Capítulo 7

El robo del siglo

Esa mañana, como todas las anteriores, salieron a correr un buen rato por los terrenos reales siendo vigilados por el mozo de cuadras; Twilight y Luna no se cruzaron una sola palabra desde que se despertaron y durante el paseo estuvieron bastante separadas la una de la otra. Después de media hora de ejercicio regresaron un momento a las caballerizas para beber agua y reponerse un poco.

-Bien, tenéis todos muy buen ritmo… ahora iremos a la pradera a descansar…-anunció el mozo, acariciando a Twilight.

Lo intentó con Luna, pero tan solo recibió un cabezazo en el aire por su parte; el mozo se subió a su caballo y soltó un silbidito, todos los demás se movieron en cuanto lo oyeron y le siguieron hasta un extenso prado que había en la parte posterior de los jardines y desde donde se podía ver al fondo el palacio. Muchos de los caballos se tumbaron mientras que otros estuvieron pastando, el mozo se quedó en la parte más cercana a la puerta, apoyado en un poste y comiendo queso en compañía de un perro pastor. Luna se tumbó cerca de la alambrada y Twilight lo intentó una vez más.

-Luna… ¿las cosas va a cambiar entre nosotras en algún momento?-inquirió ella.

-No lo sé, dímelo tú…-murmuró la aludida, mirando a otro lado.

La unicornio dejó caer sus orejas, dolida.

-Yo… lo siento, de verdad… sé que no es suficiente, pero no quiero seguir así, esto es insufrible, cada vez te siento más lejos y no quiero separarme de ti. Por favor, Luna, perdóname…

La alicornio giró la cabeza y la miró impertérrita, como si esperara algo mejor de su parte; Twilight bajó la vista, apenada.

-Es curioso… dices que no quieres separarte de mí, pero sin embargo me demuestras todo lo contrario; siempre que yo he mirado por nosotras, tu tenías algo que decir totalmente fuera de lugar. ¿Cómo llamas tú a eso?

-Es cierto que últimamente no he estado muy centrada, pero tú tampoco has puesto de tu parte… ni siquiera me has escuchado…

-Anda, mira, que curioso, justamente igual que tú… estamos en paz entonces-dijo Luna, con tono mordaz.

Twilight frunció el ceño e inquirió.

-¿Ves? ¡Siempre igual, intento arreglar las cosas pero tu entras al trapo, recriminándome de esa manera! ¡No es justo, Luna!

-¡Y tampoco es justo que estemos aquí, encerradas, solo porque a ti te dio la gana de meterte en medio!

-¡Iba a ayudarte, por si no te habías dado cuenta!

-¡¿Ayudarme, ayudarme?! ¡En ese caso muchas gracias!

Twilight quiso contestar, pero en ese justo momento dos pares de hombres con la cara tapada saltaron la alambrada y las rodearon de repente; Luna reaccionó enseguida y alzó las alas, pero los encapuchados se movieron deprisa. Lanzaron un par de cuerdas e inmovilizaron con ellas a Luna por el cuello y las patas; un tercer encapuchado hizo lo mismo con Twilight, pero ella se resistió dando un salto hacia atrás. Quiso gritar, quiso hacer magia, pero la heladora mirada de Luna se lo impidió; en ese momento ésta se alzó sobre sus patas traseras y luego clavó las delanteras en el suelo, formando un fuerte temblor que asustó a todos los caballos e hizo temblar todos los cristales del palacio de la Granja. El mozo reaccionó también.

-¿Qué es eso, un terremoto?-masculló, asustado.

Giró la cabeza y vio que los caballos corrían en círculos en dirección hacia él, pero también vio lo que ocurría al fondo de la pradera.

-Eh… ¡Eh! ¡Alto!-gritó entonces, poniéndose en pie.

Los encapuchados de quedaron de piedra, incapaces de comprender de donde había salido ese temblor.

-¿¡pero qué demonios…?!-soltó uno de ellos.

Luna dio una cabezada y tiró a uno de ellos al suelo, los otros trataron de inmovilizarla apretando las cuerdas, mientras que el que sujetaba a Twilight observaba a los demás; en ese preciso momento una sombra se movió entre unos matorrales cercanos y el cañón de un rifle de precisión se asomó entre las ramas. Al segundo siguiente algo rasgó el aire y un dardo anestesiante se clavó en el flanco izquierdo de Luna, justo al lado de su marca de belleza; ésta dio una cabezada, pero al cabo de unos pocos segundos se sintió mareada y acabó cayendo al suelo, KO.

-¡Luna, no!-gritó Twilight en lo más hondo de su ser, incapaz de moverse debido al miedo.

Los encapuchados se movieron deprisa y terminaron de atar a Luna para llevársela; una furgoneta hizo acto de aparición desde lo alto de una colina y embistió la alambrada, invadiendo el terreno.

-¡Arriba con ella, vamos!-indicó uno de ellos.

-¡El otro, no os durmáis, deprisa!

Esa frase hizo a Twilight reaccionar y dio una coz al encapuchado que la sostenía con sus patas traseras, tirándolo al suelo de espaldas; en ese momento un grito vino desde el otro lado de la pradera.

-¡Alto ahí ladrones, robando a la casa real, alto, alto!-masculló el mozo, con un rifle en sus manos.

-¡Mierda, nos descubrieron, arranca, arranca!-masculló uno de los encapuchados.

Terminaron de meter a Luna en la parte trasera del vehículo y en ese momento un disparo desgarró el aire; la bala impactó en el techo de la furgoneta, al tiempo que el encapuchado que trató de coger a Twilight se escabullía. Ella, sintiéndose incapaz de ayudar a Luna y todavía con el miedo en el cuerpo, echó a correr en dirección hacia el mozo, el cual volvió a disparar; la bala falló puesto que la furgoneta ya había arrancado y desapareció tan pronto como apareció.

-¡Maldita sea!-masculló el mozo, tirando el arma.

Twilight se quedó a su lado, tratando de contener las lágrimas como podía; el chico le quitó el lazo del cuello y al poco rato, se presentó el capitán de la guardia civil.

-¿¡Que han sido esos disparos, que demonios ha pasado?!-inquirió.

-¡Lo siento señor, no he podido hacer nada, estaba demasiado lejos! ¡Apareció una furgoneta de la nada y unos encapuchados se llevaron al unicornio con alas!-masculló el mozo.

-¿¡Qué?! ¡¿Te acuerdas del número de la matricula?!

-¡Sí, era alemana y de las antiguas, con fondo amarillo, era KA-RS 754!

-Maldita sea… se suponía que nadie más sabia de ellos ¿y ahora que hacemos para recuperarlo? ¡Puedo dar el parte para que la busquen, pero es que ni siquiera puedo denunciar el robo en sí, creerían que estoy loco!-musitó el capitán.

-Lo siento, señor…-murmuró el chico.

El capitán no dijo nada más y se marchó molesto y pisando fuerte; el mozo devolvió a los caballos a las cuadras, dejando a Twilight allí también.

-Lo siento pequeña, no he podido evitar que se llevaran a tu amiga… espero que podamos recuperarla…-la dijo él.

La unicornio se quedó con ganas de contestar, pero no lo hizo; las horas restantes del día pasaron lentamente y Twilight pudo notar la ausencia de Luna cada vez con más pesadez, hasta que al final no pudo más y lloró amargamente. Ya era de noche y soltó con ganas todo lo que sentía; había sido incapaz de ayudar a Luna y había dejado que se la llevaran delante de sus narices, sin que no pudiera hacer nada por evitarlo. Ahora era cuando más se arrepentía de todo.

-Lo siento Luna… lo siento, de verdad, lo siento…-sollozó ella.

En ese momento oyó un ruido a sus espaldas y se quedó helada; el mozo estaba allí, mirándola atónito y llevando un capazo consigo.

-Has hablado…-musitó el chico, sin creérselo.

Ella le miró sin pena ni gloria, dándole igual todo.

-¿Y que si he hablado?-inquirió ella, sorbiéndose.

El chico se quedó en silencio, aun procesando el hecho; Twilight siguió llorando, ésta vez en silencio.

-Eh, bueno… no es muy normal que los animales hablen…-murmuró él.

La unicornio no dijo nada y se quedó en silencio; el chico dejó el capazo en el suelo y entró a consolarla.

-Es por tu amiga ¿verdad? lo siento, ha sido mi culpa, se supone que debería haber estado allí…

-No, es mi culpa, todo esto es mi culpa, estábamos aquí por mi culpa, yo soy la culpable de todo…-masculló ella.

-No, eso no es verdad, tú no has tenido la culpa de que esos mangantes se la hayan llevado…

-¡Sí, es mi culpa! ¡Yo fui la que se dio cuenta de que algo andaba mal, traté de detener la invasión pero no pude, y ahora, ahora… se han llevado a Luna!-musitó ella, echándose a llorar de nuevo sobre su regazo.

-¿Invasión? ¿De qué hablas?-inquirió el chico, extrañado.

Twilight no podía más, eran demasiados sentimientos encontrados, demasiado tensión y dolor; y por ello, lo soltó todo. Le contó prácticamente todo, de donde venía, lo que había pasado allí y lo que había ocurrido después; por un lado se sintió un poco más aliviada, pero por otro se arrepintió, ya que había traicionado la confianza de Luna. Una vez más.

-Vaya… es increíble… quiero decir, todo ese mundo del que hablas…-se corrigió él.

-Y ni siquiera sabemos cómo volver… siento que lo he perdido todo, ya nada tiene sentido ahora…-susurró ella.

El chico se sintió mal por ella, sobre todo por el robo de su amiga; era él el que estaba al mando en cuanto a las caballerizas se refiere y por ende, la responsabilidad era suya técnicamente.

-Pero en realidad no es tu culpa… no sabías lo que iba a pasar, podías tener la certeza, sí, pero tampoco podías estar segura de lo contrario; y en cuanto a lo del robo, es prácticamente mi responsabilidad. Y es por eso por lo que pienso ayudarte-anunció entonces.

Twilight abrió mucho los ojos, extrañada.

-Pero… ¿para que ibas a ayudarme?

-Hombre, es evidente ¿no? no sé por dónde voy a empezar, pero te aseguro que encontraremos a tu amiga y os ayudaré a volver a vuestro mundo.

El chico la sonrió y Twilight sintió algo cálido en el pecho; fue entonces cuando se acordó de sus amigas, atrapadas al otro lado, y por alguna extraña razón llegó a identificarlo. Ese humano se había ofrecido desinteresadamente a ayudarla sin apenas conocerla. Sí, sin duda alguna eso era amistad.

-Gracias… gracias, gracias…-musitó ella, abrazándole.

-Ya ves tu… por cierto, yo soy Iván, encantado-se presentó él.

-Twilight… Twilight Sparkle.

Los dos se miraron y sonrieron con complicidad; ahora sentía que podía haber una esperanza para ella. Y eso la dio fuerzas para seguir adelante y dormir mejor esa noche.


¡Por fin, soy libre! Finalmente he terminado los exámenes y aquí estoy de vuelta con intenciones de finiquitar esta historia lo más pronto posible, ya que tengo muchas otras ideas en mente, como continuar con mi anterior historia "Un nuevo mundo" y ponerme con su secuela. Pero antes quiero dar carpetazo a ésta, por lo que no quiero alargarme tanto como con la otra. Sé que ha sido un paréntesis largo, por lo que os prometo que será corto pero intenso ;) ¡Nos leemos!