Capítulo VI
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By R. S.a.s.u.N.a.r.u.H.o.t.s
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Su cabeza dolía como los mil demonios. Parecía patético de su parte admitir ese hecho, se suponía que un ninja de su categoría soportaba cualquier dolor y circunstancias adversas. No obstante, ese malestar sobrepasaba sus expectativas. Jamás en su vida sintió tan desconcierto como en ese momento. No, patético era decir poco.
Intentó abrir los ojos pero le pesaban demasiado. No recordaba con exactitud qué había sucedido. Fue directo a Konoha en busca del ninja impostor. Gracias a la carta de la Tsuchikage salió de la aldea de la Roca para acabar con ese sujeto. Recordaba eso a la perfección, también el bosque. Había llegado a prisa topándose con su esposo en el camino. Naruto estaba ahí. Sin entender su presencia, se acercó a él y… ¿Lo noqueó? ¿Por qué Naruto hizo eso? ¿Acaso el impostor tomaba la forma de cualquier persona? No podía creer que él también cayó en ese truco barato. Tantas preguntas y no encontraba respuestas lógicas.
Esas y muchas interrogantes más, asaltaban su cabeza provocando un dolor intenso.
Con esfuerzo trató nuevamente abrir sus ojos. Distinguía el color blanco de la habitación. Aun con sus bajos niveles de percepción, supo que no estaba solo, otra persona lo acompañaba, sosteniéndole una de sus manos. Quería saber de quién se trataba, concentrándose en ubicar algunos cabellos rubios, pero lo único que encontró fueron… ¿Cabellos rosas?
—¿Sakura? —soltó apenas en un ligero susurro, distinguiendo levemente su silueta. Aunque no estaba completamente seguro si era ella o Kotomi. ¿Pero quién más en la aldea poseía cabellos rosas? Nadie -a excepción de Sakura y su hija- se atrevía a llevar ese tono tan llamativo.
La aludida contuvo de levantarse de la silla y soltar un chillido emocionado al ser la primera persona a la que su queridísimo Sasuke-kun llamaba. Por la emoción, no notó la obviedad del hecho. Era lógico que la llamara primero al ver su inconfundible cabellera. Y no por ser la primera persona que cruzaba por la mente de Uchiha. Su aturdimiento no le dejaba pensar el raro hecho de ser sostenido por ella y no por su rubio esposo.
A un lado, Naruto frunció su ceño ante la escena. Una inquietud se alojó dentro de él al escuchar la voz de Sasuke nombrar a su amiga, y las imágenes del futuro le llegaron a la cabeza. Después de todo, el moreno se casó con ella y Suzaku era el hijo de ambos. Había esperado que su amigo despertara, pero al parecer prefería la compañía de Sakura-chan, él sólo perdió su tiempo. Se incorporó de su lugar para dirigirse a la salida, esperando que un poco de aire fresco desapareciera la opresión en su pecho.
Estuvo a punto de girar el pomo de la puerta, cuando la voz de Sasuke se escuchó con mayor claridad.
—Sakura —pronunció en un tono más alto—. ¿Podrías dejar de sostener mi mano? Es incomodo.
Fue entonces que Naruto giró su cabeza hacia la cama. Su amiga dejaba de tomarle la mano, al tiempo que Uchiha -aun adormilado- ponía atención sobre su persona.
—No te vayas, Naruto.
Uzumaki abrió los ojos sorprendido, borrando cualquier rastro de incomodidad.
¡Sentía ser estúpido por alegrarse de simple petición!
Dejó la puerta de lado, yendo hasta la cama de Sasuke, pero antes de llegar junto a él, éste terminó por cerrar sus ojos negros. El cansancio por el esfuerzo lo había agotado, volviendo a su anterior estado de inconsciencia.
El blondo suspiró débilmente.
Después de realizar los sellos que Sendoh le enseñó. Ambos regresaron a su época, al mismo lugar de donde partió. De inmediato los arboles del bosque de Konoha los rodearon. Sin embargo algo no estaba bien. Él parecía estable, el chakra del Kyuubi lo hacía más resistente. Corrió con suerte. No podía decir lo mismo de su amigo. Sasuke seguía inconsciente. No sabía si por el golpe que le dio o por los estragos del viaje. No obstante sonrió satisfecho al percatarse del aspecto de Uchiha. Lucía sus facciones de adolescente y las ropas grandes de un ANBU, lo que significaba que habían vuelto a la normalidad. A su verdadera edad, ya no eran hombres adultos.
Con el sonido de la técnica, no tardó para que Sendoh apareciera en el lugar. El castaño sonrió con alivio al ver que ambos chicos estaban bien. Apresurándose a llegar junto a Naruto le ayudó a cargar al moreno y llevarlo al hospital. Así fue como terminaron en esa fría habitación.
Estaba tan distraído, que Sakura tuvo que moverlo ligeramente del brazo para que le hiciera caso.
—Naruto, me tengo que ir. Me falta hacer unos informes sobre el hospital para Tsunade-sama.
—No te preocupes Sakura-chan, yo me quedo otro rato para ver si el teme vuelve a despertar-ttebayo.
Su amiga asintió, levantándose del banquillo. No querían dejarlo solo, después de todo Uchiha seguía siendo considerado un criminal. Cosa que a ninguno de ellos dos les gustó. Pero debían preocuparse, Danzou había muerto y los ancianos del consejo -seguían vivos pero relevados de su cargo- sin autoridad. Tsunade fue considerada con el azabache. La rubia decidió darle un castigo y una oportunidad a Uchiha hasta salir del hospital. Sakura no quería pensar en esos detalles, así que negó levemente con la cabeza, cavilando otro tema.
—Por cierto, Naruto, tienes que contarme lo que viste en el fututo —pidió con voz alegre Haruno, tratando aligerar el ambiente decaído. Un hospital no era muy confortable. Además, también la movía la curiosidad.
Ella sabía sobre su viaje. No tuvo tiempo de ayudar al rubio debido a la alta demanda del trabajo en el hospital al atender a los heridos en la guerra. Una vez que las cosas se normalizaron, se enteró de lo sucedido. Eran sentimientos encontrados los que la Kunoichi sentía. Por una parte estaba aliviada que todo terminara. Pero también sentía culpa por intentar matar a Sasuke. Se propuso a sí misma eliminar cualquier sentimiento por su amor platónico, sin tener éxito. Apreciaba a Sasuke, pero no con el mismo fanatismo. Ella maduró, forjándose un carácter más razonable. ¿Seguía queriendo a Uchiha? Sí, pero no como aquella chiquilla caprichosa. No quería eso. Sakura sólo deseaba tener una nueva oportunidad de convertirse en esa amiga que lo apoyará.
Y con Sasuke otra vez en la aldea -gracias a Naruto- podía comenzar de nuevo. Sin rencores. Desde cero.
Al igual que Haruno, Naruto divagó por las palabras de su amiga. Seguía pensando que Sakura aún estaba enamorada de Sasuke. Si le contaba lo poco que vio, se emocionaría al saber que terminaría casándose con Sasuke, y ser la responsable de renacer su clan. Suzaku parecía ser un digno represéntate de la sangre Uchiha. Y sin entenderlo, otra vez aparecía esa opresión en su pecho al imaginarse a sus amigos juntos. ¡Qué egoísta era! Debería estar feliz, y felicidad era lo menos que sentía.
Regresó a la realidad cuando escuchó el sonido de la puerta al abrirse. Su amiga se marchaba.
—Gracias, Naruto —fue lo último que le dijo, regalándole una ligera sonrisa.
Uzumaki también sonrió, viendo la puerta cerrarse con lentitud. Al dejar de escuchar los pasos de Sakura, sus ojos azules volvieron a concentrarse en el semblante tranquilo de Sasuke. Parecía alguien diferente con aquel respirar pausado y sin su típica sonrisa de petulancia adornando su pálido rostro. Llevó una de sus manos hacia los cabellos del azabache, removiéndolos un poco. Bajó con lentitud sus dedos sobre su mejilla, rozándola con su dedo índice. No quería seguir pensando en ese futuro. Lo único importante era que estaba ahí. Otra vez junto a él.
No permitiría volver a dejarlo ir.
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S&N
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Konoha futura
Suzaku llegó con prisa a la torre Hokage. En su camino se encontró con sus compañeros de equipo. Lo cual lo distrajo de su destino. No le importó, tenía tiempo sin encontrarse con ellos. Últimamente las misiones de alto rango no eran muy solicitadas. Aunque era un punto bueno en su actual situación. No le gustaría dejar solos a sus hermanos con el problema de su padre. No quería estar distraído con un equipo a su cargo.
Su grupo lo conformaban tres miembros; obviamente él era el capitán. A pesar de no querer aceptarlo, su orgullo Uchiha se engrandecía al tener ese puesto -más si tenía la aprobación y admiración de sus padres-. Después su mejor amigo, Nara Shimitsu. Parecido al despreocupado Shikamaru. Al contrario de cuando algo le molestaba, ya que podía ser tan desafiante y aterrador como su madre. Nadie negaba que Sabaku no Temari, fuera alguien digna de temer. Lo que más sobresalía de su aspecto, eran sus ojos verdes que acentuaban el tono cobrizo de sus cabellos.
Aparte del Nara, también se encontraba una ninja medico; Rock Kotomi, la hija mayor de su tía Sakura -no su tía de sangre, pero al ser la mejor amiga de sus padres la llamaban así- y de Rock Lee. La joven heredó la apariencia de su madre -gracias al cielo, sin menospreciar a Lee-, el color de sus cabellos de un tono rosa más encendido y sus ojos de un negro pajizo como el de su padre. Los rasgos físicos pertenecían a su progenitora, pero también heredó la actitud positiva de su padre. Sin exagerar tanto como el moreno.
Le agradaba su equipo y sus amigos.
Al llegar frente a la puerta de la oficina del Hokage, dejó a sus amigos de lado, concentrándose en el remen y llamando a la puerta. Cuando la voz del interior le dijo un "pase", abrió para entrar. Se sorprendió al ver a sus dos padres ahí. Formó una leve sonrisa, Sasuke leía un pergamino sin mucha importancia. Le confortaba verlos juntos otra vez.
—Qué bueno que estés aquí, Otou-san.
Sasuke asintió levemente al comentario de Suzaku.
—Me aburría en casa.
Mintió. Esas palabras no eran del todo verdaderas. Una excusa para ingresar a la oficina del Hokage e interceptar la carta en respuesta que Naruto esperaba. Necesitaba obtenerla antes que el rubio la leyera. No quería arriesgarse. Sabía que la Tsuchikage era una mujer inteligente y le respondería de inmediato. Por ese motivo no podía quedarse sentado en "su casa" como si nada pasara. No se arriesgaría a que su sueño se volviera realidad. No se tenía miedo así mismo, sólo precaución.
—Es bueno que comiences a realizar tu antigua rutina. ¿Cierto, Otou-chan?
Uchiha mayor escuchó la oración sin comprender a que se refería.
Naruto asintió levemente sin poner mucha atención a la pregunta. Permanecía distraído. Intentaba averiguar a quién pertenecía el chakra que sintió unas horas antes. Podía apostar una de sus manos a que ese chakra era el de Sasuke. Le parecía algo ilógico, ya que en ese momento su esposo se encontraba afuera de la torre, lo había visto por la ventana. ¿De quién era ese otro chakra?
Salió de sus pensamientos al escuchar una nueva oración de su hijo. Una que le pareció relacionada con sus pensamientos.
—Estás raro, Otou-chan, aunque últimamente pasan cosas extrañas. Cómo hace un rato cuando compraba el ramen. Podría jurar que sentí el chakra de Otou-chan en el puesto.
—¿En serio? Eso es imposible, todo el día he estado aquí encerrado-ttebayo.
—Es lo mismo que yo pensé. Sigo sin entender como me pude equivocar. Es imposible que haya dos personas con el mismo chakra.
"Dos personas con el mismo chakra". Resonaron las palabras en la mente de Sasuke.
Su cerebro integró miles de posibilidades. ¿Podría ser lo que esperaba? Debía averiguarlo, algo le decía que tenía que investigar. Para ese Naruto y a su hijo les parecía raro. No para él que vivía cosas tan raras. No sonaba tan extraño desde su perspectiva.
—Tengo que salir.
Salió tan rápido de la habitación, que no les dio oportunidad de preguntar a dónde se dirigía. Los dos pares de ojos azules lo observaron sin comprender. Trataron no darle importancia por la reciente actitud del moreno. Ambos se encogieron de hombros y prefirieron sacar el rico ramen. Faltaban muchas cosas por hacer y pensar. ¿Y qué mejor realizarlas con el estomago lleno?
No había plato más delicioso para cumplir con esa tarea.
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S&N
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Sasuke observó a unos cuantos pasos al famoso puesto de ramen. No debía ser genio para saber que Suzaku compró en ese lugar. Desde niño, recordaba que era el único lugar que vendía ramen -además de ser el lugar favorito del rubio-. El puesto no había cambiado demasiado. Ingresó al local con un objetivo planteado.
—Disculpa —llamó a la mujer que atendía. Al tener su atención, no tardó en continuar—. Hace un rato vino mi hijo a comprar ramen.
Ayame asintió.
—Sí, yo lo atendí, Sasuke-san.
Esa respuesta le agradó. Esa mujer había visto a las personas que comieron durante ese lapso de tiempo.
—¿Me puede decir quien más entró en ese momento? —esperaba una respuesta, pero ella no lo comprendió. Trató con nuevas preguntas—. ¿Algún extraño? ¿Cómo era él físicamente?
La castaña pareció meditarlo, recordando a los clientes. Contestó de inmediato al recordar a uno en especial.
—La verdad si había alguien. Llamó mi atención porque era un forastero —respondió la primera, sólo faltaba la segunda—. Parecía tener unos veinte años, un poco alto, con los cabellos castaños y los ojos de un singular tono ámbar.
Uchiha meditó sus palabras. No tenía duda, era la descripción del sujeto que lo mandó a ese lugar. Nunca olvidaría al causante de sus problemas. necesitaba encontrarlo.
—¿Por dónde se fue?
Ayame negó ligeramente.
—No lo sé, Sasuke-san, pagó con prisa y no me fije.
Sasuke chasqueó su lengua fastidiado. Necesitaba encontrarlo y obligarlo que lo sacara de ahí. Sin embargo, había otro detalle que no comprendía. ¿Por qué Suzaku sintió el chakra de Naruto? No había muchas posibilidades. Su cabeza se puso a trabajar ideando conjeturas, ser un genio tenía sus ventajas. Aun así lo único que pudo articular con veracidad, fue la hipótesis de un Henge de Naruto. El chakra del demonio zorro no podía ser copiado, sólo el verdadero portador desprendía esa esencia. Dicha razón le daba esperanza.
¿Cómo llegó el dobe hasta ahí?
Si lograba encontrarlo, le daría las respuestas. Apresuró su paso ante sus conclusiones. Debía encontrarlo. Existía la vaga ilusión que Naruto fuera por él.
Pero "alguien" ya había tomado su lugar, su oportunidad.
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S&N
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Konoha actual
Podría jurar que fue un simple sueño. En esos momentos no sentía dolor alguno. Su cuerpo estaba completamente relajado, sus extremidades no pesaban y no sentía aturdimiento. Sus parpados parecían querer abrirse y permitirle a sus ojos oscuros sentir un poco de luz. No se sorprendió que al abrirlos por completo, toparse con el blanco techo de una habitación desconocida. No parecía el cuarto de hotel de la aldea de la Roca y mucho menos su alcoba de su casa en Konoha. Lo que significaba que no fue un sueño.
Miró al exterior de la ventana, percatándose de la noche.
Ignorando la razón del alivio de sus malestares, se concentraba en el hecho de recuperar su fuerza. Al encontrarse solo no dudó en ponerse en pie para buscar sus propias respuestas. No permanecería ni un minuto más sin hacer nada. Con prisa se levantó de la cama, buscando su ropa en el pequeño armario de la habitación, no podía salir con la bata del hospital. No hubo rastros de su ropa, en su lugar encontró otras prendas. Alguien había dejado un pantalón y una playera negra a su medida. Ropa para cuando lo dieran de alta.
Sin impórtale a quién pertenecían, se vistió con prisa. Verificó que nadie estuviera cerca y de un salto salió por la ventana. Necesitaba cerciorarse que sus hijos estuvieran bien. Su vena sobreprotectora siempre salía a relucir cuando se trataba de su familia. Como buen ninja saltó con sigilo por los techos de las casa. Acompañado de las calles desoladas a media noche. La obscuridad no le permitía cerciorarse de lo cambiado del lugar. Y no le importaba, en su cabeza sólo tenía un destino; el barrio Uchiha.
Frunció el ceño al estar en la entrada de éste. No podía creer lo que veía. Parecía un pueblo fantasma como recordaba de niño; destruido y sin vida. Sus pasos siguieron avanzando entre los escombros, deteniéndose cuando llegó al frente de la casa más grande del lugar. Su casa estaba vacía, parecía que nadie había vivido en años, llena de polvo y cayéndose a pedazos. Entró con prisa sin encontrar ni un solo rastro de sus hijos ni de Naruto. Ese hecho lo desconcertó aún más.
Fue entonces que recordó su otra casa en el centro de la aldea. Su reacción de incredulidad no cambió al llegar al centro y encontrar el lote vacío. ¡No había nada! ¿En dónde demonios estaba su casa? ¿Sus hijos? Y ¿Naruto?
Recordó a Naruto. No estaba muy lúcido, pero tenía presente que su esposo permaneció con él en la habitación del hospital. El rubio le daría las respuestas que tanto buscaba. Agudizó sus sentidos para encontrar el chakra del de ojos azules. Rió con autosuficiencia al identificarlo en su antiguo departamento. Al menos, su percepción del chakra seguía funcionando. Se felicitó mentalmente al llegar y ver la ventana abierta del pequeño apartamento. No dudó en entrar por ella.
La habitación permanecía en penumbras. Conocía a la perfección ese reducido espacio, que no le costó llegar a la habitación del menor. No lo encontró plácidamente dormido en su cama como esperaba. Y no tuvo mucho tiempo de pensar al esquivar un kunai.
Naruto encendió la luz y sus ojos lo miraron sorprendido. ¡Estuvo a punto de herir a su amigo!
—¿Sasuke? ¿Qué haces aquí? Deberías estar en el hospital-ttebayo.
Estaba algo adormilado, sin saber a quién pertenecía el chakra del "ladrón" hasta que lo vio.
—¿Naruto? —preguntó sin quitar su inquisidora mirada carbón del blondo—. ¿Qué te pasó? —le parecía bastante raro verlo con ese Henge de adolecentes. Pero eso pasó a segundo término recordando a sus hijos—. ¿En dónde están mis hijos? ¿Y la casa?
—Ya no estamos en ese lugar.
—¿En dónde estamos?
—En la época a la que pertenecemos-ttebayo.
No le encontró significado a sus palabras. ¿Época? ¿A que jugaba Naruto?
Su boca tuvo la necesidad de volver a preguntar. Pero quedó muda al ver su reflejo en el espejo que el rubio tenía en una de las paredes. Aquella imagen le pareció una broma de mal gusto. Arrancó el cuadro de su sitio acercándolo a su cara. Sasuke abrió los ojos con escepticismo. No lo podía creer, era joven… ¡Era joven otra vez!
No podía pasarle eso. ¿Alguna técnica ilusoria de su enemigo? También sonaba ilógico, el sharingan era el más poderoso para realizar Genjutsu. No, imposible que estuviera dentro de uno más poderoso que el Tsukuyomi.
Su cabeza sufrió una nueva punzada, arrojanfo el espejo a un lado. Levantó ambas manos y apretó sus sienes con fuerza. Naruto lo sostuvo de inmediato, trató de abrazarlo para que no cayera en cualquier momento. Lo condujo al colchón, sentándose sobre éste al mismo tiempo que Uchiha.
Algo raro le pasaba a Sasuke y no sabía cómo ayudarlo.
Uchiha pareció tranquilizarse, con la mirada perdida en un punto fijo del suelo. Y de un movimiento rápido -tan rápido que lo tomó con la defensa baja- Sasuke se soltó de sus brazos tirándolo en la cama, colocándose sobre él. Lo miraba de una manera tan intensa que hizo al rubio tragar grueso. No sabía que le pasaba a su amigo. Apenas unos segundos atrás se retorcía de dolor, y ahora parecía haber recuperado su fuerza. Intentó abrir la boca, pero se mantuvo callado al notar el rostro de Sasuke acercándose al suyo. Todo parecía ir a cámara lenta, al menos Naruto así lo captaba.
Su aliento tibio rosó sus labios. Y lo besó.
—¡¿Qué haces, teme?! —preguntó entre nervioso y confundido.
Sasuke también se lo preguntaba. Necesitaba sentirse conectado a la realidad y no pensar que estaba volviéndose loco.
—Buscando respuestas.
Naruto iba a preguntar a que se refería, cuando sintió a Sasuke excitado. De repente su cerebro dejó de funcionar. Sólo una pregunta albergaba todo sus pensamientos. Uchiha no le dio tiempo de articular nada, besándolo con mayor fuerza. Sasuke empezaba a creer que en un sueño o un Genjutsu, ya que los labios del áureo no le sabían a los cálidos de su esposo. Tenían algo vagamente similar, pero no la misma sensación. No sabía por qué se había excitado de esa manera. Posiblemente, observando a Naruto joven otra vez, su mente recapituló la primera vez que estuvieron juntos. Su cabeza sufrió una nueva punzada y pronunció lo primero que llegó a su mente.
—Te voy a hacer mío, Naruto —soltó con un jadeo.
Uzumaki volvió a tragar grueso. Sasuke no hablaba en serio, era una broma… ¿Verdad? ¡¿VERDAD?!
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Continuara…
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Hola! Sí, soy yo, aunque ya ni sé cuantos meses pasaron pero aquí estoy otra vez n.n
Sip, tienen todo el derecho de regañarme y mal verme XD, pero es que tengo que admitir que mi cerebro se había quedado en blanco con esta historia u.u y apenas se me ocurrió algo para continuarla, así que espero que aun con mucho tiempo después les hay gustado n.n
Por eso, quiero agradecerles a todos los que se pasaron y me dejaron un comentario, muchas gracias a: Miss-leisy, Cho MingYu, Brye, ikaros-san, Katari-chan, Tsuki Hanasaki, vanessa w, milk goku, luna, helenaa09, Tatti Cx, Kokoro Yana, saskenaru, Kaii-chn, Marthiis Wolff, NelIra, ShinigamiXD (si, tienes razón, y es que la verdad me estoy basando un poco en esa película, que por cierto es una de mis favoritas XD), Veruto kaname, kaoryciel94, camiSXN y Kenry y oniwiri.
Por ahora es todo y en verdad espero no volver a tardarme tanto XD
Y ya por último, que tal un review? o.O?
Gracias x leer n.n
