¡Hola a todos!

Recuerden: Inazuma Eleven no me pertenece, aun que me gustaría, debo matar a Endou-kun.

Bueno, bueno

Disfruten el fic.

Últimamente me ha dado muchisisimo sueño T.T

Pero hoy estoy muy feliz :D

Wiiii

Descargue el primer opening de Inazuma eleven Go, lo puse en mi celular y lo escucho, lo escucho y lo escucho.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-El entrenador Endou aparece-.-.-.-.-.-.-

"Confiaba en ti…"

Esas fueron las únicas palabras que la cabeza de Tsurugi lograba pensar.

.Tsk, pero como se le ocurre decir tantas tonterías.- susurro Tsurugi para sí mismo mientras caminaba por los largos pasillos de Raimon, la muchedumbre le molestaba, y en ese instante varios chicos cuchicheaban en los alrededores, después de clases seguirían los entrenamientos y también la presentación del nuevo entrenador, pero en realidad sus ganas de ir estaban por los suelos, existía un 99.9% de posibilidades de encontrarse con su dolor de cabeza: Hinamori. No era el hecho de que aquella chica fuera lo suficientemente tonta como para acercarse a él y fingir no tener miedo, si no que para Tsurugi tenerla cerca a ella o a otra persona como Tenma, implicaba desviar su principal misión.

Mientras más pensaba en las veces que terminaba chocándose con Hinamori, mas era su enojo.

-Creo que estoy a punto de volverme loco…- pensó y en su cabeza crecía una venita hasta el punto de estallar y de la nada a su alrededor se levanto un aura oscura, los alumnos que se encontraban ahí se hacían a un lado asustados, como si un hoyo negro estuviera a punto de tragarlos y muchos otros simplemente lo observaban como bicho raro. Si, apuesto a que su temperamento haría correr a cualquiera.

….

En otra parte, Shindou igual tenía sus problemas, la llamada de Sangoku era para avisarle sobre la renuncia del entrenador Kudou, eso era algo muy malo, después de todo significaba que Fifth Sector comenzaba a hacer movidas contra ellos, todo por hacerle caso a su pasión por el futbol. La clase se hizo eterna, pero al terminar, Shindou se levanto de su asiento y fue hacia la puerta de salida.

-¡Shindou!- le llamo Kirino, pero en realidad, su capitán no estaba con ánimos. Se dirigió con la cabeza abajo hasta las escaleras y sin darse cuenta, tropezó con alguien.

-¡Shin-sama!- exclamo una sorprendida Akane.

-Ah, Hola…- contesto Shindou sin quitar la vista del suelo, Akane puso una expresión preocupada.

-¿Se encuentra bien, Shin-sama?- pregunto parpadeando un par de veces.

-Si...claro… ¿Por qué no iba a estarlo?- dijo con una sonrisa fingida, pero Akane no parecía creerle, Shindou suspiro y luego la chica se dispuso a hablar pero el capitán le interrumpió.

-Lo siento…creo que no debería meterte en mis problemas.- volvió a decir poniendo una mirada sincera, Akane se sorprendió aun mas por la respuesta.

-¿Debe ser acaso por lo del Fifth Sector?- pregunto ella leyendo la mente de Shindou.

-Algo así…- respondió desviando la cabeza, avergonzado. Seguramente la chica pensaría que él estaba siendo un pésimo líder.

-Shin-sama no debería preocuparse…- dijo Akane brindándole una sonrisa, tal vez estaba siendo su imaginación, pero al mirarla Shindou pudo haber jurado que sus ojos brillaban de una manera adorable. Shindou ya no pudo más, con un movimiento se recargo contra la pared con ambas manos en la cara y su cuerpo se deslizo hasta sentarse en el suelo.

-No tengo idea de que hacer…- susurro presionado, tenía muchos problemas y pocas respuestas. Akane lo volvió a mirar, como una madre comprensiva y se sentó a su lado abrazando sus piernas ella misma.

-Yo se que encontrara alguna manera de arreglarlo.- dijo sonriendo con mucha seguridad, Shindou alzo por unos instantes la cabeza, un poco confundido por lo que dijo.

-Ni siquiera sé si mi propio equipo aun confía en mí...- Shindou volvió a llevarse las manos a la cara meditando sobre la actual situación.-…fue mi culpa que el entrenador Kudou se fuera.-

-Eso no es cierto, Shin-sama.- respondió la chica.

-¿Cómo estás tan segura?- pregunto Shindou mirándola a los ojos.

-Shin-sama no tiene malas intenciones, además…- continuo ella con Shindou prestándole toda la atención que pudo.-…no debe rendirse, tiene que ser más fuerte que nunca, por su equipo.- finalizo hablando en un tono risueño y con tanta confianza en Shindou, que incluso el lo tomo por sorpresa.

-¡Shindou!- le llamo alguien, el chico volteo instintivamente hacia la dirección de la persona.

-Sangoku-sempai…- logro decir al ver al muchacho mayor acercándose.

-Shindou, tengo que hablar contigo.- hablo Sangoku con expresión seria, a Shindou le pareció extraño, pero aun así, obedeció. Se puso de pie no sin antes dirigirse unos segundos a Akane.

-Te lo agradezco mucho, gracias por escuchar…- dijo Shindou siguiendo a Sangoku mientras se despedía moviendo su mano de derecha a izquierda, sonriendo.

-Shin-sama…- susurro Akane para ella sola con las mejillas encendidas.

-¡Tenma!- exclamo Aoi a las espaldas del deprimido chico.- ¿Te encuentras del todo bien?-

-Hola, Aoi…- respondió cabizbajo Tenma.-…Y creo que no me siento bien.- finalizo. Aoi puso una mano sobre su hombro y le dedico una dulce sonrisa. Tenma correspondió el gesto.

-Todo estará bien, ya veras.- le aseguro su amiga, Tenma agacho la cabeza, no estaba tan de acuerdo en eso. De la nada se escucho un fuerte golpe.

-¡Auch!- grito Tenma con cascadas en los ojos y un terrible dolor de cabeza.- A-Aoi, ya se está haciendo un vicio eso, ¿Por qué lo hiciste?-

-¡No voy a dejar que te rindas, ¿entiendes?- se quejo su amiga enojada de pies a cabeza. Tenma parpadeo un par de veces confundido.- ¡Pasaste mucho para llegar hasta aquí!- le volvió a gritar.

-Pero…- empezó a hablar Tenma.

-¡Pero nada!, ¡¿Dónde está el Tenma que se decidió a entrar al equipo de futbol a pesar de lo que sucediera?- dijo Aoi llevando las manos a la cintura como mama regañona.

-Bueno, yo…- volvió a hablar Tenma.

-¡Debes levantarte! ¡No permitas que nada arruine tu sueño, yo me encargare de que no digas tonterías y sigas adelante!- Aoi puso una mirada de furia y Tenma la observaba asustado.

-Aoi…-

-¡Vamos, demuéstrales de lo que eres capaz!-

-Ahh…-

-¡¿Lo harás, cierto?- dijo por última vez la chica con decisión, Tenma asintió con la cabeza aun mas asustado.- ¡Bien, eso era lo que quería oír!- respondió Aoi dibujando una enorme sonrisa.

-Aoi…- comenzó de nuevo Tenma con tranquilidad.

-¿Si?- pregunto Aoi con sorpresa.

-Gracias.- le respondió el chico mirándola con ternura, Aoi dejo mostrar un leve sonrojo.

-D-De nada…-

…..

-Shin-sama no vino…- dijo Akane triste a la hora del entrenamiento, y entre los jugadores había mucha tensión y un pésimo ambiente. Todos se preguntaban dónde estaría su capitán.

-Uhm, que capitán más inútil…- menciono Tsurugi apartado del resto, pero lo suficientemente alto como para que las gerentes lo oyeran. Midori frunció el ceño y tanto Aoi como Akane se intercambiaron miradas preocupadas.

-No deberías decir esas cosas…- le respondió una vocecita, Hinamori apenas se estaba presentando en el entrenamiento y su expresión parecía la de una niñita que perdió algo importante.

-Solo estaba siendo sincero.- volvió a decir Tsurugi sarcásticamente.

-Está bien pero…al menos deberías intentar comprender a tus compañeros, nadie se siente bien en estos momentos…- le repitió Hinamori recargándose en la pequeña pared que dividía la cancha mirando a los demás chicos que continuaban jugando sin entusiasmo.-…el entrenador renuncio y el capitán no aparece…- susurro Hinamori triste.

-¿Tanto te importa eso?- le pregunto Tsurugi sin ninguna buena intención. Hinamori asintió.

….Después del entrenamiento…

-¿Sera el fin del club de futbol?- los muchachos aun seguían deprimidos por lo todos los malos acontecimientos, mientras descansaban pensaban en lo terrible que sería el futbol de ahora en adelante.

-Incluso con esta confusión, el entrenador Kudou siempre reconoció que queríamos jugar futbol libremente, ¿no?- dijo Kurama.

-Pero, pronto también eso será imposible.- reconoció con pesimismo Kirino.

-De todos modos, el nuevo entrenador llegara directamente de Fifth Sector, solo hay que obedecer, para que nuestro boletín continúe con buenas calificaciones.-agrego Minamisawa.

-¿Eso está bien para ti?- pregunto Kurama enfadado.

-Pero esa es la razón de ser parte de un club.- se excuso Minamisawa como si hubiera dicho algo malo.

-Al final, las cosas no cambiaran, no importa quien venga…-dijo Kirino.

-¡Eso no es cierto!- se escucho gritar a lo lejos, los chicos voltearon hacia arriba, el sol iluminaba la silueta de aquel extraño haciendo imposible poder verlo claramente. Haruna mostro una sonrisa de asombro, al parecer conocía al extraño. Aquella persona comenzó a bajar lentamente las escaleras mientras los demás miraban curiosos. (Música de fondo XD). Al llegar a la cancha paso justo en frente de donde estaban Hinamori y Tsurugi.

-Tsurugi-kun, ¿lo conoces?- pregunto con curiosidad extrema Hinamori.

-No trabajo para hacer preguntas, mocosa.- le respondió Tsurugi alzando una ceja.

El muchacho desconocido llego en frente de los chicos y Haruna mostro una sonrisa llena de esperanza, se acerco a él corriendo impaciente.

-¡Cuánto tiempo sin verte!- dijo Haruna haciendo un ademan de educación y el desconocido sonrió.

-¿Están todos aquí?- pregunto dirigiéndose a los jugadores.

-No, el capitán falto hoy.- aseguro Kirino.

-Ya veo.- contesto.-…a partir de ahora, voy a ser el entrenador del club de futbol de la escuela Raimon…Soy Endou Mamoru.- se presento el muchacho, de un momento a otro todos intercambiaron miradas de sorpresa.

-¡¿Endou Mamoru? ¿El legendario portero?- se exalto Tenma. Todos, incluyendo Tsurugi, parecían no poder creer lo que aquel extraño acaba de decir.

Es la persona del que Onni-chan siempre habla….!- pensó Hinamori fascinada.

-¡Chicos, es un placer conocerlos!- saludo Endou. Los chicos se pusieron de pie por la conmoción.

-¿Es en serio?-

-Pero que sorpresa…-

-¿Endou-san será el nuevo entrenador?- pregunto Haruna sorprendida igual que todos.

-¡Si!- contesto el sonriendo.

-¡Que increíble! ¡Es verdad!- dijo Shinsuke con felicidad.

-¡Si, que Endou-san nos enseñe a jugar futbol es como un sueño!- repitió Tenma con un aura de luz.

-Voy a informar los planes de hoy, después de la escuela.- dijo Endou, con todos mirándolo llenos de admiración.- El lugar para el entrenamiento especial será el campo cerca del lago.-

-¿Por qué un lugar así?- Sangoku parecía confundido por donde se acordó entrenar.

-Tal vez ustedes consigan ver lo que no pueden ver en el campo de futbol de la escuela.- respondió Endou con mucha confianza. A pesar de eso se empezaron a levantar dudas entre el grupo. Aun más cuando después menciono la palabra "ganar".

….

-¡¿No es increíble?- pregunto Hinamori aun entusiasmada cuando se dirigía acompañada de Tsurugi hacia clases, el solo puso una cara de asco ante el comentario.

-¿Qué sucede?- volvió a preguntar la chica a Tsurugi bajando sus ánimos.

-¿Acaso crees que un nuevo entrenador bastara para que esos tontos puedan salir de su miedo a Fifth Sector?- interrogo un molesto Tsurugi,

-No lo sé, pero seguramente todo cambiara a partir de ahora.- respondió Hinamori de una forma risueña.- Todo gracias al nuevo entrenador.- termino de decir pensando con una fugaz admiración y un sonrojo en las mejillas. Tsurugi mostro una sonrisa burlona.

-Solo no te enamores de esa persona, no durara mucho y tú lo sabes.- dijo cruelmente a Hinamori para luego poner un mano en su cabeza y despeinarla.

-¡Claro que no!- replico Hinamori como una pequeña enojada.- Raimon se convertirá de nuevo en el numero uno…- continuo con la misma voz risueña.

-Como digas.- finalizo Tsurugi rodando los ojos y adelantando sus pasos un poco.

-E-Espera…- lo detuvo Hinamori apresurándose para llegar hasta donde el.-… ¿iras al entrenamiento especial?- pregunto curiosamente.

-No.- respondió el chico cortante.

-Pero…-

-No.- volvió a repetir Tsurugi. Hinamori se detuvo y suspiro sin remedio.

-Al menos piénsalo un poco…- trato de convencerlo usando un tono gracioso.

-Ya te dije que no.- respondió Tsurugi con fastidio.

-El entrenador Endou se va a decepcionar.- dijo Hinamori triste.

-Tsk, da igual…- Tsurugi frunció el ceño.-Yo no iré y punto final.-

-Por favor.- siguió intentado Hinamori.

-Desaparece, niña.- dijo Tsurugi tomándola del hombro y apartándola lejos.

-Vamos, apuesto a que al final te divertirás mucho.- Hinamori sonrió alegremente con un aura rosa a su alrededor.

-Me pregunto cuándo vas a callarte.- el chico doblo en seco y subió por las escaleras, Hinamori lo siguió.

-Cuando digas que te presentaras.- dijo Hinamori victoriosa, Tsurugi se detuvo y la fulmino con la mirada, Hinamori mostro una sonrisa más grande y a Tsurugi le entraron unas terribles ganas de vomitar hasta que se arrodillo en el suelo.- ¿Estás bien?-pregunto Hinamori con preocupación al ver a Tsurugi tan mal.

-¿Si voy, prometes dejar de hacer esa mirada de niña ingenua?- dijo Tsurugi al borde la muerte.

-¡Lo juro!- exclamo Hinamori contenta. Tsurugi estaba inconforme, pero cualquier cosa por quitar a la chica de encima, Tsurugi suspiro con enojo.

-De acuerdo, pero vete ahora.- finalizo apartándose de Hinamori quien había puesto una mano sobre su espalda para ayudarlo a levantarse.

-C-Claro…- respondió ella dando un respingo por el susto.

-¡Al final si llegaste!- se burlo Hinamori satisfactoriamente. Ya era de tarde y en la cancha terminaron de ser solo Tenma y Shinsuke a todos los del grupo.

-Cierra la boca.- le cayó Tsurugi observando la práctica, el entrenador los llamaba uno a uno para que demuestren por separado la fuerza de sus tiros. Por supuesto todos patearon dando a conocer lo poderosos que eran, Endou parecía muy satisfecho con eso.

-¡Por último, Tsurugi!- exclamo el entrenador para sorpresa de todos que voltearon asustados hacia donde se encontraba Tsurugi y Hinamori, ella se dio cuenta de lo nerviosos que se mostraban, incluso Aoi, Midori, Akane y Haruna no parecían de acuerdo.

-¡Solo faltas tú en patear el balón!- volvió a decir Endou, Tsurugi chasqueo la lengua como si se hubiera ofendido por el comentario.- ¡Vamos a jugar futbol!- repitió el entrenador.

-¿Tsurugi-kun…?- pregunto de manera preocupada Hinamori al ver al chico tan enojado, el sí que tenía un gran odio hacia las personas optimistas.

-Está bien, jugare.- dijo Tsurugi conteniendo el enojo que por poco lo consumía. Tsurugi bajo lentamente las escalera y los demás observaban con sus rostros llenos de terror. Hinamori lo siguió y se acerco hacia las chicas rogando que Tsurugi no hiciera nada malo. El chico camino a la portería y los jugadores se hicieron a un lado, temblorosos. Ahora se encontraba frente a Endou, y a diferencia del resto, el no parecía tenerle miedo, sino todo lo contrario. Un extraño viento hizo estremecer a todos.

-¡DEATH SWORD!- Tsurugi hizo una técnica especial, ahora mismo los nervios se apoderaron de los presentes, pero para una gran sorpresa, Endou solo inclino un poco la cabeza, haciendo que el tiro de Tsurugi llegara justo dentro de la portería.

-¡Increíble tiro! ¡Bien hecho!- exclamo Endou felicitándolo con una sonrisa.

-Tsk, déjame en paz.- dijo de mala gana Tsurugi después de salir de un leve shock, estaba más furioso que nunca. Al irse dejo atrás una presencia de miedo y terror, cuando Tsurugi desapareció todos dieron un suspiro de alivio.

-No recuerdo que Tsurugi-kun fuera tan malhumorado…-Pensó Hinamori al llegar a casa.-…me pregunto cómo estará ahora…-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Uf, es todo por ahora

n.n

La verdad no tenía muchas ganas de escribir hoy…

Aun tengo deseos de matar a Endou por haber escogido a Natsumi antes que a la linda de Aki

T.T

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Matta ne!