Malententendidos
Ash: 19
Brock: 24
Violet: 26
Max: 15
May: 17
Misty: 19
Molly: 14
Morty: 27
Willhemina: 23
Capitulo 2: 'La primera Carta'
Morty era el líder de Ecruteak City, de la región de Jhoto. Hacia bastante que no lo veía. Desde el torneo… eso fue 5 años atrás.
Pero parecía que las hermanas Waterflower tenían una buena relación con él. Bueno, después de todo era algo lógico, siendo líderes de gimnasio era natural que fueran amigos, ¿no?
Por eso no me sorprendí cuando Violet, una de las hermanas mayores de Misty, nos avisó que él vendría a pasar unos días en el gimnasio aprovechando el nuevo espectáculo acuático que darían. Por otro lado, el gimnasio era tan grande que no había problemas en que todos estuviéramos hospedados bajo su techo. Supongo que es una de las ventajas que tiene el tener una casa tan grande.
- Escucha Violet, debes limpiar bien el living.
La nombrada se dio la vuelta para mirar a su hermana menor. Con cierta malicia, replicó –Y tu deberías de vestirte mejor- ladeó la cabeza observándola de pies a cabeza- ¿No pensaras recibir de esa forma a nuestro invitado, cierto?. Usar un vestido y peinar tu cabello por una vez no te hará daño. Créeme…
Vi como Misty apretaba los labios y un rubor profundo marcaba sus mejillas. Bajó la vista avergonzada, y tras mirarse varios segundos, salió apresuradamente de la habitación.
Supe que no la veríamos por el resto de la tarde.
-¿Qué?- Violet me miró inocentemente.
- Nada- repliqué suspirando. Sinceramente nunca voy a llegar a entender a estas hermanas. La relación que tenían fluctuaba de un extremo al otro: un momento eran las hermanas más unidas del mundo, y al siguiente se odiaban, aliándose en contra de la menor del clan, quien en ciertas cuestiones era la más débil del grupo.
- Bien Ash, quedas como en tu casa, ¿de acuerdo?- Violet me entregó en custodia el control del televisor mientras se retiraba -…Y posiblemente en el futuro así sea…- murmuró con una risita que se perdió a medida que se adentraba al interior del gimnasio.
Me mordí el labio, bastante mortificado de no poder responderle. Esa muchacha era tremenda, sus chistes en cuanto a nuestra relación (si es que realmente hubiera alguna ¿no?) muchas veces delimitaba lo malicioso. Con el simple objeto de sacarme de lugar y avergonzarme. Al contrario de mi pelirroja amiga quien solo reía livianamente, sin tomar en cuenta sus palabras.
Quizás fue Violet quien me metió esas ideas extrañas en la cabeza, cierto era que siempre han corrido rumores de que Misty y yo fuéramos algo más que amigos, en los viajes, la gente que nos veía no paraba de comentar lo tan-bonita-pareja-que-hacíamos. Pero en ese entonces no me afectaba. Éramos amigos, casi hermanos. Y así lo decíamos a todos los que insinuaban algo entre nosotros.
No sé en que momento todo eso cambió, y Misty ya no era mi hermana, y en este último tiempo, me costaba verla como amiga. Porque a mis ojos era una mujer. Una mujer que de la noche a la mañana ocupó el lugar de mi pequeña amiga y hermana, convirtiéndose en una persona que conocía y desconocía a la vez.
Pero Misty mantenía su trato amistoso conmigo, como si aún fuéramos los niños de diez años que recorrían el mundo buscando aventuras. Solo que todos habíamos crecido, tanto física como mentalmente. Y sin embargo el único alborotado por tantos cambios parecía ser yo…
- ¡Ash!
La mano agitándose frente a mis ojos me volvió a la realidad junto al tirón en mi mejilla. Me volví, sobándome. Era May.
- Estaba hablándote pero parecías distraído.
- Lo estaba- la miré de reojo ¿se había maquillado?
- Me doy cuenta, no sabía que eras adepto a las novelas- May reprimió una risita, y yo voltee a ver porque se reía. Su dedo índice señalaba la pantalla del televisor encendido, donde una escena de alto voltaje se desarrollaba, seguida de una confesión de amor melosa y trillada entre quienes parecían ser los protagonistas.
- ¡Yo no estaba viendo eso!- exclamé, manoteando el control e intentando cambiar, y para mi mala suerte fallar.
- Deja- ella me tomó la mano arrebatándome el mando y apagando el artefacto.
Me quedé mirándola con asombro, no me había soltado, así que sutilmente deslicé mi mano de la de ella y la dejé caer al costado del sillón en el que estaba sentado.
- ¿Qué haces?- May preguntó acomodándose con gracia en el mullido mueble. Volví a mirarla con curiosidad, tenía los labios teñidos de ¿rouge?
- Ah, nada. Misty y Violet acaban de discutir y ambas desaparecieron, decidí mirar algo de televisión- ella rió sutilmente -¡No eso!
- Está bien, no tienes que gritar. No le veo nada malo el que explores tu lado sentimental y romántico. Creo que los hombres deberían mostrar su lado sensible de vez en cuando.
La miré horrorizado ¿mostrar el lado sensible?. No sé a que se estaba refiriendo, y por las dudas prefería no seguir indagando. Sonreí nerviosamente, de pronto notando que el espacio entre nosotros sobre el sofá se había reducido.
- ¿Ash, somos amigos verdad?
La voz de May apenas fue un susurro pálido. Asentí aún incomodo del ambiente que se había formado, y del modo en que sus ojos azules brillaban como si estuviera a punto de llorar.
- Claro que si- repuse moviendo mi espalda hacia atrás.
- Tú…- empezó batiendo sus pestañas, antes de morderse el labio - ¿Crees en la amistad entre dos personas del sexo opuesto? -creo que mis ojos se abrieron de la impresión -o del miedo porque esa pregunta estaba dando en una tecla que aún me costaba reconocer- porque se apresuró a rectificar -Quiero decir ¿crees que dos amigos pueden conservar la amistad, sin caer en la tentación de que alguno de ellos se… enamore del otro?
¿Por qué me preguntaba eso? Era como meter el dedo en una herida reciente. Y en el hecho de que apenas tenía el tiempo para hacerme a la idea de que eso era justamente lo que me estaba pasando a mí.
- Supongo que es un riesgo que siempre vamos a correr…- murmuré tratando de quitarle solemnidad al asunto, pues las mejillas de May estaban extrañamente rojas.
- Entonces…
- Creo que en la amistad- me apresuré a rectificar. Si no lo hacía quedaría como un gran mentiroso, porque Misty fue mi mejor amiga antes de que toda esta vorágine de sentimientos encontrados se sucediera. Y solíamos compartir todo, como dos buenos amigos lo hacían. Y aquí venía lo complicado -Pero también es un riesgo, pues en algún momento uno de los dos puede caer en la tentación de enamorarse, y entonces la amistad quedaría arruinada si esos sentimientos no son correspondidos…
El rubor en las mejillas de May aumentó. Sus ojos no se despegaban de los míos, pese a que yo hacía lo posible por romper ese incómodo contacto visual.
Ella sonrió, y se acomodó coquetamente un mechón de cabello castaño tras su oído. Volvió a verme de tal modo que un escalofrío me recorrió la espalda.
- Ash… es que yo…
Algo me decía que debía hacer algo para frenar lo que la muchacha estaba por decir. Con impotencia, paseé la mirada a nuestro alrededor notando que a pesar de toda la gente que vivía en ese gimnasio, de pronto estábamos solos. No sé en que momento mis manos se hicieron puños y empecé a rogar mentalmente por ayuda.
- Yo…
- May espera- la detuve, pues un oportuno ruido se oyó desde algún lugar de la casa -¿Qué fue eso?
- ¿Qué cosa?
Otra vez el sonido se repitió, esta vez más próximo -Eso.
Y como ilustrando, aparecieron Brock y Willie, ambos enredados en ese abrazo de siameses, cantando a coro un tema en inglés. Se detuvieron en la sala.
- ¿Qué fue todo eso?- pregunté casi con alivio, agradeciendo la oportuna intromisión. May aprovechó para acomodarse, sentándose graciosamente como la mujercita que era.
- Misty nos echó de su habitación- respondió la muchacha de cabello verde con una mueca -Creo que está de malas.
Así que aún sigue enfadada, que raro. Me levanté del mueble con la intención de dirigirme a otro lado. Pero el gesto de mi buen amigo Brock me detuvo, me hizo una seña de que me le acercara aprovechando que su novia ocupaba el asiento que yo dejaba libre.
- ¿Qué?- pregunté en voz baja, pero el criador me tomó del brazo arrastrándome a la habitación contigua.
- No sé que haya pasado pero es tu oportunidad, Romeo. Ve y consuela a la damisela- casi me ordenó.
Y bochornosamente me ruboricé como niña -¿Qué tonterías dices?
- Me refiero a Misty- aclaró como si no le hubiera entendido -Está furiosa encerrada en su habitación…- me miró sospechosamente -¿O acaso ahora te interesa May?. Porque puedo llevarme a Willie y dejarlos a solas, parecían muy a gusto. Sobretodo May. Aunque personalmente, y tú ya lo sabes, prefiero a Misty. Ella es como tu complemento, tu otra mitad. Aunque los dos son tan diferentes, no puedo imaginarme a uno sin el otro. De hecho todos estamos de acuerdo en eso.
Y asintió con energía, muy seguro de lo que había dicho.
El calor para estas alturas me incendiaba las orejas y supe que si hablaba, la embarraría aún peor.
- ¿Bien, que estás esperando? ¿Una invitación? ¡Ve!- y así diciendo me empujó por el pasillo que conducía a las habitaciones -¡Tú puedes campeón!- me siseó levantándome el pulgar.
No me quedó más remedio que caminar. Brock estaba mirándome de brazos cruzados en la entrada de la sala, como cerciorándose de que realmente le hiciera caso.
Maldito Brock. Debe mostrarme su lealtad en los momentos en los que no estoy debidamente preparado.
El pasillo que normalmente se me hacia eterno, fue en esta ocasión el trayecto más corto, y antes de que lo supiera estaba parado frente a la puerta del cuarto de Misty.
Suspiré antes de tocar.
- ¿Quién?- bramó la voz familiar desde adentro -¡Te lo advierto Brock, la siguiente vez no fallaré y te golpearé la cabeza hasta dejarte inconsciente…!
Su carácter, ese ingrediente que le ponía condimento a toda ella…
- No soy Brock- dije sin mucha gracia.
Y la puerta se abrió como por arte de magia, regalándome la visión más bonita de la tierra.
- ¡Ash!- exclamó y tomándome de la mano me metió a su habitación sin mayor explicación.
Tenía la nariz roja, había llorado seguramente. El cabello recogido en una cola de caballo casi desecha. Y usaba un viejo jean junto a un tank top rojo. Eso era tan de su estilo.
- ¿Sigues molesta con Violet?- interrogué sentándome en su cama. Ella se dejó caer a mi lado en el colchón.
No respondió inmediatamente. Se puso de pie como un resorte y se paró frente a mí.
- Mírame- pidió y ni siquiera necesitaba decírmelo. Mirarla era mi pasatiempo favorito -¿De veras me veo tan mal?
Seguía molesta por lo que su hermana le había dicho. Y no la culpo, yo también compartía su pensamiento: la superficialidad que mantenían sus hermanas mayores en cuanto a la apariencia era terrible; por eso siempre atacaban a la menor, y lo hacían desde que tengo memoria. Sin embargo no entendía ese planteamiento extraño. Para mí se veía bien, mucho más que bien. Misty tenía un estilo propio, tan marcado como su forma de ser, y eso le dije.
- Tienes un estilo propio, Mist. No sigues tendencias ni modas. Eres fiel a tu personalidad…
Ella me miró con el ceño fruncido -Tengo una personalidad terrible ¿quiere decir que me visto terrible?
- Claro que no. No necesitas de ninguna manía para ser tú… - me apresuré a explicar, pero su gesto se desarmó en una sonrisa. Me estaba haciendo una broma.
- ¿Piensas que me vería mal si algún día empiezo a vestirme más… femenina?
Eso era difícil de imaginar. De todos los años que la conozco jamás la he visto usar un vestido. ¿Por qué se empeñaba en ser alguien que no era? Si yo la aceptaba así. Misty era preciosa con su estilo extraño y pasado de moda. Me gustaba así…
Negué con la cabeza a su pregunta -Todo lo que escojas se te verá de maravilla -murmuré sin pensar.
Sin embargo ella no reparó en el doble sentido. Se lanzó encima de mí y me dedicó un abrazo tibio y apretado.
- Gracias por ser un buen amigo, y decirme las palabras justas para hacerme sentir mejor…- murmuró junto a mi cuello haciendo que un cosquilleo me naciera en el estómago.
- No hay nada que agradecer, para eso están los amigos- repliqué separándome a medias, pero ella no me lo permitió. Enlazó los brazos tras mi cuello y volvió a abrazarme, con más ahínco.
- No sé que haría sin ti, Ash. Considerando que sabes poco y nada de modas, y que muchas veces solo abres la boca para decir tonterías… hoy hiciste que mi autoestima subiera un poco- finalizó con una sonrisa aguada.
- Para eso están los amigos- repetí y noté que mi voz bajó una octava. Todavía estaba abrazándome, en otro contexto por supuesto, porque yo no podía dejar de advertir lo cerca que estaba su rostro del mío, y de que ya no podía sostenerle la mirada -¿Te sientes mejor?- proseguí con voz ronca.
Ella asintió y de a poco sus brazos me liberaron, para volver a sentarse en la cama.
- Violet sabe que decir para sacarme de mis casillas- aventuró con un suspiro -Le grité a Brock y a Willie que solo querían ayudar.
- No te preocupes, estoy seguro de que ellos entenderán. Brock nos conoce a ambos como la palma de su mano…- reí, y tenía razón, de algún modo imperceptible el criador sospechaba que lo que yo sentía por Misty iba un poco más allá de la amistad.
- Bueno…- Misty me miraba con esos ojos grandes del color del océano y entendí que deseaba que me marchara pero no quería decírmelo.
- Tengo cosas que hacer- dije a mi vez levantándome.
- Si, yo también. Esto del nuevo espectáculo está enloqueciéndome. No veo la hora de que todo acabe de una vez- murmuró acompañándome a la puerta donde nos detuvimos.
- Lo dices porque este año volverás a ser la protagonista.
Ella se ruborizó lentamente y asintió con cierta renuencia.
- Descuida, sé que lo harás bien. Siempre lo haces bien.
Volvió a asentir, mordiéndose el labio, e intuí que había una presión extra. Algo que no estaba diciéndome.
- ¿Qué pasa?. Ese no es el nerviosismo de siempre.
Sacudió la cabeza con suavidad y me enseñó su rostro suavemente sonrojado. Sonrió como restándole importancia.
- Descuida, no es importante. A propósito, gracias por la ayuda.
Me masajee la nuca ansioso porque ya no sabia que hacer con mis manos. Revoleé los ojos hacia un lado y me encogí de hombros. Ella rió suavemente.
- Si no fueras mi amigo ¿eh Ash…?- y meneó la cabeza como negando para sí.
… y mi corazón se paró. ¿Qué quiso decir con esa frase? Si no fueras mi amigo Ash, ¿todo sería diferente? ¿Serías algo más? ¿Cometería un gran error? ¿Te besaría…?
Ella carraspeó rompiendo mi momento de distracción. Había abierto la puerta, y esperaba solícita a que saliera. Sin embargo yo quería quedarme e indagar.
- Nos vemos en la cena- prácticamente me tomó del brazo y me sacó -Recuerda vestir bien, en la noche llegan nuestros huéspedes.
Ya se parecía a Violet.
Eludí esa parte. Morty y mi-casi-hermanita Molly venían a ver el nuevo espectáculo de las hermanas sensacionales. El primero invitado obviamente por las anfitrionas, y la pequeña invitada por mí; por el profundo cariño que yo le tenía, y por el innegable apego y devoción que le profesaba a Misty.
Ella cerró la puerta a mis espaldas, por lo que me obligué a ir a mi propia habitación, la cual compartía con Brock. Necesitaba tiempo para pensar, pues mi mente seguía trabajando en aquella bendita frase salida de sus labios Si no fueras mi amigo ¿eh Ash…? Mis pensamientos realmente eran muy traicioneros, pues todo razonamiento al que llegaba tenía una connotación positiva. ¡Sí! Eso tenía que ser, después de todo no había otra explicación a la relación tan cercana que manteníamos.
Ella seguramente sentía lo mismo que yo, y le daba pena reconocerlo…
Sonreí como un idiota, estoy seguro. Mientras mi imaginación alcanzaba nuevas proporciones. Sé que éramos muy jóvenes como para casarnos, y no es que quisiera hacer eso de inmediato, pero de alguna forma quería demostrar que ella era mía para que nadie osara verla.
Posiblemente tendríamos un noviazgo intenso, considerando su carácter -algo más suave con los años- y mi terquedad -rasgo que sin duda causaba un curioso encanto en las chicas-, seríamos una pareja casi perfecta. Y es que sabía que la perfección no existía. Ya que yo debía lograr que cada día nuestra relación se perfeccionara.
Luego de tomar un baño reparador, para que mis ánimos se calmaran un poco, y las emociones dentro mío se aquietaran. Me encontraba listo para la cena, recibir a nuestros invitados, y enfrentar el increíble que sus ojos me inspiraban.
- Hey Ash- Brock acaba de entrar. Estaba vestido para la ocasión como yo: un jean, y una camiseta casual. Llevaba el cabello peinado hacia el costado, obra de Willie seguramente -Morty y Molly acaban de llegar.
- ¿Ya?
- Si, increíblemente el transporte arribó a horario ¿verdad?- de pronto me miró y se echó a reír -¡Que pinta Romeo! Al final no me has dicho como te fue con el pequeño gyarados.
- Ya no molestes con eso Brock- repliqué sonrojado y haciéndole seña de que saliéramos. Si había algo que las hermanas Waterflower no toleraban era la falta de puntualidad durante la cena.
Hicimos el camino en silencio. Ahora que Brock no estaba con Willie era el hermano mayor que conocía y apreciaba. No es que su novia fuera una mala compañía, pero cuando ambos estaban juntos se olvidaban del resto del mundo. Y varias veces me sentí mal tercio cuando insistían en que los acompañara y de pronto se perdían en su mundo de arrumacos y besos.
- ¿Entonces?- este sonrió con una mueca conocedora, codeándome.
Vale aclarar que hacía bastante tiempo que venía sugiriendo de mis sentimientos hacía nuestra pelirroja amiga. Algo que yo negaba solemnemente en ese entonces.
Y que de momento pretendía seguir haciéndolo.
- No es divertido- le sisee ya cerca del comedor, no queriendo que alguien oyera sus parloteos -Así que cállate.
Él se rió discretamente -¿Entonces, de veras te gusta?
Lo miré con impotencia ¿Acaso no conocía el término discreción? Decidí no responder, ambos entramos a la cocina en el preciso momento en el que se sucedían los saludos. Brock corrió a juntarse con su media naranja, dejándome solo en el umbral. De pronto me sentí algo tímido.
Miré a los recién llegados intentando familiarizarme con los recientes cambios. Molly se había convertido en una preciosa jovencita de largo y rizado cabello rubio. Me hizo un gesto de alivio cuando me vio antes de que sus ojos se posaran en Max, el hermano de May que estaba apoyado contra la pared opuesta, un tanto alejado de nosotros. Por otro lado Morty había cambiado bastante, al contrario de antes tenía ahora el cabello rubio corto, peinado hacia atrás. Era más alto que yo, más que Brock inclusive. Y en ese momento estaba saludando a Misty.
La cual apenas reconocí, porque lucía completamente diferente. Llevaba puesto un ligero y corto vestido, y tenía el cabello planchado a la moda. ¡A la moda!
- ¡Mírate como has crecido desde la última vez que te vi, pequeña Misty!- decía Morty con emoción tomando una mano de la nombrada y haciéndola girar lentamente sobre sí -¡Te ves preciosa con este atuendo!- ella se sonrojó -¿A que se debe que te hayas vestido tan bonita? ¿Habrá algún muchacho a quien desees impresionar esta noche?
Dejó la pregunta en suspenso y el líder girándose reparó en mí -¡Ash! ¡Eres tú muchacho!
Quizás fue la elección de palabras, pero sentí que la frase del rubio era la continuación de lo que le estaba diciendo a Misty. Y mi rostro ardió, desde el cuello hasta las orejas.
Luego me abrazó como si volviera a tener doce años como en ese entonces, después alejándome me despeinó el cabello con una sonrisa -Vaya que ha pasado el tiempo desde aquella última vez. Mírate, en ese entonces eras apenas un niño, y hoy ya eres un hombre. Es increíble como crecen ustedes dos- volteó a mirar a Misty que seguía a su lado con las manos entrelazadas -Ambos…- añadió de pronto con una sonrisa perspicaz -¿Están saliendo?
Brock aprovechó ese momento para soltar una carcajada burlona que yo censuré lo más rápido que pude. ¿Acaso mis sentimientos eran tan obvios? Negué con la cabeza como toda respuesta, mientras Misty tartamudeando intentaba explicar algo con suma desesperación.
- Gracias por cuidar de Molly e ir a recogerla- dije en cambio -Ella es como mi hermana pequeña- le tendí la mano a la niña y la rodee de los hombros. Mamá y yo la adorábamos. A pesar de los curiosos problemas que nos causó en el pasado, la habíamos adoptado como parte de la familia. Y a ella si realmente podía considerarla como mi hermana.
- Pero no lo es- la voz de Max desde el otro lado interrumpió mi explicación -No es de tu familia, así que no sería nada extraño que ella fuera algo más.
- ¡Max!- era May -Nadie esta pidiéndote opinión al respecto.
Iba a rebatir con algo desagradable, el humor de ese jovencito por momentos me tentaba a darle una buena tunda de lección. Estaba volviéndose maleducado y caprichoso. Pero Molly me frenó con un movimiento de cabeza, sus ojos tan grandes y azules estaban llenos de una emoción extraña, volteó a observar a Max con consternación, y noté que se tensaba débilmente.
- Si así fuera, Ash sería llamado un asalta cunas, y no creo que el titulo le quede bien- añadió riendo Brock.
- ¡Dejen de decir estupideces!- exclamé molesto, dejando ir a Molly quien se acercó a la pelirroja y se colgó de su brazo.
- Por supuesto que no le quedaría bien- intervino Morty siempre sonriendo -La pareja ideal aquí, siempre lo he dicho, son Ash y Misty. Son perfectos ¿O no?.
¡Dios! ¿Qué acaso este era el día de 'péguenle a Ash?' el rubor de vergüenza me incendiaba la cara no solo a mí, sino también a mi compañera de infortunio, quien frenéticamente movía la cabeza en negativa. Sus ojos nunca despegándose de su rubio invitado.
- ¡N-no es cierto!- sorprendentemente May rebatió desde su lugar. Las mejillas rojas, los labios apretados -¡No está escrito en ningún lado que eso deba ser así! Y ambos se han encargado de negarlo siempre.
- Por primera vez estoy de acuerdo- Max volvió a la carga -¡No hay razón para que una mujer inteligente como Misty se fije en una imbécil como Ash!
Y esto se estaba pasando de castaño oscuro…
- ¡Oye!- grité, y juro que no me voy a dormir sin antes darle una buena tunda al mocoso.
- ¡Ya basta de planteamientos extraños!- vociferó Violet ocupando el lugar de anfitriona -Y vamos a cenar como corresponde. Luego pueden arrancarse los ojos si lo desean.
Molly nos tomó a Misty y a mí de la mano y nos obligó a sentarnos con ella, frente a Max, quien no paraba de mirarme con ¿rabia? Y frente a May cuyos ojos estaban llorosos.
Y ya no quise entender más, porque la expresión de May se repetía en la mirada que mi pequeña hermanita le dirigía Max, la cual era exacta a la que este le prodigaba a Misty. Y sabía que mis ojos tenían la misma angustia al mirar al fruto de mi adoración, pues ella charlaba embelesada con Morty. Los únicos felices eran Brock y Willie, quienes ajenos a nosotros hablaban entre ellos y reían suavemente, solo Violet observaba con zozobra a mi amigo, ignorando que ella misma era el blanco predilecto de las miradas soñadoras de Morty, quien apenas ponía interés a la conversación que mantenía con Misty.
Sentí que la desilusión me engullía con sus garras heladas, y a la mitad de la cena decidí retirarme. Les desee las buenas noches a todos y me alejé rumbo a mi habitación. Podía disfrutar de un buen tiempo antes de que mi compañero de cuarto se decidiera a aparecer, si es que aparecía.
Me acosté en la cama, y abracé la almohada poniéndome de costado, intentando ahogar la profunda decepción que sentía. Sin embargo bajo la almohada, mi mano rozó una pieza de papel la cual extraje.
Estaba seguro de que eso no estaba ahí antes. La abrí, era una nota, una carta leve.
Ash:
Es difícil escribir lo que provocas en mí. Desde que te conocí supe que algún día seríamos algo especial. La química que flota entre tú y yo, es innegable. Espero la señal de que lo siento es reciproco.
Tuya M
Nota:
2do capitulo! Gracias a todos los que me enviaron sus reviews y felicitaciones por mi aniversario! (el cual se cumple el 18 de este mes ^^) sepan que no deseo quitarle la gloria a nadie, esta tan solo es mi forma de retribuir sus reviews, MP y e-mails ¡Gracias por la paciencia que me han tenido a lo largo de toodo este tiempo!
Bueno contestando algunas dudas existenciales:
*Para mí si es complicado pensar como hombre, porque ¡Hola, soy mujer!
*Este fic data del 2006, y tuve que corregir muchos detalles. Por ejemplo estaba el nombre de Chayanne en algún lado pero lo suprimí, y la cantante que miraba Ash en ese momento era Britney Spears, pero la cambié porque aquí me dijeron que estaba loca, adicta, y ya no era lo que fue. Entonces pregunte a mis amigos varones una cantante de moda y que además gustara, entre otras -que no recuerdo- me mencionaron a Lady Gaga, la cual quedó -porque tambien me resulta simpatica ^^-. Pensé en Shakira pero no era del gusto popular -ni del mío- también pensé en alguna cantante local, pero no tendría gracia porque nadie la conocería solo yo. En fin, será que aquí los hombres adoran a Gaga no lo sé. Pero me basé en el gusto de mis amigos, y puede ser que ellos sean un poco 'retorcidos y extraños' xDDD
Sin nada más que aclarar. Me despido. Nos veremos la semana que viene quizás?
Feliz lectura! ^^ Y ya saben donde encontrarme ^^
Sumi Chan
