BONES no me pertece, es propiedad de FOX
¡Gracias por sus comentarios! Disfruten el capítulo :D
Llegaron a su departamento. –Pasa Booth, podrías buscar una película o algo así en la televisión, yo voy a cambiarme y regreso, no tardo- le dijo Brennan. Booth se tiró en el sofá, se quitó los zapatos, se soltó un poco la corbata, miró a su alrededor y se sintió… en casa. Diez minutos después, se encontraban los dos disfrutando de su cena thai, como siempre, Brennan le robaba cada tanto, un pedazo de su porción, y él decía que para la próxima, le pediría el doble a ella, ambos reían. De repente, hubo silencio. Ambos tenían aún la sonrisa en el rostro y se miraban fijamente, pero no decían nada. Estuvieron así durante varios segundos, hasta que Booth se decidió a romper el momento, -¿Quieres un poco de vino?- le preguntó a Brennan, -Claro… Claro Booth, ya sabes dónde está ¿verdad?- Sí… ahora lo traigo- dijo él. Un segundo después Bren se percató de lo tonta que había sido, ella no podía tomar vino, ¿ahora cómo iba a hacer para evadirlo? Sintió que ya no podía guardárselo más. Tenía que decírselo. Booth regresó a la sala con dos copas bien servidas de vino tinto. –Toma Bones- le acercó su copa. Ella lo miró y, por un instante le pareció que el tiempo había quedado en pausa. Ahí estaba, frente al hombre de sus sueños, a punto de decirle una noticia que, bien sabía, cambiaría su vida para siempre. Dejó la copa en la mesa, junto al sillón, y se dirigió a él. –Booth- pasó saliva –hay algo de lo que tenemos que hablar- él sintió como los nervios se apoderaban de él, ¿qué querría decirle? ¿Sentiría lo mismo que él? – Lo sé Bones, creo que hemos tenido que hacerlo hace tiempo- Booth yo… - Shhhh déjame empezar ¿de acuerdo?- en realidad no le dio tiempo de refutar –Bones, ¿recuerdas… todo lo que te dije esa noche… fuera del consultorio de Sweets?- Sí, cómo olvidarlo- dijo ella – Bueno, pues todo eso, todo eso no ha cambiado, bueno, en realidad sí, ha crecido, ha crecido enormemente después de Afganistán. Sé que todos pensaron que lo mío con Hannah fue un error, pero ahora me doy cuenta que no, en realidad sirvió para darme cuenta de una vez por todas, que tú eras la única mujer que yo quería tener en mi vida, la única que yo en verdad deseaba tener junto a mi por el resto de mis días… ¡Dios Bones! Es que tenerte conmigo es la sensación más maravillosa del mundo, cada vez que me rozas, o que me sonríes, no tienes idea de la felicidad que infundes en mi… no tienes idea lo feliz que me hace recordar cada detalle de aquella noche, aquella noche en que estuvimos juntos, que hicimos el amor… ese recuerdo me atormenta dulcemente cada madrugada desde hace un mes. Sólo tengo una pregunta que hacerte Temperance- ella se puso seria, el no solía llamarla Temperance a diario - ¿Por qué rayos desapareciste así al día siguiente? ¿Por qué cada vez que intenté tocar el tema me evadías? ¿Acaso para ti no significó nada? - ¿Cómo podía pensar eso de ella? Si había sido la mejor noche de toda su vida. Vio como su compañero reflejaba un poco de tristeza en los ojos. –Claro que no Booth, claro que significó algo… significó todo para mi Booth…- dijo con dificultad, no le era muy fácil abrirse, ahora todos sus pensamientos se aglutinaban unos contra otros –Seeley, yo… tuve miedo- él la miró contrariado – tuve miedo de… que cuando despertaras pensaras que había sido un error, que nos habíamos dejado llevar, no podía haberlo soportado Booth, me fue muy difícil marcharme, cuando desperté y te vi ahí, profundamente dormido, lo único que pude pensar, es que había sido el mejor amanecer que había tenido, lo único que pude pensar, era que quería ese amanecer todos los días de mi vida…- Booth la escuchaba,no podía creer lo sincera que era, sus palabras le sonaban tan dulces, ella, su Bones quería exactamente lo mismo que él – Dime que no estoy soñando Bones, dime que de verdad estamos aquí, que de verdad estamos diciendo esto, no es un sueño más ¿cierto?- la tomó en sus brazos y la abrazó, se aferraron el uno al otro con tanta fuerza… el tomó su rostro entre sus manos y la miró, ella pudo ver como una lágrima salía de sus ojos. –Booth, ¿estás bien? - ¡Claro que estoy bien! Estoy feliz, eso es todo. Muy muy muy muy feliz Bones…- ella le sonrió dulcemente y lo besó. Ambos lo deseaban, lo necesitaban, fue un beso que comenzó dulce y tierno, pero no quedó ahí. No podían evitarlo, la pasión contenida estaba desbordando, él la sujeto aún con más fuerza y la levantó. Se fueron a la habitación. Fueron lento, no tenían prisa, querían disfrutarlo al máximo. Poco a poco las prendas fueron sobrando y la noche fue testigo del amor profundo entre ellos.
Estaban ahí. Ella recostada sobre su pecho, dibujando circulitos con su dedo sobre él. Él jugaba con su cabello. Le encantaba como olía. Después de un rato en silencio, ella habló. –Booth, hay algo que quiero decirte- se incorporó, quedando frente a él – Yo… ammm… Booth… yo…- no sabía cómo decirle, se sentía muy torpe, no encontraba las palabras para decírselo. Decidió tratar de otra manera. –Sabes que después de resolver un caso, vamos al bar, o cenamos, acompañados por una copa de vino ¿cierto?- Claro que si Bones, ¿eso que tiene que ver ahora?- Bueno, es que yo… no creo que sea conveniente seguir haciéndolo- ¡Oh vamos Bones! No se me ocurre un solo motivo por el cual no puedas seguir compartiendo una copa conmigo - ¿No? Bueno, tal vez quieras pensarlo un poco más Booth – le dijo con una gran sonrisa en el rostro. Por dos segundos Booth quedó pensativo, entonces, se le ocurrió -¿Estás… embarazada? Bones… Tempe… Mi amor… - dijo, mientras estrechaba su rostro entre sus manos - ¿Estamos esperando un bebé?- Sí – le contestó, él no podía creerlo, miles de cosas pasaban por su cabeza –Te amo Temperance, te amo más de lo que tú te imaginas y te aseguro que siempre voy a estar a tu lado para protegerte, para protegerlos-dijo él, bajando su mano hasta tocar su vientre, el hubiera jurado poder sentirlo un poco abultado,ella simplemente no podía dejar de mirarlo – Yo también te amo Seeley- le dijo, y con eso él levantó la vista, encontrando las miradas –Gracias, gracias por hacerme padre de nuevo, gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo- Justo antes que ella pudiera decirle que eso era estadísticamente imposible y le diera miles de razones sobre por qué no, la besó. Así se quedaron, un buen rato, entre risas y caricias, hasta que el sueño los venció por fin.
Continuará…
¿Fue como esperaban? ¿Les gustó? Espero que si C:
