Capítulo 4
No comprendía que era lo que le sucedía, sus actos de la noche anterior la mantenían recostada en la cama sin poder levantarse. Miró el reloj. 13:30 pm. Hacía ya una hora que estaba despierta pero aún estaba sorprendida. Suspiro. ¡Que descaro el de ella!. Decirle a Vegeta que ella no era un juguete con el cual podía acostarse y horas mas tarde besarlo tan apasionadamente como lo hizo. No podía negar que quería al hombre pero ¡DEMONIOS! él solo quería un poco de sexo con ella y la mandaría al diablo. Se levantó enfadada y, aún con su pijama puesto, bajo a la cocina así podía almorzar algo. Estaba hambrienta. Al entrar a la cocina se encontró con Myrna. Estaba lavando los trastes.
-Buenos días, Myrna.-saludó amablemente mientras se sentaba en la mesa.
-Yo diría buenas tardes, señorita.-saludó divertida la empleada.
-Es verdad. He dormido demasiado Myrna.-dijo Bulma avergonzada.
-Oh señorita Bulma, no se preocupe por eso.-dijo sonriente Myrna.-El señor Vegeta ha ordenado que prepare su almuerzo a la hora que se levantará y pues, ya estoy en eso.-dijo tranquila la mujer mientras sacaba una porción de pollo y papas del horno.
-Muchas Gracias. Casi nunca soy de dormir así, realmente no se que sucedió conmigo.-dijo la peliazul mientras comenzaba a comer lo que la mujer le había servido.
-Aquí no hay un horario fijo para levantarse. El señor Vegeta casi siempre se levanta un poco tarde, hoy tiene muchas cosas que hacer para la empresa por eso tuvo que madrugar.-susurró la empleada.
-¿Vegeta tiene una empresa?-preguntó Bulma curiosa. Ella no sabía mucho de Vegeta.
-Oh claro. El joven Vegeta tomo las riendas de la empresa de su padre hace varios años pero él prefiere no tener que ir allá. Creo que le trae malos recuerdos pero sobre todo... dolor.- explicó Myrna mientras guardaba los trastes.
-¿Dolor? ¿Porqué?-continuó preguntando Bulma.
-Hace diez años Vegeta se marchó a los Estados Unidos, su vida allí es algo que no puedo contar salvo, claro esta, que fue el guardaespaldas del Presidente pero en esos años recibió un llamado en el que le comunicaron que su familia había muerto en un accidente y que él debía hacerse cargo de todos los proyectos e inventos de la empresa. Le tomó dos años superar la noticia y al fin decidió volver pero aun así eligió mantenerse alejado de lugar y tratar los negocios en casa.-explicó Myrna mientras limpiaba la cocina.
-Pobre Vegeta. Ahora entiendo porque es tan frío y distante de la gente.-dijo la peliazul apenada.
-El señor no es un hombre malo, solo es... cerrado. Solo confía en mí y en Frank. Solo nosotros compartimos su vida y bueno... ahora usted.-le dijo Myrna mirándola a los ojos.
-¿Él nunca ha tenido una... novia?-se aventuró a preguntar.
-Vegeta no es muy amigo del compromiso pero es un hombre y como tal debe satisfacer sus... necesidades pero jamas ha traído una mujer a casa. Usted es la primera.-comentó mientras terminaba de barrer la cocina.
-¿Yo soy la primera?-preguntó Bulma sorprendida.
-Si y creo que no lo hace por el trato.-comentó Myrna sorprendiendo a Bulma.-Dije que Vegeta confía en mí. Lo sé todo y, como dije, no creo que lo haga solo por ese trato.-finalizó la mujer.
-¿Entonces porque lo haría? Su fin es destruir a mi padre y no entiendo porque.-dijo la peliazul algo enfadada.
-Usted le atrae señorita Bulma. Es verdad que Vegeta quiere destruir a su padre pero esta aquí porque... desea conocerla.-dijo Myrna sonriente.
-Eso no es verdad. ¿Él le dijo eso?-respondió Bulma sorprendida.
-No pero conozco a Vegeta mucho más de lo que cree.-contesto Myrna.
-No creo que eso sea verdad.-dijo Bulma a la defensiva y sonrojándose.
-Pues a la larga me dará la razón. Usted también está atraída a él.-le replicó la empleada divertida.
-¡ESO ES MENTIRA!-gritó Bulma sonrojada.
-Tranquila señorita Bulma. Nada saldrá de mis labios.-le guiñó el ojo sonriente.
-No hay nada para contar Myrna.-dijo Bulma enfadada.
-Oh. Esta bien.-Myrna rió.- En fin, el señor Vegeta quiere hablar con usted. Quiere que pase por su oficina.-informó Myrna mientras se marchaba de la cocina.
Bulma se puso demasiado nerviosa. No iría, no después de lo de anoche. Se sonrojo. Debía ir. Viviría un mes ahí, no podía huir como una niña. Comenzó a caminar hacia la oficina y se dio cuenta que aún estaba en pijama. Una sonrisa se hizo aparecer. Mejor iría a vestirse y luego vendría. Subió a su habitación.
...
Toda la mañana estuvo firmando papeles, estaba cansado. Luego de que hablara con Bulma, iría a nadar un rato a la alberca. Bulma. Otra vez la estaba pensando. Lo tenía harto. Era el karma, estaba seguro. Se sentía mal por haber querido usar a la mujer pero ahora solucionaría eso y ya se sentiría muchísimo mejor. Se acarició levemente las sienes. Ya no se podía concentrar. Sintió un deja vu recorrer su cuerpo cuando la vio entrar tímidamente justo igual que el día anterior. Vio como ella se acercó sin mirarlo y se sentó frente a él. Vegeta levantó una ceja divertido. Si, realmente era rara.
-¿No vas a mirarme, Bulma?-preguntó divertido. Ella actuaba como una niña.
-No.-contestó sin levantar su vista del suelo.
-¿Y porqué no?-preguntó él otra vez.
-Porque... no me caes bien.-contestó nerviosa.
Vegeta soltó una fuerte carcajada. Bulma lo miró.
-¿Porque te estas riendo?-preguntó ella enfadada.
-Porque anoche, cuando me besaste, no parecías recordar que "no te caía bien".-respondió Vegeta con sarcasmo.
-Si te vas a burlar de mí me voy.-dijo mientras se levantaba e intentaba marcharse.
Vegeta corrió rápidamente tras ella y la apoyó contra la pared suavemente mientras ponía sus brazos a los lados de su cabeza. La sintió nerviosa. Era realmente muy hermosa. Le gustaba. Le gustaba mucho. Sin darse cuenta, se acercó y le dio un suave y corto besó. Se alejó para mirar como sus grandes ojos azules estaban mirándolo fijamente.
-Deja de jugar conmigo, Vegeta. Por favor.-susurró Bulma sin moverse del lugar.
-No juego contigo, mujer y para demostrártelo tengo una propuesta para ti.- le dijo sonriente mientras volvía a sentarse en el escritorio.
-¿Que quieres ahora?-preguntó Bulma enfadada mientras retomaba su lugar.
-Serás mi secretaria.-soltó Vegeta sonriente.
-¿De verdad?-preguntó Bulma sorprendida.-Pero.. ¿porqué?
-Pues... no me gusta sacar ventaja sobre las mujeres así que no te obligaré a que te acuestes conmigo pero a cambio debes quedarte un mes más. Estoy tapado de trabajo y voy a necesitar ayuda.-explicó Vegeta tranquilamente.
-Oh. Esta bien. Me quedaré dos meses.-aceptó felizmente la peliazul.
-Igual si quieres puedes compartir la cama conmigo, no tengo ninguna objeción sobre eso.-bromeó el joven.
-No tengo interés en tener sexo contigo, Vegeta. Sigue soñando.-le respondió divertida mientras se levantaba y se marchaba de la oficina.
Vegeta sonrió levemente. Al fin habían hecho las pases.
...
Estaba tan acalorada que decidió ir un rato a la alberca. Tenía puesto un traje de baño de dos piezas color negro. Era bastante sexy y no dejaba absolutamente nada a la imaginación. Caminó por los pasillos de la mansión y salió el jardín. Lo cruzó tranquilamente y se adentró al gran galpón donde se encontraba la inmensa piscina. Era prácticamente una casa independiente. Se quitó la bata que traía puesta para tirarse pero una voz la detuvo.
-Si continúas vistiéndote así, creo que tendré que cumplir el verdadero trato que hice con tu padre y meterte en mi cama.-dijo Vegeta apareciendo detrás de ella.
-¡Maldito Vegeta! ¡Me asustaste!-dijo enfadada mientras intentaba calmar su respiración.
-¿Qué haces aquí?-preguntó Vegeta mientras se acercaba a la orilla de la piscina para sentarse y meter sus pies.
-Tengo calor y quiero nadar un rato. ¿Acaso vas a prohibírmelo?-contestó ella mientras miraba su ancha espalda.
-Solo te pregunte, mujer. Eres tan exasperarte.-dijo Vegeta tranquilamente.
A Bulma le molestó el comentario. Se acercó lentamente hacia él y, sin que pudiera objetar, lo empujó al agua. Comenzó a reír a carcajadas hasta que notó que Vegeta no salía de abajo del agua. Comenzó a llamarlo, primero tranquila y luego, desesperada. Veía a Vegeta inmóvil bajo el agua. Sin pensar en nada, se tiró a la pileta para sacarlo de la profundidad. Cuando lo tuvo frente a ella, pudo ver su sonrisa triunfadora. Ella bufó e intentó marcharse pero dos fuertes brazos alrededor de su cintura se lo impidieron. Él la volteó para tenerla frente a frente y la miró desafiante.
-¿Qué sucede? Te preocupaste demasiado ¿verdad?-preguntó divertido mientras la acercaba más a él.
-Escasamente. No quería contar con una muerte en mi perfecto curriculum.-le contestó tranquila sin moverse.
-Estúpida.-le dijo él sonriente.
-Idiota.-contestó ella enfadada.
-Pues yo no fui quien saltó desesperado a salvar a una persona que "no me cae bien".-se burló nuevamente.-¿Realmente creías que tendría una pileta de natación y no sabría nadar? Es ilógico.-terminó él, susurrando ante la cercanía.
-Bueno. Ya suéltame.-pidió débilmente mientras forcejeaba contra él.
Sin decir absolutamente nada, Vegeta comenzó a pasar las yemas de sus dedos por la espalda de Bulma haciendo que ella se arqueara contra él y cerrara fuertemente sus ojos soltando un gran suspiro. Vegeta sonrío ante su logró. Llevó sus manos hacia su rostro y comenzó a acercar su boca lentamente, observando como ella lo esperaba con sus labios separados. Se alejó de ella rápidamente, dejándola confundida y enojada consigo misma. Ella volteó y lo vio secándose en la orilla. Pudo ver su sonrisa triunfadora.
-Para no caerte bien, parecías casi esperando que te besara Bulma. ¿Qué sucede contigo? Tu orgullo no puede conmigo ¿verdad?-le dijo Vegeta sonriente mientras se marchaba del galpón.
Bulma estaba realmente enojada con ella. Estaba yendo en contra de lo que su cabeza decía. Si ese hombre continuaba seduciéndola así, terminaría haciendo una locura. Él estaba volviéndola loca. Sonrió levemente. ¡Maldito estúpido!. Se había atrevido a decirle que no le caía bien y casi le ruega para que la besara. Él tenía razón. Su orgullo no puede con él y mucho menos con lo que estaba comenzando a sentir.
Continuara..
N/A Disculpen por actualizar tan tarde. Hizo tanto calor que casi no estuve en la computadora. Gracias por sus comentarios, realmente me alegran. No dejen de dejarme review, quiero saber que opinan. Mañana volveré con otro capitulo. Besos :)
SIN DUDA ALGUNA NO QUERÍA DEJAR PASAR POR ALTO SOBRE LOS REVIEWS QUE RECIBÍ. MARYANM, GRACIAS POR TU COMENTARIO PERO CADA QUIEN TIENE SU PUNTO DE VISTA. GRACIAS DE VERDAD PERO RESPETO LA OPINIÓN DE TODOS LOS QUE ME LEEN. LUCIA, NO TE PREOCUPES, REALMENTE TOME TU COMENTARIO COMO UNA CRITICA CONSTRUCTIVA Y NO QUISE QUEDAR COMO UNA CHICA QUE SE EXCUSA ANTE SUS ERRORES. SI, TENGO ERRORES Y POR AHÍ, CUANDO LE DOY UNA PASADA AL CAPÍTULO, NO LOGRO DIVISARLOS Y POR ESO ME DISCULPO DE VERDAD. AGRADEZCO SINCERAMENTE LAS CRITICAS YA QUE NO ME OFENDEN Y SI MIS HISTORIAS HOY GUSTAN ES PORQUE MUCHA GENTE ME AYUDO CORRIGIENDOME EN LO QUE NO GUSTABA. NO ME OFENDÍ POR ESO. GRACIAS A AMBAS Y NO DISCUTAN. BESOS :)
