de las únicas personas que me quedan, si no hago algo ¡las matarán!-el horror en su mirada lo pude identificar a la perfección.

Mire la copa que me acababa de traer el bar ténder- lo sé-respondí-pero tú también mereces ser feliz, mereces algo mejor-le mire a los ojos-ya hiciste suficiente por esas personas-en mi voz de denotaba la preocupación.

Él suspiro-no ha sido suficiente, sabes a la perfección que estoy dispuesto a todo porque no les pase nada, porque lo único que quiero es que sean felices-se quedo callado unos segundos y antes de que pudiera protestar el prosiguió-pero prometo que el día que todo esto acabe volveré a hacer mi vida, pero por el momento lo menos importante soy yo-en su mirada se reflejaba la decisión, él no se iba a retractar nunca.

Me quede sin palabras, Syaoran era más necio que una mula, era obvio que no podría hacerlo entrar en razón ni a golpes. Él era la persona más noble que he conocido, está dispuesto a dar su vida por los demás sin pensarlo dos veces, eso es algo que pocas personas están dispuestos a hacer.

-oye que te parece si hacemos una competencia-me sugirió-a la mierda el conductor designado, la casa de Tomoyo y Sakura está cerca podemos ir caminado, además podemos dejar el coche aquí, supongo y espero que no se lo robarán-le sonreí.

-es obvio que yo ganare-presumí.

Syaoran esbozo una sonría arrogante-eso nunca.

Y así fue como pedimos un trago de tequila, era obvio que hoy nos íbamos a quemar todo el dinero que teníamos en alcohol.

oooooooOoooooo

Nos reíamos como locos de cada estupidez que se nos ocurría, lo que era una clara señal de que ya habíamos agotado hasta las reservas del bar.

-oye Eriol creo que ya es hora de que nos vallamos-la voz de Syaoran delataba lo ebrio que estaba y yo no estaba mejor que él, anquen no lo admitiera abiertamente era seguro que él tenía un poco más de resistencia que yo.

Me trate de levantar pero el repentino mareo no me dejo hacerlo del todo, con ayuda de la barra logre ponerme de pie, pero caminar seguramente sería una tarea difícil.

-creo que las últimas tres copas fueron un error-dijo Syaoran sosteniéndose de la barra igual que yo.

Me comencé a reír de la nada seguido de Syaoran, bien creo que esta vez si nos excedimos, milagrosamente aún no habíamos terminado vomitando todo el piso del bar.

-¿qué hora es?-pregunte comenzando a caminar tratando de no caerme en el intento.

-las 4:35 am-respondió Syaoran, comenzando a caminar igual que yo.

Ambos salimos del bar y comenzamos a tambalearnos por las desoladas calles hasta que llegamos a la zona residencial.

-me recuerda al lugar donde solía vivir-comente y Syaoran sonrió.

-¿recuerdas la primera vez que tomamos de esta manera?-me pregunto Syaoran.

-como olvidarlo, tu padre y él mío casi nos matan y nuestras madres estaban furiosas, nunca podre olvidar esa noche-le conteste-al vernos llegar así tu padre le hablo al mío y cuando nos estaban regañado nos quedamos dormidos-me comencé a reír.

-creo que fue una de las pocas locuras que hice de joven-dijo Syaoran-las cosas eran un poco más fácil entonces ¿no crees?-me pidió mi opinión.

Yo asentí-era bastante divertido meternos en problemas.

-creo que ahora nos meteremos en más problemas-confeso Syaoran.

ooooooOoooooo

Llegue a la mansión de Tomoyo y entre a la casa con sumo cuidado de no tropezarme ni hacer ruido, pero mis intentos se vieron frustrados cuando de la nada apareció una mesa con la que tropecé y de paso tiré el florero que estaba en esta.

Escuche unos pasos en las escaleras y de repente la luz se prendió cegándome completamente.

-¿qué haces a estas horas?-esa voz era…de Tomoyo-¿sabes qué hora es acaso?-me regaño y yo me reí, se veía sumamente adorable enojada.

-me gusta cuándo te enojas-me acerque a ella.

-¿pero de qué rayos hablas?-rugió furiosa, cosa que ignore por completo y me acerque a ella hasta quedar frente a ella-tus ojos son preciosos-le dije mirándola fijamente.

Se sonrojo fuertemente-estas borracho-aseguro viéndome fijamente.

Chasque la legua y seguí mi camino a mi cuarto, pero las escaleras eran una tarea casi imposible-malditas escaleras- gruñí pero un fuerte mareo me sobrevino y por poco termino cayendo, si no hubiese sido por Tomoyo que me sujeto.

-eres un imbécil-espeto molesta-¿cómo llegas hasta estas horas y en este estado?-me reclamo.

-tengo sueño-le conteste tallándome los ojos y bostezando.

-vamos a tu cuarto-me sostuvo y me ayudo a caminar hasta su cuarto, pero aproveche la situación para abrazarla-¿qué haces?-me pregunto al sentir mi abrazo.

-me gusta el olor de tu cabello-aspire ese aroma tan suyo de ella.

-estás loco-me contesto separándose de mí y dándome la espalda.

Un denso silencio se formo camino a mi cuarto, ambos entramos y Tomoyo me ayudo a acostarme, me quito los zapatos y me arropo, pero justamente en esos momentos me di cuenta de que sus hermosos ojos amatistas no brillaban como de costumbre.

La tome de la muñeca y la atraje hacia mi-¿qué fue lo que te paso?-pregunte con mi firme agarre.

En su mirada mostro sorpresa-nada-trató de zafarse de mí agarre.

-a mi no me mientes-exprese con frialdad y seguridad en mis palabras-algo te paso-afirme-¿qué fue?-indague viéndola directamente a los ojos.

Un largo rato lleno de silenció paso, ella seguía sin hablar, los minutos parecieron eternos. Sus ojos se comenzaron a humedecerse y de sus preciosos labios comenzaron a salir unos pequeños sollozos.

-renuncio-sollozo-renuncio-repitió y se aventó directo sobre mis brazos-si mi madre se entera-hipo-ella se va molestar mucho-escondió su rostro en mi pecho y siguió llorando.

-tranquila-le dije acariciando su cabello-¿quién renuncio?-pregunte tratando de calmarla.

Ella se tranquilizo y se seco las lágrimas-mi maestro de canto y piano-respondió ya más tranquila.

-pero si tu cantas precioso-le conteste abrazándola y pegándola más a mí.

-¡eso ya lo sé!-grito ye en ese momento tape su boca.

-shhhh-la calle-si alguien sabe que llegue en este estado me van a despedir-le dije un tanto molesto.

-no te preocupes, no hay nadie en la casa-me respondió-además eso es tu culpa, no debiste llegar en ese estado si sabías los problemas que eso te ocasionaría-protesto.

-no me regañes-puse cara de borrego a medio morir.

-eres peor que un niño pequeño-me reprocho haciendo un puchero.

-soy adorable, lo sé-me auto alabe.

-soy buena cantando, lo admito, pero en lo que soy pésima es en el mendigo piano-gruño molesta.

-piano-repetí-pero si tocarlo es muy fácil-le dije mirándola directamente a los ojos.

-¿fácil?-parecía ofendida-para mí no lo es ¡me caga el puto piano!-no pude evitar reírme por su comentario.

La observe, estaba avergonzada, más sin embargo yo no podía dejar de reírme, ella era siempre tan dulce, que nunca la había podido imaginar hablando de esa manera, ella no era la persona perfecta que parecía ser, era por esa razón que me encantaba, el ser tan imperfecta era lo que la hacía tan adorable y encantadora como ninguna otra.

-¿Qué te da tanta gracia?-pregunto inflando las mejillas-¡bah! Esta borracho, seguramente es otro de tus torpes delirios a causa del alcohol-se levanto de la cama, pero justo antes de que se fuera la sujete del brazo nuevamente.

-no te vayas-la detuve-no quiero que te vayas, por favor-le suplique, ella me miro con sus ojos brillando-yo sé tocar el piano y puedo enseñarte si es lo que quieres, pero por favor quédate, aunque sea por unos segundos más-sus mejillas se tiñeron de rojo y se acerco a mí.

Ella me miro fijamente y se acerco, la sujete más fuerte y la jale hacia mí, por lo que ella cayó sobre mí, no pude resistirme más, su rostro estaba sonrojado y sus labios entre abiertos, me pidan a gritos que la besara.

-lo siento-me disculpe y la bese, no me importo nada más que besarla.

Ella se quedo completamente paralizada, pero no me importo yo la seguí besando, hasta que sentí como poco a poco la conciencia me fue abandonado.

ooooooOoooooo

TOMOYO POV

Mientras tomaba mi desayuno comencé a sentir que los nervios me invadían, solo tenía la esperanza de que Eriol estuviera tan borracho que no se acordara para nada de lo que paso la noche anterior.

Tome un sorbo de café tratando de desviar mis pensamientos a cualquier cosa que no fuese el desgraciado de Eriol.

-Maldito Gato-pensé llevándome los dedos a mis labios, justo donde el imbécil me había besado.

Supuse que esta mañana se levantaría con una resaca de los mil demonios, por lo que esa sería mi venganza perfecta. Una sonrisa maliciosa se asomo por mis labios.

Pero a pesar de todo no podía olvidar lo que la noche anterior había pasado.

Flash Back

Estaba preocupada por la llamada que había recibido esa noche, era mi maestro de piano y canto, me dijo que tocaba horrible y que ya no quería seguir dándome clases, eso me había dejado completamente triste ¿qué iba a decirle a mi madre ahora?¿qué otro maestro renuncio? No podía.

Me dormí como a las 10:30 de la noche, era la noche libre de los sirvientes así que solo estábamos Eriol y yo.

Desperté a las 3:30 a.m. debido a que Sakura me llamo a mi celular.

-¿qué pasa?-pregunte adormilada.

-¡Tomoyo!-chillo Sakura al otro lado de la línea-me alegra que me contestes-suspiro aliviada.

-¿por qué?-pregunte algo desconcertada-¿paso algo malo?-me apresure a averiguar.

-no es eso-respondió y me sentí más aliviada-es que Syaoran no ha llegado a casa y pensé que estaba en tu casa con Eriol-expreso algo nerviosa.

-¿Eriol?-¿acaso no se suponía que él estaba en durmiendo en su cuarto?-espera te llamo en un momento-colgué.

Me levante y fui directo a su habitación. Toque varias veces pero al ver que nadie contestaba me adentre a buscar, pero su cama estaba tendida y no había nadie. Tome el teléfono y le marque a Sakura.

-Eriol tampoco está en su cuarto-conteste tratando de disimular la preocupación, hasta que se me ocurrió una idea-¿por qué lo estas buscando?-sonreí juguetonamente.

-este…pues…es que mañana debo salir temprano y tenía que avisarle, pero aún no llega-dijo con algo de nerviosismo.

-aún no le dices ¿verdad?-afirme con seriedad, ese era un tema delicado.

-¿para qué? Syaoran está bien advertido de que no se puede enamorar, además lo nuestro no es algo serio-sentencio ella.

-Sakura yo no creo que el problema sea el hecho de que él se enamore, pero ¿qué pasa si tú te enamoras?-ella guardo silencio-además una cosa es no decirle la verdad y otra es jugar con él-Sakura tardo unos segundos en responder.

-yo no juego con él-aseguro firme-él está completamente consiente de todo lo que está pasando entre nosotros además ¿y que si lo lastimo?-se pudo a la defensiva.

-la cosa no es lastimarlo, si no lastimarte a ti misma-suspire-mira Sakura, no te regaño, pero piensa un poco más las cosas, deberías terminar con todo, si no le contaras la verdad al menos termina con todo antes de que ambos terminen mal-le aconseje, pero ella no pareció querer contestarme.

-nos vemos mañana-corto la llamada.

Moví la cabeza e hice una mueca en forma reproche, Sakura no comprendía en lo más mínimo las consecuencias que sus actos podrían traer, ella era mi prima y la quería mucho, pero no siempre he aprobado todos sus actos, pronto seremos dueñas de grandes empresas, la responsabilidad era bastante grande y ya no podíamos pensar solo en nosotras mismas, había que pensar en el futuro de las empresas y de la gente de trabajaba en ella.

Escuche la puerta abrirse y sentí miedo, estaba sola en casa y el imbécil de Eriol no estaba, ¿qué haría yo sola? ¿Cómo me defendería? Tenía miedo, mucho miedo.

Caminé con cautela por el pasillo, tal vez había una forma de salir sin que la persona que acaba de entrar me viera, pero justo en ese momento escuche un fuerte impacto de una mesa y un florero romperse. Busque con la mirada el lugar de donde se había escuchado el impacto, y pude distinguir una figura que reconocí casi al instante era…Eriol.

Prendí la luz y le reclame por la hora y el estado en el que estaba. ¡Hablando de irresponsables! Lo lleve a su cuarto ya que casi no podía ni caminar, no solo le bastó con llegar tarde si no que también llego en estado de ebriedad, me sentía tan molesta que tenía ganas de golpearlo hasta mandarlo al hospital más cercano, fue en ese momento cuando algo apareció en mi mente.

¿Y si estaba con alguien? ¿Quién es la maldita perra que osa tocar a MI guardaespaldas?

Todos esos pensamientos desaparecieron tan rápido como llegarón ¿por qué había pensado eso? Eriol era mi guardaespaldas pero aparte de eso no era nada mío, él solo cumplía con su responsabilidad. Algo en mi pecho dolía mucho cuando pensaba en eso.

Me tomo de la muñeca y me jalo hacia él-¿qué fue lo que paso?-lo mire con sorpresa ¡cómo pudo adivinar que me pasaba algo!

-nada-trate de zafarme de su agarre, pero me fue imposible.

Él sigo insistiendo en que le dijera que me pasaba, fue en ese momento cuando otro pensamiento me asalto.

¿Será cierto? ¿Tu ya tienes a quién amar? ¿La tratas igual que a mí o mejor?

Me sorprendí ante ente estos nuevos pensamientos.

Su insistencia dio frutos, mis ojos se comenzaron a empañar y para cuando me di cuenta ya le había contado todo y hasta lo había abrazado, pero fue unos minutos después cuando ocurrió, él me beso y luego se quedo dormido, y yo salí corriendo de su cuarto.

Fin del Flash Back

Si definitivo, el muy maldito me las iba a pagar.

Me levante después de acabar de desayunar y me dirigí a su cuarto, abrí la puerta y lo encontré completamente dormido ¡cómo el malnacido si pudo dormir! ¡Yo no pude dormir después de que el imbécil me beso!

Controle mis ganas de aventarme y ahorcarlo o de aventarme sobre él y besarlo ¿en que pienso?, definitivo, Eriol va a saber lo que es amar a dios en tierra santa.

-¡Levante!-le grite al oído, al momento él se levanto completamente aturdido.

-p-pero… ¿qué rayos?-parecía confundido, parpadeo un poco y luego me observo-¿Tomoyo?-pregunto con sus ojos zafiro mirándome fijamente.

-ya es tarde y tengo muchas cosas que hacer, tengo que ir a manicurista, también al salón de belleza y tengo que ir a comprar un par de encargos de mi madre-enumere-y sin olvidar que voy a buscar un regalo para Raito porque cumplimos un mes más justos-continúe, pero Eriol parecía no escucharme más.

-¿solo para eso me despiertas?-mascullo molesto y volviéndose a acostar-¡mi cabeza!-se quejo y yo sonreí.

-te quiero abajo en 10 minutos-ordene mientras que me encamine para salir de su cuarto-Eriol-pronuncie su nombre y me detuve-gracias-le agradecí por haberme consolado anoche.

Él me miro confundido, pero yo me salí sin decir más.

ooooooOoooooo

Eriol bajo a los 15 minutos de que yo lo desperté, no nos dirigimos ninguna palabra, solo subimos a la camioneta, yo no tenía muchas ganas de hablar. Fuimos a todos los lados que le había ordenado esa mañana, al final pase a la empresa de mi madre para hablar con ella y contarle lo de mi maestro, pero estaba muy ocupada para atenderme así que me tuve que ir.

El resto del día pasó bastante rápido y finalmente llego mí tan ansiada hora para poder ver a Raito, ambos quedamos de vernos en el centro comercial por las fuentes, aunque claro iba acompañada por Eriol.

-Raito-lo abrace, pero él se alejo de mi.

-Tomoyo ya sabes que me molesta que me abraces en público-se alejo de mi.

-¡oh! si lo siento-me disculpe sonrojada.

-Vamos a comer-le dije con una sonrisa y él asintió.

Justo cuando estábamos comiendo, él se me quedo viendo, así que le ofrecí un poco de mi plato.

-si sigues comiendo así, te vas a poner más gorda de lo que estas-al principio pensé que era una broma, pero al ver su fría expresión supe que no era así.

Deje él plato a un lado, el hambre se me había quitado por completo, no tenía ganas de hacer nada más, supongo que nuestra cita termino antes de empezar.

Busque en mi bolsa el regalo que le había comprado y se lo entregue, él lo abrió y lo miro con detenimiento, era un reloj, no era muy caro, pero a mí me pareció bonito.

-si vas a comprarme baratijas, mejor no me compres nada-espeto molesto y se levanto de su lugar-no vemos luego, cuando verdaderamente quieras demostrarme tu amor-se fue sin decir nada más dejándome sola en el restaurante.

Me levante y camine hacia la salida donde me esperaba Eriol, el cual pareció sorprendido por la rapidez con la que salí y que acabo la cita.

-vamos-ordene tratando de que la voz no se me quebrara.

Eriol me observo sin decir una palabra, ambos subimos a la camioneta. Trate de no quebrarme frente a Eriol, pero no pude evitar derramar un par de lagrimas en el camino, siempre tratando de que Eriol no se diera cuenta.

Definitivamente el amor duele.


Bueno aquei les traigo un nuevo capítulo de este lindo fic, este capítulo está dividido en 2 o 3 partes ya que me salió mucho más largo de lo que esperaba u.u.

Gracias a lo que dejaron sus lindo Reviews y bueno espero no decepcionarlos con este capi.

Ya había escrito este capítulo hace tiempo, pero no lo subí debido a que lo exámenes ya van a comenzar y cada maestro se puso exigente, por lo que no tuve tiempo para nada más que para hacer tarea, eran 16 actividades cada una bastante extensa, un resumen un glosario y notas periodísticas con comentarios con nuestras propias palabras, así que fue ralamente duro acabar todo eso en 3 días XD, además mañana tengo mis exámenes D: por lo que no sé hasta cuando valla a poder, por lo que no prometo actualizar rápido pero daré mi mejor esfuerzo.