¡Hola! Cuánto tiempo sin verlos… ^_^U Me disculpo por no haber continuado con el fic pero ya regresé así que les traigo el capítulo 5 =) . Espero que lo disfruten, ¡sayonara minna! =D


Vampire Hunter

NOCHE 5: Primer día y en problemas

—Este será tu cuarto Night, al menos hasta que nos digas en qué clase te sientes más cómoda. -Yuuki abrió la puerta-

—Es muy amplio. -dijo a medida que se adentraba y se sentó rebotando en la cama- Tan suave y cómoda, y sin la peste de la pólvora. -se tumbó gustosa extendiendo sus brazos- Cuando era niña tenía que dormir en una cama de paja y cubrirme con cobijas agujereadas. -dijo casi susurrando-

—¡Viva! Recordaste más sobre tu pasado.

—A veces desearía que no; siento que mi vida fue un asco. -su voz transmitía lamento y se sentó-

—Eso cambiará ahora que estamos juntos. -dijo Zero sentándose a su lado- No dejaré que nadie más nos vuelva a separar. -la abrazó de una forma protectora causando que le diera un fuerte escalofrío en la columna e intentara soltarse desesperadamente-

—Te daremos tiempo para que te instales, te bañes y te cambies la ropa. -Night estaba más concentrada en soltarse de los brazos del albino que en responder, él era demasiado fuerte. Para ayudarla Yuuki interrumpió- Es hora de patrullar, Zero.

—¿Qué es eso de patrullar? -preguntó Night por fin liberada y sudando-

—Hay que vigilar que los de la clase de día no salgan de sus dormitorios a merodear a los de la clase nocturna. Es muy peligroso que lo hagan, tal vez se lastimen en el camino y les brote sangre entonces los nocturnos la olerán, vendrán y les succionarán la sangre y los convertirían en vampiros locos por sangre.

—Oh eso sería una tragedia. -dijo muy sarcástica pues desentendía-

—Espera, ¿dices que la mordida no surgió efecto en ti?

—Yo… según Zero ya fui convertida en vampiresa.

—Qué extraño que tú… -pensaba muy seriamente en lo que sucedía, en efecto si Night fuera lo más bajo de una vampiresa lo que estaría haciendo en ese momento sería estar en el piso agonizando por la sed de sangre pero estaba perfectamente cuerda- Olvídalo. Zero, ya vámonos.

—En un minuto. -dijo y Yuuki lo esperó afuera. Cuando cerró la puerta miró a su hermana con fastidio- ¿Por qué?

—¿Por qué qué?

— Odias que te toque, pero cuando Kaname te tomaba la mano estabas de lo más normal.

—Estás mal, sin embargo no tengo la obligación de darte explicaciones. -dijo seria-

—… Aunque rechaces mis muestras de afecto me alegra tenerte conmigo de vuelta. -le acarició una mejilla de manera nostálgica-

—En serio, -tomó su mano al instante y la alejó de su rostro- te ruego que no lo hagas. -pidió cabizbaja y con un tono triste-

—Quiero limpiarte la cara un poco. -volvió a posar su palma en ella y la refregó con delicadeza-

Night de veras trató de aguantar, ella deseaba esa sensación, el de tener la tersa piel de Zero paseando libremente en su cutis, que el mundo y todo a su alrededor se desvaneciera con cada roce de sus dedos, que con cada caricia se sintiera flotando en una nube y quedar complacida; pero fue muy corto, pues el miedo aún vivía en ella, imágenes de aquel momento en el que aparentemente recibía un golpe se revelaron en su cabeza, la hizo volver a sudar frío, empezar temblar y gritar de terror. Antes de que lo último ocurriera su hermano acabó de quitarle la mancha de sangre y retiró su mano.

—Bien ya terminaste, -pasó a abrir la puerta- ahora deja que la ducha haga el resto. -dijo empujándolo fuera de su nueva habitación cuidando que no le viera a los ojos y cerró con llave-

—Ven a la casa Cross para cenar cuando termines. -dijo desde el pasillo-

—Claro.

Night sintió cómo su hermano se iba, sin duda su tacto la dejó muy nerviosa pero a la vez más roja que un tomate maduro a punto de ser cosechado. Sacudió su cabeza queriendo sacar ese pensamiento de la mente y para distraerse empezó a desempacar sin saber que a lo muuuuuuy lejos del dormitorio del Sol alguien la observaba desde el salón de clases de los vampiros.

—¿Escuchaste sobre lo de hoy?

—Hay una chica nueva en la academia.

—Seguro que es una de las que llegan a mitad de año por alguna mudanza por el trabajo de sus padres.

—Vaya, las noticias sí que vuelan. -dijo Aido en otro lado del salón escuchando lo que conversaban el otro grupo- Por cierto, ¿alguien sabe su nombre?

—Yo no. -dijo Takuma-

—Menos. -añadió Akatsuki-

—Escuché que es un miembro perdido de los Kiryuu. -informó Shiki, un vampiro modelo de ojos celestes apagados y cabello caoba-

—Eso es todo lo que sabemos. -finalizó Rima, otra vampiresa modelo pelinaranja de ojos azules tirando a lilas-

—Quizás Kaname sepa quién es. -Takuma alzó la voz- ¿Conoces a la nueva, Kaname? -el rubio de ojos verdes no obtuvo respuesta por parte del castaño-

—¿Qué le sucede? -preguntó Ruka-

—Está mirándola. -respondió Akatsuki antes de que todos se acercaran a la misma ventana en la que el presidente no apartaba la vista de una joven de plateados cabellos, tez blanca rosada y ojos zafiro acomodando cosas en su nuevo cuarto-

—Entonces es ella.

—Sí. -confirmó el pelinaranja a la bella vampiresa rubia cenizo de ojos rosas oscuros-

—Podría ser más bonita pero no está nada mal. -dijo Aido en voz baja pero Ruka consiguió escucharlo y molesta le dio un codazo- ¡Au!

—No seas payaso. -dijo Ruka más calmada-

—Pero cuál es su…

—Su nombre es Night Kiryuu. -por fin habló Kaname interrumpiendo a Takuma-

—¿Tú la conoces? -Aido se sorprendió-

—Recién en esta mañana. -dijo Kaname sin apartar la mirada- Fue encontrada junto con muchos chicos con marcas de colmillos en el bosque de violetas. Tal parece que ella fue la única sobreviviente al ataque de un vampiro. Perdió muchos de sus recuerdos por causa del shock y es un poco difícil de tratar. Es algo callada, no es fácil hablar con ella o saber lo que piensa.

—Igual que Zero.

—Pero hay un par de cosas en la que se diferencian. -hizo una pausa que dejó a los demás con ansias de saber en qué diferían- Realmente es probable que sea una persona agradable. -Ruka frunció el ceño cuando escuchó eso de la boca del chico que amaba- Aparte, no es tan despistada como Zero, él ni siquiera se había percatado de sus heridas. Estoy seguro de que en este momento se siente avergonzado por eso.

—Conque hermana de Zero. -dijo Akatsuki- Ahora entiendo el parecido aunque, físicamente es poco menos que el cabello.

—Y su esencia… no es como la de un humano común. -comentó Shiki-

—Es como la de una ex-humana… no, es como una vampiresa purasangre, o como la de una recién despertada, pero es muy diferente de la de Yuuki, se siente que es más poderosa pero de una manera extraña; confunde. ¿Tú que opinas, Kaname?

—… -el purasangre hizo caso omiso así que Takuma tuvo que volver a preguntar-

—¿Kaname? -él seguía sumido en sus pensamientos-

Night Kiryuu… -observaba que ella después de acomodar sus cosas empezó a desvestirse, por suerte estaba de espaldas cuando se quitó la remera ya que ni traía sostén- Me pregunto si tienes alguna idea de lo que eres en realidad. -pensó Kaname siguiendo observándola desde la ventana sin perder la cordura-

Pasó un par de horas luego de que Night se hubiera aseado. Después de secarse se vistió con otra ropa: una camiseta negra, una campera gris oscura con capucha, unos jeans azules, calcetines negros y zapatillas blancas con negro; y dejó su largo pelo suelto para que secara más rápido, con una parte cubriendo su ojo derecho.

Salió del cuarto y paseó por el corredor a paso lento. Habían muchas puertas, todas de madera algo gastada, el piso de losetas reflejando la luz de los focos que iluminaban el pasillo, con tantos caminos que luchaba en saber en cuál de ellos estaba la salida del dormitorio del Sol femenino. Cuando finalmente la encontró pasó de ese iluminado lugar a los gigantes y oscuros jardines de la academia, parecidos a un bosque en miniatura.

—A ver… casa Cross, casa Cross, casa Cross… -luego de 20 minutos cayó sentada en un árbol- Ya me harté de buscar. -le sonó el estómago- Y este hambre sólo lo empeora. -se levantó de golpe- ¡Vamos mujer, no te rindas! ¡Eres una experimentada cazadora! … Aguarda, ¿Lo soy? ¡Aaasshh, tenía que ser amnésica! -mientras andaba alborotando el silencio del lugar se encontró con un arbusto con flores blancas y frutitas color naranja debajo de cada una- Se ven tan apetecibles, jugosos, deliciosos. -se le hizo agua la boca, se agachó a tomar una pero se detuvo- Resiste Night, quizás sean venenosas. -sin embargo, el estómago le siguió gruñendo incluso añadió algo de dolor- Pero, no lo sabré si no las pruebo. -sonrió ante su teoría, estuvo a punto de tomar una pero…-

—No me las comería si fuera tú.

—¡Kaname! -la peliplata nunca lo sintió llegar, el purasangre se arrodilló a su costado y tomó una frutita de la planta-

—Moras de ronces. Son bastante deliciosas pero muy tóxicas. -la aplastó con las yemas de los dedos dejándose escurrir un líquido rojo y espeso- ¿Qué haces aquí?

—Yo… qué te importa.

—Estás perdida.

—Te equivocas.

—Eres buena mintiendo.

—Años de práctica. -luego cayó en cuenta de que se delató a sí misma- Maldito habilidoso. -susurró después de caer en su trampa-

—Este lugar es demasiado grande, es lógico que cualquiera que sea nuevo se confunda. -Kaname se levantó al igual que la chica-

—¿Sabes cuál es la casa Cross?

—Tampoco andas con rodeos ¿eh? Ahh te pareces a tu hermano, apuesto que te lo dicen a cada momento. -Night ignoró el comentario cruzando los brazos- Voy regresando a clases, si deseas puedo guiarte. -le ofrece su mano sonriendo dulcemente. Night iba a aceptar pero entonces una mano nívea la sujetó de la muñeca apartándola de la mano de Kaname-

—Ella no necesita nada de ti, Kuran. -dijo apuntándolo con la Bloody Rose, un ambiente de sorpresa por parte de la hermana se hizo presente-

—Zero baja tu pistola. Kaname quería ayudarme. -regañó-

—Pensándolo mejor, estoy por presentar una importante tarea y un reporte que exponer. Espero que me disculpes. -respondió cínico y sin miedo alguno al arma- Por cierto, la casa Cross está a tu derecha.

—Adelántate Night, la cena se está enfriando. -Zero soltó a su hermana-

—¡Pero…!

—¡Dije: a la casa! -con su mirada fulminante la convenció pero antes se despidió del vampiro-

—Gracias Kaname. Eres muy gentil. -le sonrió apenas y al fijarse nuevamente en Zero éste con su cabeza le hizo la seña de que se fuera. La peliplata se fue de mala gana, Zero bajó la pistola y la iba a seguir-

—Ten cuidado Kiryuu. Night habrá perdido la memoria pero dejó de ser una niña dependiente; si continúas sobre-protegiéndola de esa manera lo único que conseguirás es que te odie.

—Mhp. ¿Qué podrías saber tú? El hermano soy yo.

—Pero estuvo fuera de tu vida estos 12 años.

—Cállate. -ordenó Zero de espaldas alejándose, el moreno soltó una risita-

—Sabes que tengo razón. Cuando llegues a querer matarme en serio, cuídala de mi parte. -mientras Zero se iba alejando Kaname siguió hablando- Ah, también a Yuuki, sonará extraño pero siento que últimamente está desapareciendo de mis pensamientos… desde que vi a Night desnuda.

Esa fue la gota que rebalsó el vaso. El cazador, ofendido, se giró abruptamente, sacó la Bloody Rose y sin dudarlo ni un segundo disparó.

—¡Zero! -gritó la ojiazul al escuchar el disparo, corrió lo más veloz que pudo y se encontró con él siendo sujetado del antebrazo por una chica de cabello corto y recto alrededor del mentón, plateado con cerquillo y ojos lavanda que mandaban una mirada asesina. Ella apareció como un ninja para mover ese brazo y desviar la bala-

—Seiren, ya. El único quien dijo algo indebido fui yo.

Al escuchar a su amo Seiren lo soltó y Zero bajó su arma.

—Kaname-sama, si necesita otra cosa sabe que puede llamarme. -dijo fría y seria, como le era costumbre-

—Lo sé, Seiren. -descubrió a Night escondida detrás de un árbol- Por ahora lo mejor será regresar a clases. Mi permiso para salir terminó hace 5 minutos. -se fue con ella dejando a un Zero muy fastidiado, éste sintió una presencia detrás y se giró a averiguar de quién se trataba-

—Te dije que te adelantaras.

—Le disparaste a Kaname ¿cierto? -estaba muy molesta- Él no hizo nada que me hiriera si quieres saberlo. -Zero guardó su Bloody Rose y se le acercó con una mirada que convertiría en piedra a la mismísima Medusa-

—Aléjate de él si quieres que lo deje con vida. -advirtió el chico- Aunque los motivos para terminar con él me sobran. -susurró avanzando mientras que Night se giró a ver a Kaname y otra vez a su hermano yéndose cada quien por su lado-

Algo está pasando entre ellos. Pero… ¿qué?

En el comedor de la casa Cross…

—¡Tachán!

—Oh-por-todos-los-santos cielos, esto es… -quedó maravillada ante la artística presentación de toda la comida-

—Malteadas de chocolate con vainilla, pasteles de arroz, sushi, sundae de leche con salsa de mora azul y como plato principal: ¡Parrillada de carne de res con papas al vapor y ensalada de pepinos! -el director arrastró una silla- Siéntese, señorita Kiryuu. -la joven obedeció gustosa-

Estoy en el cielo. -pensó Night con ojos brillantes-

—Director, eso es demasiada comida para una sola persona. -comentó Yuuki en un susurro-

—Yo quería un poco pero Zero me pegó. -dijo llorando en forma chibi-

—Sí, eso hice. -dijo relajado-

—¡Estás loco! ¿Cómo puedes pensar que cabrá todo eso en su estómago?

—Chicos. -llamó Night dejando a todos boquiabiertos e impresionados por lo limpio que quedaron los platos- ¿Hay más? -Zero dio una sonrisa victoriosa a Yuuki como diciéndole "¿Decías?"-

Horas después…

—Ahh estuvo muy bueno. -dijo satisfecha-

—Wow, habrá pasado mucho desde la última vez comiste algo decente. -dijo la castaña- Incluso te comiste nuestra ración. -susurró lloriqueando-

—Pensar que esos bastardos le dieron de comer cualquier porquería.

—Fueron personas muy nobles, Zero. -contradijo Night- Me dieron insectos y demás porque sabían que son excelentes fuentes de proteínas naturales. -dijo inocentemente ya que no recordaba su pasado con exactitud; lo que dijo también hizo que Yuuki y el señor Cross sintieran ganas de vomitar-

—Nobles, -rió- ellos tienen de noble lo que Yuuki de inteligente.

—Al menos no soy alguien que llega tarde la mitad del tiempo y queda ausente el resto. -se quejó la prefecta, todos le mandaron una cara que le daba miedo, recordándole el motivo por qué eso pasó y se arrepintió de lo que dijo- Como sea, es muy tarde. Hay que prepararse para las clases de mañana. -se levantó de la mesa y caminó hacia la salida- Night, también tienes que irte a dormir.

—Acompáñala al dormitorio, Yuuki.

—Iré cuando yo quiera.

—Night. -el tono de superioridad de Zero al llamarla prácticamente reforzó la sugerencia de que se fuera a descansar-

—Mhp. -se levantó de la mesa y se adelantó a Yuuki- Hasta mañana. -se despidió fría y ambas se retiraron-

—Es muy especial.

—¿Director? -el hombre terminó su taza de café y continuó hablando con seriedad-

—Debes protegerla en todo momento, estar siempre al pendiente de ella pero tampoco te pases, podrías asfixiarla y terminaría odiándote.

—Usted… me dijo lo mismo que Kuran hace un buen rato.

—¿Ah en serio? Entonces está claro. -sonrió de oreja a oreja-

—Director, le agradezco su consejo, pero nadie me va a enseñar cómo cuidar a mi propia hermana. Buenas noches. -se despidió entre frío y molesto-

—Que duermas bien, hijo. -se despidió viendo retirarse al peliplata, dio un suspiro- Espero que sepas lo que haces, Zero.

A la mañana siguiente…

—¡Night, despierta! -llamó Yuuki detrás de la puerta-

—Mggg… -abrió con esfuerzo sus ojos, pues aún estaban pegados por la lagaña- Es muy temprano, 5 minutos más.

—Despierta. -Yuuki sacó la llave de repuesto que le dio el director y abrió la puerta, cuando entró la vio dormida así que le gritó en el oído- ¡Despierta! -y Night se cayó de la cama-

—¡Maldita, pudiste haber tocado!

Es igualita a Zero. -pensó con un tic en el ojo- Te traje el uniforme. -lo dejó en la cama- ¿Quieres desayunar con nosotros? Aunque sobre cómo comiste ayer supongo que sigues satisfecha. -dijo divertida, Night ignoró sus palabras-

—Quiero dormir. Permiso. -se metió en la cama y se cubrió con las sábanas-

—Oye. -se molestó, entonces abrió las cortinas dándole la luz del Sol directamente a la cara de la bella durmiente, ésta gruñó- Es un día muy bonito; está soleado, el cielo azul, hace calor… -paró de hablar cuando Night cerró las cortinas-

—Déjalas así. -se volvió a acostar-

—Night, no puedes faltar a tu primer día. ¡Sal! -jalaba las colchas cosa que ahora sí la enfadó demasiado y se sentó en una forma de superioridad-

—Dije: seguiré durmiendo. -dijo con un aura asesina que la rodeaba por completo, dejando ver de fondo un lugar lleno de llamas que hizo temblar de miedo a una Cross en forma chibi-

Mientras que en el dormitorio del Sol masculino Zero se encontraba en su cuarto quitándose la pijama, se dirigió a su baño y abrió la llave de la ducha, luego de probar la temperatura del agua con su mano se metió en ésta. Se quedó un buen rato sin hacer nada más que sentir lo relajante que era dejar a esas afortunadas gotas pasear libremente por el cuerpo tan hermoso y perfecto que tenía el joven cazador, mientras recordaba el acuerdo al que llegó con el director.

FLASH BACK

—Tengo una mejor idea: Night se quedará por un tiempo con la clase nocturna y si le disgusta pues se quedará sin estudiar.

—Director, ella no tiene la culpa de que una sanguijuela la mordiera.

—¡Deja de insultar a los vampiros, Zero! -exclamó Yuuki- Kaname no es ninguna "sanguijuela".

—¿Y se podría saber qué tiene que ver Kuran en esto?

—¡Siquiera te das cuenta de que al referirte a los vampiros como "chupasangre" o "sanguijuela" también estás insultando a tu hermana!

—¡Yo nunca insultaría a Night y mucho menos porque la culpa fue de un purasangre desgraciado!

—Ya, ya, tranquilos. Ahora, si vamos a discutir sobre cómo llama Zero a los vampiros entonces será imposible que lleguemos a un acuerdo para con Night.

—Disculpen, tengo una sugerencia: simplemente escojo la clase y nos ahorramos todo este rollo.

—Es que tampoco es así de simple, Night. -contestó Yuuki- Te explico: hay dos tipos de clases aquí: la clase diurna, es en la que estudian los humanos como yo.

—Yuuki, dejaste de ser humana hace tiempo. -recordó el director-

—¿Eh?

—Lo sé, pero es un ejemplo. Prosigo: y la otra clase es la nocturna, en la que sólo estudian los vampiros. ¿Hasta aquí todo claro?

—Eso creo.

—Ahora… -iba a continuar hasta que fue interrumpida por la caucásica-

—Pero si soy vampiresa ¿Por qué Zero y Cross-san se oponen tanto? -todos se miraron-

—Es que… eres otro tipo de vampiresa, Night. -dijo confundiéndola más-

—Night, -le llamó el director- el que los estudiantes nocturnos sean todos vampiros es un secreto. Es muy importante que los diurnos no se enteren o se espantarán. Así que será mejor que sepas ocultar bien tus instintos.

—Director, eso quiere decir que mi hermana…

—Night decidirá a qué clase entrar, -continuó- para eso haremos lo siguiente: mañana estudiará en la clase diurna y en esa misma noche estudiará en la clase nocturna, luego ella escogerá en cuál quedarse.

—Pero director, Night es diferente, si se queda en la clase diurna tarde o temprano perderá el control de sus ansias de sangre y pondrá en peligro a los alumnos. -argumentó Yuuki-

—Sin embargo, -contradijo Zero- por ser vampiresa es una buena oportunidad para que humanos y sanguijuelas convivan en armonía en una misma clase tal y como usted ha anhelado toda su vida.

—Está decidido. Probaremos mi idea, y si Night logra controlarse todo el día tendrá la oportunidad de escoger quedarse en la clase diurna; si falla, lo siento.

—Pero director… -Zero quería terminar de convencerlo-

—¿Tenemos un trato, Night?

—Eh…

Zero la veía con angustia e inquietud por la opinión que ella tendría, Yuuki seguía preocupada por los humanos al imaginarse que Night se "soltara" y los atacara, mientras que ésta última aún sin comprender bien la nueva situación respondió insegura.

—S-sí.

FIN DEL FLASH BACK

Culminó su baño y salió de la ducha, se puso el uniforme de la clase diurna que consistía en una camisa blanca, un chaleco negro con líneas blancas al igual que la chamarra que siempre dejaba abierta, una corbata guinda y un pantalón negro al igual que los zapatos.

Cuando terminó de cambiarse salió caminando por el pasillo hacia fuera del edificio para ir directamente a sus clases, mas sin notarlo se dirigía inconscientemente al dormitorio de las chicas o más específicamente al cuarto de su hermana, como si alguien le controlara la mente. Despertó recién al detenerse frente a la puerta muy confundido.

—¿Qué hago aquí? -murmuró para sí mismo, de repente escuchó unos gritos adentro de dos voces muy familiares que peleaban por tener la última palabra-

—¡Si te resistes será difícil ponerte el uniforme!

—¿Eres estúpida o fumaste algo? ¡Esa es la idea!

—¡Ponte el uniforme!

—¡Déjame en paz, Yuuki!

La puerta estaba entreabierta así que entró encontrándose con Night y Yuuki forcejeando con el uniforme en el medio, de inmediato fue a separarlas.

—¡Oigan, sepárense… ya! -una atmósfera pesada invadió el lugar-

—Zero, puedes decirle a tu hermana que se ponga esta ropa de una vez o llegará tarde a clases.

—No pienso ponerme esa cosa ridícula. -dijo señalando la prenda que Yuuki tenía en la mano-

—¡Se llama falda!

—No pienso ponerme esa "falda" ridícula.

—¿Por qué no te quieres poner el uniforme? -preguntó Zero-

—Mira, nunca me han preocupado las apariencias pero jamás he usado estas cosas. ¿Qué tal si me hace ver como una idiota descerebrada y boba?

—Claro que no, te verías igual que yo. -dijo Yuuki paseando por toda la habitación mientras modelaba y hacía poses-

—¿Cuál es la diferencia? -dijeron ambos hermanos-

—¡Ayyyy sí que molestan a la gente! -gritó llorando como niñita-

—Mira quién habla, yo estaba durmiendo tranquilamente hasta que tú voz de princesita engreída destrozaron mis oídos.

—Sabes qué Night, ¡Ve a conseguirte un palo de escoba y…!

—Basta. -ordenó el chico llamando la atención de las jóvenes- Las dos actúan como princesitas engreídas. Yuuki, déjame hablar con Night a solas. Vete ya.

—Espero que tú sí puedas convencerla. -la castaña se retiró dándose por vencida-

—Creí que te llevarías bien con ella. -dijo Zero algo decepcionado, Night se tumbó sentada en la cama dando un suspiro-

—Muchos creen en cosas que jamás llegarán a ser. -dijo cabizbaja con un aire de desilusión-

—¿Por qué lo dices?

—… Olvídalo. Otra vez está pasando, mi cara está volviendo a arder… ¿Qué rayos sucede conmigo?

—Sabes hermanita, -se sentó a su lado incomodando más a Night- la primera vez que iba a ir a la academia tampoco me gustaba la idea. Soy cazador, guardián, conozco los bosques, sus lugares secretos, estudié en casa; pensaba en para qué ir si ya sé lo que necesito para vivir. -la peliplata quedó muda- Pero luego me di cuenta de que aún podía usar ese tiempo para dormir. -dijo queriendo alentarla con una sonrisa hasta que dudó si lo estaba escuchando pues se fijó que estaba inmóvil- ¿Night te sucede algo? -vio parte de su cara colorada, la tomó del rostro girándola de tal forma que se miraran frente a frente y se sorprendió al verla del rojo de una rosa- Tienes fiebre.

—¡No tengo nada, suéltame! -exclamó apartándose bruscamente sin querer, dejando sorprendido y confundido al chico- L-lo siento. -cabizbaja- Me cambiaré ahora mismo e iré a clases. Sólo vete de aquí.

Zero no supo si cumplir el pedido de Night o preguntarle la causa de su repentino rechazo, se empezaba a cuestionar si realmente era él el que le causaba miedo, pero pensó un poco más y se le ocurrió que tal vez sea el simple hecho de que a pesar de ser aparentemente hermanos ella sienta que son extraños que acababan de conocerse y por eso desconfiaba.

—Lo que tú quieras. -respondió aún preocupado antes de levantarse- Lamento haberte molestado. -dijo frío y serio, luego cerró la puerta dejando a una Night muy nerviosa-

Al salir Yuuki lo estaba esperando.

—¿La convenciste?

—Creo que sí, fue sencillo. Pero como eres una inútil… -dijo siguiendo con su camino-

—¡Oye! -exclamó viéndolo irse- Ese tarado… -susurró molesta-

Por curiosidad de saber lo que pasó adentro miró a través del picaporte y vio que Night estaba sin mover ni un músculo.

—¡Yuuki! -la llamó Zero esperándola- Déjala en paz.

—¡Lo siento, ya voy! -asustada por la voz macabra del albino obedeció sin dudarlo un segundo-

En el salón de clases de los diurnos…

Sayori se encontraba leyendo hasta que una persona a su costado la distrajo al tumbar su cabeza sobre la mesa.

—Buenos días Yori-chan. -saludó desganada casi sin mover los labios-

—¡Yuuki! Te ves frustrada.

—Ayyy Night es una pesadilla.

—¿Quién es Night?

—Atención alumnos. -los jóvenes se levantaron de sus pupitres y se inclinaron ante el director a modo de saludo- El día de hoy una nueva compañera estará con ustedes. -tomó el brazo de una peliplata ya que ésta se rehusaba a entrar- Ella es Night Kiryuu, es algo callada y tímida por eso espero que se lleven bien y se hagan amigos. Realmente los necesita. -les dijo esto último en voz baja, cosa que fue en vano y molestó a Night, haciendo que le pisara el pie- Era una bromita. -explicó quejándose del dolor, cuando se recuperó aclaró su garganta- Eso es todo alumnos, lamento la interrupción profesor.

—Descuide, director Cross.

—Hasta luego y buenos días. -se despidió inclinándose antes de retirarse cojeando del salón mientras que los alumnos se sentaban-

—Señorita Kiryuu, ¿Le gustaría presentarse ante todos? -la chica sintió eso como una orden causando que mirara disgustada al profesor, éste se puso nervioso- O si prefiere puede pasar a tomar…

—Quiero dejar en claro una cosa: -interrumpió hablando fría- el que haya estado separada de mi hermano es un asunto que sólo nos incumbe a Zero y a mí. Ya que estoy aquí en contra de mi voluntad sinceramente me importa un soberano pepino si nos llevamos en armonía como dijo el director, pero tengan siempre presente que si se pasan de listos conmigo… digamos que dejarán de estar en el mundo de los vivos. Espero que hayan captado lo que dije. -finalizó seria y firme, a pesar de que por dentro quería que la tierra la tragara-

—Eh de acuerdo, ya puede tomar asiento, jovencita. -dijo el profesor sin saber cómo reaccionar ante ella-

Night se dirigía hacia los últimos lugares, al pasar por los alumnos que se sentaban junto al lado de las escaleras del centro del salón ellos podían sentir cómo un aire frío desprendido de la peliplata les causaba ansiedad. Cuando se acomodaba en su pupitre los murmullos de los demás no se hicieron esperar, el resto del día se concentraban más en comentar la apariencia y actitud de Night que en prestar atención a lo que decía el profesor.

Horas después la clase estaba por terminar.

—Parece que Night logró mantenerse cuerda después de todo. -murmuró Yuuki más tranquila mirándola disimuladamente-

—Entonces esa era la prueba del director, según lo que me contaste hace rato, para que ella se pudiera quedar aquí. -notó a Night dando un bostezo mientras se quedaba clavada con el reloj de la pared- Pero creo que no le es importante.

—Para Zero lo es, Yori.

En los últimos pupitres Zero se fijó en el reloj, luego en Night.

—5 minutos más, falta… muy… poco… -terminó de decir antes de que el sueño lo venciera-

Casi terminada la clase, el profesor guardaba sus cosas mientras asignaba la tarea a sus alumnos y abandonó el salón. Night aprovechó ese tiempo en sacar de su mochila un cuaderno en qué dibujar, en eso un grupo de chicas chismosas se le acercaron y se pararon en frente del pupitre llamando la atención de Night.

—Así que… tú eres nueva en la academia ¿Verdad? -dijo la morocha con una sarcástica sonrisa; la caucásica la observaba fijamente, parecía que iba a responder un "aléjense de mí" pues su mirada neutra seguía siendo interminable-

—… Hm. -simplemente bajó la cabeza y siguió dibujando como si nada ocurriera-

—¡Oye! ¡Te hice una pregunta! -le dijo algo molesta pero Night hizo como si su presencia fuera inexistente y siguió con lo suyo- ¡Hazme caso cuando te hablo, idiota! -gritó enfurecida esta vez arrebatándole el dibujo-

—¡Kyaaa qué hacen! ¡Si Zero ve que la molestan no pasará nada bueno! -se dijo a sí misma Yuuki mientras entraba en pánico desde su lugar, luego se giró al lugar de Zero- Oh qué sorpresa, sigue dormido. -dijo con sarcasmo y hecha una tonta-

—Chicas miren, -dijo Morocha- dibujó una cabaña en el medio de un bosque. Apuesto a que es el lugar donde nació. -las tres rieron a carcajadas y Night estuvo por agotar su paciencia así que se puso de pie a encararla-

—Devuélveme eso. -dijo pausadamente con tono amenazante-

—¿O qué? Para tu información aquí la que pone las reglas soy yo. -dijo acercando su rostro muy confiada- No creas que te tengo miedo sólo porque seas la hermana de Zero, estoy segura de que él no se atrevería a pegarle a una chica. -dijo sonriente; las uñas de Night estaban poniéndose filosas para atacarla hasta que sintió la mano de alguien sobre su hombro y la jaló alejándola de esas acosadoras-

—Pero por esta vez podría hacer una excepción. -dijo una voz masculina imposible de que desconozca- Ahora, me parece que tienen algo que no les pertenece.

—Ay vamos Zero, era una bromita divertida. -dijo la amiga pecosa para justificar a Morocha-

—¿Qué hay de divertido en molestar a los demás? Devuélvanselo, antes de que decida hacer sus vidas miserables.

—Ag, como sea. Después de todo es un dibujo feo. -dijo Morocha tirándolo al aire, Zero lo agarró, pero Night no soportó que insultaran su arte; entonces se dejó llevar y estaba por sacar sus afiladas uñas pero…- ¡Au!

—¿Qué te pasó? -preguntó la otra amiga de Morocha: Chinita-

—Ese estúpido papel me cortó el dedo. -dijo mirándose la herida, levantó su dedo y sin querer dejó que Night viera cómo una roja y brillante gota de sangre nacía desde la raíz del corte y una vez formada se paseara a la punta del dedo dejando un pequeño camino carmesí-

—¡Ahhh! -gimió Night tomándose la garganta- ¿Qué es esta sensación? -la reacción de la joven alertó a su hermano-

—¿Night qué ocurre? -preguntó, luego se dio cuenta a lo que la menor tenía clavado los ojos- Mierda, esto es muy malo. Vámonos, ella puede ir a la enferme-…

Inconscientemente la peliplata tomó la mano de Morocha, esto confundió a sus amigas pero Zero, sabiendo el peligro que se aproximaba, intentó detenerla.

—¡Night, espera!

Sin embargo era demasiado tarde, ella ya se había llevado el dedo con la herida a la boca.

—¿Qué le está haciendo? -preguntó Chinita-

—No me quiere soltar. -dijo Morocha un poco asustada jalando con todas sus fuerzas-

Night se sacó el dedo de la boca y terminó de lamer la sangre, de repente al abrir sus ojos éstos se habían tornado de ese mismo tono de rojo.

—Oh oh… -Yuuki quedó paralizada con tal escena, también sabía que algo malo iba a pasar-

—¡KYAAAAA SUS OJOS CAMBIARON! -gritó espantada Morocha- ¡QUÍTENME A ESA CHICA RARA!

Intentó huir mas sin darse cuenta Night ya la tenía bien sujetada de manera que no escapara, todos los alumnos alarmados y curiosos rodearon a las chicas creyendo que se trataba de una pelea; ese pensamiento cambió cuando vieron cosas extrañas en la boca de Night, ella había dejado crecer sus colmillos, rozó el cuello de la chica con éstos y los clavó en un segundo para acto seguido beber la sangre desde su garganta.

—¡KYAAAAAAAA! -gritó de dolor la chica que estaba siendo mordida, claramente sus movimientos eran cada vez más lentos y terminó desplomándose en el suelo-

—¡ES UNA VAMPIRO! ¡CORRAN! -gritó un chico-

Todos los alumnos se amontonaron en la puerta y las ventanas pero eso sólo dificultó el que lograran salir. El único hecho de oler la sangre hirviendo del susto hizo más fuerte los deseos de Night, la vampiresa adoptó una súper velocidad y mordió a cada persona que se le atravesaba por los ojos; su conciencia y su razón la habían abandonado convirtiéndola en un monstruo despiadado.

De repente un viento huracanado cerró todas las puertas, ventanas y conductos de ventilación del salón evitando que saliera o entrara la gente y para sorpresa de todos de la nada aparecieron los estudiantes de la clase nocturna. Shiki, Rima, Akatsuki, Ruka, Aido, Takuma y por supuesto Kaname escucharon el alboroto. Los diurnos que se salvaron de ser atacados quedaron con las espaldas pegadas a las paredes presenciando el tan traumático momento, nadie apartaba los ojos de Night en especial Zero. Kaname al percatarse de que el albino se quedó como una estatua sin hacer cosa alguna a causa de la inesperada sorpresa decidió entrar en acción.

—Rima, ahora.

La pelinaranja concentró en su mano una cantidad de electricidad y la lanzó hacia Night, ella al recibir el impacto cayó de rodillas al piso, el rayo había sido tan poderoso que aún se notaban las chispas saltando sobre ella.

—Aido. -le llamó esta vez-

—Entiendo, señor. -dijo dándose cuenta de lo que quería que hiciera-

Alzó un brazo en dirección a la chica y con sus poderes creó una especie de armadura de hielo que le impediría a sus extremidades moverse. Cuando eso la obligaba a calmarse Kaname avanzó sin temor alguno hacia ella, se puso a su altura con una rodilla en el piso y le tomó del rostro con ambas manos, se le acercó como si fuera a besarla hecho que por fin sacó del shock a Zero pero que sumergió a Yuuki en la angustia.

—¡Alto Kaname!

—¿Qué vas a hacerle a mi hermanita, estúpido chupa…?

Los subordinados de Kaname se interpusieron en el camino de Yuuki y Zero cuando éstos trataron de acercarse a interrumpir al purasangre. Ni modo, sólo les quedaba ver el espectáculo y esperar que todo salga bien.

Entonces Kaname se acercó más a la joven desorientada y con sus manos dirigió su rostro a su cuello perfectamente limpio.

—Bebe. -dijo mientras la acomodaba de manera que le fuera sencillo morderlo-

Night, luego de unos segundos, acercó su boca y rozó sus largos colmillos en el cuello, después de lamer su piel unas cuantas veces finalmente los enterró y sintió ese dulce líquido carmesí mojarlos. Succionó, bebió y tragó, una y otra vez hasta que se sintió satisfecha. Ella con la ayuda del moreno se separó un poco. El líder de la clase nocturna se acercó a su oreja.

—Duerme ya. -le ordenó con un suave susurro penetrando al oído, el brillo de sus ojos se apagó y cayó profundamente dormida en el pecho de Kaname, quien la acomodó bien y no dejó de abrazarla- Buena chica. -murmuró con una leve sonrisa victoriosa-

Ahora el salón tenía toda la tranquilidad del mundo, a excepción de Zero, el cazador se sentía peor que humillado, no podía creer que fue su mayor enemigo quien haya podido conseguir calmar a Night, ahora sí que se decepcionó a sí mismo y al mismo tiempo pensó que decepcionó a su hermana menor sobre todo después de haber hecho la promesa de protegerla a costa de cualquier cosa que le llegara a pasar.