HOLA!
Bueno he tardado algo en subir este capitulo… recién lo termine y bueno que les digo yo creo que los demás también tardaran algo u.u se ha ido mi inspiración y no se que hacer con estos dos bellos seres enamorados… bueno espero los grandes Señores me iluminen y lleguen rápido las ideas….
Por ahora los dejó que disfruten de este capitulo.
CAPITULO V: Celos…
El día inicio y Dasha ya se encontraba disponiendo el desayuno, ya eran alrededor de las 9 y Saga aún no despertaba, normalmente estaba fuera de su habitación a las 8. No le dio mucha importancia, quizá termino muy cansado. Llegaron las 10 y Saga aun no salía, así que la reina se aventuro a investigar que pasaba con su esposo. Llego a la habitación de Saga donde toco la puerta esperando su respuesta, no escucho nada por unos segundos pero pronto se hizo sonar la perilla de la puerta que se abre un poco permitiendo ver quien era.
-¿si? –cuestiona Saga sin que la puerta estuviese complemente abierta, apenas y se veía una parte de su rostro, la reina logro notar que solo llevaba un pantalón lo que la desconcertó, inclusive se sentía fresco en el castillo, ¿Cómo era posible que su esposo estuviera tan "primaveral"?
-¿todo esta bien? No ha bajado a desayunar –se atreve a decía Dasha intentando no prestar atención a los intentos de su esposo por evitar cualquier contacto.
-si… sólo que no tengo ánimos de bajar… ni se me apetece la comida, si gusta desayune y yo después como algo –responde Saga, pese a la actitud evasiva su voz no mostraba eso, era amable e inclusive tranquila.
-¿está seguro? –cuestiona Dasha pero en ese instante aparece Martí haciendo una leve reverencia a ambos.
-Dasha… el embajador esta aquí, lo pase a la sala principal –anuncia Marti.
-Gracias Martí, en un segundo voy –responde la Dama.
-estoy seguro princesa… no quiero desayunar, vaya a atender a su invitado.. –tras estas palabras Saga se dio media vuelta adentrándose de nuevo a su habitación pero sin cerrar la puerta, Dasha frunció el ceño ante este acto.
-Martí le traes el desayuno al rey por favor… -ordena Dasha antes de descender las escaleras e irse del lugar. Seguidamente el mejor amigo de la reina cumplió su orden siendo recibido por un cordial y amable Saga que simplemente agradeció y se dispuso a colocarse su camisa que completa su traje de entrenamiento, desayuno y al termino se amarro sus zapatos, acomodo un poco su cabello, tomo los platos los llevo a la cocina y de allí salió al jardín dispuesto a entrenar.
Dasha por su parte, tras descender las escaleras pidió que llevaran fruta para el embajador, su hermano y ella en el salón principal. Y así se hizo, la fruta llego y después de varios minutos de platica los tres comieron fruta, solo que Bud se separo un tanto de los dos. Para ese momento Saga ya estaba en el jardín entrenando, era lo que mas ayudaba a relajarlo.
-¿Qué ocurre Dasha? –cuestiona Syd al ver la falta de platica por parte de la mujer.
-es que… Saga se ha comportado tan cortante… no sé que pasa…estoy tan confundida no sé que siento por él, no sé si esta molesto, simplemente no sé nada y no me dice que pasa –responde la Dama dejando los cubiertos en el plato en señal de haber terminado la fruta.
-Dasha… te voy a ayudar a descubrir lo que sientes por él lo prometo –dice Syd con una sonrisa en su rostro, Dasha asintió con una triste sonrisa.
-No deberías meterte en estas cosas Syd –opina Bud acercándose a la mesa para dejar su plato vacio.
-pero Bud debo ayudar a Dasha… es como mi hermana –replica Syd con voz tranquila y un gesto triste.
-es cosa de dos no de tres –responde Bud para regresar a su aislamiento.
-Syd, su hermano tiene razón, no es necesario que intervengas sólo… necesito aclarar mi mente –dice Dasha.
-no… yo ya te prometí algo y lo voy a cumplir…-termina diciendo Syd llevando su diestra a parte de la nuca y cuello de la dama ocasionando una sonrisa en esta.
-hay Syd, contigo no se puede –bromea la reina con una sonrisa al tiempo que Syd jala un poco a la mujer sólo para que sus frentes se juntaran.
-yo te ayudare a saber que sientes –aquellas palabras fueron como un susurro por parte del embajador que permitió introducirse en la mirada de la dama que le miraba un tanto confundida ¿Cómo podría ayudarla Syd? No se llevaba bien con Saga como para que conversará con él, en realidad no se imaginaba como le ayudaría.
Un par de orbes ultramar se llenaron de ira, y los puños de este se cerraron con fuerza al ver como el dios guerrero estaba tan cerca de la reina, de cómo casi sus narices se rozaban, no iba permitir eso, tenia que aclararlo si Dasha sentía algo por Syd tenia que decirlo.. después de aquel beso, no iba a permitir que alguien mas la alejara de él. Las piernas de Saga se movieron lo que ocasiono que se desplazara hasta llegar donde los dos amigos estaban, sin pensarlo llevo la diestra al cuello de Syd donde le sujeto de sus ropas y con fuerza lo jalo sacándolo de la sala de estar y después del castillo dejándolo en medio del jardín donde le soltó con fuerza ocasionando que el Mizar quedara en el suelo y después se levantara. Mientras esto ocurría tanto la reina como Bud seguían a los dos hombres. Syd se levanto sólo para recibir un golpe en su mejilla derecha proveniente del gemelo griego provocando que Syd dé algunos paso hacia atrás y tome pose de batalla.
-¿Cómo te atreves a seducir a mi esposa en mi propia casa? –cuestiona Saga acercándose al embajador que frunce el ceño y eleva un poco su cosmos al observar como un aura dorada rodea al rey.
-Saga por favor…deténgase… -pide la dama desde la puerta del jardín ya que había sido detenida por Bud.
-esta es mas hogar de Dasha que tuyo… -Reclama Syd, Bud por su parte niega con la cabeza, era lo que se temía que pasara, su hermano deseando ayudar a la pareja y Saga malinterpretando las cosas y esto era igual a la batalla que ambos hombres estaban dispuestos a entablar, habría problemas.
-desde que me case con Dasha este también es mi hogar –exclama el griego antes de lanzar un golpe hacia el proveniente de Asgard que se ladea al tiempo que se retrocede logrando esquivar por poco el golpe de Saga, segundos después Syd lanza un golpe que logra llegar a su objetivo: la mejilla de Saga y con esto hacer que retroceda.
-¡Deténganse! -claudica Dasha nuevamente tratando de acercarse a la escena pero es sujetada por Bud evitando que abandone su puesto.
-Dígame Dasha… ¿quiere a este hombre? –cuestiona Saga volviéndose a su esposa permitiendo que en su rostro se observe un rubor y un gesto de molestia.
-¿Qué? ¿De que habla? –cuestiona Dasha al escuchar a su esposo.
-¿Qué pasaría si fuese así? –interroga Syd causando que Saga se vuelva hacia él con la intensión de volver a herir su mejilla, Syd logra esquivarlo entre salto pero pronto es imitado por Saga que con su cosmos listo para el ataque centra su poder en el puño y este se dirige a un escurridizo embajador que logra esquivarlo pero no con la misma suerte del anterior ya que logra herir su pierna, si bien no de gravedad logra generar un rasguño en sus ropajes y con esto en su piel. Aquel puño del griego deja detrás del embajador un brecha demostrando la fuerza de su cosmos.
-si es así… -comienza a decir Saga permitiéndose fruncir el ceño al percibir su mirada borrosa y el como su mundo comienza a girar.
-¿la obligara a que lo quiera a usted? –cuestiona Syd preparándose para atacar nuevamente.
.no, la dejare.. sólo que me ayude a evitar verlos juntos –responde Saga observando como el embajador se acerca a él, intenta hacerse a un lado al presenciar que la pierna del asgardino se dirige hacia su estomago, se hace presente aquella sensación de perdida de equilibrio que solo le permite dar un par de pasos a un lado recibiendo así de lleno el golpe de Syd. Dasha al escuchar las palabras de los hombres negaba con la cabeza con sus ojos cristalizados, no podía tolerar que se pelearan así… quería a Syd como a un hermano y a Saga le apreciaba mucho… no como un hermano, ni como un amigo… inclusive llegaba a pensar que se estaba enamorando de él, después de aquel beso era imposible pensar otra cosa, lo había disfrutado e inclusive anhelaba que nuevamente pasará. Saga cayó al suelo cubierto de nieve a unos metros del embajador que ahora se dirigía al griego concentrando su cosmos en el puño que amenazaba a este. Dasha lanzo sus brazos a todos lados con el fin de zafarse de Bud, logrando su objetivo solo para correr hasta donde esta Saga y dejarse caer sobre sus piernas al estar lo suficientemente cerca de su esposo logrando así que Syd se detenga.
-¡Basta! –exclama Dasha con sus manos en el pecho del griego y sus ojos humedecidos –basta ya, no voy a tolerar que ustedes dos se pelen… Syd tu sabes que te aprecio como a un hermano… no sé porque haces esas cuestiones –continua diciendo al tiempo que Saga talla sus ojos con el brazo para después levantarse dispuesto a continuar con la batalla.
-no debe interferir así princesa… -dice Saga estando de pie tambaleándose un poco al tener aun su vista borrosa.
-¿piensa seguir peleando? –pregunta Syd con una sonrisa de medio lado lo que enfureció a Saga.
-no por favor… -pide Dasha aun con sus piernas sobre la nieve.
-este hombre… la arrebata de mi lado… no lo voy a permitir –confiesa Saga levantando el puño con el fin de continuar con la batalla.
-¡pero yo lo quiero a usted! –libera en un grito Dasha provocando sorpresa en los presentes, inclusive en ella. Saga se detiene estando cerca de Syd solo para girarse y observar a la dama con sus dedos en los labios y un intenso rubor en sus pálidas mejillas.
-¿lo que me dice es verdad? –cuestiona Saga entrecerrando sus ojos con la intensión de que su mirada se aclare pero no lo consigue pero logra observar como la dama asiente pero pronto todo se oscurece.
-¡Saga! –exclama Dasha al ver como su esposo pronto cae al suelo siendo recibido por la nieve, la mujer se apresura a levantarse e ir hasta donde esta su esposo, Syd al observar esto se apresura a cargarlo y llevarlo a su habitación siendo guiado por la reina.
-¿Qué ocurre? –cuestiona Marti al ver entrar a la mujer casi corriendo con dirección a la habitación principal .
-Saga se desmayo… corre al pueblo y trae al medico… dile que es una emergencia –ordena Dasha sin detenerse mucho siendo obedecida por Martí que se apresura a salir del castillo, tomar un par de caballos y aventurarse a toda prisa al pueblo. Una vez llegando Dasha a la habitación principal abre las puertas para que Syd deposite el cuerpo de Saga en la enorme cama matrimonial.
-¿Bud que habrá ocurrido? –cuestiona Syd que se aleja en cuanto el cuerpo del rey reposa en la cama, Bud se acerca y posa su mano en la frente del griego.
-me lo imaginaba… -anuncia Bud con su acostumbrado gesto serio –parece que tiene fiebre…y me temo que esta aumentando mas la temperatura –anuncia motivando a que la dama pronto se adentre al cuarto de baño, tome algunas toallas para el rostro, un recipiente que normalmente usa para lavar su rostro, llenarlo de agua y allí introducir las toallas, regresó a la habitación dejando el recipiente en la mesa de noche, toma una toalla le quita el exceso de agua y pronto la coloca en la frente de su esposo.
-bajare a la cocina haber si pueden preparar algo para el rey –anuncia Syd poco antes de salir de la habitación. El paño puesto en la frente del griego ya había adoptado la temperatura del hombre, Dasha pronto lo retiro y le coloco otro, siendo imitada esta acción repetidas veces, como dijo Bud la fiebre iba aumentando.
-hay Bud ¿Qué haremos? No disminuye la temperatura ni un poco –dice la afligida dama al gemelo que se queda pensativo por un segundo.
-Syd parece que va a tardar, ayúdeme vamos a quitarle las prendas mas ostentosas y lo metemos a la tina de baño, comience a llenarla por favor –pide Bud acercándose al santo dorado, Dasha al escuchar esto asiente con la cabeza dirigiéndose al cuarto de baño para realizar lo pedido por Bud. La tina estaba a la mitad cuando Dasha cerró un poco la llave disminuyendo la cantidad de agua que salía para después salir de la habitación y anunciar a Bud que ya estaba listo, el hermano del embajador cargo el cuerpo del griego que sólo llevaba puesto el pantalón con el que entrenaba para después introducirlo con cuidado a la tina.
-Dasha… la cocinera mando este té, hay que hacer lo posible porque se lo tome, dice que le ayudara a bajar la temperatura –anuncia Syd entrando a la habitación, Dasha al escucharlo sale para recibir el remedio, entra y deja la taza en el lavamanos para comenzar a acariciar el cabello de su esposo.
-Saga por favor, ayúdeme a tomar este té, le va a ayudar… -comienza a decir la dama hablándole al guerrero de manera cálida y tierna, Saga comienza a mover su cabeza y apretar los parpados intentando abrir los ojos, después de varios intentos logra abrirlos un poco, Dasha toma la taza de té, la acerca a los labios del hombre y poco a poco le ayuda a que beba su contenido, Saga al sorber inicialmente deja ver su desagrado, era un remedio amargo.
-no... –emite Saga tratando de evitar que la princesa le diera mas té.
-por favor… es por su bien… -insiste la dama, Saga accede a tomar otro sorbo, negando después con la cabeza ante el desagrado.
-¿Por qué tiene que ser tan amargo? –Cuestiona Saga con una evidente molestia.
-sólo un sorbo más y ya… -Saga no replica y accede nuevamente a lo que pide la dama. Toma el té que tras el ultimo trago es retirado, Dasha acaricia nuevamente el cabello de Saga dejando en claro la aprobación ante lo realizado por el santo.
-Dasha… la quiero… en realidad la quiero –confiesa Saga con los ojos cerrados y aun con el rubor en sus mejillas. La reina le observa, le afligía verlo así.
-después hablaremos de eso Saga, por ahora trate de relajarse –dice la reina con una sonrisa pasando las yemas de sus dedos por el rostro de Saga.
-¿usted me quiere? –cuestiona Saga abriendo sus ojos con pesadez para buscar los de la dama.
-Saga…descanse –pide Dasha colocándose a un costado de la tina de baño logrando quedar casi a la altura del pecho del santo dorado.
-no, por favor respóndame… ¿me quiere? –pregunta nuevamente Saga sentándose en la tina logrando quedar muy cerca de la dama que lo mira fijamente, meditando su respuesta, Saga poso su mano en la mejilla de la dama arqueándose un poco para acercar más su rostro al de ella con el fin de escuchar la respuesta de la dama -¿Dasha? –cuestiona al no recibir respuesta.
-si… lo quiero –responde la Dama sin despegar la mirada de la del hombre que al escuchar aquellas palabras sonríe, Dasha suelta un suspiro y sujeta a su esposo por las mejillas al tiempo que se apoya en sus rodillas logrando levantarse un poco y así capturar los labios griegos que al sentir la caricia de los labios femeninos los recibe buscando capturarlos con los suyos, las orbes de ambos reyes se cierran degustando de aquel beso que se desvaneció después de unos segundos, Saga soltó un suspiro para después regresar a su pose inicial, donde estaba recostado en la tina solo con su rostro fuera de esta. El rubor en la dama fue evidente, Syd sonrió para si mismo.
-te dije que te ayudaría –se limita a decir el embajador, Bud niega con la cabeza en desaprobación y Dasha se atreve a reír ante las palabras de su amigo, Saga por su parte logra quedarse dormido, se sentía muy mal y era algo desagradable ¿Cómo era posible que había soportado tantas batallas y ahora por el simple hecho de tener fiebre lo dejaba así?
-Syd, Bud les encargo unos minutos a Saga, bajare haber si ya regreso Martí –anuncia la dama obteniendo un asentimiento por parte de los gemelos, en cuanto la mujer abrió la puerta logro ver la anatomía de dos hombre: Martí y el Doctor. Se logra divisar en el rostro femenino la alegría o mas bien el alivio que sentía al ver a esos dos hombres, mientras tanto entre los gemelos sacaban el cuerpo de Saga secándolo con una toalla para llevarlo a la cama, esperarían a que bajara la temperatura.
-¡por Odin! han llegado –expresa Syd al observar a los recién llegados.
-Doctor por favor revise a mi esposo, tiene fiebre y no ha bajado, recién le dimos un remedio a base de hierbas para que disminuyera la temperatura –explica Dasha mientras que el medico se abre paso en la habitación deteniéndose en la cama donde ya se encontraba el rey recostado gracias a los dioses guerreros.
Comenzó a revisar al rey, haciendo preguntas, tomando su temperatura, viendo las pupilas de este, la boca, garganta, escuchando su corazón, etc. Anuncio a la dama que no era nada relativamente grave, en realidad simplemente era una respuesta del griego al cambio de clima, es decir aun no se había acostumbrado y era una forma en que su cuerpo respingaba, le receto uno que otro medicamento, reposo y aprobó el remedio que le fue proporcionado antes.
CONTINUARÁ
