BONES no me pertenece :'( es propiedad de FOX.
Me tardé un poquito, espero que aún sigan la historia… Gracias a los que dejan Reviews, de verdad motivan a seguir escribiendo. Espero que les guste el giro de la historia.
DISFRUTEN
Una semana después…
-Bones, deja de robar mis papas fritas, deberías empezar a pedir una orden para ti, siempre es lo mismo ladrona- le decía a Brennan, entre risas, mientras comían en el Dinner –Booth, no soy yo la que quiere estas papas, es tu hijo, así que no me culpes a mi- Él se resignó, sabía que no podría contra sus antojos. Se limitó a observarla comer, ella sintió su mirada y lo vio directo a los ojos. Así permanecieron un rato, era un juego que ambos conocían, él se aproximaba a besarla cuando sonó su celular. – Parker es un niño muy activo, pude ver cómo le gusta jugar en el bosque, lástima que no dio tanta pelea, cayó casi de inmediato, temo que no heredó tus instintos Booth. La última vez lograste salvar a tu querida compañera y al doctorcito ese, veamos que tan bueno eres cuando se trata de tu hijo, ahora no es sobre dinero, tienes hasta mañana a las seis treinta de la mañana para encontrarlo, o me temo que tendrá una muerte lenta y tortuosa, ¿sabe cómo es morir asfixiado? Tic tac tic tac…- Se escuchó una risa y la llamada se cortó.Booth se quedó helado, el color abandonó por completo su rostro y, por supuesto, Brennan se dio cuenta al instante que algo malo había ocurrido -¿Qué es Booth? ¿Qué pasa?- Él le pasó el celular para que escuchara de nuevo la grabación –Parker- fue lo único que la doctora fue capaz de articular después de escuchar el escalofriante mensaje. Todos los colores habían desaparecido del rostro de Booth. Quedó en estado catatónico. Podía ver a Brennan frente a él pero no la escuchaba. –¡BOOTH! ¡BOOTH! ¡Escúchame!- La Doctora trataba de regresar a Booth del estado en el que estaba, en vano. Tardó alrededor de un minuto en volver en sí. –Tengo que llevar esto al FBI Bones, para que traten de rastrear la llamada y tengo que hablar con Rebecca, quiero saber si alguien los seguía, voy a revisar todos los casos con que hemos trabajado últimamente y ver quien…- decía todo con la voz acelerada y entrecortada, se levantó de la mesa y salió del Dinner. Ella sabía quién era, sabía quién tenía a Parker, la misma mujer que la había enterrado a ella y a Hodgins, "La Sepulturera". Una ola de horror le recorrió el cuerpo al recordar lo que había pasado, y pensó en Parker. Dejó el dinero de la cuenta sobre la mesa y corrió detrás de él. Lo alcanzó cuando estaba a punto de subir a la camioneta. Lo tomó del brazo para voltearlo frente a ella. Estaba pálido. Frío. Tenía los ojos brillosos de las lágrimas que estaba conteniendo. La miraba, pero no la veía. –Booth escúchame. Vamos a salir de esto. Parker va a salir de esto. Vamos a rescatarlo pronto, sano y salvo. Esa maldita va a pagar caro haberse metido con nuestra familia ¿de acuerdo? Te lo prometo, vamos a estar juntos pronto- le decía ella y trataba de convencerse a ella misma también. Booth no dijo nada. Subió a la camioneta y esperó a que ella lo acompañara. Llamó a Rebecca, le dijo que se fuera al FBI de inmediato, no quiso decirle por teléfono. Lo que restó de camino lo llevaron en silencio. Booth tenía la mirada perdida en el frente, sólo se limitaba a ver los semáforos y señales de tránsito. Ella lo veía a él y después miraba hacia la ventana. Así fue hasta que llegaron al edificio Hoover. Booth fue directo hacia la oficina de su jefe, Cullen. Ni siquiera espero a que Brennan bajara del vehículo. Ella lo siguió. –Necesito a los mejores agentes para esto jefe- dijo él entrando en la oficina del alto mando –Buenos días Agente Booth, ¿en qué puedo ayudarle?- Secuestraron a mi hijo- y sin decir más, puso la grabación en altavoz para que Cullen escuchara. –Dios Booth, eso es terrible, pero vamos a encontrarlo- Cullen salió de su oficina y reunió a sus mejores agentes. Mandó a Booth a su oficina y le dijo a la Doctora que le diera algo para tranquilizarlo. Brennan habló al Jeffersonian. –Cam, estoy enviándote un archivo de audio, necesito que se lo des a Ángela para que extraiga toda la información que pueda de ahí, sé que está de permiso pero llámala, es urgente. Vean si pueden localizar a alguien a través de la voz o si pueden situar el lugar desde donde se efectuó la llamada- Claro que si Doctora, pero cálmese un poco, se escucha muy alterada- Se trata de Parker, Cam. Secuestraron al hijo de Booth, hagan lo mejor- dijo, y sin dejar que Cam respondiera, colgó la llamada y entró a la oficina de Seeley. Al otro lado de la línea, Cam estaba anonadada. No podía creer lo que le acababa de decir su colega. Lo primero que hizo fue llamar a Ángela, le explicó la situación con la mayor delicadeza posible. Después fue a su oficina a descargar el archivo. Estaba impresionada cuando escucho la grabación. Mientras tanto, en el FBI, Booth esperaba a que Rebecca llegara. Estaba en su oficina con Brennan. Callado, miraba la fotografía de Parker que siempre tenía en su escritorio. Brennan no podía acercarse a él, una vez que había decidido hacerlo, vio llegar a la madre de su hijo. Booth se levantó y le hizo la seña de que saliera de la oficina. Brennan asintió y lo dejó solo. Rebecca entró. –Seeley, ¿por qué hiciste salir a Temperance? ¿Qué ocurre?- Rebecca, he recibido una llamada esta mañana- pasó saliva, no sabía cómo decirle, no podía encontrar las palabras. – Me llamó un hombre, eso parecía, no sé, la voz estaba distorsionada- Seeley, ve al grano, estás asustándome- Se trata de Parker, Becca, él… Lo han secuestrado- ¡Eso es imposible Seeley! ¿Cómo? ¿Cómo pudo pasar? Él está en la expedición de su escuela… tienes que estar equivocado.- Después de la llamada vine al FBI y ellos contactaron al director. Al parecer Parker desapareció una hora antes de que llamáramos. Ellos no podían contactarnos. Llamaron a la policía. Están buscándolo.- Rebecca estaba llorando. Booth se levantó y la abrazó. Ella se deshizo del abrazo. -¿Cómo puedes estar tan tranquilo? ¡Estás hablando de mi hijo! ¡Tu hijo! ¿Por qué demonios lo secuestraron? ¿Es por dinero? ¿Eh? ¡Contéstame!- Booth quedó perplejo, Rebecca estaba fuera de sí. -¡Es tu culpa! ¡Siempre ha sido tu culpa Seeley! ¡Tú y tu trabajo! Siempre lo has puesto en peligro, nunca entendiste, siempre preferiste tu trabajo sobre él- ¡Eso no es cierto Rebecca y lo sabes! ¿Cómo puedes decir que estoy tranquilo? ¡ES MI HIJO! ¡Si algo le pasa me muero! Y yo jamás pondría deliberadamente en peligro a Parker ¡JAMÁS! Así que cálmate un poco, gritando no vamos a resolver nada. La mitad del departamento está rastreándolo, averiguando dónde puede estar. No es sobre dinero Rebecca… no pidieron rescate- Rebecca lo miró, extrañada. -¿No son los secuestros motivados por un monto de dinero? ¿A qué te refieres con que no pidieron rescate?-Él empezó a hablar con dificultad - Fue un caso que llevamos hace tiempo. Lo llamamos "El Sepulturero". Después descubrimos que era una mujer. Ella secuestraba personas en estacionamientos y los enterraba vivos, con la dosis exacta de oxígeno que necesitaban para sobrevivir el tiempo que ella les daba a las familias para que reunieran el dinero que pedía. Si pagaban, ella les daba las coordenadas exactas en donde estaban enterrados y si no… aún hay dos víctimas desaparecidas, jamás encontraron sus restos. Cuando investigábamos, secuestraron a Brennan y a Hodgins, logramos rescatarlos. Al parecer esta es su "revancha". Nunca le pagamos, los encontramos gracias a los cerebritos. La metimos a la cárcel, pero hace tres meses, escapó. Yo no lo sabía. Hasta hoy.- Rebecca lo miraba, consternada por todo lo que acababa de escuchar. –Entonces, si no pidió rescate quiere decir que… ¿jamás vamos a ver a Parker de nuevo?- se soltó a llorar aún más- No Becca, te juro por Dios que voy a encontrarlo y voy a traerlo aquí lo antes posible. Tienes que creerme, voy a encontrar a nuestro hijo.- Ella empezó a calmarse un poco, Booth le dijo que le pondría a dos agentes para que la cuidaran en todo momento. Quería que regresara a su casa, él la llamaría cuando supiera algo. Ella aceptó. Salió del FBI escoltada por dos agentes que la llevarían a su casa y permanecerían allí el tiempo que durara el caso. Booth regresó a la oficina de Cullen. Le dijo lo que sabían hasta el momento. Taffet había escapado de prisión hacía tres meses. Aún no sabían cómo lo había hecho. Las cámaras de seguridad no mostraban nada extraordinario. Booth estaba enojado. ¿Cómo se podría escapar de una prisión de máxima seguridad y no dejar ningún rastro?
En el Jeffersonian estaba reunido el equipo. Cam, Hodgins, Ángela y Arastoo esperaban a la Doctora Brennan para decirle lo que sabían. Las puertas de cristal se abrieron y Brennan entró. Tenía el semblante pálido. Se aproximó a la plataforma. Ángela habló primero. –Cariño, ¿cómo está Booth? – Preocupado Ange, están haciendo lo mejor que pueden pero ya sabes cómo es el, jamás lo había visto así.- ¿Por qué no viene contigo? – Se quedó hablando con Rebecca, me pidió que lo dejara solo así que me vine, soy más útil aquí. Él vendrá cuando sepa algo.- Ángela no parecía del todo de acuerdo con que estuvieran separados en ese momento, pero sabía que era verdad lo que Brennan decía, ella era más útil aquí. Cam comenzó. –El mensaje que me enviaste se lo entregué a Ángela, yo no he podido averiguar nada, en realidad.- Ángela continuó – Estaba muy distorsionado, era diferente al que recibimos cuando se los llevó a ustedes- miró a Hodgins –Pero logré limpiarla, es ella- La foto de Heather Taffet apareció en la pantalla de la computadora. -Aún no puedo localizar el sitio desde donde fue hecha la llamada, la computadora está analizando los datos. Lo siento Cariño, pero es todo lo que tenemos hasta el momento.- Cam recibió una llamada. –Chicos, tenemos un cuerpo.- fue todo lo que dijo y el equipo supo que debían ir.
Llegaron a la escena del crimen. Era un departamento en el centro de D.C. Cam iba al frente. No pudo creer lo que estaba viendo. Detrás de ella entraron Hodgins y Brennan. Se quedaron mirándola. Era ella. Heather Taffet, "La Sepulturera". Estaba muerta, al parecer se había suicidado, tenía una incisión en cada mano, desde la muñeca hasta medio brazo. En el pecho tenía una nota. "Parker les manda saludos". A Brennan se le heló la sangre. No pudo más y salió de la habitación para tomar aire. Hodgins se acercó al cuerpo. Debajo de ella encontró unas fotografías. Vio a Cam y ella le dijo que las guardara, y que fuera a ver cómo estaba Brennan. Jack metió las fotos en una bolsa de evidencias y se las dio al equipo para que las enviara al Jeffersonian. -¿Está bien Doctora?- le dijo a Brennan – Está jugando con nosotros, usted lo sabe- ¿No te das cuenta? ¿Cómo se supone que encontremos a Parker? No tenemos ninguna pista, y ahora ella está muerta. El tiempo está corriendo Hodgins.- Se veía nerviosa, temblaba al hablar. Sabía que tenía que ser profesional ante todo, pero no podía. Amaba a ese niño más de lo que todos creían. No podía soportar la idea de perderlo. No podía soportar la idea de ver a Booth desolado ante la pérdida de su hijo. Hodgins la abrazó. Ella no se apartó, pero no lloró. –Necesitamos llevar el cuerpo al laboratorio y avisar a Booth, ¿puedes encargarte de eso? Necesito tomar un poco de aire- Claro Doctora B. no hay problema.
Eran las cinco veinte cuando llegaron al laboratorio. Habían colocado un reloj en cuenta regresiva, justo como en el caso del secuestro de los doctores. Ángela tampoco podía creer que era la secuestradora quien estaba muerta en la mesa de autopsias. Cam se preparaba para iniciar cuando llegó Booth. –Sáquenlo de aquí- ordenó la Doctora Saroyan. Booth estaba enojado, en el FBI no tenían pistas acerca del paradero de Parker. No había nada. Jamás le había pasado eso. Jamás un asesino o secuestrador había sido perfecto. No había huella. Confiaba en su equipo, pero no podía estar tranquilo, sólo pensaba en lo asustado que estaría su pequeño. Ni siquiera se había acordado de Brennan hasta ese momento. Ángela se sentó junto a él. –Sé que es absurdo preguntarte Booth pero ¿cómo estás?- No contestó, solo la miró – Lo siento de verdad Booth, pero sabes que tenemos a las mentes más grandes del país aquí, vamos a encontrarlos, tienes que tener fe- Lo sé Ángela, gracias. ¿Dónde está Bones?- Hace rato que llegaron, está en su oficina- Voy a verla, gracias.- Se dirigió a la oficina de Brennan. Ella estaba sentada en su computadora. Odiaba sentirse inútil. No tenía nada con qué trabajar. Todos los demás si, ella era la única sin hacer nada. Hodgins buscaba partículas en la ropa, cualquier indicio de los lugares en los que estuvo. Ángela revisaba las cintas de seguridad de los lugares cercanos al bosque para ver si había alguna coincidencia con Parker o Taffet. Cam hacía la autopsia, después de eso, Brennan podría analizar los huesos. Ella veía las fotografías. Le dolía. Le dolía cada vez que dirigía su mirada a ellas. Hodgins se las había dado, pero ninguno de los dos sabía en realidad que debían hacer con ellas. Ángela ya las había revisado, ninguna daba indicios del lugar en el que fueron tomadas. Como no eran digitales, no sabían ni la hora ni la ubicación. Según Sweets, Taffet las tenía sólo para torturarlos, en especial a Booth. No tenían nada. Vio a Booth acercarse, inmediatamente guardó las fotos pero él se dio cuenta que algo pasaba. -¿Qué tienes ahí?- le preguntó –Nada Booth, son fotos de unas tumbas antiguas- Mientes, sé cuando me mientes, dime que tienes ahí Bones- se acercó a ella- No Booth. Es privado, por favor no insistas.- Él se enojó, no sabía por qué estaba ocultándole cosas. La miró a los ojos. Se veía cansado. Eran casi las tres de la madrugada. Tenía menos de cuatro horas para encontrar a su hijo y Brennan parecía no facilitarle las cosas. Se enojó más con sus propios pensamientos. Ella lo veía, reconocía sus sentimientos. – Estás cansado Booth, ¿por qué no te recuestas un poco? Las mejores mentes están trabajando en el caso, tienes que descansar un poquito-Se acercó para acariciar su mejilla y él le quitó la mano. Su mirada se tornó ofendida y explotó - ¿Enserio estás pidiéndome que me tire a dormir? ¡¿Tú no te imaginas lo que estoy sintiendo?! ¿Cómo puedes pedirme eso? ¿Cómo puedes ser tan insensible? ¿Es que a ti no te importa que mi hijo esté enterrado en algún lugar, sólo y asustado? ¡No seas tan egoísta! ¡Deberías estar haciendo algo también! Todos están buscándolo, ¡¿por qué tu no?! ¡No sé cómo pretendes criar a ese bebé SI TU NO SIENTE A!- Booth tenía la respiración agitada. Las venas en su frente estaban a punto de reventar. Estaba sudando. Tenía los puños completamente cerrados. Vio a la mujer frente a él cerrar los ojos, tocar su vientre y sollozar. Él se volteó y estrelló su puño contra la pared. Salió. Brennan se derrumbó en su sillón, lloraba. Los gritos atrajeron a Ángela. Vio a Brennan en un estado deplorable. Estaba llorando desconsoladamente, completamente pálida, se veía débil. Buscó a Booth y lo vio entrar a su oficina. –Mala idea- pensó, ella tenía las fotos en su ordenador, esperaba que no las viera. No iba a ir a impedírselo, su amiga la necesitaba. –Bren, dime que pasó, pero primero tranquila ¿sí? Piensa en tu bebé amiga- Ella le dirigió una mirada confundida –No puedes engañarme Cariño, acuérdate que acabo de tener un bebé, sé cómo se ve una mujer embarazada- le dedicó una pequeña sonrisa. Brennan le contó lo que pasó. –Yo sólo quería evitarle más sufrir, no quiero que vea esas fotos, van a destrozarlo Ange. No puede verlas.- ¿Cómo se atreve a decirte eso? No puedo creerlo amiga, es decir, lo entiendo, todos vemos que está sufriendo pero no tiene derecho de tratarte así. No lo tiene. Escucha, déjalo que se calme, fue la emoción del momento Bren, estoy segura que él no piensa eso de ti, el hombre te ama y ama a su bebé. Sólo está desesperado. Dale su espacio ¿ok? El va a venir a ti cuando se calme. Tú por otra parte tienes que tranquilizarte, estar así no le hace bien a tu hijo. Tienes que comer algo y dormir. Cam todavía está en la autopsia…- Hodgins entró- Doctora Brennan, tenemos algo- las dos se levantaron y siguieron a Hodgins – Examiné sus zapatos. Las partículas más viejas eran de Pinus sylvestris, que coinciden con el lugar del campamento de Parker. Después encontré rastros de pavimento, cemento, popó de perro, etc. Lo que sugiere que después del rapto estuvo en la ciudad – Booth se había unido al equipo, estaba detrás de Ángela - Lo interesante es este pequeño- señaló un granito en la pantalla – es una partícula de una planta característica de las afueras de D.C. en el límite con Virginia. Es una orquídea muy extraña, es el único lugar en Estados Unidos en donde se encuentra. Tiene que ser ahí donde está – Booth habló al FBI para decirles lo que habían descubierto, mientras salía a su camioneta. Hodgins le mandó la ubicación al celular. Brennan no intentó seguirlo, cuando Hodgins terminó de hablar empezó a marearse así que se fue a su oficina. Se recostó en el sillón. Ángela fue a cerciorarse de que Booth no hubiera visto las fotos. No lo hizo, la computadora estaba tal cual ella la había dejado, se sintió más aliviada y se fue a donde Hodgins y a esperar noticias. Cam salió de la sala de autopsias y se unió a la pareja. -¿Ya terminaste?- preguntó Hodgins – Sólo estoy analizando una sustancia que tenía en las manos, pero la computadora está procesando los datos, va a tardar un poco- dijo Cam.
Booth llegó al lugar, seguido de agentes y perros policía. Les dio ropa de Parker para que rastrearan su olor. Los agentes buscaban indicios de tierra recién excavada. Eran cerca de las cuatro y media de la mañana. Llevaban más de una hora buscando y aún nada. Booth trataba de no perder la paciencia. –EXPLOSIVOS- dijo Cam –Lo que estaba en sus manos, eran explosivos, esto no puede ser bueno- las mirada de Hodgins y Ángela se encontraron. Mandaron a todo el equipo del FBI a una trampa. Aún si Parker estaba ahí, la intención de Taffet nunca fue que Booth recuperara a su hijo, quería que muriera. Cam llamó a Booth y le explicó la situación. El equipo antibombas llegó a la escena. Retiraron a todos los agentes pero Booth no se fue. Él estaba convencido que encontraría a su hijo ahí. –Agente Smith, del escuadrón antibombas- se presentó ante Booth. –Mis muchachos están haciendo lo que saben hacer, si hay una bomba aquí, la encontraremos.
Eran las seis de la mañana cuando lo encontraron. Había una cabaña, una pequeña casa y en el patio trasero estaba la entrada a un búnker. La gente había construido bunkers en sus patios traseros cuando la segunda guerra mundial. La casa estaba abandonada. Un perro lo encontró. Cuando lo abrieron, el niño estaba ahí. Lo habían golpeado. Tenía sangre en toda su cara. Su boca también sangraba. Tenía una mano quebrada. Amarrado a su cuerpo había una carga de explosivos, era mínima, pero bastaba para volarlo a él. Eso era lo que ella quería. Quería que Booth viera morir a su hijo. El del escuadrón ordenó a todos que se alejaran. Con mucha dificultad y entre dos agentes, lograron llevarse a Booth. Sacó a Parker. Estaba asustado, como cualquier niño de su edad lo estaría. Vio a su papá y comenzó a llorar. El del escuadrón intentó calmarlo. Le explicó que iba a desactivar el artefacto que tenía y que entonces podría irse con su papá. Parker intentaba tranquilizarse. Poco a poco dejó de llorar. La "bomba" no era muy compleja. Taffet la había hecho con el simple propósito de jugar con él. En su muñeca, Parker tenía un reloj, le quedaban veintiún minutos. Veintiún minutos y estallaría. Había tres cables, y eran exactamente iguales. Los tres parecían ir y venir al mismo lugar. Analizaba la bomba. Cinco minutos más pasaron. Marcaba dieciséis minutos con trece segundos cuando cortó el cable…
¿Y bien? Espero les haya gustado, ya casi tengo el siguiente capítulo así que actualizaré rápido. Díganme que opinan please C:
¡SALUDOS!
