BONES no me pertece, es propiedad de FOX

Muchas gracias por sus reviews de verdad me animaron a seguir escribiendo.

En efecto, sabía que ahora su vida cambiaría, porque nunca más sería ella sola de nuevo, aunque aún no lo entendía completamente, una vida dependía de ella, y de ahora en adelante, todo lo que le pasara no sólo la afectaría a ella. Caminó hacía su habitación y se recostó en la cama. Lentamente bajó sus brazos a su vientre y, sin saber bien por qué, se aferró a él, aunque su cerebro le decía que era ilógico, que lo que tenía ahí dentro era apenas un feto más pequeño que un grano de frijol y por tanto ni siquiera percibía aquella muestra de amor, Brennan escuchó por primera vez en mucho tiempo su voz interna que le decía, está bien, es tu hijo, tuyo y del hombre que amas, abrázalo y siéntelo, déjale saber que lo amas, que deseas que esté sano y que lo protegerás de aquí en adelante, cerró sus hermosos ojos azules, y dejó salir una pequeña lágrima. Pero no, no era cualquier lágrima. Era una muy especial, una que no recordaba cuándo la había dejado escapar antes. Era felicidad, era una lágrima compuesta de emoción y felicidad, pero sobre todo, amor. Amor hacia esa pequeña partecita que llevaba en su vientre, y que era nada más y nada menos que el resultado de una larga y complicada relación con Booth. –Booth- pensó ella, -¿Qué vas a decir Booth? Vas a ser padre, vamos a tener un hijo, después de todo lo que ha pasado…- pero su pensamiento se cortó de tajo al recibir una llamada. Ángela Montegro leyó en el identificador de llamadas. -¡Vaya! De seguro quiere saber si ya me hice la prueba- y rió –Ánge, ¿qué pasa?- contestó Brennan –Cariño, tú, en quince minutos, en el hospital central, corre- Brennan ni siquiera tuvo que preguntar, sabía que su amiga estaba a punto de dar a luz así que se levantó casi volando de su cómoda posición, y mientras se cambiaba, llamó a Booth para avisarle. –Booth, llegó la hora, Ángela me llamó y…- pero en ese momento tocaron a la puerta – Espera, alguien toca, pero nos vemos a… ¡Booth! ¿qué haces aquí? - era él quien tocaba su puerta, ¿cómo no lo supuso, el nunca se quedaba callado cuando hablaban por teléfono. Al verla, no pudo evitar reírse de ella, podía ser la mejor leyendo huesos, pero era un poco despistada respecto a las personas. –Bones, apúrate, ¿no quieres llegar tarde al nacimiento de tu sobrino cierto?- ¿Claro que no! Sólo voy a terminar de cambiarme y nos vamos. Dicho esto, se metió a su habitación y escondió todo rastro de las pruebas, no quería decirle a Booth aún, no sabía cómo, además, este era el gran momento de Ángela, y no iba a restarle importancia, ya llegaría el suyo, pensó, y al hacerlo, inevitablemente sonrió. – ¡Listo Booth, vámonos!-.

El camino al hospital fue corto, después de todo, ¿para qué servía una sirena policíaca si no podías usarla para una emergencia? Al llegar al ala de maternidad, la enfermera los condujo a una sala de espera particular. Sus amigos ya estaban ahí, Cam y Michelle, Sweets y Daysi, y por supuesto, el papá de Ángela, quien no se perdería el nacimiento de su primer nieto por nada del mundo. Brennan y Booth se sentaron a esperar, al igual que todos los demás, y todos y cada uno de ellos estaba ansioso de conocer al pequeño Hodgins. Después de media hora, Jack Hodgins salía de la sala de partos, con un hermoso bebé varón en sus brazos, estaba aún enrojecido por el parto, pero se veía realmente hermoso, y su papá irradiaba dicha y felicidad. –Les presento a Michael Stacatto Vincent Hodgins- dijo, al borde del llanto Jack.

Brennan felicitó al nuevo papá quien no cabía en sí mismo, y sostuvo en brazos al más pequeño y frágil ser humano en esa habitación. Era realmente pequeño y un poco cachetón, y se veía tan tranquilo, parecía como si supiera que todos ahí lo protegerían, después de todo, eran su familia. Booth la observaba cargar al bebé. Entonces más que nunca sus pensamientos volvieron a atormentarlo. –Ella es tan perfecta, ¡Dios mío!¿ Cómo es que pude rechazarla? ¿Cómo pude decirle que prácticamente ya no la amaba? ¿Cómo pude escoger a alguien más? Y peor aún, ¿por qué cuando la tuve, la dejé ir, de nuevo? Si tan sólo pudiéramos hablar de lo que pasó, si ella no me evadiera y si no pareciera que lo que hubo entre nosotros… ¡agh! Si supiera que fue la noche más hermosa que he tenido en mi vida. Tenemos que hablar, tengo que decírselo, tengo que hacerlo, quiero hacerlo…- Mientras pensaba todo eso, le había clavado tanto la mirada, que ella se dio cuenta, lo miró a los ojos y le dedicó una sonrisa. Acto seguido, regreso al pequeño a los brazos de su padre y entró a ver a su amiga. -¡Mira que tu y Hodgins han hecho un magnífico trabajo! Ese niño es precioso Ange- dijo, y abrazó a su amiga que estaba descansando después de toda la labor -¿Cómo te sientes?- Sabía que era absurdo preguntarle cómo se sentía, obviamente estaba cansada, ella sabía bien el estrés que produce la labor de parto, después de todo, era experta en materia de organismos. Pero no era eso a lo que ella se refería, y su amiga entendió al instante. –Tremendamente feliz- le contestó – fue abrumador, pero hermoso, el sólo saber que al final tendría a mi bebé en mis brazos, ha hecho que no me diera por vencida- sonrió –Es lo más hermoso que he vivido cariño- entonces Brennan le preguntó -¿Valió la pena? Someter tu cuerpo a tantos cambios, la ropa, el temperamento…- ambas rieron –… los malestares, en fin, todo el proceso Ange, ¿lo valió?- Ángela ni siquiera tuvo que contestar, la sonrisa que le dedicó a Brennan fue tal, que ella, aún con su habilidad limitada para interpretar gestos y palabras, entendió –Absolutamente cariño, completa y absolutamente valió la pena y lo volvería a hacer mil veces más- Pero Ange, estadísticamente, una mujer no podría procrear mil…. Ah ya entiendo, estabas bromeando- Ambas rieron. Bren le dijo que necesitaba descansar un rato, que ella regresaría temprano por la mañana a asegurarse de que todo estuviera bien. Afuera, un Booth un tanto desesperado estaba sentado en el sillón, esperando a su Bones, mientras tenía la mirada perdida, parecía estar pensando algo muy importante. -¡Vaya Bones, sí que has tardado! ¿Cómo está Ángela?- preguntó el agente –Cansada Booth, pero feliz, muy feliz- Me imagino, es decir, ¿viste a ese niño? Vaya que les quedó hermoso- dijo él, poniendo una de esas sonrisas tan tiernas, como cuando hablaba de Parker, cuando sus ojos brillaban de esa manera que la hacían sentir afortunada de estar en su vida, aunque fuera sólo como compañeros –Creo que es mejor que nos vayamos Booth, Ángela y Hodgins necesitan tiempo para ellos y también tu y yo tenemos que… descansar-dijo ella, y sintió como su de repente se le fuera a escapar decirle todo. -Vale Bones, me parece bien, voy a despedirme de Hodgins- dijo él – Yo ya lo hice, me iré yendo a la camioneta, te espero ahí -.

Brennan no dejaba de darle vueltas a lo que tenía que hablar con su… un momento, ¿con su qué? No podía decir que era su pareja, su novio, pero tampoco era sólo su compañero o su amigo, mucho menos era su amante, después de todo, sólo habían estado juntos esa noche, - Esa noche hermosa, donde me enseñó, que como en muchas otras cosas tenía razón, que dos personas pueden estar en el mismo lugar al mismo tiempo, que era posible romper las leyes de la física, y acercarse lo más parecido a un milagro…- sonrió al darse cuenta lo que estaba diciendo, ¿era ella la misma Brennan que tiempo atrás no creía en el amor? ¿La que decía que las relaciones humanas son efímeras? ¿La que nunca pensó en tener hijos, familia, esposo? Definitivamente no era la misma, era una mejor versión de ella misma, una más humana y más sincera, pero sobretodo, enamorada como nunca, una que por fin aceptaba que el amor era algo más que una liberación de endorfinas y todas esas cosas. Aceptaba que el amor era necesitar a esa persona, aceptarla con sus defectos y virtudes, y entregarse, a tal grado, de crear una nueva vida, sin duda su bebé era eso, una prueba del amor tan grande entre Temperance Brennan y Seeley Booth.

Continuará… muy pronto…

Gracias por tomarse el tiempo para leer, ¡espero que les haya gustado! Si fue así, no desesperen, pronto subo la siguiente parte.

Gracias iaku por animarme a seguirlo; pimar yo me decepcioné un poquito en la serie, me pareció que pudieron haberlo hecho MUCHO más romántico y me quedé esperando que Booth le dijera tantas cosas jaja; Lesly azenet perdón por cortártela así no sabía muy bien hasta donde dejarle, el de hoy es un poco más largo, gracias por lo de la redacción :D