Capítulo 1

Al otro lado

Era un plácido sueño; por su mente no pasaba nada, ningún mal sueño, ninguna reacción externa, nada de nada. Aun así no tardó mucho más en empezar a despertarse, se revolvió en la cama y finalmente abrió los ojos poco a poco, acostumbrándose a la luz.

-¿Dónde estoy?-masculló ella al ver dónde se encontraba.

Era un prado bellísimo, el sol brillaba en lo alto de un cielo coronado por unas delgadas y finas nubes y un suave viento proveniente del este la azotaba levemente la crin; se encontraba a la sombra de un frondoso nogal y no había nadie más por los alrededores. Al fondo se podían ver varias arboledas decorando la distancia y una especie de extraño camino grisáceo serpeaba hasta donde la vista alcanzaba. Vio cerca de allí lo que parecían varios árboles muy extraños, eran muy raquíticos, delgados, resecos y con una sola rama negra y muy fina que iba saltando de árbol en árbol. Le llamó inmediatamente la atención el extraño comportamiento de las nubes, las cuales eran arrastradas por el viento, como si no tuvieran gobierno alguno; vio incluso que algunas de ellas se fragmentaban en otras más pequeñas en cuanto el viento incidía un poco en ellas. Eso le dejó bastante chocada.

-¿Van al libre albedrio?-pensó ella.

Pero sin embargo, lo que más la chocó fue una extraña huella en el cielo, tan diminuta como una mosca, pero la cual se movía como si tuviera vida propia y soltaba lo que parecía un humo blanco que dibujaba una finísima línea blanca sobre el azul del cielo, la cual se iba ensanchando cuanto más se alejaba la huella viviente. Contempló, hipnotizada, el movimiento de la huella, no lo parecía, pero iba rapidísimo.

-Ah, ya te has despertado…

Se dio la vuelta y vio a la princesa Luna, para su sorpresa.

-¿¡Princesa Luna?!

-Hola Twilight… menos mal, empezaba a preocuparme…

-Pero, pero… ¿Qué ha pasado? Lo último de lo que me acuerdo es de Chrysalis atacándome, y… cayendo…-masculló Twilight.

-Te rescaté a tiempo.

-¿Y dónde estamos?

Sin embargo la princesa no contestó y la ayudó a levantarse; fue entonces cuando pudo observar un poco mejor los alrededores. En ese justo momento pasó una especie de cubículo por el camino grisáceo, a una velocidad pasmosa y que dejó a Twilight con la boca abierta.

-¿¡Que era esa cosa?!

-Los humanos de por aquí los llaman… coches-reveló la princesa.

-¿Coches? Espera… ¿¡ha dicho humanos?! ¿Dónde estamos y qué hacemos aquí, princesa?

-Tuvimos que huir, después de rescatarte volé hacia el norte y luego hice un hechizo muy complicado para traernos hacia aquí, a este mundo, al mundo humano.

-¿¡Y por qué?! ¡Tenemos que volver, princesa!-masculló entonces Twilight.

-¿Qué? No, eso es imposible.

-¡Pero están todos en Ecuestria, los hemos dejado atrás, los hemos abandonado!

-¡No hemos abandonado a nadie!

-¡De eso nada, podíamos haber contratacado, pero aun así huimos! ¡Mis amigas, mi hermano, todos!

-¿¡Crees que decidirlo fue fácil!? ¡Mi hermana también estaba allí! ¿¡Sabes?! ¡Comprendo tu frustración, Twilight, pero no podemos volver, y menos ahora, después de haber hecho semejante hechizo!

Twilight quiso decir algo, pero se calló y tras eso se echó a llorar; Luna la abrazó con porte maternal.

-¡Ha sido culpa mía! ¡Vi algo raro en Cadence, sin embargo no pude hacer nada por demostrarlo! ¡Y ahora, ahora… Ecuestria…!-masculló ella.

-Tranquila, no ha sido culpa tuya, nadie podría haberlo sabido…-la calmó Luna, acariciándola la cabeza.

La chica lloró sobre su hombro un poco más y finalmente inquirió.

-¿Y ahora que vamos a hacer?

-Esperar, y tratar de hacernos fuertes también… tenemos el elemento de la magia con nosotras y eso es un punto a nuestro favor-explicó Luna, levantándose por un momento.

Se dirigió al lado del nogal y estuvo escarbando un poco a los pies de éste hasta sacar de debajo de la tierra la tiara que representaba al elemento de la magia de Twilight.

-¿Funciona nuestra magia aquí?-quiso saber ella.

-Sí, aunque no con tanta efectividad como en Ecuestria… probemos a abrir una brecha-sugirió Luna.

Puso la tiara en el suelo y ambas concentraron sus fuerzas mágicas en ella; un aura violeta clara cubrió el cuerno de Twilight al tiempo que otra aura con un tono azul cobalto hacia lo mismo en el de Luna. La tiara brilló y la gema en forma de estrella soltó varios resplandores; las dos aumentaron un poco más su poder, la gema amplificó su brillo. Entonces, un rayo de luz se proyectó hacia delante, reflejándose en el aire y dejando ver varias imágenes borrosas, cual pantalla de cine al aire libre. Pero Twilight se estaba cansando enseguida y Luna, al notarlo, interrumpió la conexión y la tiara se apagó.

-¡Casi lo tenia!-masculló la chica, frustrada.

-No es bueno forzarnos en este mundo… por ahora está bien-la dijo Luna, enterrando de nuevo el elemento.

Twilight se quedó pensativa, pero justo después Luna comentó.

-Sé que esto no es fácil, Twilight… estamos en un mundo del que apenas conocemos nada salvo las leyendas que nos contaban nuestros abuelos.

-Se supone que los humanos solo eran eso, simples leyendas-recordó ella.

-Sí y no… se cree que alguna vez Ecuestria estuvo habitada por humanos hace miles de millones de años, pero no hay nada que los demuestre; aun así, ha habido ponis que han tratado de localizar pistas o buscar indicios, pero aun así nada se ha podido demostrar, lo más lejos que se llegó fue gracias a un poni llamado Effort Heartstrings, pero era muy informal y apenas se le tomó en serio.

-Heartstrings… ¿de qué me suena ese apellido?-murmuró Twilight en voz baja.

La princesa se giró un poco y anunció.

-Aun así debemos de andarnos con mucho cuidado, Twilight; no sabemos cómo podrían reaccionar los humanos si nos vieran, ya sabes qué se contaba acerca de ellos frente a lo desconocido… necesito que me prometas algo, Twilight.

-Lo que usted me diga, princesa.

-Prométeme que si alguna vez hacemos contacto con ellos, nunca les hables o les dirijas la palabra; aquí también hay ponis, pero son muy diferentes a nosotros y no hablan, por lo que sería bastante chocante para ellos ver a ponis parlantes.

-Lo prometo.

Sellaron la promesa uniendo sus cascos y Luna suspiró.

-Sólo espero que nuestra estancia aquí no sea muy larga…

Twilight no dijo nada y observó, una vez más, a las nubes ir por su cuenta a lo largo y ancho del cielo; se le antojaba tan irreal, que al verlo con sus propios ojos le tumbaba todos sus esquemas. Un mundo donde el tiempo se controla a sí mismo y donde extraños prodigios cruzan el espacio a velocidad vertiginosas.

-Impresionante-pensó ella, escudriñando el cielo.

Por un momento pensó en la posibilidad de que pudiera desentrañar los misterios del mundo humano y se puso a divagar en un mundo de conjeturas e imaginaciones varias; ¿habría bibliotecas? ¿Qué comerían los humanos? ¿Cómo vivían? ¿Y qué costumbres y tradiciones tenían? Todas esas preguntas zumbaron en su mente y no hicieron más que acrecentar una curiosidad por saber más; pero todo ello implicaba tener que acercarse a los humanos y comunicarse con ellos, justo todo lo contrario de lo que le había prometido a Luna. Por lo que desechó todas esas ideas, dejándolas correr.

-Vamos, a ver si encontramos algo de comer por aquí-le dijo ella.

Y se dirigieron en busca de algo que ellas pudieran comer en un mundo nuevo y extraño para ellas.


Por fin me decido a empezar con éste; perdón por la espera, pero es que tenia algo en mente completamente distinto a este capitulo, pero finalmente me decanté por este estilo, ya que apenas se ve este punto de vista en otros fics conocidos. Espero que os guste, comentad y dejad reviews; ¡nos leemos!