¡Inazuma eleven no me pertenece!

Inazuma Eleven Go está a punto de comenzar

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

"Me pregunto….ya ha pasado un buen tiempo…tal vez debería ayudar, siempre quise jugar futbol con el equipo Raimon…pero… ¿Y si no me aceptan? ¿Y si no me permiten jugar por el hecho de ser una chica?...no recuerdo que el equipo aceptara mujeres…que susto…"

-Hinamori Maya…- en el salón de clases de la escuela Raimon después del partido que se dio con el Raimon eleven contra el equipo enviado por Fifth Sector, seguía sin saber de qué se trataba aquello. Aun recordaba ese episodio, por un momento entro en pánico, le hacía creer que no era lo suficientemente buena como para entrar al equipo, y es que en ese mismo instante los que acudieron al partido presenciaron un interesante enfrentamiento entre avatares, por lo que había oído esa era la primera vez que Shidou Takuto, el capitán, mostraba un avatar de esa magnitud.

Lo que era peor y le hacía pensar mucho, es que gracias a Tsurugi la mayoría de los jugadores abandonaron toda esperanza de seguir siendo parte del equipo de Raimon.

-Hinamori Maya…- de nuevo la voz se escucho, pero esta vez enojada e impaciente, la chica de cabello plateado dejo sus pensamientos por un momento.

-E-Eh…. ¡presente!- dijo tartamudeando, no había prestado atención, su primer día fue agotador, los recuerdos de ese instante seguían frescos en su mente.

¡Este es mi potencial!...

-¡Eso es!- el partido liderado por el equipo contrincante, el marcador mantenía una gran diferencia y estaba claro quién sería el vencedor, pero justo ahí, tras unas palabras que nadie quisiera escuchar apareció una extraña figura, una especie de espíritu, el capitán Shindou Takuto había liberado una presencia poderosa…

-¡El Avatar del Capitán!- esa era la voz de Tenma, ya se encontraba en muchos problemas y presiones, y estaba en el momento menos indicado y el lugar menos indicado.

-¿Qué está pasando? ¿Incluso Shindou tiene uno?- los demás compañeros del equipo, los que quedaban al menos, miraban asombrados y todos se mantenían apenas en pie, sus heridas eran notables, no solo ellos, también los alumnos y algunos maestros no se esperaban lo que ocurría. La situación empeoraba, el avatar de Tsurugi contra el avatar de Shindou.

-¡Por fin aparece su espíritu!- el que hablaba era el capitán del quipo de Tsurugi.- Lancelot ha hecho despertar el poder escondido de Shindou-kun.-

-Interesante…- dijo Tsurugi con esas sonrisas de diversión malévolas.

-N-No puede ser… es increíble…- Hinamori observaba desde las gradas del estadio, ella tampoco tuvo la oportunidad de ver algo como eso. Su mirada expresaba terror y admiración a la vez, Tsurugi era muy poderoso, y por alguna razón, en lo más profundo de ella misma, deseaba ser así de fuerte.

-¡Yo soy el Capitán, mi misión es proteger el futbol!- le replicaba Shindou a su oponente con los ojos bañados en lagrimas.

-Capitán…- Tenma trataba de ayudar, pero ahora el nivel de esos dos estaba fuera de lugar.

-¿En verdad puedes hacerlo?...- pregunto Tsurugi en forma de burla.- ¡Te destruiré con este ataque!- pateo el balón con toda su fuerza y furia, su avatar lo siguió proporcionando más intensidad a su tiro. Shindou trato de detenerlo, su avatar hizo un leve movimiento, y al primer contacto una luz apareció por la cantidad de poder. Era un choque de espíritus. La luz de intensifico y el balón salió disparado hacia el cielo.

-S-Si siguen así, terminaran destruyendo el estadio…- dijo para sí misma Hinamori. Ambos chicos dieron un salto tratando de obtener el balón.

-¡Es suficiente!- grito el entrenador del quipo contrario. El avatar de Tsurugi redujo poder y fue Shindou quien atrapo la pelota en el aire.

-¿Por qué?- se quejo Tsurugi haciendo desaparecer por completo su avatar y cayendo ágilmente en el piso.

-El partido ha finalizado.- respondió el entrenador.

-¡ ¿Acaso están huyendo?- grito Shindou enojado, estaba exhausto y su respiración era entrecortada.

-No lo llamaria "Huir", en todo caso se podría decir que lograste proteger a tu equipo, Shindou-kun.-

Pero justo ahí, Shindou se desmayo, sus heridas eran más graves que la de los otros y su energía gastada apenas lo mantenía de pie, todos sus compañeros se acercaron en su ayuda y lo llevaron directo a la enfermería. Mientras los espectadores aun seguían con la boca abierta.

-M-Me pregunto si el capitán estará bien…- se dijo Hinamori de nuevo. Su entusiasmo se había ido por completo, este partido se torno seria y casi personal.

-Oye, niña…- alguien se dirigía a ella. Una voz femenina.

-Ohh…- busco con la cabeza a la dueña de esa voz.

-¿No deberías estar ya en la ceremonia de apertura?- se dio cuenta de quién era, se trataba de una chica con aspecto estricto y a su lado estaba otra chica, muy adorable, que llevaba una cámara.

-¡Es cierto!, lo había olvidado, gracias sempai…- dijo Hinamori mientras corría velozmente hacia la salida, recordando cada instante que había pasado.

-¿Qué rayos llevaba esa chica en la cabeza?- dijo la muchacha de segundo año a su acompañante.

-Creo que era su cabello…- respondió la otra chica distraídamente mirando las fotos que había tomado.

-Pues…creo que debería ponerse algo bonito en el pelo, ¿no?- volvió a decir sonriendo.

-Tengo muchas fotos de Shin-sama…- contesto de nuevo la niña sonrojada.

-Akane, tu solo piensas en eso…- dijo con una gran gota en la cabeza.

…..En la Ceremonia…

"Que miedo tengo… ¿Y ahora que hare?" Todos estaban reunidos y escuchaban las palabras del Director, Hinamori pensaba, no podía concentrarse.

-¡Soy muy hábil jugando, ¿sabes?- un niño de corta estatura y con una banda azul celeste en la cabeza se puso de pie de repente y capto la atención de todos sus compañeros que miraron extrañados al pequeño. Entre ellos Hinamori, que ya no pensaba en otra cosa, movió un poco su cabeza y su mirada se clavo en Tenma, tenía una expresión rara ya que trataba de aguantarse la risa.

-Seguramente el entrara al equipo….-pensó, de pronto tuvo la sensación de que no sería tan malo unirse, aunque poco después localizo a Tsurugi con sus ojos, le daba mucho miedo, era un chico rodeado de misterio y lo peor de todo es que odiaba el futbol, incluso se atrevió a destruir aquel preciado recuerdo de la escuela.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La campana había sonado y uno a uno los estudiantes salían de sus aulas. Hinamori caminaba por los pasillos distraída. El capitán seguramente se encontraba todavía en la enfermería, los jugadores del equipo se rehusaban a continuar dentro y todo se colapsaba poco a poco.

-¡Cuidado!- le grito alguien a su espalda, ella instintivamente volteo para ver quien se acercaba, para su sorpresa era Tenma, acompañado del pequeño niño de banda azul celeste y otra chica que los seguía exhausta. Corrían a toda velocidad hacia donde estaba y no le dio tiempo de hacerse a un lado. Ambos chicos se estrellaron contra ella cayendo los tres al piso.

-¡Tenma, Shinsuke!- grito preocupada la chica deteniéndose justo frente a ellos, los demás alumnos miraban con una enorme gota en la cabeza a aquellos que parecían unos bichos raros.

-¡Lo siento mucho!- dijo Tenma poniéndose de pie al igual que Shinsuke, le extendió una mano a Hinamori para ayudarla a levantarse y ella la tomo incorporándose de nuevo con una expresión confundida.

-No se preocupen…- dijo suavemente, su voz era sencilla y muy bajita, como si susurrara.

-¡¿Eh?...- exploto Tenma sorprendido apuntándola con su dedo índice.

-Tenma, ¿la conoces?- pregunto Shinsuke aun medio aturdido. Hinamori volteo a ver a Tenma, asustada.

-Tú eres la chica de esta mañana, ¿no?- le pregunto ya un poco más calmado.

-S-Si…y tu eres el chico al que casi matan ¿verdad?- respondió Hinamori inocentemente y con una sonrisa ingenua. Cualquiera pensaría que se toma las cosas de una manera muy fácil.

-N-No tienes que recordármelo…- le contesto con los ojos llenos de cascadas.

-¡Tenma Matsukaze!- le grito la otra muchacha dándole un golpe en la cabeza tal cual madre estricta.

-¡Auch!- dijo Tenma acariciándose la nuca.- Aoi, no tienes que ser tan mala conmigo.-

-Deberías ser más amable con la niña.- le grito apuntando a Hinamori.- Lo siento mucho, ¿Estás bien?, perdónalo a veces puede ser un poco torpe.- Hinamori asintió con una gota en la cabeza.

-Tenma, si no nos apresuramos no podremos entrar al equipo de futbol.- se apresuro a decir Shinsuke.

-¡Oh!, es cierto…- Tenma puso cara de asombro olvidando el dolor que sentía por el golpe de Aoi.

-¿Club de futbol?...- pregunto Hinamori muy nostálgica.

-¡SI!- le contesto Tenma.- Mi sueño es jugar futbol.- dijo el chico con un aura de felicidad a su alrededor.

-Ah…ya veo…- Hinamori quedo pensativa un momento, luego sonrió.- Bien entonces ¿Puedo acompañarlos?-

-¿También entraras al equipo?- Aoi hizo a un lado a Tenma para colocarse justo en frente de Hinamori.

-S-Si…- le contesto. A lo que Aoi sonrió gustosamente.

-¡Increíble!, puedes venir con nosotros, mi nombre es Sorano Aoi, mucho gusto.-

-Mucho gusto, yo me llamo Hinamori Maya.-

-Yo soy Matsukaze Tenma, aunque…creo que eso ya lo sabías.- dijo acariciándose de nuevo la nuca.

-Y yo Nishizono Shinzuke.- hablo alegremente el pequeño de banda azul.

-¿Qué esperamos?, Vayamos rápido al club de futbol.- Tenma parecía ansioso y entusiasmado al igual que su amigo. Aoi tomo a Hinamori por la muñeca y comenzaron de nuevo su carrera.

…En la dirección…..

-¿En verdad eres un miembro de Fifth Sector?- se oyó que hablaba el director con una voz muy severa, él y Tsurugi se encontraban hablando en la dirección.-Y en virtud de las ordenes del emperador Santo, tu estas aquí para vigilar a la escuela Raimon.

-Si.- respondió Tsurugi aburrido.

-¿Era su plan el apoderarse del club de futbol para que liberara su Espíritu?- pregunto serio.

-Solamente lo hice para ver si ocurría algo en ellos.- contesto con el mismo tono.

-Acerca del entrenador Kudou…- al decir aquel nombre Tsurugi frunció el ceño.- ¿Los caballeros negros han venido a retirarlo?-

-Mis misiones principales son la observación de las personas que usan espíritus, y la eliminación del entrenador Kudou.- replico enojado.

-¿Kudou,uh? Nosotros también hemos tratado de encontrar una manera para que él se retire.-

…..

-Este lugar es enorme.- dijo Aoi cuando ya todos se encontraban dentro del edificio del club de futbol. En ese mismo instante vieron retirarse a dos muchachos con una muy mal cara. Al darse cuenta de ellos voltearon a ver a Tenma, lo habían reconocido.

-¿Tu?- le dijo uno de ellos.

-Creo que están en medio de un dilema en este momento.- hablo el otro señalando la sala de reunión.

-¿Qué ocurrió?- pregunto Tenma alarmado.

-Si querías entrar al club de futbol, creo que has llegado un poco tarde.-

-El club de futbol se termino ahora.-

-¿Qué estás diciendo?- dijo enojado Shinsuke.

-Tsk…- fue lo último que se escucho de esos chicos, caminaron hacia la salida y se fueron. Tenma corrió desesperado hacia la sala de reuniones y los otros lo siguieron. Al entrar se dio cuenta de que era un muy mal momento, pues estaban en medio de una discusión.

-¡No seguiré jugando futbol mientras Fifth Sector nos este vigilando!- se quejo uno.

-Y sin mencionar que el de primer año, Tsurugi, da miedo.- otro más se levanto.

-¿Tsurugi?...- Hinamori se detuvo en seco, quedando al lado de Tenma, dentro de la sala un ambiente muy tenso reinaba.

-¡Hemos puesto todo de nosotros, pero esto ya pasó el límite!- Shindou estaba agachado en el suelo oyendo cada palabra que sus compañeros decían. El también parecía decaído.

-La atmosfera de aquí es terrible…- empezó a decir Shinsuke de manera desconcertada.

-Supongo que debe ser por lo de esta mañana…- termino de hablar Tenma. HInamori giro su cabeza y lo miro por unos segundos, entendía como se sentía, ella también dudaba si realmente era seguro seguir queriendo entrar al club, por más que lo deseara.

-Ya vámonos.- al oír estas palabras los jugadores se fueron levantando se sus asientos para dirigirse hacia la puerta de salida, donde se encontraban Tenma y sus amigos.

-¡Espera, detente, detente!- le dijo unos de los muchachos, de tez morena y unas gafas en la cabeza.

-¡Alto ahí!- otro de ellos intento detenerlos poniéndose en su camino, muy furioso.

-Esto es grave, sempai…- replico.

-¡¿No vas a hacer algo, Shindou?-

-No hay nada que yo pueda hacer…- contesto el capitán.

-¡Pero tiene que haber algo!-

-Nosotros igual.- al parecer alguien había alzado la mano, y se trataba de uno de los compañeros de equipo de Shindou.

-¿Después de que ustedes estaban en el segundo equipo y ascendieron al primero?- se quejo sorprendido Daichi.

-Se hubiera visto bien en mi expediente de estudiante si me quedo, pero no me interesa mucho el futbol.- contesto con el desinterés mas extremo posible.

-¡¿Cómo se les ocurre decir eso?- exploto otro señalándole como si hubiera encontrado un culpable, los otros dos chicos dieron un respingo, aquel muchacho les dio un buen susto.

-¡Detente, Kurumada!- le ordeno Tachi, el portero. Mientras su amigo estaba a punto de darle un buen puñetazo al que dijo ese absurdo comentario.

-¡Pero... ¿No se supones que debemos enfrentar este problema entre todos?- contesto aguantando la respiración y las ganas de golpear a alguien.

-Mizumori,Kosaka…les doy las gracias por todo lo que hicieron por nosotros.- dijo Shindou dedicándoles una triste sonrisa, pero en realidad apretaba ambas manos, soportando el dolor de perder a tantos compañeros. Hinamori se dio cuenta de aquello, el temor la invadía de nuevo.

-Esperen, por favor.- Tenma extendió ambos brazos cerrándoles el paso a los jugadores.-No se vayan.-

-Lo sentimos, pero nuestra decisión está tomada.-

-Pero…yo estaba muy deseoso dejugar futbol con los demás estudiantes…- respondió Tenma.- ¡El club de futbol de Raimon siempre ha sido mi inspiración!-

-Tú eres solo un niño…- le contesto.

-T-Tenma…- empezó a decir Hinamori intentando hacer que su amigo se detuviera.

-Deberías hacerle caso a tu amiga, ¿acaso no viste lo de esta mañana?, es todo lo que puede dar el club.-

-¡Eso no es cierto!- Tenma estaba preparado para defender el futbol de Raimon.

-No lo ves, ahora todos le tienen miedo al futbol.-

-¿Miedo?...- repitió Tenma confundido.-…Yo creo que el futbol es divertido, ¡si no podemos ver todos lo divertido que es el futbol, debemos pedirle perdón!- aclaro. Pero aquello solo causo un montón de risas.

-Ohh…- Hinamori dio un paso hacia atrás, ya no sabía si estaba bien seguir ahí.

-¿Debemos pedirle perdón?- se burlo uno.-No es como si el futbol fuera un ser vivo.-

-Pero eso es lo que pienso, si todos lo pensamos estoy seguro de que disfrutaríamos el futbol!-

-Entonces váyanse…- hablo Shindou.

-Capitan…- Tenma parecía decepcionado, incluso el capitán se portaba de esa manera.

-Gracias, Shindou.- agradeció su compañero.-No llegaras a ningún lado si piensas de esa manera.- el chico se acerco a Tenma, lo tomo por la camisa y lo empujo hacia un lado con tanta fuerza que lo arrojo al suelo. Hinamori observaba aterrada, ya había elegido su opción.

-T-Tenma-kun…- dijo cuando Tenma ya se había levantado de nuevo, el la miro un segundo y ella se inclino un poco.- ¡Lo siento mucho!- exclamo para levantarse y salir corriendo apurada.

-¡E-Espera, Hinamori-san!- trataron de detenerla, pero fue imposible, ella ya se había ido. Los chicos intercambiaron miradas preocupadas.

-Esto se acabo…-la plática del equipo aun seguía.

-El segundo equipo se acabo, así que también me retiro.- dijo un niño de mechones rojos, aunque parecía inseguro de su decisión, ya no había otra manera de terminar con ese sufrimiento.

-Entiendo…- dijo Shindou.

Afuera los alumnos que alguna vez pertenecieron salían del edificio y se dirigían a sus casas, uno se detuvo, era el mismo chico de mechones rojos.

-Ichino…- empezó a decirle su amigo.-…esto está fuera de nuestras manos.-

-Yo no pienso que este fuera de nuestras manos…- le contesto.-…pero resulto así…-

Hinamori observaba desde afuera también, miro hacia atrás y vio el gran emblema de relámpago que se alzaba en el edificio. Suspiro, se preguntaba si había cometido algún error.

-Está mejor así…- se dijo para sí misma.-…después de todo solo seré una carga mas…- agacho su cabeza y siguió caminando cabizbaja por los escalones del edificio.

-¡Entonces no es muy cool!- conocía esa voz, era la sempai de un rato antes, en la mañana-¿Esto no es dejar el campo de batalla?- ella se dirigía a los dos muchachos del segundo equipo. Ellos solo la ignoraron y pasaron de largo, la chica dio media vuelta indignada.

-Metete en tus asuntos.- le dijo uno de los alumnos. Se detuvieron de nuevo, ahora mismo se encontraban frente a Haruna y el entrenador Kudou. Al parecer hicieron algo parecido a disculparse y salir corriendo. La sempai se quedo ahí mismo parada con las palabras en la boca.

-Uhm…- dijo pensativa, luego se dio cuenta de que HInamori la miraba, ella sostuvo la mirada por un instante, luego Hinamori decidió seguir con su paso.

-¡Oye, espera!- le grito la chica, a lo que Hinamori volteo un poco sorprendida.

-¿A mí?- dijo con un tono ingenuo.

-Si, tú entraste hace un momento, ¿no?- le pregunto cruzando los brazos frente a su pecho. Hinamori asintió muy triste, había sido tan cobarde como para huir antes de siquiera pertenecer al equipo.-¿Qué fue lo que sucedió?- le volvió a preguntar.

-Ya no hay equipo de futbol…- contesto levemente con la cabeza hacia abajo.

-Eso es imposible.- dijo la chica enojada y caminando hacia la dirección contraria. Hinamori la observo por unos minutos hasta que desapareció, ella volvió a caminar.

"Eso estuvo mal…seguramente ellos estarán en problemas…ya no existirá el club de futbol…pero, ¿Qué puedo hacer yo?...solo me convertiré en un peso más…no les serviré de nada…además…Tenma-kun, Shinsuke-kun y Aoi-chan se quedaron ahí…pude ser mas apoyadora…seguramente Onii-san estará decepcionado…pero es que Tsurugi-san da miedo...e-espera… ¿Tsurugi-SAN?"

Hinamanori caminaba por una estrecha calle, mientras luchaba con su conciencia que no la dejaba en paz. Siguió su recorrido hasta llegar a una avenida, el semáforo indicaba que todavía no era seguro cruzar, pero al parecer ella no se percato de aquello y continúo dando paso tras paso. El sonido de un auto la saco de sus pensamientos, miro de un lado a otro, los carros comenzaban a frenar dejando marcas en el suelo, se encontraba en medio de la calle y al voltear la mirada asustada uno de los autos se dirigía hacia ella, se escucharon unos gritos y después algo se estrello contra un poste…

-¡¿Estás loca o qué?- Le grito una voz conocida, aquella que le había traído terror.

-Y-Yo…- tartamudeo, estaba tirada en el suelo, intento enfocar su vista al abrir bien los ojos se encontró con el rostro de Tsurugi.

-Tsk, sí que quieres acabar con tu vida, ¿verdad?-pregunto de mala gana mientras se ponía de pie y metía ambas manos dentro de sus bolsillos.

-…Como…Que…que estás haciendo aquí…- Hinamori se encontraba confundida, ¡Tsurugi le había salvado la vida!

-Eso no te incumbe.- le respondió frunciendo el ceño.

-Me salvaste…- aclaro Hinamori incorporándose de nuevo, con los ojos abiertos como platos.

-¿Y eso qué?-la mirada mordaz de Tsurugi no parecía asustar ya a Hinamori.-No es mi culpa que seas tan tonta.- ella lo observo por unos instantes, Tsurugi comenzó a caminar nuevamente.

-¡Espera!- Hinamori lo detuvo, tenía que darle las gracias.

-¿Qué quieres ahora?- empezaba a perder la calma y solo giro levemente su cabeza para verla.

-M-muchas gracias…- comenzó a decir, pero cuando vio la expresión sin sentimiento de Tsurugi dio un respingo.-…por salvarme…- termino de decir poniendo un puño cerrado sobre su pecho para calmar los nervios. Tsurugi no dijo nada y dio un paso hacia adelante.

-O-Oye….- Hinamori quería hacerle algunas preguntas.-… te uniste al equipo de Raimon, ¿verdad?-

-Lamentablemente…- continuo muy serio.-… ¿terminaste de hablar?, me tengo que ir.-

-P-Pero…porque odias el futbol si eres tan bueno.- esta pregunta la hizo sin pensarlo.

-Deberías intentar no meterte en los asuntos de otros, niña.- Tsurugi volvió a fruncir el ceño.

-Mi nombre es Hinamori Maya…- le dijo un poco enojada por aquel termino, pero aun así le sonrió.

-Si, si, como digas.- fue lo último que dijo antes de dejar sola a Hinamori. Ella se percato de que todos la miraban asustados, era normal, pues estuvo a punto de morir arrollada por un auto, decidió no hacer caso y continuar hasta llegar a su casa.

"Me salvo…me salvo…me salvo…" Fue lo único que se repetía en la cabeza.

-Bienvenida, Maya-chan.- le dijo una voz al llegar, su destino era un restaurante de Ramen, el olor de los fideos cubría toda la sala.-¿Tienes hambre? –le volvió a decir un muchacho, que atendía a otras 3 personas más y les servía deliciosos platos de sopa caliente recién hecha. Hinamori asintió.

-¿Estás bien?- le pregunto el chico. Ella asintió de nuevo.- Pues no lo parece… ¿sucedió algo?- Hinamori se sentó en una de las sillas que se encontraba en frente de la barra.

-Quería unirme al equipo de futbol de la escuela…- fue lo primero que se le ocurrió, otro tema que le preocupaba. El muchacho embozo una gran y amplia sonrisa.

-Ya veo.- contesto acercándole un plato de ramen. Hinamori tomo unos palillos.

-Itadakimasu…- dijo sin ánimo, tomo un bocado.- Como siempre, el ramen de Onii-san es el mejor.- cerró ambos ojos y sonrió levemente.

-¡Claro! El platillo especial de Tobitaka hace feliz a tu estomago, ¿verdad?- el chico cruzo ambos brazos frente a él y Hinamori soltó una carcajada. Tobitaka estiro un brazo y acaricio con la palma de su mano la cabeza de Hinamori.-…Provecho, Maya-chan.-

-¡Hai!- exclamo ella.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¡Es todo por hoy!

No olviden dejar Review, onegai

u.u

Espero que les haya gustado.