HOLA!
Por fin otro capitulo… jeje ya me llego la inspiración. Bueno creo que se va a poner mas interesante en el siguiente capitulo… la verdad este capitulo no estaba planeado pero salió y quizá sirva para la mejoría de estos dos XD
En fin… los dejo con este capitulo mil disculpas por la espera me pondré a trabajar en el siguiente!
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CAPITULO VII: Desconfianza
Un suspiro se escapo de los pálidos labios de la femenina y con esto un par de parpadeos se hacen presentes siendo esta una señal de que ya estaba despierta. Ya llevaba un rato así: recostada en la cama, cubierta por sus sabanas, meditando y mirando el techo, aun no deseaba levantarse. La semana anterior había quedado claro que tanto Saga como ella tenían un sentimiento en común, y durante toda esa semana ni uno ni otro había sabido como actuar.
Ya no habían compartido palabra, sólo lo necesario y al encontrarse frente a frente simplemente se sonreían y continuaban con lo suyo, en realidad no sabían que hacer. La reina se decidió, retiro las sabanas de su anatomía, se levanto y se preparo para ducharse y meditar un poco mas, todo había sido tan rápido en tan solo 4 meses todo paso y ahora se sentía aturdida por lo que tenia que hacer… que para ser sincera aun no estaba del todo claro.
Se vistió con algo sencillo de color verde claro, salió de su habitación y descendió las escaleras con la intensión de llegar al comedor, pero al estar allí no vio a su esposo por lo que decidió ir a buscarlo, y la habitación seria su primer destino, pero al pasar por la puerta que lleva al jardín logro divisarlo, ya estaba entrenando "No cabe duda, ya se siente mejor" se dijo a si misma para después regresar al comedor y tomar asiento.
-Nunca dejara de ser guerrero ¿verdad? –dice Martí al entrar al comedor y sentarse a un costado de su mejor amiga la cual niega con la cabeza respondiendo la pregunta del recién llegado.
-Creo que lo ha sido toda su vida… tampoco vamos a pedirle que deje de serlo de un día para otro… Además… para su suerte, este es un lugar de guerreros, somos pacíficos pero al fin y al cabo guerrero –responde la dama con una sonrisa, que era inevitable cada vez que habla de Saga.
-Dasha… –llama Martí tomando a su amiga de la mano.
-¿Qué pasa Martí? –cuestiona la reina preocupada.
-¿En serio confías en él? –cuestiona el hombre bajando la voz.
-¿Cómo? –es lo único que atina a decir la femenina al escuchar el cuestionamiento del otro en realidad le había caído de sorpresa.
-Si, si. Es decir te ha dicho que te quiere y todo eso… pero… ¿es verdad? ¿Cómo en tan sólo 4 meses puede declararte amor así de fácil? Dasha ni siquiera sabemos algo de él.
-Martí… se que no tiene un pasado ejemplar, a lo que él me comento… pero parece haber recapacitado, creo que es una buena persona –confiesa Dasha con sinceridad.
-Yo no estoy muy convencido, piénsalo bien Dasha… tienes un reino, un palacio enorme, eres hermosa, tiene una fortuna… digamos que llegas a ser "algo" muy tentador, y el ser tu esposo significa tener todo eso… ¿Qué tal si él desea todo eso? No lo sabemos exactamente –Dice Martí logrando dejar a su amiga pensativa, jamás se había detenido a pensar eso, acaso ¿seria verdad? Ella estaba casi segura de que Saga era una buena persona… pero también debía reconocer que Martí tenia razón, soltó un suspiro, no se atrevió a decir nada, mas bien no pudo, le dejo sin palabras y pensativa.
-¡Buen Día! –saluda Saga con evidente alegría al tiempo que ofrece una pequeña florecilla blanca a la dama que con una cálida sonrisa lo recibe.
-Buen día –responde Dasha haciendo evidente su sonrisa, deleitándose con el detalle dejando que en su rostro se dibuje un gesto lleno de ternura, la sonrisa de Saga aumenta al ver este actuar por parte de la reina y sin más toma asiento en la cabecera de la mesa.
-Buen día Señor –saluda Martí con el debido respeto. Tras uno segundos el desayuno ya estaba servido. –Saga, debe extrañar el santuario ¿o me equivoco? –la pregunta de Martí dejo a los esposos sorprendidos, Saga termino su bocado, miro a su esposa confuso y se dispuso a contestar.
-Pues si… es un cambio muy radical… somos 88 caballeros que protegen a Athena… pero casi siempre estaba con mis 12 compañeros…12 personalidades diferentes y… llegar aquí y únicamente tener dos…. Creo que se me hace mas complejo… -responde Saga de lo más tranquilo mientras amenaza a otro trozo de fruta con ser devorado.
-Seria agradable conocerlos –se atreve a mencionar la reina dejando mas sorprendido a Saga.
-¿En serio? Es decir ¿Desearía conocerlos? –cuestiona un entusiasmado Saga.
-Claro, deben ser personas muy agradables, su gesto cambio cuando hablo de ellos –comenta la dama con una cálida sonrisa.
-Si, los aprecio mucho, yo vi a todos de pequeños… en especial Afrodita… debe querer conocerla, es una de las personas mas allegadas a mi… después de mi hermano claro –confiesa Saga, dejando sorprendidos a los asgardinos.
"¿Afrodita?" cuestiona Dasha para sus adentros, mira de reojo a Martí que parece compartir la misma cuestión. No se dijo más, los tres continuaron con sus alimentos y al finalizar cada quien tomo su destino: Martí a realizar todos los deberes que necesita el palacio, Dasha sube a su habitación para tejer y meditar sobre aquel nombre mientras que Saga sin sospecha alguna se dispone a arreglar su habitación y después hundirse en la inmensa biblioteca, en verdad disfrutaba de la lectura.
La tarde llega al palacio, la reina se encuentra recostada en su cama meditando, no podía quitarse de la cabeza ese nombre ¿acaso seria alguien importante para Saga? Es decir seria una mujer importante para su vida, Saga le había confesado su amor la semana pasada pero el ver ese brillo en sus ojos al mencionar a "Afrodita" le había hecho dudar de las palabras, cuestionaba si era verdad ese sentimiento profesado, soltó un suspiro y se dispuso a salir de la cama, sin mirar a su alrededor salió al jardín sentándose sobre una banquita para mirar al cielo.
-Es bello ver el atardecer –la voz ronca y suave de Saga en el oído de la dama logro sobresaltarla que tras un leve brinco, lleva la mirada hacia su esposo que se toma la libertad de sentarse a su costado.
-Si…es muy bello –responde Dasha mirando los ojos esmeraldas de su esposo que sin permiso alguno sujeta el rostro de ella por el mentol.
-Es mas bello con usted aquí… a mi lado –se limita a decir Saga, Dasha se ruboriza al tiempo que sonríe y baja la mirada, el griego levanta un poco mas el mentol femenino para que lo observe, al sentir la mirada ultramar de ella y notar la sonrisa compartida, se aventura a capturar los labios femeninos que sin pensarlo lo reciben proporcionado caricias, cálidas y tiernas caricias acompañadas por el cerrar de las orbes con el fin de degustar aquel contacto.
Por ese instante se les olvido todo, la situación, el frio, en ella esa incesante duda sobre el nombre de "Afrodita". Una aire frio corre por el jardín provocando que el mayor rodee con su brazo el cuerpo de la femenina hasta lograr que su mano se pose en la espalda de esta, mientras la mano libre sujeta la mejilla de ella, la cual ha logrado tener sus brazos en libertad, la diestra se posa en uno de los brazos de él mientras que la otra se aferra al hombro masculino, todo esto sin deshacer el beso. Se quedaron así unos minutos con la intensión de disminuir el efecto del aire frio y de continuar con esa exquisita sensación de los labios acariciándose entre si.
Los orbes femeninos se abren de par en par, otra vez las molestas preguntas regresaban a su mente y esa duda que Martí había implantado en ella, ¿en realidad Saga podría enamorarse de ella en tan solo cuatro meses? Ahora llegaba a dudarlo con lo ocurrido en la mañana, cerro los ojos con fuerza mientras imprime fuerza en sus manos tratando de separar al hombre de ella, él al sentir este "rechazo" la suelta dejando ver en su rostro un poco de sorpresa.
-Lo siento –atina a decir Saga, Dasha lo mira, esas dudas la estaban matando y no sabia como preguntárselo a él –debí preguntarle antes de besarla… espero no haberla ofendido –era increíble, esa forma de hablar provocaba tanta tranquilidad en la dama, ese tono con tanta calma, seriedad, tan calculador… era extremadamente difícil sentir que algo estaba mal cuando el se encuentra cerca, ella soltó un suspiro que fue traducido por el gemelo como molestia.
-Saga… en realidad estoy muy confundida… no tengo claras sus intenciones, me ha dicho que me quiere… pero ¿Cómo puede asegurar eso con sólo 4 meses de conocernos? No sé que pensar –se atreve a decir la dama levantándose de su asiento dando la espalda a su esposo y enfocando su atención al cielo. El griego suelta un suspiro, comprendía el sentir de la dama incluso a él mismo le causaba confusión hasta llegaba a asustarlo, jamás había sentido eso antes pero era algo que sentía y no lo podía describir simplemente sabia que la quería y se había dado cuenta desde el primer momento en que la vio era mas que suficiente para él.
-Dasha… no voy a endulzar su oído con palabras, tampoco voy a decirle mentiras… sentí algo distinto por usted desde el primer momento en que la vi… y al besarla… supe que usted es la persona por quien he estado esperando toda mi vida –responde Saga mirando a su esposa que aun no se atreve a mirarlo, él se levanta, la sujeta del brazo y con suavidad logra que el cuerpo femenino se gire para estar frente a frente –no pienso convencerla ahora de que lo que le digo es verdad… lo haré pero necesito tiempo… y el beneficio de la duda…
-Pero –interrumpe Dasha bajando la mirada –no sé si confiar en usted, mi corazón me dice que si… pero que tal si esta dominado por la emoción –las orbes femeninas se cierran, las manos de Saga sujetan a la dama por los hombros ocasionando que ella repose su mirada en la de él.
-¿Qué necesita para confiar en mi? –cuestiona Saga.
-No lo sé…
-Dígame por favor…
-No sé –Dasha evade la mirada de él soltándose de las cálidas manos de su esposo.
-Tal vez… necesitamos conocernos, interactuar mas… quizá usted desee saber mi pasado… también yo quiero saber el suyo… quizá eso ayude –las palabras de Saga sonaban sinceras y tan reales que casi logran que las dudas en la dama se disipen.
-Creo que tiene razón…quizá el saber el uno del otro… ayude –aquella respuesta por parte de Dasha logro una sonrisa en el rostro masculino.
-¿Qué desea saber? –cuestiona Saga con inmensa tranquilidad. ¿Qué podía preguntar? Ella no tenía claro lo que quería saber… o más bien si sabía que quería preguntar pero no se atrevía, no quería verse como una persona celosa o algo por el estilo pero ese brillo en los ojos de él… quizá era alguien importante para él.
-Afrodita –se escucho decir, Dasha al caer en cuenta que ese nombre había salido de sus labios abrió lo ojos de par en par al tiempo que sus mejillas se tiñen de rojo. Tan sumida estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que menciono aquel nombre.
-¿Afrodita? –cuestiono Saga confundido. Ya no tenía opción, la dama había iniciado esa conversación y era mejor terminarla ahora.
-Si, Afrodita –responde la reina mientras suelta un suspiro –ella…. es decir, esa mujer es alguien importante en su vida… vi cierto brillo en sus ojos al mencionarla… ¿acaso la quiere? –el gesto del griego dejaba en claro que se encontraba sorprendido, se quedo anonadado unos segundo, parpadeo un par de veces procesado la información.
-¿Ella? ¿Mujer? –cuestiona Saga saliendo del mini trance, la dama asiente con la cabeza logrando que una pequeña risita salga de los labios de Saga, ella frunce el ceño mientras él cubre con su mano su boca tratando de evitar reírse.
-No le veo la gracia –se atreve a decir Desha dejando ver su molestia.
-¿Todo esto es por Afrodita? –cuestiona Saga con un gesto tranquilo.
-No exactamente, ayudo a las dudas pero no es el origen –responde ella algo apenada bajando la mirada, Saga se sonríe a si mismo sujetando a la dama por los brazos logrando que ella le mire a los ojos, por mas que intentaba era imposible desvanecer la pequeña sonrisa en su rostro.
-Disculpe si me reí, es que –comienza a decir Saga pero no puede evitar que la sonrisa se haga mas grande pero logra contenerla lo suficiente para no reír, estaba seguro que cuando le contara a Afrodita a este no le causaría gracia inclusive se molestaría pero el imaginarlo simplemente le generaba la sensación de reírse a carcajadas. Tras aclarar la garganta se dispuso a continuar –Afrodita no es mujer… es hombre –esas palabras por parte del hombre parecen molestar a la dama ya que frunce el ceño y su gesto cambia a uno muy serio.
-¿Qué dice? No se si me este mintiendo o –decía la Dama pero pronto es interrumpida.
-No, no es mentira, mire Afrodita es hombre, él es el santo dorado de piscis… solo que su seudónimo no le ayuda mucho… lo adopto desde hace mucho tiempo y todos nos hemos acostumbrado a llamarle así, se lo juro por Athena, él es uno de mis compañeros, el mas cercano a mi casi como un hijo o hermano –la respuesta de Saga era sincera pero no había conseguido la reacción esperada, en realidad el griego pensó que al escuchar la verdad sobre Afrodita la molestia y el problema se irían, pero el gesto de ella no cambio, jalo sus brazos logrando que el mayor la soltara.
-Yo… no se que decir –tras estas palabras, Dasha da media vuelta con la intención de irse del lugar pero es detenida por Saga.
-¿Pero por qué? ¿Acaso no me cree? –cuestiona el griego, ella cierra los ojos con fuerza.
-Si le creo pero… he sido una tonta… yo… no le he demostrado la mas mínima confianza, es mi esposo y creo que sea como sea debo confiar en usted… -Responde la reina tratando de que el mayor la suelte.
-No sea tan dura con usted misma –pide Saga con voz tranquila.
-Déjeme por favor –solicita la mujer, Saga no desiste.
-No, tengo que contarle muchas cosas sobre mi, por favor tome asiento y escúcheme –invita el mayor logrando que la reina se tranquilice, vuelva a sentarse en la banquita esperando a su esposo que con una sonrisa se sienta a un costado de la femenina. El regido de géminis se queda unos segundos en silencio para después rodear las manos de ella con las suyas y con esto dar inicio a su relato, narrando todo su pasado desde que llego al santuario, como consiguió su armadura, el problema que tuvo con Kanon y Aioros, la guerra que provoco, todo, todos y cada unos de los detalles de su vida y sus batallas. Dasha se quedo anonadada incluso sintió una presión en el pecho al ver como su esposo derramaba lagrimas de arrepentimiento, repitiendo una y otra vez que juraba por Athena que estaba arrepentido y que incluso él mismo aun no se perdonaba. La femenina no se atrevió a decir nada, desvió la mirada no era algo que esperara, incluso se asusto un poco ¿Cómo había podido hacer todo eso?
La dejo confundida, es decir al verlo actuar con ella, en el castillo le parecía que era una buena persona podría decir que era mentira todo lo que le había narrado pero sabia que no era así… ¿Y que tal si no era la buena persona que ella pensaba?… pero el verlo llorar así tan arrepentido. Se levanto y dio un par de pasos con la intensión de alejarse, estaba aturdida. "Antes de juzgar tienes que llegar hasta el corazón" recordó las palabras de su madre, siempre le repetía eso antes de leerle un libro o de presentar a alguien. Se giro para verlo, una sensación se genero en ella la sintió tan grande como el propio mar, él era sincero su corazón se lo decía, se sonrió a si misma, negó con la cabeza para después sentarse sobre sus piernas quedando frente a Saga que trataba de retener las lágrimas.
-Saga… -le llamo la princesa, él la miro generando un temblar en ella no de miedo mas bien de emoción por toda esa sensación nueva que había dentro de ella. Esa mirada tenia algo que antes no había visto quizá la inmensa bondad que transmitía. Llevo sus manos a las mejillas de él.
-Creí que se iría –confiesa Saga sin tratar de ocultar la tristeza en su gesto.
-No puedo juzgarlo sin conocerlo bien… y para ser sincera… si no viniera de su propia voz no lo había creído, usted es una persona noble… no encuentro maldad en su mirada – Anuncia Dasha y era verdad, si, al principio le había asustado, aturdido todo lo que paso Saga pero… era pasado y era algo que ya no le compete a ella.
-¿Qué ve en mi mirada? –cuestiona Saga.
-Bondad…nobleza y algo muy confuso, de pronto veo tristeza pero en otros momentos alegría… -responde con gran sinceridad la dama, Saga sonríe tristemente, ella acaricia la mejilla de él con su pulgar para después levantarse un poco y así lograr que sus labios toque la comisura de los del griego ocasionando en este una sorpresa.
Se quedaron así unos segundos, Saga con sus orbes cerrados, no podía negar que ese contacto era de lo mas reconfortante, Dasha por su parte pensativa no sabia si ese hombre lo había compartido con alguien, tener el peso de haber visto a todos crecer y de un momento a otro ser él el que lideraba a los "traidores" por la cabeza de su diosa desencadenando batallas con sus compañeros, no sabia que decir, como apoyarlo o hacerlo sentir mejor.
-Saga… -comienza a decir Dasha.
-No diga nada… yo… me siento tan apenado por todo… siento que no merezco estar aquí… con usted, yo…no se si en realidad tenga esa bondad. Quizá todo lo que hay en mi es maldad –tras estas palabras Saga se levanta de golpe con la intensión de irse del lugar, Dasha se apresuro a levantarse y alcanzarlo, lo sujeto del brazo deteniendo así el andar del hombre.
-Espere… yo… creo que también tengo derecho a decidir eso, después de todo somos esposos… -dice Dasha con una sonrisa, Saga al escuchar la tranquilidad de las palabras de ella gira su cuerpo para quedar frente a la dama la cual con la yema de los dedos seca las lagrimas del caballero, este la abraza con fuerza –Saga, no diga necedades esa bondad la veo en su mirada y ella no puede mentir, además hasta que no me demuestre lo contrario… yo continuare creyendo en su bondad y su buen corazón.
-Dasha –le llama Saga sin desvanecer el abrazo, en realidad estaba enamorado de ella pero tantas cosas que había pasado, tantas cosas que había hecho en el pasado le hacían dudar de que fuera verdad, bien dicen "muy bueno para ser cierto". Desvaneció el abrazo muy a su pesar encontrándose con una tierna sonrisa, simplemente con ese gesto le hizo sentir mejor, se atrevió a sonreír.
-Tal vez, en vista de las circunstancias… de que somos esposos… podría… tutearme… -propone la reina generando sorpresa en el hombre… se supone, según él, ella debería decirle algo si estuvo bien o mal, un discurso de moral, cualquier cosa similar, pero sacar de pronto el tema de cómo se hablaban fue algo que le dejo anonadado, confundido.
-Dasha… ¿Cómo dice eso? Después de todo lo que le he dicho yo creí… -confiesa Saga con evidente confusión pero pronto es acallado por los dedos femeninos.
-se lo repito no puedo juzgarle hasta conocerlo bien y aunque lo conociera bien, no soy nadie para juzgarlo, si Athena lo regreso a la vida es por algo… ella lo juzgo y lo considero inocente quizá por eso le obsequio la vida… y gracias a eso… estas aquí –las palabras de Dasha lograron que el gesto de Saga cambiara de uno confundido a uno tranquilo, triste pero tranquilo y así se aventuro a buscar refugio en los labios femeninos que lo reciben sin cuestionamiento alguno. El mayor no se pudo contener y rodeo la cintura de ella con sus brazos acercándola mas a él, deseaba sentirla cerca, no deseaba nada mas, solo tenerla en sus brazos, sentirla allí, percibir su olor, su calidez.
-Te amo –suelta Saga en un susurro apenas perceptible entre lo besos aferrándose cada vez más a la mujer que sin esperar mas rodea el cuello masculino con sus brazos, el beso de tranquilo se torna un poco mas intimo, si bien no llegaba a la pasión lograba demostrar ese cariño que ambos se profesaban. El beso da fin, con la separación de los labios con tal lentitud demostrando que ni él ni ella deseaban que terminara ese contacto, las orbes se abrieron mirándose el uno al otro.
-Saga… Quédate – dice Dasha con tal sinceridad, no lo había pensado, no lo había planeado solo había surgido así, no deseaba que se fuera quería que se quedara allí, se estaba enamorando de él como jamás pensó que le pasaría, bajo la mirada algo apenada, quizá no debió decirlo en ese momento.
-Dasha… le…te toca contarme algo de ti… -Saga se dio cuenta de la incomodidad de ella ante sus propias palabras así que trato de cambiar la conversación, él también deseaba quedarse… convencería a Athena y Shion de dejarlo que se queda, no sabia como pero lo haría y era algo que no le interesaba, al menos no ahora. Dasha sonrió y con la mirada le invito a regresar a su asiento, quedándose allí la mayor parte de la tarde hasta entrada la noche y las estrellas que resplandecientes eran testigos de la conversación de los reyes.
Ella contó como había sido feliz con sus padres, la querían mucho y le habían enseñado la compasión y amor a su pueblo y nación, le confeso que tras la muerte de ambos en una batalla quedo a cargo del padre de Martí, desde allí crecieron juntos como mejores amigos, pero en una pelea con la familia de Franco había muerto cuando ella tenia 17 años, junto con Martí se la idearon para sacar el reino adelante y buscar el apoyo de los ancianos y de Hilda para tener un momento de paz y así había sido hasta sus 20 años cuando Franco había molestado nuevamente. Le confeso varias cosas que ella sabia batallar usar armas pero no eran de su agrado, también que Martí parecía su hermano mayor tan cuidadoso y sobre protector, de igual modo le comento como cuando aun vivían sus padres la llevaban mucho a jugar con Syd y poco después de la muerte de sus padres y del padre de Martí ella busco mantener el contacto con su amigo.
-Es tarde… -escucharon a Martí hablar interrumpiendo las risas que se habían creado entre los esposo al recordar el incidente que el gemelo había tenido con Syd.
-Es cierto… no me di cuenta de la hora –menciona la dama sin desvanecer la sonrisa.
-Creo que… la dejo para que vaya a dormir… me gustaría que mañana saliéramos, no se un día de campo… o bueno una comida usted y yo en el bosque o donde usted prefiera –anuncia Saga levantándose de su asiento siendo imitado por la reina.
-Me encantaría –responde Dasha, Saga sonríe para después sujetar la mano de ella y depositar un beso en esta, ella sonríe mientras que ve como su esposo se adentra a la mansión para después ir a su habitación mientras que ella es escoltada por su amigo Martí.
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CONTINUARÁ…..
Mil gracias a los y las que me leen... (si es que hay "los" XD)
