Capítulo 8

Tras el rastro de Luna

Al día siguiente, Iván regresó al trabajo aun con la duda en el cuerpo; se había comprometido con Twilight y él pensaba cumplir su promesa, pero ni siquiera sabía por dónde empezar. Antes de pasarse por las cuadras fue a ver al capitán para preguntarle por la única pista que tenía, la matrícula de la furgoneta con la que se llevaron a Luna.

-Sí, la han encontrado tirada a varios kilómetros de aquí, en la carretera en dirección hacia Hontoria; era robada, reportaron su desaparición hace escasos dos días y la matricula la habían cambiado por una totalmente desfasada de los tiempos de la guerra fría en Alemania-le explicó el capitán.

-Entonces… para recuperar a Luna…-murmuró él, preocupado.

-Me temo que no tenemos muchas opciones, chico… ¿Luna?-inquirió entonces, extrañado por el nombre.

-Ah, no, yo la llamaba así, por la marca de la luna que tenía en su flanco…-se excusó Iván, rápidamente.

-Ah… ¿y a la otra como la llamas? ¿Estrella?-inquirió el capitán, divertido.

-No, Twilight…

-¿Twilight? ¿Cómo la saga?

-Sí, supongo…

Ambos se miraron por un momento y el capitán murmuró.

-Pues lo que te decía, que va a ser difícil recuperar a tu Luna…

-¿Pero no podemos hacer nada?-inquirió el chico, insistente.

-Mira Iván, estoy tan preocupado como tú, pero es que no podemos reportar algo así; imagínatelo, voy a mi superior y le digo: "Señor, nos han robado un unicornio alado que estaba en posesión de la casa real desde la semana pasada, necesito un plan de acción para recuperarlo" Lo más probable es que me pusiera bajo arresto domiciliario y me enviara una patrulla antivicio para que comprobara si me dopo o algo peor-obvió el capitán.

-Sí, lo comprendo…-murmuró Iván.

-Ahora vuelve al trabajo, si tenemos algo nuevo te lo haré saber.

Regresó a los cobertizos donde se encontrón con Twilight y le estuvo explicando la situación.

-Ya veo… pero no hace falta que te desgañites en cuanto a eso, sé de un hechizo que sirve para rastrear presencias mágicas y Luna, al ser una poderosa presencia, posee una fuerte aura mágica-explicó ella.

-¿De veras, como un GPS? ¡Eso es estupendo!-exclamó él.

-No sé lo que es un GPS, pero supongo que será algo parecido…

-¡En ese caso haz ese hechizo y pongámonos en camino!-le apremió Iván.

-Sí, pero resulta que es un hechizo que requiere de mucha fuerza mágica, necesito que vayas a por una cosa que dejé cerca de aquí, junto a la arboleda.

-Oh… ¿y de que se trata?

-Es una tiara dorada con incrustaciones de piedras rosas y con forma de estrella, es el elemento de la magia, tráemelo, me servirá de amplificador para mis poderes-pidió ella.

-Está bien, pero iré por la tarde, ahora tengo trabajo que hacer y si el capitán me pilla escaqueándome me descuenta el sueldo-añadió Iván.

La jornada de Iván se componía de todas las actividades concernientes a las caballerizas, lo cual incluía todos los cuidados de los caballos, la limpieza y también la vigilancia; estuvo supervisando las labores de reparación de la alambrada y por la tarde terminó con los baños y la cena de los equinos. Llevó una buena cantidad de heno y pienso a Twilight después de bañarla y le comentó.

-Me quedan cinco minutos, ahora voy a por la tiara esa ¿vale?

-Bien…

Aprovechó los últimos momentos de la jornada para limpiar un poco y una vez que dieron las nueve ya estuvo libre; hizo mano de una linterna antes de marchar, ya que casi había oscurecido, y se puso en camino. Llegó a la arboleda que nombró Twilight a los pocos minutos de salir y estuvo buscando varias rocas y matorrales, ya que le comentó que la había escondido detrás. Le tomó varios minutos hasta encontrar lo que buscaba, un matorral con varias piedras justo delante, metió la mano y sacó justamente lo que ella le detalló: una tiara dorada, con joyas incrustadas y una estrella en lo alto.

-Vaya, parece valioso… cual digna pieza de joyería…-pensó él, asombrado.

Se la guardó y regresó a las caballerizas, donde Twilight le esperaba.

-¡Lo has encontrado!-exclamó ella al verle.

-Claro, ha sido fácil…

La unicornio lo cogió con su magia y se la puso, dispuesta a realizar el hechizo.

-Vale, aquí voy…

Concentró energía en su cuerno, al tiempo que la estrella de la tiara refulgía, y luego la lanzó en todas direcciones, un aura rosada cubrió todo el lugar y se perdió más allá de las estrellas; Iván contempló el proceso bastante asombrado y vio como la luz rosada se difuminaba con el cielo de la noche y el resto que aún quedaba visible se reflejaba en las ventanas del palacio. Twilight permaneció con los ojos cerrados por un momento y en cuanto los abrió anunció.

-La tengo.

-¿Ya?

-Sí, está hacia el oeste, no muy lejos de aquí… podemos irnos ahora…-añadió ella.

-Espera, espera, no tan rápido, yo no puedo irme así sin más, tengo que pedirle al capitán un receso temporal-la paró él.

-Oh… ¿y crees que te lo dará?-inquirió ella.

-Yo creo que sí… si le explico de forma simple la situación-afirmó el chico.

Twilight se quedó extrañada, pero al día siguiente Iván la sacó de la cuadra para hablar con él.

-¿Qué querías, Iván?

-He pensado, capitán, que podemos usar a Twilight para encontrar a Luna.

-¿Cómo?-masculló el capitán, extrañado.

-¡Claro, es evidente, por eso no se me ocurrió antes! Los dos son unicornios, seguro que ella puede sentir de alguna forma la presencia de Luna en las cercanías-explicó Iván.

El capitán le miró de arriba abajo y luego habló.

-Iván… sabes que te coloqué aquí por petición de tu tío…

-Sí…

-Entonces, comprenderás que es un unicornio y no un perro…-masculló entonces.

-¡Pero no es lo mismo! Piénselo fríamente, señor, podría ser una posibilidad ¿no decía usted que apenas teníamos opciones? ¡Aquí tenemos una, y la más fiable! Solo necesito que me dé un receso de, por lo menos, una semana.

-¡Una semana! ¿Y cómo sé que estás tan seguro? ¿Y si no la encuentras?-inquirió el capitán.

-¡Le garantizo que la encontraré, para la semana que viene la tendrá de vuelta! Además, según usted no podemos pedir ayuda a la policía ni a la guardia civil, se supone que es secreto de estado ¿Qué mejor forma de intentar recuperarla que ir yo, un mozo de cuadras, y así no levantar sospechas?

-En ese caso ¿Qué me garantiza que para la semana que viene Luna estará de vuelta?-insistió el capitán.

-Twilight será mi garantía, estoy seguro que ella podrá guiarme hasta donde esté Luna.

El capitán movió su bigote ceñudamente, rumiando la situación; finalmente, tras un par de minutos en silencio, anunció.

-Está bien, pero más te vale volver con Luna, no pienso darte una semana así como así al menos que vuelvas con ella.

-Así lo haré, señor-afirmó el chico.

-Bien… está bien, si vas a irte cuanto antes mejor, ahora tengo que encontrarte un suplente.

-¡Gracias señor, no se arrepentirá!

El capitán se retiró y, una vez solos, Twilight inquirió.

-¿Y cómo piensas hacer para volver con Luna si me dijiste que nos ayudarías a volver a Ecuestria?

-Estaba improvisando… aunque ahora que lo pienso… mierda, adiós al curro de verano…-masculló el chico.

-Vaya, lo siento…-murmuró ella.

-Es igual, para la mierda que me pagaban… para el año que viene me pillo algo mejor, vámonos, tenemos un unicornio alado que rastrear-indicó él.

-En realidad se les llaman alicornios…-le corrigió ella.

-¿De veras? No lo sabía…

Se dirigieron hasta el parking, donde Iván abrió un Ford Mondeo de color azul.

-Sube-indicó él, abriéndola la puerta.

-Eso es un coche ¿no?-inquirió ella, insegura.

-Sí… y sí, lo sé, es espectacular, es precioso, es… autentico. Mira que curvas, que finura, que porte, me encanta, oh Dios, ¿Qué haría sin ti?-masculló el chico, echándose sobre el capó y abrazándole.

Twilight le miró extrañada y un tanto preocupada.

-Iván ¿estás bien?-inquirió.

-¿Yo? Perfectamente.

-Ya…

La unicornio se subió al asiento del copiloto y recogió la tiara del asiento trasero, volviéndosela a poner.

-Vale, la tengo de nuevo, sigue estando hacia el oeste.

-Así que hacia el oeste… deja que mire un poco-pidió él, sacando el mapa.

Estuvo mirando un rato y finalmente dijo.

-Vale, hacia el este está Segovia, voy a ir dirección hacia allí y si vemos que tenemos que desviarnos, ya veremos qué dirección tomamos.

-Me parece bien… ¿Cómo se mueven estas cosas?-inquirió ella, mirando hacia los lados.

-Tan solo observa…

Iván giró la llave y el motor arrancó suavemente, sin apenas hacer ruido.

-Oh, como ronronea, me encanta…-masculló el chico.

Twilight le lanzó otra mirada de preocupación y en ese momento comprobó por ella misma la sensación de ir en coche; por un momento sintió como si todo su interior se revolviera y notó unas arcadas terribles, pero luego, al cabo de unos minutos, en cuanto salieron del pueblo e Iván aceleró, Twilight creyó que se estaba hundiendo sobre el respaldo.

-¡Ah, ah, no tan rápido!-masculló.

-¿Bromeas? Sólo voy a cien por hora…

-¿¡Y te parece poco?!

-¡Pues claro que sí! ¡Además, no puedo ir más rápido o me clavan una buena, pasa un helicóptero radar por aquí cada media hora!

-¡No sé qué es eso, pero por favor, más despacio!

-¡No puedo ir más despacio, eso es ridículo!

Y conversando animadamente sobre velocidad y radares, los dos pusieron rumbo oeste, en busca de Luna.


Mientras tanto, no muy lejos de allí, dos hombres iban paseando por la calle de un poco concurrido pueblo industrial, enseguida llegaron a una esquina y giraron a la derecha, entrando en una calle de nombre Gremio de los Canteros.

-¿Entonces dices que merece la pena lo que nos traéis?-inquirió uno de ellos.

-Desde luego, es un diamante en bruto, te garantizo que no has visto nada igual en toda tu vida.

-Ya… ¿y de donde decís que lo sacasteis?-inquirió de nuevo el primero, encendiéndose un cigarro.

-Un par de rejoneadores de la Guardia Civil nos pidieron que hiciéramos un trabajito en los jardines del palacio de la Granja, pero hemos pensado que nosotros podríamos amortizarlo mejor… menudo par de imbéciles…-rio el segundo hombre, divertido.

-¿La Guardia Civil? Demonios, no me metas en mierdas como esas ¿eh? Lo último que necesito es tener a la benemérita rondándome el culo-masculló, dando una larga calada.

-Tranquilo, ya hemos tomado las debidas precauciones… hemos llegado-anunció el hombre, parándose enfrente de una empresa llamada Blasco Suministros Eléctricos SA.

Entraron por la puerta del garaje y el primer hombre le guio hasta la sala más apartada, donde varios hombres más vigilaban una jaula tapada con un lona.

-Aquí tenemos al comprador muchachos, destapadla.

Al punto, entre tres hombres destaparon la jaula y el comprador, al ver el interior, se quedó tan patidifuso que soltó el cigarro que sostenía entre sus labios, manchándole unos pulcros zapatos negros.

-La madre que me parió…-musitó.

-Se lo dije…

En el interior de la jaula se encontraba Luna, la cual miraba a todos los presentes con desconfianza, intentando ocultar como podía su miedo.

-Esto… esto es… increíble…-masculló.

-Como coleccionista bizarro de equinos que es usted, he pensado que podríamos llegar a un buen acuerdo que nos satisfaga a los dos… menos de 100000 euros ni de coña, y que conste que lo hago porque es usted…

-Que bien se te da dar jabón… bueno, siempre lo podemos discutir…-murmuró el coleccionista, sacudiéndose el zapato derecho.

-Claro que sí, vamos a la trastienda… cubridme a esa pequeña luna-indicó el hombre.

La jaula volvió a ser cubierta con la lona y todos los presentes se dirigieron a la trastienda para negociar; una vez sola, Luna pudo explayarse un poco y lloró amargamente. La iban a comprar cual mercancía manufacturera y solo para engrosar las listas de un coleccionista de dudosa reputación; en esos duros momentos era cuando más echaba de menos a Twilight. Al menos antes estaba con ella, pero ahora que se encontraba sola era cuando más echaba en falta su presencia, a pesar de lo mal que la había tratado debido a su resentimiento. Fue entonces cuando se dio cuenta y tan solo pudo llorar un poco más.

-Twilight… lo siento… lo siento…-musitó.

Con toda seguridad no la volvería a ver ni a ella, ni a su hermana ni a su amada tierra; estaba condenada. Sólo podía esperar a que ese hombre fijara su precio, nada más. Y eso sólo le dio más motivos para llorar.


La cosa va tomando forma, va a ser como una carrera, ya lo veréis... espero que os esté gustando, dejad reviews y opinad. ¡Nos leemos!