Malententendidos

Ash: 19

Brock: 24

Violet: 26

Max: 15

May: 17

Misty: 19

Molly: 14

Morty: 27

Willhemina: 23

Capitulo 3: 'Más Malentendidos'

La mañana siguiente llegó demasiado pronto para mi gusto. Me dirigí a la cocina casi arrastrando los pies por el camino, somnoliento, de mal humor y deseando desayunar antes que el resto. Imposible. Brock como buen chef que era, ya estaba ahí, igual que las dos hermanas Waterflower restantes.

- ¡Hey, mira quien se dignó a aparecer luego de tantos años!- Daisy dijo con una risita intencionada desde su lugar desde la cabecera de la mesa.

- Y debo agregar que los años transcurridos le han sentado de maravilla además… ¿No lo crees así Daisy?

- Estoy de acuerdo contigo Lily.

Las ignoré y me senté a un costado.

- ¿No vas a agradecer que dos hermosas mujeres te digan que te has vuelto guapo?- Brock dejó una taza de café frente a mí, rechacé el chorro de leche oficial y miré al trío con el entrecejo fruncido.

- Gracias- remarqué sin mucho ánimo y recordando mis buenos modales - Y bienvenidas, hacía tiempo que no las veía.

Daisy asintió mordisqueando una tostada -Espero que Violet y Misty hayan sido dignas anfitrionas mientras nosotras estábamos en ciudad Verde terminando de ultimar detalles del espectáculo.

- Mist dijo que estarían fuera confeccionando el vestuario.

- Entre otras cosas, Brock. Nuestro asesor nos sugirió hacer toda la campaña gráfica posible y eso hicimos- agregó Lily -Y como este show es la presentación oficial de La Cuarta hermana Sensacional, debíamos hacerlo a lo grande.

- ¿Entonces, finalmente van a promover a la pequeña Misty?

- Desde luego, es una de nosotras. No tan bonita, pero nuestra hermana al fin…

- ¿Tú que opinas Ash?

¿Por qué Brock debía incluirme en sus razonamientos?. Estaba tranquilo degustando mi desayuno, oyéndolos a medias, y a él se le ocurría inmiscuirme en un tema que no me concierne.

- Me parece bien- dije a secas -Como que ya iba siendo hora.

Daisy me miró con esos penetrantes ojos verdes, tan similares a los de cierta joven pelirroja.

- ¿Qué ocurre contigo que estás tan extraño? ¿No dormiste bien?

- ¿Mal de amores?- Lily se le unió batiendo sus pestañas. Brock a su lado soltó una risotada.

- No dormí bien exacto, quizás deban cambiar la cama del cuarto de huéspedes porque es demasiado incómoda, y Brock ¿Dónde estabas? Desperté y no te encontré…

Con satisfacción noté que el rostro de mi amigo se ponía de todos colores. Bien, eso le iba a enseñar a no ser tan metiche.

- ¡Brock!- Daisy exclamó con una risita afectada -¡Esta es una casa decente!. Hay adolescentes viviendo bajo este techo y no queremos que reciban un mal ejemplo, al menos aquí.

- Como si necesitaran de un mal ejemplo -la contraatacó Lily -Los niños tienen hormonas que actúan por sí solas, y no puedes evitar que crezcan Days. Es algo natural ¿crees que a Misty no le pasa?

- ¡Lily shhh!- la rubia le golpeó el brazo censurándola.

- ¿Qué?

Las miré de reojo, parecían estar en una especie de duelo visual. Las cejas de Daisy se alzaban de un modo oscuro y penetrante. Finalmente la pelirosada bajó levemente la cabeza y se encogió de hombros.

- Como si todos no se dieran cuenta...- agregó en un susurro.

- Shhh- reiteró la rubia y se volvió a mí con una sonrisa conciliadora- ¿Estás saliendo con alguien?

¿Por qué todos me preguntaban eso?

- No- contesté sin mayor rodeo, agradeciendo que mis mejillas todavía conservaran el color normal.

- ¿Y que esperas?

Arqueé una ceja. El cuestionamiento estaba quitándome la poca paciencia que tenía esa mañana. Me esforcé por aparentar calma.

- Realmente no me interesa eso. Quiero terminar mi entrenamiento, y después… veremos.

- Eso puede cambiar de un momento a otro- añadió Brock tomando asiento, al parecer mi advertencia pasada no le había hecho mella. Ya había terminado de preparar el desayuno para todos los ocupantes actuales del gimnasio, incluidos los que aún seguían durmiendo.

- ¿Y que opinas de nuestra hermana?- aventuró Lily también fijando sus ojos claros en mí. Vale decir que los otros dos la imitaron.

Estaba pisando un terreno pantanoso al no saber a donde se dirigían con esa pregunta, y estaban consiguiendo que me pusiera nervioso. A mi entender era una especie de trampa.

- Desconozco si ella sale con alguien.

- Ella no sale con nadie- Daisy afirmó con seriedad entornando los ojos-En ese sentido no es como nosotras. Se preserva para su… príncipe azul.

- Como si él fuera a darle atención…

- ¡Lily!

Brock arqueó las cejas y me miró con curiosidad como si yo entendiera algo de lo que las hermanas hablaban, pero en cuestión de sentimientos soy algo lento. Y esa mañana no quería pensar. La carta esa que recibí en la noche me había mantenido despierto, y gracias a eso apenas había dormido.

El mal humor que sentía tras los hechos durante la cena, parecía haber tomando proporciones monstruosas cuando llegó la mañana. Y la situación actual no ayudaba a que mi malestar descendiera o se aquietara.

- … quizás debas controlar un poco más tu boca, a Misty no va a gustarle que andes ventilando sus cosas…

- Nadie está ventilando nada Daisy. ¿O quizás prefieres que hable de cuanto extrañas a Tracey?

- Creo que ya es suficiente señoritas- Brock intervino a modo de mediador, la mirada asesina que se dirigían esas dos era de temer. Sobretodo la rubia, cuyo rostro imitaba el gesto ceñudo y airoso que Misty solía usar conmigo cuando estaba muy molesta.

¿De verdad a Daisy le gustaba Tracey?. Je, eso explicaría muchas cosas…

La puerta se abrió de golpe, interrumpiendo la escena, dándole paso a la silueta estilizada de May. Venía sonriente, pareció buscarme con la mirada y en menos de un segundo se había acomodado en el lugar vacío a mi lado. La observé con atención, lucía distinta.

- Buenos días- le dije con educación.

- Buenos días- me sonrió gustosamente y se quedó mirándome, con ese gesto alegre pegado en los labios.

Volví la vista lentamente a Brock, y a modo de auxilio le extendí la taza vacía para que volviera a llenarla. Cosa que hizo de inmediato, ofreciéndole también una taza de café a mi compañera.

- ¿Y bien? -Prosiguió con una risita aproximándose.

Arqueé una ceja.

- ¿No tienes nada para decirme?- pronunció batiendo las pestañas. ¿Será que acaso le sucedía algo en los ojos?. No es la primera vez que hace algo como eso.

La miré detenidamente. De verdad lucía distinta ¿por ahí esperaba que le hiciera algún comentario positivo en cuanto a su aspecto?. Carraspeé, buscando que decirle. No soy bueno con las palabras, sobretodo a la hora de halagar a una chica, a veces peco de sincero. Pero con Misty no tenía este problema ¿Por qué será que con ella sí puedo ser espontáneo?

Estaba maquillada, más de lo usual debo decir. Vestía como siempre, creo. Y su cabello… ¡Eso era! ¡Su cabello lucía distinto!

- ¿Te cambiaste el peinado?. Luces bien. Te queda… genial…

May me miró unos segundos en silencio, analizándome seguramente. Luego sonrió enormemente y se tocó la cabeza arreglando los mechones castaños.

- Gracias Ash, no creí que se notara.

Me reí -¿No crees que ese nuevo peinado le sienta a May, Brock?- agregué en un desesperado intento de meter a mi amigo en la charla. Pero este estaba al otro lado de la mesa hablando en secreto con Daisy y Lily, quienes parecían haber hecho las pases. De cuanto en cuanto me miraban con el entrecejo fruncido, y seguían cuchicheando.

No había que ser un genio para saber que hablaban de mí.

- ¡Buenos días!- saludo Morty entrando a la cocina, haciendo que olvidáramos el tema anterior, y llenando el ambiente con su sola presencia. De verdad era alto e imponente. Abrazó a las dos hermanas que no había visto tras su llegada y se sentó frente mío en la mesa. Me sonrió sin malicia -¿Qué tal una batalla luego del desayuno?

Asentí con cierta culpa -No he traído mis pokémon, pero si Misty me presta alguno, desde luego que acepto.

- Genial.

- ¿Qué pasa conmigo?- preguntó la recién llegada de mi amiga pelirroja entrando a la cocina seguida de Max y Willie.

Ni siquiera me dio tiempo a contestar, se lanzó sobre sus hermanas y las abrazó, hablando seguramente del viaje y demás cuestiones familiares. Ni cuenta me di cuando suspiré inevitablemente, pero la risita de Morty me dio a entender que él se había dado cuenta de mi lapsus.

Misty persistía en lucir como una niña, esa mañanavestía una falda de jean corta y un tank top negro, zapatillas y el cabello suelto, aunque sin plancha caía por la mitad de su espalda lleno de ondas. De verdad me resultó chocante verla tan… femenina.

De hecho se veía bien.

Muy bien de hecho.

No sé en que momento Max se sentó junto a Morty, mirándome con algo de desdén. Ni siquiera me deseó los buenos días, quizás también había sido consciente de que no podía quitarle la vista de encima a Misty…

-¿Entonces que pasa conmigo?- preguntó ella, tomando asiento junto al malhumorado adolescente, a pedido suyo por supuesto.

- Morty me ha invitado a combatir, quizás puedas prestarme algunos de tus pokémon-

- Puedo prestarte a Psyduck- respondió con una mirada irónica.

- Hazlo, estoy seguro que saldremos victoriosos. De hecho tiene problemas con obedecerte a ti no a mí- le contesté con la misma sonrisa sarcástica.

Ella meneó la cabeza y rió, luego le solicitó a Morty que le sirviera el desayuno. Okay, eso me pareció raro. Considerando que Brock era el que se encargaba de hacerlo. Pero no dije nada. Morty le sirvió a ella, a Max, y a Violet que acaba de entrar por la puerta con cara de sueño.

- Parece que a muchos les ha costado conciliar el sueño- comentó Brock sentándose a la mesa junto a su novia que estaba colgada literalmente de su brazo -O han tenido una muy mala noche.

- Tú lo dijiste- respondió Violet tomando su propia taza de café y regresando por donde había venido. Al parecer no tenía muchas ganas de ser sociable.

Morty se excusó y se levantó también. Para salir en busca de la muchacha seguramente. Apenas había tocado su desayuno. Asumo que no tendría apetito.

Miré a May de soslayo y noté que tampoco bebía de su café. Estaba con la mirada baja jugueteando con sus dedos, sin embargo no quise preguntarle que le ocurría. Misty tenía una expresión parecida observando la puerta por la que había salido el líder de Jhoto. Y para coronarla, Max estaba mirándome con una expresión de rabia, como si yo fuera el causante de la extraña atmosfera que flotaba entre las chicas.

- ¿Dónde está Molly?- preguntó Willie haciendo que dejara de sostenerle la vista al adolescente presumido, para centrar mi atención en la novia de mi amigo.

- Fue un viaje muy largo para la niña y estaba muy agotada. Dejé que siguiera durmiendo- terció Misty -Por favor no la molesten- y se puso de pie.

- ¿Dónde vas ahora?- protestó Lily -Acabamos de llegar ¿Qué no puedes pasar un rato con tus hermanas, o al menos fingir que quieres estar un momento con nosotras?

Ella infló las mejillas y me miró como pidiéndome ayuda. No supe que decir, o más bien si, pero no creía que fuera de mucha ayuda para la situación actual. Al menos yo necesitaba exteriorizarlo de algún modo.

Siguió discutiendo con Lily mientras yo la miraba con una sonrisa. Finalmente les dio la espalda y se acercó decidida a mí -Ven conmigo- me siseó tomándome del brazo, y ni esperando que le respondiera me arrastró fuera de la cocina.

- ¡Así se hace, Mist!

Escuché que Willie celebraba y Brock reía. Las hermanas mayores Waterflower tenían una sonrisa que traicionaba el bochornoso rubor de mis mejillas. Sin embargo, y ni aún con ser objeto de burla por parte del resto, dejé que ella me arrastrara por toda la sala, hasta que literalmente me empujó sobre el sillón sentándome. Ella hizo lo propio ubicándose a mi lado.

Déjà vu. Ese era el mismo lugar donde May se había comportado tan extraña ayer.

Antes de que pudiera decir algo, recordé la carta, y la 'señal' que allí me pedía. Y estaba completa y positivamente seguro de que pertenecía a ella.

- Te ves muy bien así vestida, Mist…

Que le dijera eso la desarmó. Se quedó mirándome con ojos enormes, un suave rubor coloreando sus mejillas. Sonrió con vergüenza.

- ¿Tú crees?

- Claro que lo creo- dije, envalentonado. Seguro de que estaba interpretando correctamente las señales -Nos has dejado a todos muy impresionados y…

- ¿A todos?- preguntó conteniendo el aire.

- Si… a todos- no había más que ver la expresión bobalicona con que Max la miraba cuando pasaba junto a él. O el orgullo de Brock, como hermano mayor; o la ternura casi paternal de Morty evidenciada cuando la vio en la noche. Y ni hablar de mí, que apenas podía quitarle los ojos de encima. Pero estoy seguro de que ya se dio cuenta de eso.

Volvió a reír y se apretó nerviosamente el pelo

-¿Entonces, no crees que estoy haciendo el ridículo así vestida?

- Para nada.

Se mordió el labio inferior a la par que sus mejillas se coloreaban aún más, como si eso fuera posible. Debatió consigo por unos segundos, y luego clavó sus hermosos ojos en los míos.

- ¿Ash…?- soltó mi nombre en un suspiro que me hizo temblar por entero.

- S-si…

- ¿Crees que… dos amigos puedan enamorarse…?

- ¿Uno del otro?- proseguí conteniendo la respiración. Ella asintió casi imperceptiblemente -Claro que puede suceder… De hecho así empiezan la mayoría de… los romances…

Mi voz fue apenas un susurro en ese momento. El corazón me latía desbocado, y mi cerebro procesaba la idea de enseñarle su carta la cual descansaba en el bolsillo trasero de mi jean.

- Es cierto- comentó para si - Pero como puedo decirlo sin ser tan…

Aproveché el lapsus - La carta que…- empecé tocando el pliegue de papel.

- ¿Carta?- preguntó abriendo los ojos con sorpresa. Luego rió -¡Eso es, una carta de amor!- volvió a abrazarme como ayer sin darme mayores explicaciones -¡Eres un genio Ash!- exclamó alegre -Pero no te la creas mucho, ya es suficiente lidiar con tu ego, ¿ok?

- Pero Mist- quise intervenir, pero ella estaba poniéndose de pie. Su rostro completamente renovado, al igual que el color de sus mejillas.

Se alejó riendo por el pasillo hacia su habitación -Nos vemos en la noche Ash, si todo sale bien dejaré que te quedes por otro mes más.

Como si eso fuera un premio… considerando los hechos actuales para mí era más una tortura.

Y ni siquiera pude enseñarle su carta. Pero esperaba que mis 'señales' dieran en el blanco. Aunque su actitud me confundía. Quizás no había entendido nada. Sí, en cuestión de sentimientos creo que Misty era tan cabezota como yo.

Bueno, tan solo era cuestión de esperar un poco y…

- ¿Ash, puedo hablar contigo?

Violet estaba sentada en una esquina del sofá, ni siquiera la había oído llegar ¿desde cuando estaba ahí?. Tenía los brazos cruzados y una expresión incierta en el rostro. Distaba mucho de la chica burlona de antes.

No esperó a que le respondiera. Tomó aire casi exageradamente.- Creo que este espectáculo será un completo desastre…- dijo, y la miré confundido, no sé porque pero esperaba que dijera otra cosa. Rió sin mucho humor -¿Tú no lo crees así?

- No, creo que será grandioso. Misty ha estado ensayando muchísimo y es estupenda, créeme…Sonrió con comprensión

-Ya veo…- suspiró -¿Sabes? Morty acaba de confesar que está enamorado de mí...

- ¡Hey, eso es genial!- exclamé alborozado. ¡Lo sabía!. Sabía que no era tan malo para oler el 'romance'. Y era obvio por parte del rubio. Los ojos se le iban tras Violet.

- No, no es genial- me contraatacó ella con voz apretada- No puedo corresponder a sus sentimientos…

- ¿Es porque a ti te gusta Brock…?- aventuré en un susurro que solo ella pudo escuchar.

Se despeinó el cabello con frustración y ahogó un gemido -No me gusta Brock, bueno quizás si, pero…no de la forma que crees.

- ¿Eh?

- No puedo corresponderle a Morty porque…- sus hombros descendieron -Mi hermanita está perdidamente enamorada de él…

- ¿Q-que?

- Misty está enamorada de él, desde hace mucho tiempo. Y… yo no puedo aceptar sus sentimientos y romperle el corazón como si nada ocurriera…

Reí nerviosamente -¡Misty no está enamorada de él!- sentí su mirada profunda escaneándome -¡Mira, ella me ha escrito esta carta!- le enseñé sin mayor preámbulo el tesoro que guardaba- Es obvio que no puede estar tras él y darme algo así a mí ¿cierto?

- Ash…- Violet suspiró con pena, meneó la cabeza -Ella no escribiría algo así, y ni siquiera es su letra…

- ¿Qué?

- Lo siento, debía decírtelo. Sé que estabas ilusionado mucho con todo y… realmente deseo que ella se fije en ti, pero…- soltó una carcajada amarga -¿Has notado como cambió su imagen?. Es cierto que fue mi idea, pero no creí que se atreviera. ¿Has visto como lo mira, como le sonríe, como le habla…? Morty ni siquiera se percata de que ella existe. Y tú…- me despeinó el cabello con tristeza ahogando lo que fuera que iba a decir -Lo siento.

Me quedé helado. Ella me devolvió la carta con una sonrisa penosa.

- Solo te pido que la ayudes. Ella va a necesitarte mucho cuando se estampe la cabeza contra la pared, y… creo que eso va a suceder pronto. El espectáculo quedará arruinado, y todo gracias a estas… tonterías…

- No sé que pretendes que haga- murmuré como autómata.

- Ser su amigo. Estar a su lado.

- Eso siempre lo he hecho- dije con tozudez, desviando la vista.

- Lo sé, solo que ahora debes redoblar esfuerzos- pasó junto a mi lado, cuando volvió -¿Puedo hacerte otra pregunta?

Me encogí de hombros. Mis ganas de hablar eran nulas

.- ¿Te gusta May?

- ¿Qué? ¡No!

- Eso pensé- suspiró -De veras esto se va a salir de curso y será un completo caos…

Dejé de escucharla y sepulté la cabeza entre mis manos. Me revolvií el cabello con bronca.

Misty estaba enamorada de Morty…

Quien a su vez amaba a Violet…

Quien sentía que no podía corresponderle por no lastimar a su hermana…

Era una ecuación horrible e imposible. Las incógnitas seguían sumándose conforme analizaba el resto de los hechos. Mis sentimientos y yo, la carta que ahora no sabía a quien pertenecía… La rabia injustificada de Max, donde no había que ser genio para darse cuenta que el adolescente estaba encantado con Misty…

¡Dios!

Internamente maldije el momento en el que se me ocurrió aceptar la invitación de Misty y pasar el verano dentro del gimnasio. ¿Por qué? Si podía haberlo pasado en mi casa, lejos de todos estos sentimientos horribles y afectos no correspondidos.

Me levanté del sillón. Asumo que Morty no tenía la culpa de ser tan 'espectacular' para que la menor de las hermanas Waterflower se encegueciera por él. A pesar de todo seguía admirándolo, era un buen entrenador y un excelente Líder.

- ¿Vas a entrenar con Morty?

Brock estaba caminando conmigo rumbo al área de batallas. ¿En que momento había aparecido?. Creo que tengo que dejar de inmiscuirme tanto dentro de mis pensamientos, todo el mundo me toma por sorpresa.

- Realmente se me fueron las ganas- respondí con sequedad.

Él me dirigió una mirada de comprensión ¿También lo sabría?. Posiblemente…

- ¿Sabes Ash?. Creo que sería muy buena idea de que llamaras a Drew y lo invitaras a venir.

- ¿A Drew? ¿Y porque?- ni siquiera le caigo bien, y viceversa.

Mi amigo me golpeó la cabeza -Precisamente, creo que May necesita verlo.

- Pues que lo llame ella…

- No seas idiota. Me lo agradecerás, llámalo.

- Olvídalo. Ni siquiera nos podemos ver a la cara.

- ¿Y porque será, genio?

- No me interesa. Si May quiere verlo que lo llame ella, tengo otros asuntos que arreglar.

Brock esta vez no me siguió. Se quedó inmóvil en el lugar y suspiró audiblemente, también creo que soltó varias maldiciones. Yo seguía avanzando, sin rumbo. Tratando de evitar más encuentros indeseables.

- ¡Hermano!- un par de delgados brazos se enroscaron a mi cuello y yo reconocí de inmediato de quien se trataba.

Con ella jamás podría enojarme, me detuve sonriendo y desordenándole el cabello rubio.- Hey, te levantaste tarde.

- Si, Misty dijo que siguiera durmiendo cuanto quisiera -Molly hizo un pequeño puchero -Siempre está consintiéndome en todo, como si fuera mi hermana mayor…- me guiñó el ojo -Por ahí con el correr del tiempo de verdad lo sea ¿no es cierto?

Suspiré y eludí responder a eso -¿Qué estabas haciendo?

- Mist me pidió que le ayudara a ensayar los trucos que presentarán durante la función. ¡Deberías verla, hermano!. Es increíble, bueno eso es algo que hasta tú sabes…

Asentí sin mucho ánimo.- ¿Y tú a donde vas?

- A caminar fuera del gimnasio. Necesito aire fresco…- dije y le toqué el cabello -¿Has visto a Max?

- ¡Si!- sus mejillas ardieron al responder -También está ayudándonos con los preparativos. Es como el asistente personal de Mist- soltó una risita -Hace todo lo que ella le pida y más…

- Trata de no ilusionarte demasiado con él ¿está bien?

- No tengo idea de lo que estás hablando…- tartamudeó sonrojándose.

- Solo te lo advierto…- la verdad no soportaría que ella también saliera con los sentimientos hechos trizas. Ya sería demasiado intentar consolar a Misty, sabiendo que ella es la causante del dolor de Molly.

- Ya entendí…- me dio un empujón juguetón y se alejó hacia donde se encontraba la piscina.

La vi alejarse y proseguí con mi plan inicial. Salir del gimnasio. Ahora. Y en lo posible distraerme lo suficiente como para no volver hasta la noche, y evitar enfrentamientos extraños.

- ¿Ash?

La voz sonó a mis espaldas, justo cuando ponía un pie sobre la acera. Suspiré con frustración. Era May.

- ¿Pued-puedo salir contigo?

Otra vez se comportaba extraño, y yo que necesitaba espacio.

- Lo siento, de verdad quiero estar solo- le dije sin emoción -¿Por qué no llamas a Drew?

El color escapó de su rostro y milagrosamente no dijo nada más. Tomé eso como una respuesta y salí finalmente. Al primer paso supe que había hecho la elección correcta. El aire que corría pese al día de verano, sirvió para aquietar mis pensamientos, y reverdecer mi ánimo.

Quizás podía cumplir con el pedido de Violet y ser un apoyo para quien había sido mi mentora por espacio de nueve años. Misty misma había sido mi apoyo durante mis largas sesiones de entrenamiento. Y ya iba siendo hora que le retribuyera un poco de todo lo que había hecho por mí.

Almorcé y cené fuera. Sin duda a nadie le preocupó mi ausencia, pues mi móvil estaba libre de mensajes o llamadas. Resolví volver al gimnasio cuando faltaban un par de horas para la medianoche. Reinaba un silencio apacible entre las sombras dentro del gran acuario pokémon. Me dirigí a mi habitación, y tras cambiar mi ropa por algo cómodo para dormir, me tiré en la cama y cerré los ojos, esforzando a Morfeo a que viniera.

Por cierto, otra noche en la que Brock brillaba por su ausencia. Si las hermanas Waterflower lo descubrían lo harían trizas…

Estaba dando la quinta vuelta a mi cama buscando una posición cómoda para dormir, cuando la puerta se abrió chirriando con suavidad.

- Brock mira la hora en la que llegas, si quieres comprar mi silencio te saldrá bastante caro…

Sin embargo mi amigo, o quien yo creía que era mi amigo, no contestó. Me volví a mirar en esa dirección. La luz tenue del pasillo iluminaba una silueta que sin duda no pertenecía a Brock.

- ¿Misty?

- ¿Ash, estas durmiendo…?

- Aún no- me senté en el borde y bostecé -¿Qué pasa?

- ¿Puedo entrar?

Y ya estaba dentro antes de preguntar. Cerró la puerta tras de si y yo aproveché para encender la lámpara. Parpadeé ante el súbito encandilamiento producto de la luz y la miré. Y realmente deseé no haberlo hecho. El camisón fino que usaba, junto a su cabello revuelto creaba una imagen íntima, privada. Algo de lo que no todos debían disfrutar solo yo.

- No podía dormir de la emoción, y tenía que contártelo…- dijo riendo, sentada a mi lado en el lecho -Te busqué para decirte hoy, pero no estabas…

- Eh si, Salí a caminar un rato.

- Sí, como sea…- rió y sus mejillas adquirieron el color rubí de su cabello -Esto es importante para mí, quería compartirlo contigo porque eres mi mejor amigo…

- Dispara Mist.

- Y si no hubiera sido por ti, quizás jamás…- se cortó y me extendió una pieza de papel prolijamente doblada, que hasta el momento no había advertido llevaba apretando en la mano derecha -Léela…

Ni siquiera esperé la orden. Ya la había abierto antes de que me lo dijera. Y mis ojos recorrieron la caligrafía prolija y clara de Morty.

Querida Misty:

Te amo, y no creo que existan dos palabras más sublimes que ejemplifiquen lo que siento por ti.

.M


Nota:

Primero que todo ¡GRACIAS! Por soportarme este mes que fue tan especial para mí!

Gracias por los reviews, mails y MP que he recibido. De verdad ha sido muy importante para mí celebrar mis 10 años como Sumi Lys, o Sumi chan con ustedes que hicieron posible que siguiera escribiendo por tanto tiempo.

Bueno con este capitulo cierro la actualización semanal que veníamos haciendo en Noviembre, porque deseo descansar un poco xD De todas formas Diciembre vendrá con actualización de Juego de Poder y La Noche en tus Ojos.

Respecto al fic… sé que dirán que Ash es muy… ¡lento! Jajaja es cierto, pero bueno no se da cuenta de nada de lo que ocurre, y la verdad es bastante tedioso narrar todo desde su POV y que él no las comprenda jajajaja, pero esta vez le ha tocado sufrir un poco.

En fin, gracias otra vez por tanto cariño, paciencia y reviews. Como digo siempre no deseo opacar, ni quitarle la gloria a nadie. Hay sitio de sobra para todos, a los viejos escritores Adelante! Sigan esforzándose! Y a los nuevos: Bienvenidos! Y ahora es tiempo de ustedes de deleitarnos con nuevas historias ^^

Saludos y abrazos

Sumi Chan

a.k.a L' Fleur Noir