Capítulo VIII
.
By R. S.a.s.u.N.a.r.u.H.o.t.s
.
…oooO*Oooo…
.
Konoha futura
A esa hora de la tarde las calles de Konoha parecían realmente tranquilas. Los habitantes caminaban sin preocupaciones, los niños jugaban entre ellos con pelotas o muñecos, y varios ancianos permanecían sentados en algunas bacas fuera de sus casas tomando aire fresco. En conclusión; una villa pacifica con aldeanos felices y en armonía. Parecía que la Cuarta Guerra Ninja había quedado atrás, siendo sólo mencionada en los pergaminos de las escuelas para el aprendizaje de los pequeños. Él apretó uno de sus puños con fuerza, esa estampa le fastidiaba. En su mente los detalles de ese enfrentamiento bélico aún se mantenían plasmados con fuego.
Esas personas no deberían estar sonriendo, sino llorando y sufriendo. Debían pagar por el dolor que le causaron a su familia, a su hermano y a él mismo. Pero sabía que nada de eso sucedería.
Sasuke observó de reojo el semblante alegre de Naruto, sin comprenderse a sí mismo.
No podía creer que su "yo" de esa época desvaneciera todos sus propósitos de venganza sólo por estar al lado del rubio. Su ambición se había ido al caño por ese lazo que jamás pudo romper. Al contrario, se reforzó con gran firmeza, a tal grado de recuperar a su familia. Su nueva familia.
Sus pensamientos estaban convirtiéndose en un maldito rompecabezas que no tenía solución. Con cada minuto que pasaba en ese lugar, sentía que su determinación iba flaqueando. Eso le frustraba. Necesitaba regresar a su propia época y dejar de lado esos nuevos sentimientos que poco a poco crecían. No necesitaba una familia, él no merecía una familia. debía acabar con esos lazos lo antes posible. Por dicha razón, el pergamino que Uzumaki guardaba en el bolcillo debía desaparecer. No necesitaba un problema más. Decidió que al llegar a su "hogar" pondría en práctica su estrategia para distraerlo y destruirlo. Con ese obstáculo menos, se dedicaría por completo a seguir con la búsqueda de una solución, su nueva meta sería la biblioteca de Raíz. Pero Naruto parecía no tener prisa por llegar. Caminaba con paso lento, sonriendo al recibir los gestos amistosos de los aldeanos. ¡Hasta parecía que lo hacía a propósito! "Maldito, dobe". Masculló entre dientes.
Lo único que lo mantenía tranquilo, era saber que unas cuadras más y por fin estarían en casa.
No obstante su agradable caminata se vio interrumpida cuando a unos metros de ellos distinguió a un par de personas. Una en específico llamó la atención de Uchiha. Esa cabellera plata y su rostro cubierto por una máscara no pasaban desapercibidas. Aún con el pasar de los años, aquel tipo que una vez fue su sensei, se distinguía. Hatake Kakashi era alguien fácil de identificar.
Hasta ese día no se había preocupado por encontrarse con su antiguo sensei -o con cualquier otro de sus conocidos-. Por ejemplo; la copia barata que tomó su lugar en el equipo 7. Sai le tenía sin cuidado. No le dio importancia a esos detalles. Se iría antes de toparse con ellos, pero al parecer el destino le tenía bastante rencor al demostrarle lo contrario. No poseía deseos de hablar con el peliplata, ni con Haruno o ningún otro de sus antiguos compañeros de academia.
Naruto y sus "hijos" ocupaban por completo su atención.
Pero con Hatake al tanto de todo debía ser precavido. Conocía lo suficiente a Kakashi para saber que era una persona bastante astuta. Tal vez no era un Uchiha, pero no lo descreditaba como una persona bastante analista e inteligente.
Un error ante el peliplata y todo su plan se vendría abajo.
Pasarlo de largo e ignorarlo parecía buena idea, cosa contraria a lo que Naruto pensaba. Sin perder tiempo, Namikaze levantó uno de sus brazos llamando su atención. Fue entonces que Sasuke notó otro peculiar detalle. Kakashi no iba solo, a su lado caminaba otro sujeto más joven que él, de unos 17 años; alto, de compleción media y con un tono de cabello similar al de Hatake. A esa distancia no lo podía distinguir bien, pero parecía tener ojos oscuros.
—Buenas, Sasuke-san —saludó el joven dirigiéndose al moreno, para después concentrarse en el rubio—. Buenas tardes, Hokage-sama.
El joven peliplata saludó con respeto a los dos. Pero la ceja enarcada del Hokage no le dio buena espina.
—Ya no estoy en la oficina. Deja los formalismos, Sakumo-kun —le reclamó Naruto. Sasuke ni siquiera se molestó en responder.
—Está bien, Naruto-san —rió un poco apenado, rascándose una de sus mejillas.
Kakashi -quien sólo alzó la mano- no perdió de vista los apáticos movimientos del moreno. Sabía que Sasuke no era un gran platicador, aunque la descortesía que lo caracterizaba de joven volvía a estar presente en su personalidad. Estaba al tanto del problema que acomplejaba a la familia Uchiha-Namikaze por medio de Tsunade. Los detalles del diagnostico del azabache no eran muy claros, cosa que lo dejó más intrigado. Ese día decidió ir a darse una vuelta por la torre Hokage para hablar a solas con Naruto. No esperó encontrárselos juntos. Decidió actuar con desinterés.
—Al parecer Naruto siempre exagera, yo te veo igual que siempre —mencionó de la nada el ninja copia.
Ignorando el ceño fruncido de Uchiha, colocó una de sus manos sobre su barbilla, inclinándose ligeramente sobre el rostro de su antiguo alumno, disponiéndose a analizar de cerca las facciones de su inescrutable rostro. Ante tal acción, Sasuke frunció más su entrecejo. De un certero manotazo alejó al pervertido de Hatake.
—Sí —sonrió bajo la máscara—. Definitivamente esta igual de amargado que siempre —pronunció de forma animada como si hablara del clima.
Uchiha ni siquiera se molestó en contradecirle, lo veía innecesario. Provocando con eso que un ligero silencio se instalara entre las cuatro personas. Sakumo rió algo nervioso antes de intervenir.
—No se moleste, Sasuke-san, ya sabe como es mi padre —se disculpó un tanto apenado el menor.
Con tan simple oración, su gesto de molestia desapareció para dar paso a un nuevo semblante; completa sorpresa. Para su suerte, siendo un Uchiha orgulloso que -se supone- nada le altera, supo esconderla de inmediato. No tanto para el ojo perspicaz del ninja copia.
—¿Por qué esa reacción, Sasuke?
—¿Cuál reacción? Estas exagerando, Kakashi.
Su antiguo sensei era bastante entrometido. No se equivocó al pensar que debía ser cuidadoso.
—Parece como si fuera la primera vez que oyes que Sakumo es mi hijo… —las palabras de Kakashi parecían simples, menos para Sasuke. Por alguna razón sentía que no confiaba en él, como si supiera que en verdad no era el "Sasuke" de ese tiempo. Y Hatake parecía no querer dejarlo tranquilo—. Suponiendo que olvidaste a tu familia, los demás seguimos siendo los mismos —habló para sí mismo, pero con la clara intención de llamar la atención de Uchiha—. Nunca está de más saber todo sobre la situación. Tengo que admitir que me gustaría saber cómo fue posible que tuvieras un accidente en la aldea de la Roca, uno tan grande para que perdieras la memoria. ¿Qué fue lo que pasó?
Tanto Naruto como Sakumo no esperaban una pregunta tan directa, pero conociendo a Hatake era inevitable. Namikaze también tenía esa y muchas cuestiones parecidas, pero había decidido darle espacio a su esposo antes de bombardearlo con un sinfín de preguntas. Algo dentro de sí también quería saber la respuesta.
Al tener esos ojos azules clavados en su boca, por un segundo, sólo por un mísero segundo, sintió su cuerpo tensarse. ¿Cómo responder sobre una misión que nunca realizó? No, no podía responder. Lo único que le quedaba era evitar la pregunta. ¿Otra vez actuando cual cobarde? Negó una vez más, sólo precaución para salir de ahí.
Bufó.
—No es algo que tenga que contarte a ti —contestó con voz seria pasándolo de largo. Una vez que estuvo a su espalda volvió a alzar la voz—. Vamos, Naruto.
El rubio negó con la cabeza antes de suspirar. Esa actitud de Sasuke le recordaba al adolescente amargado que siempre parecía tener la razón de todo. Cansado, se despidió con un gesto de mano de los otros dos. Sólo le quedaba esperar.
Kakashi cruzó sus brazos viéndolos alejarse, estuvo así por unos segundos antes de regresar a la realidad al sentir una mano sobre su hombro. Miró a un lado encontrándose con el semblante preocupado de su hijo. Suspiró antes de dar la vuelta. Algo no andaba bien, lo notaba, pero no preocuparía a su familia por simples especulaciones suyas.
—Es hora de volver, o sino recibiremos un regaño —habló con voz alegre, comenzando a caminar.
Sakumo lo siguió sin comprender por completo el semblante despreocupado de su padre. Ya hablaría con Suzaku para saber más de esa complicada situación.
.
S&N
.
Konoha actual
Naruto enterró su rostro en la almohada, tratando con todas sus fuerzas de reprimir un grito en ella. Parecía que la situación de Sasuke la había tomado con calma y tranquilo. Mentira. Por dentro estaba en un lió que no comprendía. Se sentía tan culpable por empeorar esa situación. ¿Cómo era posible que hubiera arruinado la oportunidad de traer a Sasuke de vuelta? Su única oportunidad.
Se emocionó tanto al verlo otra vez, que todos sus sentidos comunes se fueron por la borda. Al saber que Uchiha se encontraba a salvo, fue suficiente para que todo su alrededor se volviera la cosa más insignificante. Todo lo demás pasó a segundo término cuando por fin lo volvió a ver. ¿Por qué se alegró tanto al verlo? ¿Por qué sentía que algo ya no era igual? Bufó una vez más sobre la almohada, seguía sin comprender sus propios sentimientos. Sasuke siempre era un tema desconcertante para él. ¿Por qué?
Se preguntó una vez más antes de quedarse dormido.
.
S&N
.
Konoha futura
Antes de entrar por completo a la sala de prácticas del hospital, Natsu abrió sus ojos azules con sorpresa al identificar ese tono aguamarina en los irises de su invitada. Justo a uno metros de ella -sentada al lado de su compañera- le sonreía una de sus mejores amigas. Sus pies se clavaron en el pasillo sin permitirle continuar y entrar. No esperaba esa visita tan repentina.
La pelirroja frunció el ceño, levantándose de su lugar e ir frente a la morena. Al parecer Natsu no tenía intención de moverse de la puerta, pero antes que ella diera un paso, la voz alegre de la Uchiha se escuchó por toda la habitación.
—¡Hanako! ¡¿Por qué no me dijiste que teníamos visita?! —cuestionó a la castaña, quien seguía con la vista en la lista de ingredientes que ocuparían para ese día.
Hyuuga Hanako sólo se encogió de hombros restándole importancia. La primogénita Hyuuga se consideraba una persona tranquila, tan parecida a su padre en su personalidad como en su físico, al contrario de Hitomi, su hermana menor. Hanako era castaña y de cabellos cortos, con el distintivo color perla en sus ojos y con la elegancia que todo buen Hyuuga poseía.
—Yo tampoco lo sabía, Natsu —respondió sin levantar la vista de la lista—. ¿Pero no crees, que no es momento de cuestionarme eso?
Natsumi rió con nerviosismo notando que, como siempre, Hanako tenía razón. Ante la mirada confundida de la pelirroja, se lanzó contra ella abrazándola.
—¡Me da mucho gusto verte, Karura! —la apretó con más fuerza—. No sabía que habías venido a Konoha.
—Es algo así como una sorpresa.
—Vaya que sí —contestó antes de soltarla.
Ambas sonreían, aunque Karura lo hacía con menor fuerza que la morena. Se sentía feliz, pero la personalidad que había heredado de su padre la desistía un poco.
—Hasta parece que has visto a un fantasma, Natsu —le regañó Karura, con fingido enojo.
Uchiha negó varias veces.
—No es eso, sólo que no me lo esperaba —Natsu volvió a reír, pero dejó de hacerlo al notar que algo, o mejor dicho, alguien faltaba—. ¿Y Takara? ¿Él no vino contigo? —preguntó con interés. Era raro no verlos juntos.
—En cuanto llegamos, mi hermano fue directo a buscar a Suzaku —bufó con fastidio la pelirroja, cruzándose de brazos—. A veces dudo que sea mi hermano gemelo.
Tanto Natsumi como Hanako trataron no reír.
Era cierto. Ese par de hermanos no se parecían, Takara y Karura eran gemelos por haber nacido juntos, pero los rasgos que los caracterizaban distanciaban mucho de la similitud.
—Supongo que también está preocupado como yo. Al llegar, Tsunade-sama nos comentó sobre el incidente de Sasuke-san.
La morena no pudo evitar bajar un poco la mirada. Se suponía que iría al hospital para seguir con sus prácticas y distraerse un poco, pero dudaba mucho seguir con su rutina como si nada pasara. Ella no era tonta, como buena Uchiha sabía que su rubio padre tampoco lo estaba pasando bien, aunque lo ocultara bajo su máscara de alegría. A Naruto le dolía ver que Sasuke no los recordaba. Natsu sentía el mismo hueco en el pecho cada vez que veía aquellos brunos orbes vacios. No quería parecer débil y dar lastima, eso no era lo que Sasuke les había enseñado. Tratando de formar una sonrisa, levantó la vista nuevamente.
—Tsunade obaa-chan fue quien lo revisó cuando Suzaku-nii lo trajo. A pesar de no encontrar nada en su estado físico, no se acuerda de nosotros. Pero confió en él, y sé que pronto se pondrá mejor —más que un comentario, parecía tratar de convencerse a sí misma.
—Sabes que eso pronto sucederá —habló de repente la olvidada castaña.
—Hanako-san tiene razón. Además puedo mandar un mensaje a Suna para pedirle ayuda a mi padre —apoyó Karura.
Natsu negó otra vez.
—No, no es necesario que molestes al Kazekage por algo como esto.
—Yo sé que Sasuke-san no se lleva muy bien con él, pero también aprecia mucho a Naruto-san.
La de ojos azules rió ante ese último comentario.
—Gracias, no te preocupes… pero si las cosas no mejoran, aceptaré tu propuesta.
No muy convencida, Karura asintió.
—Bien, entonces vamos a comer algo que me muero de hambre.
—¡Al Ichiraku ramen! —gritó Natsu.
Antes de que alguien dijera lo contrario, ella jaló a Karura y a Hanako a la salida. El ramen siempre la alegraba.
.
S&N
.
Konoha actual
Uzumaki observó a Sasuke como si le hubiese salido un nuevo par de ojos sobre la frente. Acababa de escuchar el "plan" de Uchiha para regresar a su hogar, algo que no le parecía nada seguro. No era pesimista, pero pedirle ayuda al Kyuubi no estaba en su lista de mejores opciones -aunque sonaba bastante tentadora la propuesta-. Cuando Sasuke le dijo que había encontrado una "posible solución", jamás imaginó que se tratara de esa locura.
Lanzándose sobre el respaldo del sillón, colocó la cabeza hacia atrás, clavando sus ojos azules en el techo. Respiró con profundidad. Parecía una completa barbaridad, pero era su último recurso. Se levantó nuevamente, viendo al exterior. Lo había decidido.
—Está bien, Sasuke —prefería decirle un teme, pero la seriedad en los ojos negros de ese joven, le decía que no se trataba de su mejor amigo—. Acepto ayudarte en esto. Después de todo fui yo quien arruinó las cosas-ttebayo —habló con un tono sombrío.
—No te preocupes, Naruto, verás que esto funciona.
—Eso espero —susurró para sí, siendo escuchado por el moreno. Interiormente él esperaba lo mismo.
Sasuke no sabía si funcionaría su gran plan, aunque la oportunidad era única. Y teniendo a Naruto con su buena disposición sería hora de comenzar.
—Acércate a éste lado —lo tomó por ambos hombros colocándolo frente a él—. Primero quiero que utilices tu modo ermitaño para hacer la conexión más sensible. Eso nos dará un poco de ventaja.
Naruto asintió sin decir nada más. Cerró sus ojos concentrándose, la quietud llegó a su cuerpo, los minutos de paz se extendieron y cuando volvió abrir su mirada, ésta adquirió un singular tono amarillo con las pupilas rasgadas igual a un anfibio.
—¿Estás listo? —preguntó el azabache, notando el cambio.
—Claro que si, cuando quieras-ttebayo.
—Sólo tienes que mirarme directo a los ojos.
Con tan simple oración, los ojos de Sasuke se tornaron en rojo, apareciendo de inmediato los tres tomoes del Sharingan, transformándose en diferentes formas hasta concluir en el Mangekyou Sharingan. Naruto frente a él se removió inquieto. No le gustaban esos ojos, nunca auguraban nada bueno, pero debía desistir al ser la única solución viable para traer a Sasuke devuelta a su época.
—Concéntrate, Naruto —pidió serio el mayor.
Por un segundo los ojos de Uzumaki se clavaron directamente en esos orbes carmesí. Fue consciente de cómo estos comenzaron a girar e instintivamente cerró sus propias cuencas. Su respiración se tornó un poco agitada, disolviendo sus sentidos por unos minutos.
Sasuke realizó la misma acción, y al abrirlos se encontraba dentro del subconsciente del rubio, entre esas paredes que encerraban al monstruo interno, ese laberinto parecido una alcantarilla. Caminó por los húmedos pasillos hacia el lugar donde la energía se concentraba más. Kyuubi seguía encerrado tras esas imponentes rejas. Igual a la vez que entró sólo para fastidiar al zorro y a Naruto.
No tardó a llegar frente a la jaula. Por un momento le pareció un siniestro deja' vú. Sin embargo la burlona voz del demonio lo atrajo a la realidad.
—Jamás imaginé que volvieras a entrar aquí —Kyuubi lo quedó mirando a los ojos. Esos irises mostraban el sharingan que odiaba, pero notó algo diferente, esos orbes parecían completamente distintos a la primera vez que Uchiha estuvo ahí. Su ceño se frunció con total molestia—. ¿Quién eres tú?
Sasuke rió de lado.
—Muy hábil de tu parte al notar la diferencia, no esperaba menos del gran Kurama.
El zorro volvió a fruncir el ceño, pero ésta vez con una mezcla de sorpresa y furia.
—¿Cómo sabes mi nombre? —preguntó tratando de contenerse.
—Conozco muchas cosas sobre ti, pero sólo te diré que soy la misma persona —los ojos del Kyuubi se tornaron filosos—. Soy Uchiha Sasuke, y vine para pedirte cierto favor, por así decirlo. Sé que nunca te he caído bien, pero necesito de tu ayuda —eso ultimó lo dijo con dificultad, su orgullo siempre estaría con él a pesar de los años.
Kyuubi soltó una carcajada ante tal desfachatez.
—¡Ha! Nunca pensé que algún día un maldito Uchiha vendría a pedirme un favor.
—Circunstancia especiales. Créeme que si tuviera más soluciones no estaría frente a ti.
Kurama se mofó con más ganas, eso no se lo esperaba.
Antes que el zorro se negara o dijera otra oración, él se apresuró a continuar. Con un breve resumen -ocultando hábilmente algunas partes- Uchiha le contó todo lo que sabía. Le habló sobre la técnica de Sendoh y el porqué de su actual situación. No le dijo que en el futuro sería el esposo de Naruto, pero si le contó sobre el cambio de papeles con su otro yo. Sabía que al demonio le importaba un comino su situación, pero debía convencerlo.
—En conclusión, necesito que te conectes contigo mismo en el espacio-tiempo de esa época. Se supone que eres el biju más fuerte y…
—No se "supone" que soy el biju más fuerte, SOY el biju más fuerte.
Uchiha mostró otra mueca de sonrisa, esperaba escuchar eso.
—Eso quiero que lo demuestres, establece una conexión con tu contraparte de mi época. Si tu poder es tan grande como presumes, te será posible conectarte con tu "otro yo" para que él establezca otra conexión con su contenedor y yo hable con él.
—¿Y qué gano yo con todo esto?
A Kurama no le importaba, sólo curiosidad.
—Te conviene.
—¿Por qué? ¿Qué podría convenirme de un trato con un Uchiha maldito como tú?
Sasuke pareció satisfecho al notar esa curiosidad del demonio. Si seguía por ese camino pronto lo convencería.
—Tal vez sea un "Uchiha maldito", así como tú dices, pero yo puedo hacer que tu chakra sea liberado de este lugar para que no te asfixie.
—¿Cómo sabes qué…?
En todos esos años conviviendo con Naruto, había vivido episodios frustrantes por culpa de ese chakra maldito. Situaciones que no quería recordar. No obstante, ahora le daban una ventaja sobre el biju.
—No me subestimes, te dije que conozco muchas cosas sobre ti. Sé que el estar encerrado aquí causa que te debilites, pero al mismo tiempo tu chakra se expande provocando que lo expulses. Y con ese proceso lastimes a tu contenedor, a Naruto.
—No me importa lo que le pase a mi contenedor.
—Yo diría lo contrario, Naruto puede crear lazos con cualquier persona o ser vivo, y tú no fuiste la excepción. La prueba es que le diste tu confianza al confiarle tu nombre.
Por unos momentos Kyuubi quedó en silencio. Para su total desagrado, reconocía las palabras de ese Uchiha, durante la guerra había aprendido a querer a Naruto, porque ese tonto rubio le demostró tal determinación como la que una vez poseyó Rikudou Sennin.
—¿Cuál es el truco?
El moreno rió para sus adentros al escuchar la pregunta, para él era una clara aceptación.
—Eso es fácil, lo único que necesitas es repartir el chakra en varios contenedores —el rostro impasible de Kurama le advirtió que su paciencia estaba acabándose, y él tampoco tenía intensiones de alargar su explicación—. En pocas palabras, tú fuiste sellado en la madre de Naruto por llevar sangre Uzumaki, y él por ser su hijo también lo pudo soportar. No es algo a corto plazo, pero los hijos de Naruto recibirían ese chakra, disminuyendo el tuyo para dejar de expandirse. De esa manera ya no lo lastimarías.
—Pero el mocoso ni siquiera tiene una novia.
—No te preocupes por detalles, yo me encargaré de todo. Tienes mi palabra, los hijos que tenga Naruto te ayudarán a contener tu chakra. Y créeme que esto lo ayudará en mucho.
Al zorro no le agradó el tono de sus palabras. ¿El moreno hablaba en doble sentido? Aunque la determinación en esos ojos rojos lo hacía dudar. No era la misma sensación, no se trataba de la misma persona. No sabía que pasaría en el futuro, pero algo lo hizo cambiar. Uchiha ya no parecía la misma persona vengativa, había madurado. ¿Podía darle un voto de confianza?
—Trato, pero si esto es para hacerle daño a mi contenedor, yo mismo te arrancaré la cabeza.
Kurama no dejaba convencerse tan fácilmente, ni cedía a las primeras palabras, pero algo le decía que ese Uchiha no mentía. La situación iba mucho más de lo común. Dentro de sí, en un rincón que prefería no descubrir abiertamente, Naruto ganó su confianza y el poco cariño que un demonio como él podía poseer. Sólo por su contenedor podría permitirse un poco de preocupación, aunque sería un secreto inquebrantable.
Después de soltar un bufido Kyuubi cerró los ojos, concentrándose en una línea de chakra. Los Bijus no eran unas criaturas cualquiera, su poder era inmenso. Gracias a Rikudou Sennin fueron dotados de grandes habilidades, cierto que jamás intentó nada parecido pero sabía que sus límites eran insospechados. Le restregaría al idiota Uchiha que de su poder nadie se burlaba -mucho menos lo menospreciaba-.
Su mente divagó por esas líneas invisibles para el ojo de un simple humano, dejó extender su percepción por el espacio indefinido, encontrándose con un sinfín de líneas de chakra. Un mar oscuro iluminado por infinidad de líneas brillantes, todas diferentes entre ellas.
Una línea naranja llamó su atención, como si estuviera llamándolo. Reconoció su propia voz.
Desde afuera Sasuke seguía más serio de lo acostumbrado, esperaba que su plan funcionara. Todo lo dicho a Kurama fue verdad, sus tres hijos tenían el chakra del Kyuubi. A él no le agradó enterarse de ese hecho, pero resultó ser benéfico para Naruto al repartir esa energía. No quería pensar en eso, solo necesitaba encontrar la solución para regresar con ellos. Si el zorro establecía comunicación con el otro Kyuubi de esa línea del tiempo, él utilizaría su Sharingan aprovechando la conexión. Lo requería unos segundos.
.
S&N
.
Konoha futura
Su habitación permanecía en penumbras. No sabía cómo rayos llegó tan rápido a ese lugar. Después de ignorar las cuestiones de su antiguo sensei, llegaron a la casa que -convenientemente- se encontraba vacía. Una nota en la mesa les avisó que sus hijos llegarían más tarde. Perfecto. La suerte volvía a sonreírle, aunque lo dudó cuando Naruto lo arrastró hasta su alcoba. Sin prender la lámpara, el rubio aprovechó para recostarlo sobre la cama y colocarse encima de él antes de reclamar dicha acción. Siendo consciente de su nueva reacción, no se quedaría sin hacer nada. De otro rápido movimiento Sasuke cambió los papeles. No permitiría que Naruto manejara la situación, se suponía que él llevaba las riendas de su matrimonio. Reuniendo todo su autocontrol, se acercó hasta los labios de su esposo para besarlo.
Un beso algo desagradable. No porque fuera otro hombre, sino por saber que esos labios le eran desconocidos. Dos veces -en el pasado- había probado los labios de Naruto, un sabor diferente al de ese blondo.
«¿Por qué se siente diferente?» Se preguntó. ¿Qué era distinto entre esos dos rubios? ¿Por qué no los podía comparar? Muy dentro de sí, su inconsciente gritaba que besar a Naruto de su época le sabría mejor. Negó tal incoherencia.
Mientras él movía sus labios por auto-reflejo -perdiéndose en sus pensamientos-, no notó que Naruto no los movía, ni siquiera le correspondía. Ser consciente que TU cónyuge se forzaba a besarte no le alentaba. Sus besos eran fríos, no le sabían como antes. Sasuke aún no lo recordaba, y eso le dolía. No quería seguir con ese juego, estuvo a punto de alejarlo, pero antes de realizar cualquier acto escuchó una voz dentro de su cabeza. Cerró los ojos concentrándose en su subconsciente.
—Mocoso.
—¿Kurama? —preguntó al aire.
Sasuke paró de "besar" a Naruto cuándo ese nombre salió de los labios de su esposo. ¿Quién demonios era ese tal Kurama? ¿Y por qué Naruto lo decía mientras lo besaba? ¿Acaso le era infiel? Volvió a negar, eso no tenía nada que ver con él. Despegó lentamente su rostro, frunciendo el entrecejo al observar que Naruto había cerrado los ojos, parecía dormir.
…
Naruto abrió sus orbes claros al encontrarse en el interior de su mente. Era bastante raro que Kurama lo llamara para algo, a pesar que su relación mejoró debido a su nueva conexión, no dejaba de ser un arisco que prefería la tranquilidad de la soledad. Lo observó ahí, echado como si se tratara de un zorro normal -las rejas que lo retenían habían desaparecido-. Gracias a que su chakra fue repartido en sus hijos, con el paso del tiempo la jaula quedó sin uso. Esa extraña relación que forjaron en el pasado se reforzó con los años.
—¡¿Por qué me interrumpes cuando estoy tratando de ayudar a Sasuke-ttebayo?! —preguntó en voz alta fingiendo molestia.
Kurama rió con burla.
—Me parece que en vez de enojarte deberías agradecerme, mocoso inútil.
Namikaze volvió a fruncir el ceño, cruzándose de brazos sin comprender. Kyuubi parecía su madre. A pesar de ser mayor, tener una familia y con un hijo mayor de 15 años, para el zorro seguía siendo un mocoso. Muchas cosas cambiaron en su relación demonio/contenedor -y le agradecía que a su manera se preocupara por él- pero en ese momento no estaba de humor para soportar su palabrería de doble sentido. Sasuke era su principal preocupación.
—¿Y por qué tendría que agradecerte? —entre más rápido saliera de ahí mejor para él.
—Digamos que he tenido una visita bastante interesante.
—¿Visita? ¿Quién rayos podría entrar a visitarte? Definitivamente te estás volviendo senil.
Por primera vez el zorro borró su sonrisa para encararlo.
—¡Más respeto, mocoso idiota!
—¡Ha! Tan fácil de enojar como siempre-ttebayo —se mofó, pasando al desconcierto—. Pero aún no entiendo porque me llamaste de repente…
—Porque yo se lo pedí.
La respuesta recibida lo desconcertó de inmediato, no era la voz de Kurama. ¿Se trataba de la voz de Sasuke? ¿Cuándo entró sin utilizar su Sharingan?
Se giró con tanta prisa que pareció caer de la impresión.
—¿Sasuke?
¿Por qué Sasuke estaba también ahí adentro? Antes de cuestionarlo su garganta quedó seca y parpadeó más confundido. ¿Por qué Sasuke parecía de 17 años? Y no sólo eso. ¿Qué hacía ese anillo de oro blanco pendiendo de la cuerda que sujetaba una de sus manos?
—¿Quién eres tú?
Fue la cuestión más inteligente que pudo articular cuando el adolescente dibujó una sonrisa en su pálido rostro. Una sonrisa que él conocía a la perfección.
.
Continuara…
.
…oooO*Oooo…
.
.
.
Wow! La anterior actualización fue a principios de año y ahora ya estamos en mayo XD, en verdad lo siento, yo con mis excusas de siempre ¬¬, así que solo espero que me disculpen n.n
Una cosa lleva a otra y al final siempre terminaba con el capi a la mitad y esperando a que poco a poco lo terminara, y pues al final resulto de esta manera, mas enredado de lo que pensaba jajaj, con unos personajes nuevos y todo lo demás XD
Bien, antes de otra cosa, quiero agradecerle a todas las personas que me tienen paciencia y que me dejan un comentario para saber que les parece la historia y saber si alguien la espera para continuarla, así que muchas gracias a: kykyo-chan, kaoryciel94, sky, Sofy-Chan, milk goku, kaii-chn, Saku-Aya, camiSXN, ikaros-san, Kokoro Yana, Luna, NelIra, Miss-leisy, veruto kaname, yanis, 00Katari-Hikari-chan00, hinamor007, kath-lizchan, ETSUKO04 Y mEy aliN.
Yo creo que por ahora es todo n.n
Nos vemos y cuídense mucho! Por último, un review? o.O?
Gracias x leer n.n
