Hola, a todos n.n
Ju ju ju, mi anda triste
Acabo de entrar a la prepa y…me toco en la tarde T.T
Ahora entro a las 2 y salgo hasta las 9 de la noche
¡Qué sueño!
Bueno, al menos puedo actualizar hasta la madrugada :D (Que consuelo)
Ahorita tengo tarea, pero la hare mañana
¡Aquí vamos!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Te quiero-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-¡Tsurugi-kun!- exclamo Hinamori poniéndose de pie con mucha alegría por ver a quien deseaba. Tsurugi por su parte ignoro el saludo y la dulce sonrisa de la chica para dirigirse hacia el entrenador Endou. El resto del equipo se sorprendió, sabían que Tsurugi estaría dispuesto a acabar con ellos y ahora que Hinamori tomaba en cuenta al extraño hombre con el que Tsurugi se encontró minutos antes, para ella era algo mucho más preocupante.
-Quiero jugar en el próximo partido.- dijo Tsurugi con mucha decisión. Apuesto a que los otros esperaban un no por respuesta, ya que él era un espía de Fifth Sector. Pero fue peor la conmoción, Endou acepto su oferta, y para colmo, Minamizawa renuncio al equipo. Eso no era todo, ahora la mayoría perdió la poca esperanza que quedaba y kurama culpaba a Tenma de lo ocurrido. Tsurugi al escuchar la palabra final de Endou se retiro, con su pose de chico malo, fuera de la cancha.
-¡Tsurugi-kun, espera!- le grito Hinamori corriendo tras él, no deseaba quedarse ante tanta presión, y es que no estuviera huyendo para dejar de apoyar a sus amigos, lo que sucedía es que sentía que debía ayudar a Tsurugi con lo que pasaba, tal vez podría convencerlo de abandonar a Fifth Sector.
-Largo, no quiero a una mocosa siguiéndome.- dijo Tsurugi con un tono de rudeza.
-Tsurugi-kun…- susurro Hinamori, ahora estaba confundida y triste, no podía pensar con claridad lo que hacía y mucho menos lo que decía. -…no puedo dejarte…- continuo diciendo.
-No me interesa, solo desaparece de una nueva vez- pregunto Tsurugi muy enojado, la paciencia se le agotaba y escuchar a Hinamori lo ponía furioso, no deseaba ver a nadie, mucho menos a ella.
-Pero es que…- Hinamori trataba de encontrar las palabras indicadas, ¿Cómo decirle algo tan simple sin que amenazara con desmayarse?
-¡Que te vayas, ¿acaso no entiendes?- exclamo enojado Tsurugi frunciendo el ceño, ya era demasiado tarde para la oración balbuceante de Hinamori.- ¡No quiero volver a verte!- al escuchar esto Hinamori quedo en shock y veía como Tsurugi se iba caminando hasta desaparecer en la calle.
-Espera, por favor…necesito decirte que…- trato de decir Hinamori con mucho esfuerzo.
-¡Me da igual lo que quieras decirme, ya atrasaste demasiado mis planes!- le grito Tsurugi para sorpresa de ella. Se detuvo y dejo que Tsurugi siguiera caminando, sintió que ya no podía hacer nada más.
-…Te quiero…- dijo para ella misma, lo susurro solo para sus oídos, para calmar esas ansias de gritarlo, no tenía idea de porque o como llego a esa conclusión, simplemente al pensar en Tsurugi eso era lo primero que le llegaba, que lo quería y mucho, pero ahora esa declaración seria solo para su alma y el viento. Vio marcharse a Tsurugi, se quedo plantada en ese lugar pensando en lo triste que era querer a una persona que ni siquiera lograría considerarte una amiga. Apretó muy fuerte con su puño las mangas de su abrigo, ¿Qué era eso? ¿Lagrimas?, si, de eso se trataba, de esas extrañas gotas saladas que solo las personas malas y las que eran verdaderamente buenas hacían que brotaran de tus ojos. Se seco los ojos llorosos con el antebrazo, no quería que nadie la viera así, pero la verdad era que no toleraba estar ni un solo segundo ahí. Amigos peleados, discusiones entre un grupo que debería trabajar en equipo como uno solo y el rechazo de alguien especial. Siempre fue igual de agresivo, pero había algo de seriedad en sus palabras y ella no podía evitar recordarlas cada instante.
-…te quiero…- dijo de nuevo intentando calmarse, lo único que logro fue volver a ponerse deprimida y llorar más fuerte, pero de forma discreta. Lloraba en su propio silencio.
…..A la mañana siguiente….
-¡Maya!- grito Tobitaka desde el primer piso. Hinamori es encontraba lamentándose en su habitación con los ojos rojos e hinchados por tanto llorar. Mantenía el rostro escondido en su almohada mientras estaba recostada boca abajo, así llego a su casa, corrió a su cuarto y se encerró. Lo único que hizo fue quedarse en pijama para no volver a salir, ni siquiera asistió a la escuela.
-No quiere volver a verme…esta vez lo dijo en serio….-lloriqueaba con palabras entrecortadas.
-¡Maya!- llamo de nuevo Tobitaka subiendo a la habitación y abriendo la puerta, Hinamori presiono más la almohada para que no la viera con esa actitud.- Vamos, levántate, necesito que vayas a comprar unas cosas.- dijo su hermano entrecerrando un poco la puerta. Hinamori no tuvo otra opción más que asentir con la cabeza. Se quedo mirando unos instantes su almohada, pensó un poco y se dio cuenta de que era muy sensible. Seguramente Tsurugi estaba de malas y no quiso decir eso, tal vez ya se le paso y al menos podría verle la cara unos segundos sin ponerse a pensar en cosas tristes y dolorosas. Se levanto de mala gana del colchón y tras un rápido cambio de ropa bajo las escaleras, después de recibir instrucciones de su hermano, salió del restaurante y camino lentamente entre toda la multitud. Suspiraba cada diez minutos y prefería quedarse dentro de su cómoda habitación, se preguntaba que estarían haciendo sus compañeros en la escuela, seguramente ya habrían salido. El sol de la tarde bajaba lentamente y pasó frente a una tienda conocida, aunque su humor no estaba para visitas.
-¡Maya!- le grito una voz, ella lo ignoro y siguió su camino.- ¡Maya, espera!- una chica que salió de la tienda que tanto le gustaba y se acerco a saludarla.- Oye, no me ignores, ¿sucede algo?- pregunto llegando al lado de Hinamori y caminando junto a ella.
-Hola, Nadeshiko-san.- saludo cabizbaja.- No, no sucede nada.- dijo con una sonrisa fingida.
-¿Segura?- pregunto de nuevo Nadeshiko con ese mismo tono infantil que a veces usaba Hinamori.
-Claro…- respondió sin parecerlo, era muy obvia.
-No te creo.- le dijo Nadeshiko poniendo ambas manos en su espalda y cerrando los ojos como filosofa.
-En serio, no tengo nada…- trato de convencerla Hinamori.
-¿Problemas amorosos, quizá?- pregunto poniendo una picara sonrisa.
-N-No…- contesto Hinamori con la cara roja como un tomate.
-…La dama de mi amor, no ha llegado aun…- comenzó a cantar Nadeshiko con una voz celestial en forma de burla bailando alrededor de Hinamori. Nadeshiko es la hija de la dueña de esa tienda y a pesar de ser un año mayor que Hinamori la quería mucho e inclusive la hermana mayor parecía Hinamori por ser un poco más tranquila, Nadeshiko era una chica el doble de extraña que Hinamori. Su cabello castaño y largo hasta la espalda siempre lo tenía adornado con diademas y pañuelos de colores marrones, su ropa era rara, llevaba una blusa y sobre esta, telas transparentes, cientos de collares y pulseras de piedras en ambos brazos que tintineaban con cada movimiento que hacía. Igualmente traía pulseras de tobillo junto con unas singulares sandalias, todo combinado con esa falda que llegaba exactamente hasta los tobillos, era amplia y adornada con piedras y cascabeles, todo eso junto con los graciosos pasos de baile que hacia daba la impresión de estar junto a una gitana o una chica española y describiéndola físicamente, se trataba de una muchacha con una gran belleza, cabello ondulado y bien cuidado, ojos negros como aceitunas y piel morena canela. Su apariencia era más de una mujer madura, aunque en realidad ni siquiera se acercaba a eso.
Hinamori dejo salir una leve risita por la actuación de su amiga.
-Lo sabía, son problemas amorosos.- dijo Nadeshiko poniendo una expresión de victoria.-…vamos, cuéntale a la experta.- finalizo.
-No es eso…- contesto Hinamori olvidando esa risa.
-Uy, sí que estas grave.- hablo la otra chica llevando una de sus manos a la frente de como si tuviera fiebre. –Bueno, ¿y a donde ibas?- pregunto curiosa.
-A comprar un par de cosas…- se excuso Hinamori caminando un poco más rápido.
-No huyas, Maya-chan.- le dijo Nadeshiko con tono risueño.- Es en serio, cuéntame, te sentirás mejor si lo hablas con alguien.- Hinamori dio un suspiro sin remedio y se dispuso a contarle todo acerca de Tsurugi, de sus compañeros e incluso del hermano de Tsurugi.
….
-Entonces eso fue lo que paso….- dijo Nadeshiko. Hinamori asintió.- No pasa nada, no es la gran cosa.- dijo despreocupadamente.-…oye, tengo una idea…-
-¿Cuál es?...-
-Iremos a ver a Yuuichi-san.- exclamo tomando a Hinamori de la muñeca y haciéndola caminar.
-No puedo, tengo que volver a casa temprano, ni siquiera he comprado las cosas que me…-
-Bla, bla, Maya-chan.-
…..
-Ya estamos aquí.- ambas chicas terminaron frente al hospital y Nadeshiko aun tenia a Hinamori de la muñeca mientras ella trata de liberarse.
-No…además, ¿Qué tiene que ver Yuuichi-san?- pregunto Hinamori confundida.
-No se.- contesto Nadeshiko encogiéndose de hombros.- Pero me agradan los chicos así, tienes que presentármelo.-
-E-Entonces era eso…- dijo Hinamori sonriendo.
-Vamos, no hay tiempo que perder.- dijo de nuevo corriendo y obligando a Hinamori con ella.
-E-Espera…- Hinamori trataba de detener a Nadeshiko, seguramente Tsurugi estaría ahí también.
Llegaron al edificio y Nadeshiko se las arreglo para saber cuál era la habitación de Yuuichi, corrieron a una gran velocidad hasta llegar frente a la puerta. Nadeshiko abrió de un solo golpe sin temor a dar una sorpresa a alguien.
-¡Ya llegamos!- exclamo, Yuuichi se encontraba en la silla de ruedas disfrutando de la ventana de la habitación, no se sobresalto de hecho todo lo contrario, mantenía esa actitud tan tranquila y amable, Nadeshiko cambio la expresión que tenía en el rostro a una de sorpresa y conmoción.
-Vaya, pero que linda visita.- saludo Yuuichi con una dulce y encantadora sonrisa. Nadeshiko trago saliva y salió disparada de la habitación con la cara roja como un tomate.
-¿Dije algo malo?- pregunto confundido Yuuichi.
-N-No lo sé…- contesto Hinamori igual de confundida. Ella salió de la habitación excusándose con Yuuichi.
-Nadeshiko, ¿estás bien?- la chica se encontraba en el pasillo recargada sobre la pared.
-¿P-Por qué no me dijiste que ese chico era tan dulce?- exclamo con cascadas en los ojos y un sonrojo.
-Y-Yo…bueno…- intento decir Hinamori.
-¡Su apariencia es tan…y sus ojos son tan…y su sonrisa… ¿viste su sonrisa?- pregunto Nadeshiko entre suspiros, Hinamori miro a su amiga con impaciencia, ¿acaso estaba enamorada?
-Nadeshiko….-
-¡Regresemos adentro!- exclamo tomando de la muñeca a Hinamori.-…pero, ¿y si digo algo tonto? O ¿Qué tal si le caigo mal?, ¿Cómo me veo?, ¿crees que deba cepillarme un poco el cabello?- Nadeshiko hablaba tan rápido que Hinamori no entendía nada de sus palabras. Se encontraba tan perdida en su preocupación que ninguna de las dos se percato de que había alguien además de ellas.
-¿Se puede saber qué rayos haces aquí?- le pregunto una molesta voz, Hinamori giro su vista hacia atrás u se dio cuenta de que era Tsurugi.
-¡Tsurugi-kun!- exclamo Hinamori sorprendida. Nadeshiko también se dio cuenta.
-¡¿Así que tu eres el tal Tsurugi?- le grito enojada y frunciendo el ceño, Tsurugi le dedico una mirada asesina, Nadeshiko dio un respingo retrocediendo un paso muy asustada.
-Hinamori, largo de aquí.- le dijo a la chica ignorando por completo a Nadeshiko.
-No es necesario, Kyousuke.- Yuuichi salió de su habitación en la silla de ruedas y al parecer escucho lo que Tsurugi acababa de decirle a Hinamori. Miro a ambas chicas y les sonrió.- No hay problema, me alegra mucho ver a Maya, quiero que se quede.-
Tsurugi chasqueo la lengua, se encontraba molesto por la decisión de su hermano mayor.
….
-Tienes un nombre muy bonito, Nadeshiko-san.-
-G-Gracias, pero no es para tanto.- Tanto Nadeshiko como Yuuichi parecían llevarse muy bien y hablaban sobre muchas cosas, Nadeshiko estaba impresionada con Yuuichi y no parecía importarle mucho el hecho de que estuviera en un hospital. Pero entre Tsurugi y Hinamori era mucha la presión, Hinamori no se atrevía a ver a la cara a Tsurugi y el tampoco le dedico ni un saludo. Los cuatro chicos estaban sentados debajo del árbol fuera del edificio del hospital, el mismo árbol del primer día que Hinamori conoció a Yuuichi.
-¿Te encuentras bien, Maya?- le pregunto Yuuichi a Hinamori un rato después, Nadeshiko puso una expresión de saber que ella mentiría.
-C-Claro, es solo que…tengo un poco de hambre.- esa fue lo mejor que se le pudo ocurrir.
-Ya veo…- Yuuichi después de decir estas palabras dibujo una sonrisa.- Kyousuke, ¿podrían ir juntos por unos taiyaki? Seguramente también Nadeshiko-san tiene un poco de hambre ¿Verdad?- le pregunto a la chica.
-Si, si, ahora que lo dices creo que se me antojaron unos cuantos.- respondió con una picara sonrisa.
-No creo que…-
-Kyousuke…- Yuuichi le dijo eso con tono de reclamo y Tsurugi, que adora a su hermano, no le diría que no. Dio un suspiro sin remedio y se puso de pie.
-Vamos, mientras más rápido, mejor.- dijo a Hinamori, ella igualmente se puso de pie pero no dijo nada, permaneció callada.
Ambos chicos salieron lentamente del hospital para dirigirse al centro de la ciudad, donde se encontraba un gran mercado, la gente pasaba y pasaba de manera muy calmada, conviviendo con los demás. Tsurugi recordó el día anterior, del porque le dijo esas cosas a Hinamori y que por alguna razón se arrepentía mucho de haber pronunciado.
-Oye, Hinamori…- comenzó a decir, la chica dio un respingo y dirigió su mirada hacia el lado contrario.-…si te hablo lo menos que puedes hacer es prestarme atención…- continuo diciendo al ver la reacción de Hinamori. Ella no tuvo otro remedio que mirarlo a los ojos y aguantarse las ganas de regresar a su casa.
-Te preguntare algo.- dijo nuevamente.-….pero es una suposición, así que no te hagas ilusiones…- Hinamori escucho un poco más atenta, curiosa por la clase de aviso de Tsurugi, el dio un leve suspiro y tomo aire para terminar de hablar.- si te pido que te alejes de mi…pero por una buena razón, por ejemplo, y no digo que esto sea real… algo así como para…quien sabe, protegerte, ¿lo harías?...-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Wiiii,
Creo que hasta aquí llego, u.u
Lo que pasa es que apenas estoy en mi primer semestre en la prepa pero…me toco en la tarde T.T
Y…mañana tengo que levantarme a las 6 de la mañana por unos cursos pues…lo menos que pude hacer es actualizar…. Jo jo jo jo
Espero que les haya gustado y bueno, ando con falta de inspiración
n.n
P.D. ¡Cristy-chan perdóname! Aun no he puesto lo del Endaki ¡prometo que en el próximo lo pongo!
