Nota: Hola!... Aquí les actualizo otro capítulo. Agradezco los reviews, los que ponen como favorita esta historia y los que la están siguiendo. Recuerden que leer comentarios me da energías para seguir traduciendo... lo digo en el otro fic que estoy traduciendo y lo reitero para éste, y más que este fic es el doble de extenso por capítulo en comparación al otro... no es una exigencia ni obligación pero si se los agradecería de corazón :) Por eso a los que me han comentado mil gracias ;) ... No siendo más, espero que les guste este capítulo... saludos! ^^
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel a excepción de Eleanor que pertenece a kmccartneyyyy al igual que la historia.
Capítulo 4: La pesadilla
Eleanor tomó asiento al lado de su madre. La Sra. Bennett le sonrió cariñosamente a su hija y Eleanor le regresó una radiante sonrisa. La mesa larga y rectangular, estaba rodeada por los Vengadores, incluyendo a Eleanor y su madre, y un hombre y una mujer que no le habían presentado.
"Me alegro que pudiera reunirse con nosotros, Eleanor," dijo una voz intensa y la joven levantó la mirada para ver un hombre de tez oscura caminando en el salón, con un parche cubriendo su ojo izquierdo. "Me temo que no nos hemos presentado aún. Soy el Director Fury, director de S.H.I.E.L.D. Estos dos son nuestros mejores agentes – La Agente Romanoff y el Agente Barton."
La mujer de cabellera roja le extendió una mano a través de la mesa. "Natasha," dijo con una sonrisa tenue. Eleanor sacudió su mano firmemente y el hombre enseguida de ella le extendió la mano también.
"Clint."
"Eleanor," respondió tímidamente, sabiendo que los dos agentes ya conocían su nombre.
"¿Comemos?" preguntó Tony llenando su plato. Eleanor miró alrededor de la mesa. Había mucho que comer, pero no tenía apetito después de lo que había pasado la noche anterior. ¿Podría contarle al Director Fury lo que había sucedido o Loki lo sabría también? Quizás Fury podría llevarla a un lugar más seguro y lejos de Loki. Sin embargo, una parte de ella imaginaba que Loki podría encontrarla una vez más. Estaba atrapada.
"Eleanor, cariño, ¿vas a comer algo?" preguntó su madre afectuosamente, poniendo yogurt en el lugar de su hija. Eleanor se sintió como una niña otra vez. Vio cómo su madre llenaba su plato con comidas diferentes – frutas, yogurt, cereales e incluso un waffle. "Come, Eleanor."
"No – No tengo hambre, realmente," suspiró Eleanor y Steve echó una ojeada. Él estaba al final de la mesa, comiendo su desayuno con impecables modales. Ella se levantó repentinamente y la Sra. Bennett agarró la mano de Eleanor. "Sólo quiero echar un vistazo."
Dejó el comedor y caminó sola por los salones, su corazón paraba momentáneamente cada vez que escuchaba un crujido o un estruendo. Sus muslos todavía estaban adoloridos y sus entrañas las sentía devastadas. Esperaba que Loki se tomara unas vacaciones, pero sabía que estaría en su habitación esa noche. Tenía ese presentimiento.
Bruce dejó su cuchillo y lo dejó caer sobre el plato. "Tal vez alguien debería seguirla," sugirió tranquilamente, mirando a la Sra. Bennett. La madre de Eleanor estaba mirando su plato, sin tocar nada. ¿Qué diría? No había nada que pudiera hacer para detener a Loki – Quería dejárselo a los 'súper héroes.' Nadie se movió, simplemente continuaron comiendo como si nunca hubiera hablado. "Está bien. Iré yo." Se levantó y caminó rápidamente.
El científico caminó por los estrechos pasillos con sus manos metidas en los bolsillos. No tenía idea de a dónde había ido Eleanor, pero continuó caminando, silbando suavemente para sí mismo. Finalmente giró una esquina y se encontraron.
"Lo siento," murmuró Eleanor, tratando de pasar, pero Bruce agarró su brazo y puso su mejor sonrisa. Ella no lo miró. "Perdón."
"¿Quieres venir al laboratorio?" le preguntó, tratando de mejorar su ánimo. "Podría mostrarte algunas cosas en las que estoy trabajando."
"Estoy segura que son geniales, pero no soy una gran seguidora de la ciencia."
Bruce la contempló de manera educada. "Entonces ven a comer con nosotros."
"No tengo hambre."
Suspiró. "Entonces ven a caminar conmigo, por amor de Dios."
"¿Seguirás molestándome si digo 'no'?" preguntó y Bruce alzó una ceja, riendo y asintiendo con una sonrisa.
"Podría."
"Bien," respondió, pero él notó que su voz era bastante fría. Quería preguntarle qué le molestaba, pero era una pregunta tonta. Eleanor tomó el brazo de Bruce con ambas manos y continuamente miraba los pasillos forrados con tuberías. "¿Mi madre dijo algo acerca de mí?"
"No," respondió Bruce y comenzaron a caminar. "No ha hablado mucho. Pienso que está tan asustada como tú en este momento."
"Honestamente no lo creo," susurró Eleanor. Su madre no entendía en lo absoluto por lo que ella estaba pasando con Loki. "Seriamente ella no puede saber por lo que estoy pasando."
"Creo que ella te entiende, Eleanor," dijo Bruce. "Es tu madre. Está muy preocupada por su hija. Eres muy joven – ¿veinte y algo? Probablemente le aterra verte así."
"Tengo diecinueve," dijo en tono grave.
"¡Peor aún!" dijo Bruce en tono de burla. "¡Un dios de muchísimos siglos violando a una adolescente! Me repugna de solo pensarlo – tu madre está peor que yo. Imagínate. Imagina que tu hija sea violada de esta manera."
Eleanor miró al piso. "¿Quizás podríamos ir al laboratorio?"
"Me disculpo por el desorden – por ahora estoy intentando trabajar con planos más que todo…" dijo Bruce, reuniendo algunos papeles y organizándolos. Eleanor estaba asombrada; había estado en el laboratorio una sola vez desde la primera vez que llegó a la nave, pero se había acercado para echar un vistazo. Tocó las pantallas que flotaban en medio del aire. Eran computadores, pero no del todo. Eran muchísimo más avanzados que el portátil que tenía en su hogar.
Hogar.
¿En dónde estaban? No estaba segura si seguían todavía en Alemania. Lo más probable es que ya estaban lejos.
"¿Bruce?"
"¿Mm?" preguntó él, mirando a Eleanor por encima de sus gafas.
"¿Dónde estamos? ¿Ahora?"
"Eh – "tartamudeó Bruce, deslizando sus dedos a través de una pantalla que estaba en frente de él. Eleanor caminó hacia él y lo miró fijamente a través de la pantalla. "Estamos volando por Francia en este momento. ¿Quieres mirar?" presionó un botón y la pantalla se transformó en una vista general de Paris.
Eleanor suspiró. "Siempre quise ver Paris," dijo tranquilamente. "Pero no de ésta manera. Preferiría estar caminando por las calles y comiendo croissants o cualquier otra comida francesa. Caracoles o algo."
Bruce rió y pasó una mano por su cabello.
"No estoy muy interesada en la cultura francesa," rió ella. "Ahora, la cultura inglesa es mi especialidad."
"Puedo notarlo por tu acento," comentó Bruce, cambiando la pantalla de vuelta a la normalidad. "Londres, ¿correcto?"
"Así es," sonrió, aplaudiendo por su suposición. "Buen trabajo."
"He estado en Inglaterra en varias ocasiones," le comentó. Eleanor cruzó sus brazos y se inclinó contra una columna, observándolo. "En esas ocasiones estaba investigando sobre la radiación gamma."
"Oh"
Tarareó distraídamente. "Estaba tratando de encontrar una manera de hacer que los humanos fueran inmunes a sus efectos," explicó. "Pero fallé y estoy atrapado con un monstruo dentro de mí."
Eleanor pausó. "¿Un monstruo?"
Bruce asintió. "Es muy peligroso estar aquí, cariño," le comentó alzando sus cejas. "Podría herirte. Cuando soy – él – cuando no soy yo mismo."
"Oh – ¿como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde?"
"¿Seguidora de la literatura clásica?"
"Absolutamente."
"Bueno, no es como Jekyll y Hyde," sonrió débilmente. "Pero es algo así. Es difícil de explicar, realmente… tal vez algún día – pero espero que no…"
Eso fue todo lo que dijo. Eleanor lo miró detenidamente. Quizás no era la única escondiendo secretos.
"¿Mamá? ¿Mamá, estás ahí?"
"Oh, ¡mi hermosa Eleanor!" la Sra. Bennett besó la mejilla de su hija. "¿Dónde te habías metido?"
"Bruce me mostró el laboratorio," respondió.
"Ah," respondió la Sra. Bennett recorriendo sus dedos por la cabellera rubia de Eleanor. "Un tipo muy guapo, ¿no? ¿No sería maravilloso que te casaras con un hombre tan inteligente y –? "
"Madre," rió Eleanor. "Su cabello es gris."
"¿Y qué se supone eso?" La Sra. Bennett soltó en tono acusador, pero sonrió. Eleanor negó con la cabeza. "Sólo porque la gente tenga cabello gris no necesariamente significa que sean viejos."
Eleanor ignoró a su madre y se sentó en la cama, suspirando. Sollozó y apoyó la cabeza en sus manos. "Siento que esto es parcialmente mi culpa," respiró.
La Sra. Bennett se sentó al lado de Eleanor y negó con la cabeza frenéticamente. "¿Cómo podría ser esto tu culpa?" le preguntó a la joven. "Nunca pediste ser secuestrada. Nunca pediste ser – bueno, tú sabes… nunca pediste por nada de esto."
"Sólo he tratado de ser normal," continuó Eleanor. "Y no buscar alguna manera estúpida de salir de esta vida… aún cuando quería ser diferente, ¡me sucede esto!" sus lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas y la Sra. Bennett frunció el ceño, limpiando los ojos de Eleanor.
"Oh, querida, estás segura ahora," dijo su madre.
No, no lo estoy, pensó Eleanor. Ni ahora ni nunca. Sin embargo, Eleanor le sonrió de manera tenue a su madre.
"Estos hombres harán lo que sea para tenerte a salvo. No espero menos de ellos que se hacen llamar súper héroes." La Sra. Bennett rió, besando la mejilla de Eleanor con suavidad.
"Quiero irme a casa."
Suspirando, la Sra. Bennett respondió, "No creo que vayamos a casa por un buen tiempo. Es mejor quedarnos en la nave."
Eleanor bajó su mirada. Nada podía hacerla sentir mejor.
"Mi madre cree que eres muy guapo," sonrió Eleanor y Bruce se sonrojó. Eleanor estaba comiendo un brownie que Bruce le había traído de las cocinas después de que la cena hubiera terminado. Eleanor no había ido a cenar, porque no quería ver a nadie ni responder más preguntas. Se cruzó de piernas en un taburete, mientras observaba a Bruce trabajar en sus planes.
"Dile que 'gracias'," le respondió Bruce riendo.
"Se avergonzaría si se enterara de que te lo conté."
"Es una mujer madura," dijo Bruce. "Ya no somos adolescentes."
Eleanor se encogió de hombros. "Me avergonzaría si mi madre le dijera a un hombre que pienso que es guapo."
"¿Le dices a otras personas de tu edad 'guapo'?" preguntó Bruce alzando una ceja y Eleanor asintió.
"Mi madre no… aprueba la palabra 'sexy'. Piensa que es despectivo. Especialmente cuando se le dice a una mujer." Eleanor lamió sus dedos, comiendo el último pedazo de brownie. Miró a Bruce. "Todo el mundo para ella es hermoso o guapo o algo anticuado."
"No tiene nada de malo lo anticuado," le aseguró Bruce.
"Todo el mundo encuentra malo lo anticuado," dijo Eleanor.
"¿Por qué?" rió Bruce. "Lo anticuado es bueno. Los hombres que son anticuados son caballerosos."
"¿Eres caballeroso?"
"Intento serlo." Paró de mirar sus papeles y miró a Eleanor. "Dejo abierta la puerta para las mujeres, retiro sus asientos, e intento ser todo un caballero."
Eleanor no respondió. Parecía perdida – en su propio mundo. Sus ojos se habían vidriado cuando lo pensó y Bruce supuso que ella no lo escuchaba. "¿Bruce?" él la miró como respuesta para asegurarse que estuviera bien. "¿A dónde me llevarán?"
"¿Disculpa?"
"No puedo ir a casa, ¿correcto? Loki me encontraría. No puedo ir a ningún lado sin evitar que me encuentre."
"Bueno, ¿no te ha encontrado aquí todavía cierto?" dijo encogiéndose de hombros.
Eleanor lo miró y tartamudeó. "No."
"Entonces te quedarás aquí hasta que capturemos a Loki. Después podrás ir a casa."
"¿Me extrañarás?"
Bruce bufó. "Por supuesto."
"Te extrañaré también," suspiró parándose del taburete. "Buenas noches, Bruce."
Eleanor caminó hacia su habitación cerca de la medianoche. No había manera que pudiera evitar su cama. Quería estar sola, pero era imposible. Sin importar lo que pasara, sabía que Loki podría encontrarla. No entendía lo que él quería con ella. Tal vez sólo tenía que luchar. Pero era imposible. Loki fácilmente podía dominarla.
Su habitación estaba oscura y cerró la puerta con llave. "Sabía que llegarías en cualquier momento," dijo una voz sedosa y la mano de Eleanor se estremeció, todavía agarrada al pómulo de la puerta. Sintió una brisa rozar sus piernas y cuando bajó la mirada, notó que Loki había transformado su ropa poco insinuante por una lencería más atrayente. "Deberías reconocerlo en lugar de intentar estar lejos de mí."
"Por favor," suplicó Eleanor por enésima vez. Loki había aparecido en frente de ella, mordiendo suavemente su hombro. "Haré lo que sea –"
Loki la silenció con un beso en los labios y la levantó con facilidad, llevándola hacia la cama y dejándola debajo de él. Se dio cuenta que era mucho más fácil manejarla esa noche – ella no estaba luchando. No estaba sollozando. Estaba llorando silenciosamente, pero no hacía las cosas más difíciles. Loki prefería verla llorando por ayuda. Quería dominar. Ahora, con su cooperación la metió en las sábanas y se sintió aburrido.
A pesar de todo, procedió a violarla con facilidad. Varios gemidos escaparon de sus labios cuando él comenzó a morder su clavícula y su cuello, teniendo cuidado de no dejar marcas en su piel así nadie sospecharía que él estaba entrando a la habitación a hurtadillas.
"Eleanor," respiró él en su oído.
Ella no respondió.
"Eleanor."
Nuevamente ella lo ignoró. Loki agarró su larga cabellera y la jaló con fuerza. Su cara se apretó de dolor.
"Eleanor."
"¿Qué?" respondió.
"Sólo – quería oírte – hablar." Sus palabras se arrastraban cuando la penetraba, lentamente. Ella agarró fuertemente las sábanas y cerró sus ojos, resistiéndose al movimiento con fuerza. Mordió su labio, asegurándose de no gritar y Loki sonrió con satisfacción.
Eleanor se agitó mientras dormía, sudando y gimiendo mientras tiraba las sábanas y luego las traía de vuelta. Arqueó su espalda y Loki alzó una ceja, viendo una lágrima caer por la equina de su ojo. Murmuró en medio de su agitación, pero él no podía entender ni una sola palabra de lo que estaba diciendo. Fuera lo que estuviese soñando, no era muy agradable – eso era evidente.
"Ellie…"
La niña de nueve años estaba paralizada de miedo en su cama. La figura que ella reconoció como su padre avanzó lentamente hacia su lado, haciéndola crujir siniestramente. Ella tenía las sábanas puestas hasta la barbilla y cerró sus ojos repentinamente, fingiendo estar dormida. Eleanor estaba temblando incontrolablemente. Su padre puso una mano en su estómago e intentó mantenerla calmada mientras él recorría sus dedos hasta su cintura en los pantalones rosados de su pijama.
"Sé una buena niña, Ellie… has sido una buena niña por no decirle a tu mamá…"
Eleanor estaba llorando. La niña no se movía por miedo a represalias por parte de su padre. Era una pequeña de nueve años y si fuera a recibir una bofetada en la cara, lloraría por días.
"Es nuestro pequeño secreto, ¿mm?"
Sus labios tocaron su frente, pero no era como los besos que le daba su madre. Los besos de la Sra. Bennett eran tiernos, maternales y amorosos. Los besos del Sr. Bennett eran suaves, pero llenos de lujuria y nada paternales. Todo lo que ella quería era que su padre la tratara con el mismo amor que su madre lo hacía. Amor parental.
Eleanor se despertó y casi deja salir un horrible grito, pero la mano de Loki cubrió su boca tan pronto como ella la abrió. Quitó la mano de su boca y permaneció en silencio. Los ojos de Loki estaban muy abiertos y confusos. Su pecho se agitaba rápidamente y estaba mirando hacia adelante, ignorando completamente al dios que se encontraba al lado de ella.
No había tenido sueños como ese por un largo tiempo. La última vez había sido hace cinco años, cuando su padre había intentado ingeniosamente volver a la vida de Eleanor. Por supuesto, la Sra. Bennett le había hecho saber que él no era bienvenido en su hogar y esa fue la última vez que lo vieron. Eleanor recibía una carta por su cumpleaños proveniente de su padre cada año, pero ella nunca las abría. Iban directamente a la basura.
Loki vio que estaba temblando violentamente y extendió su brazo para tocar el de ella, arrastrándola con delicadeza de vuelta a la cama. ¿Qué se supone que haría? ¿Qué estaría soñando? Desesperadamente quería saberlo. Pero sabía que ella no se lo contaría. Eleanor no confiaba en él y eso era comprensible.
La frente de Eleanor estaba húmeda con sudor y volvió a recostarse, llevando sus rodillas a su pecho y sosteniendo su cabeza con sus manos húmedas, empezando a llorar. Loki la miró. ¿Era consciente de que él estaba sentado a su lado? ¿Completamente desnuda? Loki movió su mano y repentinamente Eleanor estaba vestida con un camisón azul cielo que llegaba hasta sus muslos con ropa interior que hacía juego. Envolvió la sábana alrededor de su cintura y puso una mano en su rodilla. Eleanor se levantó inmediatamente, no queriendo ser tocada.
Loki se tragó su orgullo. Para que Eleanor le contara sobre su pesadilla, tenía que ser delicado con ella. "¿Te haría sentir mejor si tal vez te doy prendas que cubran todo tu cuerpo?" le preguntó y Eleanor negó con la cabeza. Su voz la irritaba. La ponía furiosa. Pero ahora, su voz era delicada y un poco calmada. Aún así, ella no caería ante él.
"Estaré bien," respondió fríamente. Eleanor puso un pie fuera de la cama y Loki avanzó, con la sábana apenas cubriéndolo. Sus piernas estaban enredadas en las sábanas, pero todavía se movía cerca de ella. Tocando sus caderas, Loki la tiró hacia la cama y ella se sentó, sus ojos estaban rojos e hinchados.
"¡No creí que sería tan violento esta noche!" bromeó y Eleanor lo fulminó con una mirada que lo sorprendió. Loki sonrió con una sonrisa retorcida y ella frunció el ceño, cruzando sus brazos y mirándolo. Mierda, pensó él. Mala decisión de palabras. "Bien, mi cielo, eso estuvo fuera de lugar, lo admito. Pero cuéntame, mi vida, ¿qué es lo que te molesta?"
"¿Por qué habría de contarte?" soltó ella. Loki sonrió con perversidad. Finalmente ella estaba comenzando a luchar de vuelta. "Ni en un millón de años, Loki. ¿Crees que porque cambias el tono de tu voz comenzarás a gustarme?"
Sus ojos se oscurecieron. "¿Crees que yo quiero que te guste?" Protestó Loki. "Entonces estás equivocada, mortal. No me importa lo que sientas por mí. Para mí no eres nada más que una humana débil e inútil que puedo manejar a mi antojo."
Eleanor miró al piso.
"Los sentimientos no me interesan," continuó él. "Tú no me importas, Eleanor."
"Aún así, continúas acechándome," dijo de vuelta. "¡Sigues viniendo por mí! Si no te importo, entonces ¡sal de aquí! ¡Ve y encuentra a alguien además de mí!"
"Oh, pero Eleanor," Loki se levantó y Eleanor se sonrojó cuando él la miró fijamente. Le tocó los brazos y sonrió ampliamente. "¿Quién más podría verse tan encantadora de esta manera – ?" Loki rasgó su camisón tirándolo lejos y ella exclamó un 'no', pero él hizo caso omiso. "¿-cómo tú, mi cielo?"
Cuando Loki había caído al lado de ella, agotado y satisfecho, Eleanor se paró de la cama y se metió deprisa al baño. Abrió la llave de la ducha, queriendo lavar cualquier rastro de violación que tuviera. Sin embargo, no había pasado mucho desde que Loki la fastidiara – su padre – los sueños – había regresado a la vida y era algo que quería olvidar. Pero ¿cómo alguien podría olvidarse de todo eso? Estaba muy joven cuando eso sucedió…
Loki había aparecido detrás de ella, tocando sus caderas y llevándola hacia él. Ya no había privacidad. Loki había tomado control de su habitación y baño, su madre mandaba a uno de los chicos por ella cuando Eleanor abandonaba las habitaciones, y todo el mundo estaba pendiente de ella.
Su cabeza palpitaba con fuerza y todo comenzaba a darle vueltas.
"Déjame…" murmuró débilmente.
"En absoluto," le dijo Loki, levantando su cabello húmedo y besando suavemente su nuca.
Tan pronto como Loki alejó sus labios de su piel, Eleanor cerró sus ojos y cayó con un estruendo al piso, inconsciente. Loki sonrió y cerró la llave de la ducha. La levantó entre sus brazos con facilidad y la llevó hasta la cama.
