Hola, etto etto

-w-

Acabo de terminar de ver la peli de inazuma eleven

¡Soy tan feliz!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Una cruda verdad-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¿Protegerme?...- Realmente no entendía nada de eso y mucho menos a Tsurugi-kun, ya ni siquiera se en que pensar o que hacer. Es cierto que está pasando por muchas cosas, pero al menos me gustaría ayudar…

-Tsk, olvídalo.- dijo Tsurugi dándole la espalda a Hinamori, si no fuese por ese semblante de crueldad, cualquiera habría dicho que parecía humillado por decir lo que sin pensar se le había escapado. Comenzó a caminar con ambas manos dentro de sus bolsillos, Hinamori lo siguió, no solo por curiosidad, sino porque no deseaba quedarse sola. Tsurugi esquivaba a toda la gente que pasaba enfrente de el, mientras que ella chocaba y se apretujaba entre la muchedumbre. El sol del atardecer pintaba muy bien a la ciudad, el aire fresco pasaba por entre los árboles y…en resumen, era un hermoso paisaje. Tsurugi y Hinamori, detrás de él, llegaron hasta el puente de la cancha al lado del lago. El chico se detuvo y Hinamori hizo lo mismo. Tsurugi no hizo más que mirar hacia atrás, ella no dijo ni una palabra.

-¿Qué es lo que ganas con todo esto?- pregunto Tsurugi sin quitarle la mirada de encima, Hinamori no sabía a qué se refería pero aun así no pregunto. Tsurugi comenzó a impacientarse, lo único que él deseaba era deshacerse de Hinamori, ahora no estaba tan seguro de eso. Al principio Hinamori siempre le pareció fastidiosa y muy molesta, a pesar de ser tan persuasiva en lo que quería eso solo lo enojaba más. Ahora en este mismo momento, recapacitaba. ¿Existía quizá una pequeña probabilidad de haberse encariñado con esa infantil mocosa? Eso era lo que menos deseaba pensar, por su bien y por el de ella.

….Flash back

Después de hablar con Seitei, la persona más poderosa en Fifth Sector, Tsurugi se disponía a regresar con su hermano mayor al hospital, si no fuera porque alguien lo retuvo.

-Tsurugi-kun.- le dijo aquel hombre de de apariencia malévola.

-¿Kuroki-san?...- Tsurugi se sorprendió de verlo aun en ese lugar.

-Necesito hablar contigo…- comenzó a decir Kuroki mientras Tsurugi hacia ademan de irse.-…de tu amiguita, Hinamori, ¿no?- pregunto captando la atención del muchacho.

-No es mi amiguita.- reprocho Tsurugi.- además, ¿Qué sucede con ella?-

-Veo que tendré que contártelo desde el principio.- dijo Kuroki con una extraña sonrisa.

-¿A qué se refiere?- pregunto nuevamente Tsurugi al ver la expresión del hombre.

-Como sabrás, Seite es el hombre con mayor influencia en todo Fifth sector.- Tsurugi asintió sin saber a dónde llegaría con toda esa platica.- pero no siempre fue de esa manera, Seitei era un feliz hombre que vivía con su familia, su esposa y…su pequeña hija.-

-¿Seitei tenía una hija?- pregunto Tsurugi con mucha sorpresa.

-Poco tiempo después de convertirse en nuestro líder, hizo a su amada familia a un lado, aquella mujer que solía llamarse su esposa, a pesar de ser una buena madre, se harto de estar siempre después del trabajo de su marido…- Tsurugi escuchaba atentamente las palabras de Kuroki, se conmociono al escuchar la historia de alguien a quien realmente odiaba. Pero aun así, no sabía cómo todo esto tenía algo que ver con Hinamori.-…la pobre muchachita se marchito sola, ni siquiera su única hija podía sacarla de esos tristes pensamientos, no paso mucho y un día ya no estaba, se había ido, abandonado esa vida que tanto odiaba dejando a la niña con su padre.- Tsurugi seguía prestando atención a lo que decía Kuroki, con la boca abierta pensaba en todo el sufrimiento que aquella dama sintió alguna vez, incluso se pregunto dónde estaría ahora.- Debido a eso, Seitei no deseaba cometer el mismo error dos veces, así que dejo todo en manos de sus subordinados, el trabajo ya no era prioridad sino su hija, la pequeña Ishido Sekai, era una maldita mocosa que nos causaba grandes problemas, Seitei se rehusaba a cumplir su deber como líder, todo por culpa de la niña.-

-No entiendo que tenga que ver eso con…- empezó a hablar Tsurugi.

-…Seitei no tuvo más opción que cumplir las órdenes, de lo contrario no podría seguir manteniendo a Sekai, comenzó a adaptarse a nuestro código e incluso se obsesiono con el poder y la gloria que conllevaba ser el amo del futbol.- interrumpió Kuroki continuando con su relato.- De nuevo dejo a un lado a su familia, normalmente era yo quien estaba a cargo de la mocosa, pero luego de que Seitei incluso olvidara que tenía una hija, era tiempo de deshacerse de ella.- Tsurugi frunció el ceño ante esa declaración, realmente Fifth Sector era capaz de cualquier cosa con tal de encontrar poder.- Decidimos enviarla lejos, donde cualquier contacto con Fifth Sector sea nulo.- Kuroki dejo ver una cruel sonrisa.- Lo último que vi de Sekai fueron lagrimas e incontrolables llantos preguntando por su padre, Seitei no tenía idea, lo único que sabe es que su hija desapareció misteriosamente después de salir de la escuela, desde esa vez no volvió a saber nada de Sekai y hasta ahora no parece importarle mucho buscarla nuevamente.- al finalizar Tsurugi no se atrevió a decir nada, en realidad esa organización podía irse a los extremos cuando realmente lo necesitaba y eso no era justo.

-¿Por qué me cuentas esto?- pregunto Tsurugi fingiendo poco interés. Kuroki volvió a sonreír de esa misma manera horrible, saco algo de sus bolsillos parecido a un pedazo de papel y se lo extendió a Tsurugi, el lo tomo y se percato de que no solo era un pedazo de papel, sino una fotografía, una fotografía vieja y antigua, al parecer no le habían dado bueno cuidados. La expresión de Tsurugi cambio por completo, en la foto habían tres personas, una mujer de hermosa figura y cabellos dorados sonriendo alegremente, la segunda persona era un hombre, pero no pudo diferenciar de quien se trataba, y la tercera…

-Ella se parece mucho a…-

-…tu amiga, ¿cierto?- Kuroki termino la oración.-Esa fotografía fue tomada hace unos diez años.- la niña de la foto en realidad mantenía un gran parecido con Hinamori, el cabello plateado solo que extremadamente corto como buena niña y llevaba un gorrito en la cabeza con un listón azul que lo adornaba, su sonrisa era diferente, Tsurugi pudo haber jurado que comparada con la actual Hinamori, esa sonrisita infantil que siempre veía era una de profunda tristeza.

-¿Me estás diciendo que Hinamori puede ser la hija de Seitei?- Tsurugi parecía asombrado por la noticia, era algo que no se esperaba y a pesar de que Hinamori no fuese su amiga ni nada parecido, por alguna razón se preocupaba de que fuera ella quien se enterara de todo esto.

-Exacto, hay muchas posibilidades, al ver a la chica aquel día en el hospital, lo primero que pensé fue que me había encontrado nuevamente con Sekai, así que Tsurugi, quiero que te mantengas lejos de esa niña.- Tsurugi alzo la mirada con una expresión de querer romper esa orden.

-¿Alejarme?- repitió sin saber el porque, Kuroki le dio la espalda y se disponía a irse, pero ante la pregunta de Tsurugi, se detuvo.

-Si esa chica pasa mucho más tiempo contigo tendrá cercanía a Fifth Sector, no hay que arriesgarnos a que sea verdaderamente la hija de Seitei, eso traería demasiados problemas.- argumento.- Es una orden, Tsurugi, no quiero volver a ver a esa niña y tu tendrás que mantenerla a una gran distancia.-

-¿Y si no deseo hacer eso?- Tsurugi dijo de nuevo algo sin pensar, pero en realidad tal vez no quería cumplir con lo que Kuroki le pedia.

-Si no deseas hacer eso…- comenzó a decir Kuroki.-…seremos nosotros quienes nos desharemos de ella, ¿entiendes?- a Tsurugi le quedo claro aquello y asintió, ya lo habían hecho una vez y la próxima serian capaces de cualquier cosa con tal de que Seitei siguiera siendo el gran líder de esa malvada organización, ya que si llegase a enterarse de lo que le habían hecho a su hija, Kuroki estaría en graves problemas, la orden no era para mantener a Fifth Sector, si no para salvar el pellejo de Kuroki.

.Fin del Flash back…..

-No es que gane nada, Tsurugi-kun, es que simplemente no quiero alejarme de ti…- se escucho la voz de Hinamori, ya que ahuyentarla no funcionaba, Tsurugi trataba de convencerla de irse.

-No me interesa.- dijo Tsurugi de manera cortante, ambos aun se encontraban en el puente de la ciudad y el ocaso podía verse perfectamente desde esa altura. Hinamori no respondió nada a eso y solo se quedo viéndolo de una forma curiosa, como si esperara algo aparte de esas palabras. Tsurugi chasqueo la lengua, esa era lo que más detestaba de ella. Le sacaba de quicio tener que escucharla, tener que verla. Se dispuso a irse si no fuera porque escucho los pasos de Hinamori. No debió haberle dicho nada desde un principio.

-¿Es que acaso nunca podre entenderte?- pregunto con una vocecita que sonaba bastante madura para ella.

-No lo creo.- respondió Tsurugi sin mirarla. Recordó la fotografía y ya había descartado todas sus dudas, Hinamori era idéntica a Sekai de pies a cabeza. Oyó nuevamente los pasos de Hinamori que se acercaban, esta vez Tsurugi estaba dispuesto a dejarle claro que no la quería cerca, si no fuera porque al enfocar su mirada se dio cuenta de que alguien observaba, a lo lejos se podía distinguir muy bien una limusina negra, y el sabia quien iba ahí dentro.

-Son otra vez esos señores…- dijo Hinamori con un tono suave. Tsurugi se puso nuevamente frente a ella, muy asombrado por lo que dijo.

-¿Sabes quiénes son?- le pregunto apresuradamente tomándola por ambos hombros. Ella asintió.

-Creo que…han estado siguiéndome…- logro decir Hinamori, no estaba del todo segura pero desde la mañana los vio estacionados frente al puesto de ramen y cuando se topo con Nadeshiko también estaban ahí, Tsurugi pensó que lo más probable era que Hinamori no quisiera irse sola por miedo a Kuroki y a Fifth Sector, al parecer la estuvieron espiando por un buen rato.

-Vamos.- le dijo a Hinamori tomando su muñeca y llevándola lejos de esos tipos.

-T-Tsurugi-kun, ¿tu los conoces?…- empezó a decir Hinamori, Tsurugi se detuvo en seco y ella alzo la vista dándose cuenta de quien se trataba, era Kuroki, esa horrible persona de nuevo, de pie frente a ambos. Primero miro a Tsurugi y luego a Hinamori, pero esta vez con desprecio.

-Disculpen la interrupción.- dijo con amabilidad, pero para Hinamori eso fue dicho con odio y fastidio.- Señorita…- comenzó a decir refiriéndose a Hinamori.-…le agradecería mucho que desapareciera de la vida de Tsurugi, el está aquí en una importante misión, no para ser niñero.- aclaro acercándose a ella. Tsurugi , sin saber porque, no había soltado la mano de Hinamori y al ver a Kuroki intentando acercarse a ella, lo ignoro y comenzó a caminar pasando a un lado del hombre.

-Tal vez tengo que explicarme mejor…- volvió a decir sin moverse de su lugar y con ambos chico ya alejándose.-…Tobitaka Seiya seguramente sería un buen ejemplo…- Hinamori al escuchar el nombre de su hermano se detuvo.

-¿Cómo dice?- pregunto asustada. Kuroki mostro una sonrisa.

-Digo que si no te haces a un lado tu hermano será quien sufra las consecuencias.- hablo descaradamente.

-¿Mi hermano?- repitió con un hilo de voz, Kuroki asintió sin quitar esa expresión de victoria.

-Hinamori, vete a casa.- le ordeno Tsurugi soltando su mano, ella aun permanecía parada ahí mismo, tal vez no se creía lo que Kuroki decía.- Vete ya.- le dijo de nuevo Tsurugi al ver su rostro, esta vez ella obedeció y dio un par de pasos atrás, dio media vuelta e insegura de lo que pudiera pasar comenzó a caminar rápidamente.

…..

-¿Tsurugi-kun estará en problemas?...-Hinamori no pensaba en otra cosa que no fuera lo que paso momentos atrás. Si no estuviera tan distraído pudo haberse percatado de que choco con un bulto suave y perfumado.

-Oh, lo siento mucho…- le dijo aquella persona, una chica, la chica más dulce con la que Hinamori se hubiera encontrado, eso fue lo que ella pensó.- Discúlpame, es que no me fije…- dijo nuevamente la muchacha, cabello corto, una voz melodiosa, bonitos ojos y una apariencia maternal.

-Uhm...- contesto Hinamori asintiendo nerviosa entre sentimientos como admiración y sorpresa.

-¿Estás bien? Pareces un poco agitada…- la muchacha llevaba unas bolsas para el mercado y aun así dispuesta a detenerse unos minutos por un pequeño accidente.

-Y-Yo….- tartamudeo Hinamori, la chica le mostro una encantadora sonrisa.

-Me llamo Aki, mucho gusto.- le saludo con el tono de voz risueño, Hinamori nunca conoció a una dama como ella.

….

-Entonces…el problema es un muchacho…- el tiempo no transcurrió mucho, de hecho minutos después Aki y Hinamori incluso se volvieron amigas, para Hinamori, Aki era como una hermana mayor. Su forma de ser tan dulce, cariñosa y educada a veces la llevaban a pensar con una pizca de celos.

-No es un problema…- respondió con tristeza Hinamori, no le importaba mucho el decirle a alguien como Aki su historia ya que ella parecía comprender a la perfección.

-¿Sabes? Cuando tenía tu edad….- comenzó a hablar Aki con ese tono maternal de nuevo.-…yo también me enamore de un chico…-

-¿De verdad?- pregunto Hinamori con curiosidad.- ¿Y qué pasó?-

-Bueno, pues… el no me correspondió, pero aun así, le tenía tanto amor que lo apoyaba en todo lo que pudiese….- Aki dejo salir un leve suspiro.-…la última vez que lo vi fue hace 10 años…y me gustaría demasiado volver a ver su sonrisa…a pesar de que siempre me encontró como una amiga, quisiera que al menos me recordara como eso.-

Esas palabras hicieron pensar a Hinamori, ¿Quién se atrevería a no darse cuenta de lo que Aki sentía por él? Seguramente un muchacho con balones rebotándole en la cabeza… por primera vez en su vida Hinamori deseo matar a alguien, no fue mucho el tiempo pero ya veía a Aki como una persona especial, y pensó que quien sea que haya dejado ir a Aki-chan seria un tonto.

-Aki-san, ¿Por qué nunca le dijiste nada?- pregunto sin pensar. Aki suspiro de nuevo pero con una agradable sonrisa.

-…Creo que…no quería perderlo…- susurro lentamente. Hinamori agacho la cabeza.- Escucha, si en verdad quieres a esa persona, ayúdalo, no como la chica enamorada, si no como una verdadera amiga…eso cuenta demasiado…- le dijo Aki con firmeza, Hinamori pensó que tal vez era mejor como ella lo decía en vez de ponerse a llorar, por ese instante se sintió un poco tonta por los hechos que ocurrieron.

….

En su habitación, Hinamori recapacitaba y buscaba una manera de poder arreglar las cosas, algo muy muy extraño pasaba desde hace un tiempo, bueno, no se necesitaba ser un genio para darse cuenta de eso. Pero ahora tenía oportunidad de ayudar, tal como lo dijo Aki. Eso y además estaban los partidos del Holy Road, dio un largo suspiro y se recostó de nuevo en su cama. Se estiro lo mas que pudo y bostezo, no había sentido su cama tan deliciosa como ahora, hasta que…

-¡Nadeshiko-san!- exclamo, era cierto, se había olvidado de su amiga por completo.

….

-Maldita sea, Maya, mira que abandonarme ahí con Yuuichi-san…- Nadeshiko hablaba completamente sola en la oscuridad de la noche regresando a su casa, un par de persona la volteaban a ver con expresiones raras.-…aunque no fue tan malo…- dijo de repente con ojos de borreguito.

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Hasta Aquí puedo llegar….

Tengo mucho sueño (bostezo)

Bueno, muchos saludos n.n