¡Inazuma Eleven no me pertenece!

Tampoco Inazuma eleven Go T.T

-.-.-.-.-.-.-.-El secreto de Tsurugi-.-.-.-.-.-.-.-

"El último partido estuvo increíble, no tenía idea las habilidades que Shindou-san poseía, ahora sé porque es el capitán….aun así, Tsurugi-kun está muy raro, desaparece durante los entrenamientos y se va quien sabe a dónde…hoy estoy dispuesta a averiguar porque."

La campana había sonado, los alumnos salían uno a uno de sus aulas y era hora del entrenamiento para el equipo de futbol, a pesar de haber ganado el encuentro pasado, aun no se convencían de seguir con aquella idea de ganar.

-Me pregunto….- Hinamori no asistió al entrenamiento y en vez de eso buscaba a Tsurugi.-… ¿Dónde se habrá ido?- se pregunto a ella misma, ahora mismo estaba detrás de la pared esperando a que la persona que buscaba saliera, seguramente si la veía no tendría caso preguntarle o intentar hablar sobre lo que intentaba descubrir, así que según ella, la mejor manera era seguirlo sin que se diera cuenta.

-¿De nuevo tu?-

-¡No estoy espiando a Tsurugi-kun!- dijo ella exaltándose y dando un salto fuera de su escondite, alzo la vista con el corazón a mil por hora y se dio cuenta de que era el chico que deseaba encontrar.-…Etto…- volvió a decir avergonzada.

-¿Espiar?- pregunto de nuevo Tsurugi que se encontraba detrás de ella.

-B-Bueno yo, e-es que…-intento excusarse pero la expresión de Tsurugi era de pocos amigos, como siempre, aunque estuviera acostumbrada, ahora mismo sus planes se habían arruinado.

-Realmente eres rara…- le dijo Tsurugi alzando una ceja, Hinamori sonrió torpemente. El chico solamente la ignoro y siguió su camino, Hinamori dio un suspiro de alivio.

-Eso no salió como planee….- dijo para sí misma. -…debo evitar ser tan nerviosa.-

…..

Un rato después, la macabra idea de Hinamori seguía el plan. Había perseguido a Tsurugi, sin que este se percatara, por toda la ciudad hasta que se detuvieron en el mismo hospital de la vez anterior.

-El hospital…- susurro Hinamori escondida detrás de un buzón. Vio a Tsurugi entrar y ella no dudo en hacerlo también. Ya dentro el hospital no era muy diferente de otros, había varios pacientes, doctores y enfermeras en los pasillos, le pareció un ambiente muy extraño.

-Disculpa, pequeña, ¿puedo ayudarte en algo?- le pregunto dulcemente una enfermera.

-Ahhh….- respondió ella sin una excusa, luego recordó que una de sus hipótesis era que tal vez Tsurugi visitaba a algún pariente, podría preguntar pero… ¿y si estaba equivocada?- …Estoy buscando a…Tsurugi….-

-Oh, ya veo, bueno pues entonces, sígueme.- le dijo la enfermera conduciéndola por un pasillo.

-Gracias…- respondió una confundida Hinamori.

-Eres de la escuela Raimon…dime, ¿acaso vienes con Kyosuke-kun?- pregunto de nuevo la muchacha.

-Si.- asintió Hinamori sintiéndose no tan pérdida.- ¿A quién viene a ver Tsurugi-kun?- pregunto después.

-A su hermano, Yuuichi-kun.- aseguro la enfermera. ¿Hermano?...Hinamori se sorprendió mucho.-Bien, llegamos…- dijo deteniéndose frente a una puerta blanca, la abrió y dejo que Hinamori pasara.

-Yuuichi-kun, tienes visita.- le aviso a un muchacho, Hinamori le calculo unos quince años, estaba en sillas de ruedas con una pijama de hospital. Hinamori dio un par de pasos.

-H-Hola….- saludo nerviosa, el chico al principio parecía conmocionado, pero después le regalo una sonrisa, Hinamori se acerco un poco más pensando en la apariencia tan dulce que tenia.

-Y…dime… ¿Quién eres tú?- le pregunto poco después con tanta seguridad que Hinamori dejo mostrar un sonrojo.

-Y-Yo…- musito Hinamori nerviosa y roja como un tomate.

….

La enfermera camino por el pasillo y se encontró con Tsurugi, quien en ese momento apenas iba a entrar a la habitación donde estaba su hermano.

-Oh, Buenos días, Kyosuke-kun.- saludo la chica deteniéndose frente de el.- Acabo de ver a tu amiga y…-

-¿Amiga?- respondió Tsurugi con sorpresa, no recordaba a ninguna "amiga".

-Si, a esa extraña chica de cabello raro…- la enfermera no termino su oración y salió disparado a la habitación de su hermano, ya sabía de quien se trataba.

-¿Y bien?...- volvió a preguntar Yuuichi a Hinamori.

-Mi nombre es….Hinamori Maya y….-

-¿Eres compañera de Kyosuke?- pregunto desde donde estaba. Hinamori asintió.- Vaya, entonces es un placer, Hinamori-san.- dijo él con una adorable sonrisa.

-¡Hermano!- exclamo Tsurugi abriendo de un solo golpe la puerta, vio que su hermano se encontraba bien y luego volteo su mirada hacia Hinamori, ella dio un respingo asustada.

-Tengo que hablar contigo.- le dijo tomándola del brazo y sacándola fuera de la habitación, cerró la puerta por detrás y miro a la chica como si quisiera matarla.

-Eso duele…- se quejo Hinamori zafándose del apretón de Tsurugi.

-¡¿Se puede saber qué rayos haces aquí?- le grito a Hinamori frunciendo el ceño.

-Lo siento…es que yo….- trato de decir.

-¡¿Es que yo qué?- repitió Tsurugi acercándose a Hinamori, ella dio un paso hacia atrás con terror.

-No tenía idea de que tuvieras un hermano…yo solo quería saber….- volvió a decir Hinamori, pero las palabras no le salían del todo bien, el miedo la invadió y respiraba muy rápido.

-¡Pues no deberías meterte en los asuntos de otros, mocosa!- le grito de nuevo Tsurugi.

-Lo siento…- dijo Hinamori arrepentida.-…De verdad, lo lamento, estuvo mal….-

-Claro que estuvo mal.- dijo Tsurugi guardando la calma y alejando su distancia de Hinamori.

-¿Por qué…?- empezó a preguntar ella, Tsurugi la volteo a ver.-… ¿Por qué no me habías dicho sobre tu hermano, Tsurugi-kun?- finalizo aun con un tono inseguro.

-¿Cómo que porque?- le regaño Tsurugi, muy enojado de nuevo.- No tengo la obligación de decirte acerca de mi vida personal.- Hinamori se sintió herida por el comentario y agacho lentamente la cabeza.

-Lo lamento mucho…- dijo Hinamori encogiéndose aun mas. Tsurugi se percato de lo mal que ella se sentía.

-¿Qué es esto? ¿Culpa?- pensó Tsurugi rodando los ojos, como si estuviera fastidiado. Suspiro sin remedio y luego abrió lentamente la puerta de la habitación, invitándola a entrar. Hinamori al principio estaba un poco confundida, parpadeo un par de veces.

-¿P-Puedo entrar?- pregunto conmocionada. Tsurugi asintió con mala cara.- ¿De verdad?- Hinamori cambio su expresión a una de felicidad. Tsurugi volvió a asentir. Hinamori lo pensó un poco y luego dio unos pasos.

-Apúrate, no tengo todo el día.- dijo Tsurugi empujándola hacia adelante y cerrando la puerta con un azote, Hinamori intento mantener el equilibrio y al final se mantuvo en pie.

-Hola, Kyosuke.- saludo su hermano, un poco confundido, no tenía idea de lo que pasaba.

-Hola.- le respondió Tsurugi caminando hacia él, el chico sentado en la silla de ruedas movió un poco su cabeza y al ver de nuevo a Hinamori, le sonrió, haciendo que ella volviera a ponerse completamente roja.

…..

Un rato luego, los tres chicos estaban sentados fuera del hospital, bajo un árbol que les daba una agradable sombra, los niños corrían y jugaban.

-Qué lugar tan grande…- dijo Hinamori maravillada por la cantidad de niños.

-Si, es muy lindo estar aquí, aunque preferiría volver a casa.- respondió Yuuchi.

-Onii-chan dice que no hay mejor lugar que el hogar.- aseguro ella sin quitar la mirada de los chiquillos que venían e iban por todas partes.

-Ya veo, tu igual tienes un hermano mayor, Maya-chan.- le dijo yuuichi con una encantadora sonrisa.

-Pues…algo parecido…en realidad no es mi hermano de sangre.- hablo Hinamori distraídamente.

-¿Ah, no?- dijo Yuuichi, que al igual que Tsurugi, estaba asombrado. Hinamori asintió.

-El solía trabajar con mi papa, me dejo a cargo de Onii-chan cuando se fue de viaje, no lo he visto desde hace muchos años, pero aun así me manda postales y cartas.- respondió ella sonriendo.

-Debe ser cansado esperar tanto por saber de tu papa.- dijo Miya con tono de preocupación, esta vez ella negó con la cabeza.

-Niña.- le hablo una voz a Hinamori, ella volteo hacia arriba y se dio cuenta de que se trataba de una de las niñas del hospital que la saludaba alegremente.

-Hola…- dijo Hinamori.-… ¿sucede algo?- le pregunto.

-Vamos a jugar.- respondió la pequeña extendiéndole la mano. Hinamori giro su vista a Yuuichi y Tsurugi.

-Ve- le dijo Yuuichi con una amplia sonrisa, Hinamori sintió de pronto como su rostro se calentaba.

-¡Umi-chan! ¡Apresúrate!- gritaban otras niñitas llamando a la pequeña. Umi asintió, ella y Hinamori fueron a donde se encontraban el grupito de niñas.

-Es muy linda…- dijo Yuuichi en cuanto Hinamori se fue.

-Tsk, como digas, hermano…- le respondió Tsurugi frunciendo el ceño.

-Al parecer no te cae muy bien.- contesto Yuuichi sonriendo.

-No es eso, es que es fastidiosa y se esmera en conseguir ser mi amiga o algo así.- dijo Tsurugi recargando su cabeza con la palma de la mano y sin quitar esa mirada de fastidio. Yuuichi volvió a sonreír y Tsurugi dirigió su cara hacia él.

-Tal vez, pero tiene buenas intenciones, intenta ser su amigo también.-

-No, ni siquiera lo pienses.-

-De seguro es tan malo como dices.- aseguro el chico viendo hacia donde Hinamori estaba, jugando y platicando con aquellas niñas. Tsurugi también giro la mirada hacia ella.

…..

-Es hora de irnos.- un rato luego, Tsurugi y Hinamori tenían que regresar.

-¿Tan rápido?- dijo Hinamori haciendo un puchero.

-Quédate aquí si quieres.- le respondió Tsrugi, Hinamori se puso de pie y no tuvo otra opción más que seguir al chico.

-Nos vemos.- exclamo alegremente despidiéndose de los niños, ellos le devolvieron el saludo desde lejos.

-Maya-chan, por favor ven a visitarme mañana, ¿de acuerdo?- le dijo Yuuichi con una sonrisa. Ella asintió pero luego se dio cuenta de que Tsurugi no estaba para nada contento con eso.

…..

-Yuuichi-san es muy agradable…- decía Hinamori distraídamente mientras se dirigían hacia la salida.- ¿En serio puedo venir a visitarlo mañana?- pregunto de manera inocente, esperando alguna reacción agresiva de parte de Tsurugi, el no dijo nada, se detuvo en seco y se quedo mirando con recelo la entrada principal, Hinamori volteo lentamente hacia la misma dirección.

-¿Quién es ese señor?- pregunto con el mismo tono inocente.

-Vete de aquí.- le respondió Tsurugi frunciendo el ceño.

-Pero, ¿Por qué?- volvió a preguntar ella, pero esta vez muy insegura y asustada.

-Solo vete…- comenzó a decir Tsurugi.

-Vaya, Tsurugi-kun, pensé que te encontraría por aquí.- interrumpió la voz de aquel hombre, Hinamori lo reconoció, se trataba del entrenador de los Caballeros oscuros, el anterior equipo de Tsurugi. Ahora que lo veía más de cerca le parecía alguien en quien no se podía confiar, una persona mentirosa que con solo verlo daba muy mala espina. El hombre sonreía de una forma cruel y luego miro unos instantes a Hinamori, ella dio un respingo de sorpresa. Aquella persona, para sorpresa de Hinamori, hizo un ademan de saludo, como todo un caballero.

-Es un placer conocer a tan inesperada compañera.- dijo moviendo levemente su sombrero hacia delante con la mano.- Que…interesante.- volvió a decir mientras su sonrisa se transformaba en una macabra mirada. Hinamori sintió un escalofrió por todo su cuerpo y se escondió detrás de Tsurugi.

-Te dije que te fueras.- le hablo Tsurugi aguantando el enojo.

-Pero…- comenzó a hablar Hinamori mirándolo muy insegura.

-Tsurugi, será mejor que vengas conmigo, Seitei te requiere.- le dijo el espeluznante hombre. Hinamori al ver la mirada de Tsurugi, se dio cuenta de que ese tal Seitei no era nada bueno.-Vamos, no hay tiempo que perder.- se apresuro a decir. Tsurugi comenzó a caminar, si no fuera porque algo lo detuvo, Hinamori sujetaba su mano con fuerza, ella no tenía ni idea de lo que pasaba, pero sabía que era algo terriblemente malo. El hombre al darse cuenta de eso solamente mostro de nuevo esa temible y traumatizante mirada de psicópata.

-Parece que a tu…amiguita no le gusta la idea de que la dejes sola.- pronuncio con una voz melosa. Tsurugi se soltó del apretón de Hinamori y puso ambas manos sobre los hombros de ella.

-Vete de aquí.- le dijo, a Hinamori le dio la impresión de que hablaba demasiado en serio.

-Hazle caso, niña.- aseguro el hombre de pie con los brazos cruzados frente a su pecho.

-Pero es que…- empezó a hablar Hinamori.

-Hinamori, escucha lo que te digo.- el tono de voz de Tsurugi se levanto y a ella le sorprendió que la llamara por su nombre.- Quiero que des media vuelta, te alejes y no te atrevas a decir a nadie sobre esto.- concluyo, Hinamori no podía detenerlo, a donde quiera que fuese, lo único que debía hacer para que a Tsurugi no le fuera peor era irse de una vez por todas. Hinamori asintió lentamente y comenzó a caminar hasta encontrar justo al lado de aquel hombre terrorífico. El extendió una mano impidiéndole pasar, Hinamori se detuvo con los ojos bien abiertos y se estremeció dando un saltito.

-Pequeña, ¿acaso no nos hemos visto antes?- le pregunto con una sonrisa. Hinamori negó con la cabeza deseando que esa espeluznante figura la dejara pasar.

-No, nunca la ha visto.- interrumpió Tsurugi tomándola del brazo para alejarla de ese hombre.

-¿Cuál dijiste que era tu nombre?- pregunto nuevamente ignorando por completo a Tsurugi. Hinamori se aferro otra vez al brazo de Tsurugi, jamás había sentido tanto miedo en su vida.

-Se llama Hinamori Maya.- dijo Tsurugi hablando por ella.

-Entonces no es quien yo creía.- volvió a decir el hombre con un poco de decepción en su voz.- Tsurugi, vámonos.- ordeno dándoles a ambos la espalda y caminando hacia una lujosa limusina negra.

-Etto…- dijo Hinamori abrazándose a sí misma como si tuviera frio. Tsurugi le dirigió una mirada.

-Aquel hombre es peligroso, pudiste haberte ido desde un principio.- le regaño muy enojado, Hinamori agacho la cabeza, ahora sabia a que se refería.

-¿Vas a estar bien?...- pregunto preocupada.

-Claro que voy a estar bien.- respondió Tsurugi dando unos pasos hacia la limusina negra. Hinamori ya no dijo ni una palabra más y vio marchar a Tsurugi.

...

Ya de vuelta en la cancha, Hinamori se encontraba ahí esperando con preocupación a que Tsurugi regresara. Estaba sentada en la banca junto a Aoi, Midori y Akane, era muy obvia cuando se trataba de caras largas. Dio un gran suspiro de aburrimiento levantándose el flequillo.

-¿Estás bien, Hina-chan?- le pregunto una voz despreocupada, alzo la mirada y se dio cuenta de que era Hamano.

-C-Claro que sí, es decir, ¿Por qué no lo estaría?- mintió Hinamori rápidamente, aunque no sonó muy convincente.

-Pues tal vez porque no está Tsurugi.- dijo Hamano con una sonrisa picara sacando rápidamente conclusiones pero acercándose a lo que realmente pasaba. Hinamori agacho la cabeza, mientras Hamano por su parte regresaba al entrenamiento después de ser llamado por Shindou. Justo en ese instante llego Tsurugi de la nada. Hinamori miro hacia donde él estaba y este se dirigió al entrenador Endou para sorpresa de todos que observaban a Tsurugi.

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Jo jo j ojo

Etto

Perdón por tardarme tanto U.U

Pero es que no tenía ni idea de cómo se llama el hermano mayor de Tsurugi-kun

Luego de buscar y buscar, bueno hasta ahora sé que su nombre es Yuuichi, aunque no estoy muy segura.

Bueno hay que dejarlo así por el momento.

GRACIAS POR SUS REVIEWS n.n

Muchos saludos y abrazos de Ale-chan