Inazuma Eleven no me pertenece

-.-.-.-.-.-.-La bandera de la Revolución y una declaración inesperada-.-.-.-.-.-.-.-.-

Había pasado a muchas cosas desde el último partido que el equipo jugó. En primer lugar Tenma consiguió su nuevo avatar con ayuda de Tsurugi integrado definitivamente en el equipo, además todos se encontraban más animados que nunca por el hecho de que recibieran mucha ayuda de parte de el entrenador Kidou para vencer a Fifth Sector y lograr que Hibiki se volviera le nuevo líder del futbol. Sin mencionar la llegada de un extraño muchacho al grupo…

….

-Kariya-kun me parece simpático…- dijo la voz de Hinamori.

-Aja…-le respondió Tsurugi que en ese momento la acompañaba.

-Aunque se comporta un poco extraño…- dio nuevamente Hinamori distraída.

-Quien sabe…- contesto Tsurugi sin darle importancia.

-Ne, Tsurugi-kun, no pareces muy interesado en eso, ¿verdad?-

-No.- dijo cortante.

-P-Pero…tal vez se trate de algo muy importante, digo….Kirino-san se ve muy inseguro con respecto a Kariya-kun…- Hinamori agacho su cabeza levemente recordando lo que Kirino dijo unos minutos atrás…ahora que lo pensaba, tal vez Kariya podría tratarse de un espía, a esas alturas había demasiada probabilidades de que cualquier cosa pasara.

Hinamori espero una respuesta de Tsurugi, pero él no contesto nada, estaba ocupado perdiéndose en sus pensamientos y al darse cuenta de eso, Hinamori decidió cambiar el tema.

-Y… ¿Cómo esta Yuuichi-san?...- pregunto animada.

-Bien…-

-…Etto…- La alegría de Hinamori de redujo hasta el suelo, ¿Cómo era posible que la ignorara de esa manera? Era cierto que Tsurugi es un chico de pocas palabras pero… esa actitud no le gustaba para nada.-… ¿Estás bien, Tsurugi-kun?-

-¿Por qué no habría de estarlo?...-

-Pues….- Hinamori se tomo unos segundos para pensarlo.-…no lo sé…-dijo por fin sin ninguna idea en la cabeza. Tsurugi de nuevo se quedo callado y….minutos de incomodidad.

….

-Así que ese es el problema…- esta vez la voz que resonaba en la habitación era la de Yuuichi, el hermano mayor de Tsurugi. Su hermano pequeño asintió. Después de un rato había acompañado a Hinamori a su casa (rutina que se volvió costumbre desde hace un buen tiempo) y fue al hospital para visitar a Yuuichi.

-Esa niña no tiene nada que ver con Ishido Shuuji…pero de todas maneras…ni siquiera estoy totalmente seguro…- dijo Tsurugi sentado en una silla al lado de Yuuichi, el tema de Hinamori como hija del mismísimo Seitei regreso nuevamente de repente. Ya que se encontraban dentro del Holy Road, ¿Qué pasaría si Hinamori tuviese contacto directo con Fifth Sector?

Yuuichi no despego la mirada de su hermano, y para sorpresa de Tsurugi el sonrió de una manera muy dulce y cálida.

-¿Qué sucede?- le pregunto Tsurugi de mala gana, como nunca le había hablado a su hermano.

-¿Cuándo piensas decirle?- pregunto esta vez Yuuichi, Tsurugi abrió los ojos asombrado sin saber a qué se refería. Yuuichi entendió esa expresión y solo soltó una leve carcajada.

-Te preocupas demasiado por ella…- continuo Yuuichi sin borrar esa sonrisa de su rostro.- Kyousuke ¿será que estas enamora-

-¡Ni siquiera lo pienses, hermano!- se exalto Tsurugi haciendo que su hermano diera un respingo, Tsurugi se puso de pie y cruzo ambos brazos frente a su pecho frunciendo el ceño pero rojo hasta las orejas.- ¿Y-Yo? ¿Querer a Hinamori? ¡Si, claro! ¡Solo lo hago por el bien del equipo, es todo!-

-De acuerdo, pero…-dijo Yuuichi muy confundido.-…ni siquiera me dejaste terminar la oración.- Tsurugi se tranquilizo por un momento y volvió a tomar asiento.

-La quieras o no… ¿entonces por qué insistes en esconderle ese secreto tan importante?...- pregunto el chico mirando hacia la ventana como si la respuesta fuera la más simple de todas.- Realmente te interesas por ella, esa es mi única explicación…- dijo Yuuichi con una voz calmada y pacífica, tanto que Tsurugi esta vez no parecía enojado si no que lo reflexiono en su mente. No lo había notado pero…desde que se unió al resto del equipo se sentía completamente bien, ni siquiera la presencia de Hinamori parecía tan mala. De hecho ella comenzó a formar parte de su vida cotidiana, desde que pasaba por su casa e iban juntos a la escuela, en los entrenamientos cuando Hinamori se ponía a animarlo o en los almuerzos que se reunían todos en la sala del club de futbol…incluso las constantes peleas que comenzaba contra Ichino por…. Si es cierto, le molestaba que ese chico se acercara siquiera a unos metros de su amiga.

-¿Y bien?...- interrumpió Yuuichi impaciente por escuchar el punto de vista de su hermano pequeño. Tsurugi suspiro sin remedio para escoger las palabras correctas. A pesar de que quisiera no podía mentirle a Yuuichi, el lo sabría… Tsurugi trago saliva.

-P-Puede que exista alguna posibilidad…de que Hinamori… me… gus-

Y justo en ese momento, alguien interrumpió la importante declaración de Tsurugi, ¿Quién osaba hacerlo? La enfermera…

-Tsurugi-kun, se acabo la hora de visitas.- anuncio la enfermera con una dulce sonrisa de inocencia. Tsurugi frunció el ceño sin que ella lo viera, interrumpió un momento de suma importancia, pero se alegraba de que así fuera. Se levanto de la silla y camino hacia la puerta cuando la enfermera ya se había ido.

-Nos vemos, hermano.- le dijo a Yuuichi mientras cerraba lentamente la puerta corrediza, Yuuichi solo le mostro una última sonrisa.

-Eres muy testarudo, Kyousuke…- susurro para sí mismo Yuuichi una vez solo.

…. Al día siguiente…

-Holy Road, ¡que emocionante!- exclamo cierto chico entusiasta que se encontraba más contento de lo normal. Los chicos ahora mismo se dirigían hacia la inauguración del importante torneo, Tenma, Shindou y compañía hablaban de lo grandioso que sería jugar en el Holy Road, el camión rumbo al lugar avanzaba con paso rápido, aunque en realidad parecía una eternidad para los ansiosos.

-Me pregunto contra qué clase de adversarios se enfrentaran…- dijo Hinamori sentada a un lado de Tsurugi, con él en la ventana, claro.

-Sean los que sean, seguramente vamos a vencerlos.- le contesto Ichino, que se encontraba detrás de Hinamori en ese momento.

-Yo también creo eso…- Hinamori le sonrió de una forma muy dulce e ingenua lo cual hizo que Ichino se sonrojara y soltara una risita torpe.- ¡Espero que Tanuki-sama los ayude mucho!- exclamo de repente con una amplia sonrisa estilo mamoru y haciendo con sus dedos un símbolo de paz.

-S-Si…- respondió Ichino con una gota resbalando en su cabeza intentando sostener una buena expresión.

-¿Entonces esa es Hinamori Maya?...- pregunto desde otro lado Kariya mirando a Hinamori como si fuera la cosa más rara que sus ojos hayan presenciado.

-¡Claro! Es simpática, ¿no?- le pregunto Tenma eufórico.

-Eso creo…- contesto Kariya.

-¿Sigues con eso? Pensé que ya lo habías olvidado.- le reclamo Tsurugi a Hinamori luego de que diera todo un discurso sobre lo importante que era tener fe y de los mapaches.

-¡¿Eh?- logro exclamar Hinamori con una expresión muy graciosa en la cara.- ¡¿Cómo puedes decir eso, Tsurugi-kun? No estoy diciendo nada malo, ¿Por qué te enojas?-

-Maya-san tiene el derecho de decir todo lo que quiera.- interrumpió esta vez Ichino defendiendo a Hinamori y fulminando a Tsurugi con la mirada mientras tomaba suavemente a Hinamori de la mano.

-Nadie pregunto tu opinión.- contesto Tsurugi frunciendo el ceño y jalando a Hinamori de su otra mano hacia él, pero sin éxito alguno ya que Ichino no parecía dispuesto a soltarla.

-… ¿eh?...-

-¡Solo estoy defendiendo a Maya-san, después de todo ella es MI amiga!- dijo Ichino retando a Tsurugi, haciendo énfasis en MI y jalando a una aturdida Hinamori de la mano otra vez.

-¡¿Estas provocándome, idiota?- Tsurugi se puso de pie, enojado y con una venita a punto de estallar saboreando esa explosión de sentimientos que odiaba: Los celos. Y de nuevo trato de hacer que Ichino soltara a Hinamori y ella…bueno….la pobre no tenía ni idea de lo que pasaba y eso se reflejaba en su inocente expresión.

-¿Yo? ¿Por qué haría eso?...- dijo nuevamente Ichino con un tono muy extraño en su voz, como si quisiera burlarse de Tsurugi.

-¡Guárdate tu sarcasmo!- respondió un mordaz Tsurugi ya harto de escuchar a su compañero de equipo.

-…Etto…- trato de decir Hinamori pero…

-¡Guarda silencio, Hinamori!

-¡Guarda silencio, Maya!-

Explotaron ambos dirigiéndose a la chica y ella se encogió como un chibi al percibir las enormes llamas que parecían poder incendiar la ciudad entera y rodeaban tanto a Tsurugi como a Ichino.

-¡Oigan, ya dejen de discutir ustedes dos!- les regaño el entrenador Endou.

-¡El empezó!-

-¡El empezó!-

Dijeron los dos al mismo tiempo haciendo que volvieran a sus miradas asesinas.

-Chicos, ya basta, por favor tranquilícense un momento.- trato de persuadirlos el capitán Shindou. Tsurugi e Ichino torcieron la lengua y se sentaron en sus respectivos lugares. Tenma sonreía sin remedio desde su asiento.

-¿Esto sucede a menudo?- le pregunto un curioso Kariya.

-Pues…dos o tres veces al día más o menos…- dijo como si eso fuera, bueno, lo es, cosa de todos los días. A Kariya le resbalo una gota por la cabeza.

-Estos sí que son raros…- pensó el joven. Dirigió por un momento su mirada hacia los dos chicos y Hinamori con unas cascadas de lágrimas en los ojos, aun con confusión y un poco traumatizada por la escenita.

-Tal vez ella pueda servirme.- pensó de nuevo cambiando su mirada de niño bueno a una cruel y malévola.

-Tsk, ese imbécil…- susurro Tsurugi temblando por la ira. Dejo caer todo su cuerpo en el respaldo y observo el cristal transparente de la ventana recordando la plática que tuvo con su hermano la tarde anterior. Lo pensó y lo pensó, estaba por completo seguro de que Hinamori solo era una chica como cualquier otra, pero sus acciones y sus reacciones decían lo contrario, la niña tenía un no sé qué que lo volvía loco, a veces Hinamori podía ser una molesta mosca pero otras…una muchacha muy bondadosa y madura. Dio un leve suspiro ahora más calmado y giro su cabeza hacia Hinamori dispuesto a decir algo. Pero al topar sus ojos con el rostro de Hinamori ella ya estaba distraída mirando algo más. Por los pensamientos en su cabeza no había caído en la cuenta de que ni siquiera se molesto en soltar la mano de Hinamori. Abrió los ojos asombrado por completo y se pregunto muchas cosas en ese solo instante. Hinamori no pronuncio ni una sola palabra, quedo en estado de shock y en su rostro se figuraba una expresión de felicidad. Tsurugi se dio cuenta de ello, los ojos de Maya brillaban como nunca y dos pequeños destellos se dejaron ver en sus pupilas, mantenía los labios entreabiertos como si quisiera decir algo pero no salía sonido alguno de su boca. Tsurugi intento separar su mano de la de ella, pero una vocecita en su cabeza se lo impedía. En vez de eso estrecho con más afecto la mano cálida y frágil de Hinamori importándole poco que hubiera ahí mismo otros ojos parte de los de ellos. Ni en toda su existencia pudo haber imaginado que estaría de esa forma con una chica, menos Hinamori. Durante su infancia lo único importante para Tsurugi fue el bienestar y la salud de su hermano y para hacerlo tuvo que olvidarse de su vida personal y de lo que niños normales y sin problema alguno harían, pero en ese instante no se encontraba ni cerca de nervioso, sorprendido de su propio acto, si. Aun como fuese, no tenía ganas de arruinar aquello con dudas y suposiciones innecesarias, dejo de pensar y solo se limito a sentir el tacto de su hasta ahora amiga deseando nunca llegar a su destino. Vaya, por fin algo más importante que el futbol, pensó.

-Maya…- dijo por fin con voz decidida, serio como siempre fue. Hinamori se sorprendió aun mas, esa era la primera vez que la llamaba por su nombre de pila.-… ¿Acaso te dije alguna vez lo importante que eres para mí?-

El tan solo pronunciar esas palabras hicieron que dentro de Hinamori las cosas se salieran de control, es ese sentimiento de escuchar lo que por una eternidad, o tal vez mas, deseaste oír y ahora mismo sucedía. De un momento a otro su corazón palpitaba como nunca lo hizo hasta ahora… aunque se pregunto por qué le decía eso ahora mismo, no era muy romántico pero…a quien le importaba, a decir verdad, e l lugar era lo de menos, pues para ella las palabras de Tsurugi eran verdaderamente sinceras. Intento disipar los nervios y respiro muy hondo.

-Tsurugi-kun….yo…- comenzó a decir cambiando su expresión a la de una chica realmente decidida.

-¡Chicos, miren eso!- interrumpió Tenma, (hay muchas interrupciones, ¿no creen? XD). Lo demás muchachos corrieron hacia las ventanas donde Tenma observaba la gran construcción que se levantaba ante sus ojos. Se sintieron llenos de orgullo, puesto que aquel edifico representaba mucho más de lo que era para otros, ese era el comienzo de una nueva aventura y de un nuevo reto que ellos se disponían a ganar para demostrar lo que un simple deporte, como el futbol, podía lograr cuando realmente se sentía esa incandescente pasión.

-¡Hinamori-san, tu también tienes que verlo!- dijo Shinsuke tomando a Hinamori de la muñeca y casi arrastrándola para que fuera a presenciar ese enorme monumento.

-P-Pero…- intento decir la chica, aunque sin éxito pues ya se encontraba del otro extremo del autobús. Al ver con sus propios ojos el estadio frente a ellos le sobrevino una extraña sensación, ella ya conocía ese lugar, mejor dicho sintió que alguna vez ella misma había recorrido cada rincón de los pasillos libremente. Lo observo más detenidamente analizando cada pequeño detalle, no le sorprendía el edificio en sí, sino la sensación que embargaba toda su mente.

-¿Hinamori-san?...- le pregunto Shinsuke preocupado por la rara mirada de su amiga.

-Eh…l-lo siento, es que….nada, olvídalo.- dijo Hinamori con voz rápida y desanimada negando con la cabeza. Regreso a su lugar lentamente y perdida en su propia conciencia.

-¿Te sucede algo malo?- esta vez quien le pregunto fue Kariya que se dio cuenta de lo ocurrido usando un tono dulce e inocente, pareciendo estar sinceramente preocupado.

-Para nada, Kariya-san.- respondió Hinamori con una sonrisa.-No te preocupes.- dijo mientras se sentaba en su lugar correspondiente.

-De acuerdo…- susurro de ultimo el chico.

Tsurugi la miro y se dio cuenta de que pasaba al ver la expresión vacía de Hinamori.

….. Esa tarde…..

Después de la ceremonia de inauguración del Holy Road Hinamori se comportaba, en opinión de los demás, muy extraño. Ya no estaba tan animado como en un principio. Pero ella peleaba consigo misma y con su cabeza que vociferaba a gritos palabras que no lograba comprender. Desde que presencio el verdadero rostro del tan famoso Seitei… como explicarlo, fue un deja vu o seguramente estaba quedando loca.

-Hinamori.- le llamo Tsurugi de nuevo por su apellido, Hinamori salió de sus pensamiento y volteo a ver a Tsurugi sin expresión alguna.- ¿Qué rayos te pasa?-

-Nada…- contesto Hinamori intentando sostener una sonrisa.

Hinamori no tenía ganas de hablar con nadie y por eso fue a caminar con su soledad al parque hasta quedar rendida en el columpio, el frio y solitario columpio metálico. Hasta que Tsurugi llego y al darse cuenta de que ella estaba ahí dio unos pasos hasta sentarse en el columpio que estaba a su lado, aunque Hinamori ni siquiera pareció darse cuenta pues no lo saludo ni quito la vista del suelo.

-¿No piensas decirme nada?- le reclamo Tsurugi de mala gana. Pero la chica no contesto, simplemente estaba ahí, sentada sin mecerse ni un poquito en el columpio. Parecía enferma, sus ojos vidriosos reflejaban todo lo que observaba a su paso y su rostro con expresión profunda y penetrante la hacían ver casi como un fantasma.

-Hinamori…- repitió Tsurugi impacientándose. Pero aun nada, Tsurugi se puso de pie y se coloco justo en frente de Hinamori para obligarla a verlo, aunque sea unos segundo pero aun….nada.

-Oye, ¿estás escuchándome?- pregunto el chico frunciendo el ceño. Hinamori reacciono pero solo se sostuvo delicadamente en las cadenas laterales del columpio y dejo caer débilmente su cabeza un poco.

-Tsk, ya basta, Hinamori.- dijo Tsurugi ya harto pero sin tocar a Hinamori, ahí sentada se veía tan débil y frágil que le dio miedo poner un dedo sobre ella.

-Quiero estar sola…- susurro por fin Hinamori con suma melancolía en su hilo de voz.

-Debes estar bromeando si crees que voy a dejarte sola en este estado.- respondió Tsurugi tal cual padre viendo decaer a su hija.

-Pero…- trato de decir Hinamori sin mirarlo y con la voz quebrada esta vez, como si estuviera a punto de llorar.

-¿Y a ti que te pasa? Nunca has actuado de esta manera…- le reclamo de nuevo Tsurugi cruzando ambos brazos frente a él.

-Es que…- Hinamori apretó fuerte los puños conteniendo toda su ¿ira?... y haciendo que las cadenas que sostenían el columpio temblaran. -…Ya no quiero ser parte del equipo de futbol…-

-¡¿Cómo dices?- se exalto Tsurugi tomándolo como una mala broma. Hinamori no respondió y el los cálidos rayos del sol al atardecer iluminaron su rostro.

-Oye…- hablo Tsurugi haciendo que Hinamori alzara la mirada hacia él. Tsurugi la observo por un momento con una gran ternura, sabía lo que pasaba pero aun no estaba dispuesto a decírselo y mucho menos a discutir con ella. Así que decidió empeorarse a sí mismo y se acerco peligrosamente a Hinamori agachándose levemente para poder estar a unos centímetros de sus labios y sentir, para su pesar, la dulce sensación de su aliento.

Hinamori abrió los ojos sin creer lo que había sucedido a continuación. Tsurugi había acortado toda molesta distancia entre ambos con un suave roce de labios. Suspiro como pudo llena de resignación y cerró los ojos de manera tan dulce que parecía que fuera a caer en el más largo sueño. Al hacer esto Tsurugi se dio cuenta de que Hinamori correspondía plenamente a ese beso y sin prisa la atrajo hacia el profundizando cada vez más el electrizante choque luchando tibiamente en silencio, sintiendo ese sabor desconocido y terriblemente adictivo. Y a ambos les embargaba esa sensación de mariposas, Hinamori comenzó a temblar al percibir el cuerpo de Tsurugi envolviéndola de manera desesperada, le gustaba, eso era cierto, pero el experimentar todos esos sentimientos de una sola vez era extraño….Tsurugi la abrazo muy fuerte y con una satisfactoria victoria se disponía a conocer desde cada ángulo la boca de Hinamori, pensó que era lo menos que podía hacer por tomar la iniciativa. Hinamori se dejo llevar también, olvidando todo lo que segundos atrás le molestaba y permitiendo a Tsurugi tomar el control. La falta de aire se hizo presente, pero ni siquiera eso logro que fuera suficiente para Tsurugi quien solo se separo un par de milímetros de Hinamori y, aun jadeantes, nuevamente se hundieron el uno con el otro.

Se separaron con mucha pesadez, como si les fastidiara el terminar con ello. Solo una corta distancia los separaba manteniéndose frente con frente, Hinamori observaba a Tsurugi sorprendida y con las mejillas sonrojadas, tal vez por la sangre que hervía dentro de ella, inhalando y exhalando aire despacio, como si hubiera corrido por horas y horas. Tsurugi no parecía haberse esforzado demasiado y se limito a mostrarle a Hinamori una pequeña sonrisa llena de pasión.

-T-Tsurugi-kun…- trato de hablar Hinamori.

-No digas nada.- le interrumpió Tsurugi separándose definitivamente de ella y adoptando, como siempre, esa pose de chico rebelde.- Es suficiente con que tenga la presión arterial alta.- dijo cortante y desviando su mirada hacia otra parte, Hinamori soltó una risita y esbozo de repente la más hermosa de sus sonrisas. Tsurugi se acerco de nuevo a ella, pero esta vez puso una mano sobre su cabeza acariciándola como si fuese una niña pequeña.

-Vámonos…- le dijo haciéndole una seña con la cabeza para retirarse y caminando unos cuantos pasos.

-¡Hai!- contesto ella poniéndose de pie detrás de Tsurugi y siguiéndolo.

-Por cierto, Hinamori….- comenzó a decir Tsurugi captando toda la atención de su acompañante.

-¿Si?...- pregunto inocentemente Hinamori con una sonrisa.

-¿Te gusto?- pregunto esta vez Tsurugi mostrando una sonrisa picara y llena de complicidad. Hinamori se dio cuenta de lo que hablaba y su expresión de felicidad se desvaneció.

-B-Bueno….-Y-Yo…- balbuceaba mientras jugueteaba con sus dedos recordando lo de momentos atrás. –E-Este…- su cara enrojeció como un tomate y eso hizo que Tsurugi solo contuviera la risa. Aunque no por mucho tiempo, ella ya estaba comenzando a tener, a pesar de que sea pocos, recuerdos de Seite, no, mejor dicho Ishido Shuuji. Y eso solo significaba que había muchas más posibilidades de que Hinamori fuese Ishido Sekai… Lo único que pensaba como responsable y el mejor plan….era contárselo al entrenador Endou, a Kidou o incluso al mismísimo Hibiki. Ellos sabrían que hacer o incluso descubrirían con exactitud quien es en realidad Hinamori. A pesar de eso…prefirió por ahora disfrutar los segundos que pasaría con Hinamori el resto de la tarde, ya se preocuparía después de lo que siguiera…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Fin…

Bueno, por ahora

Jo jo jo, hoy si me anime a escribir más de la cuenta….es que la inspiración me llego n.n

Espero que les haya gustado y…. Matta ne!

No olviden dejar sus Reviews

¡Muchos saludos de Ale-chan!