Capítulo 11

-Bulma.-gimió Vegeta anunciando su clímax.

-Otra vez me dices Bulma.-dijo frustrada la mujer que yacía debajo de él.-¿Quién demonios es ella Vegeta?

-No te importa Aixa, deja de fastidiar.-contestó frío mientras salía bruscamente de la mujer.

-Claro que me interesa. Soy tu mujer y quiero saberlo.-ordenó la joven muchacha mientras lo miraba levantarse.

-¿Mi mujer? Que tengamos sexo no quiere decir que seas mi mujer.-dijo Vegeta dirigiéndose al baño donde tiro su preservativo usado.

-Dime quien es esa mujer que tanto nombras.-volvió a ordenar Aixa quien se encontraba detrás de Vegeta.

-¿Quién te crees que eres para darme ordenes?-contestó Vegeta mientras la miraba enfadado.

-Solo quiero que me digas que quien fue la mujer que tanto daño te causo.-suplicó Aixa mientras se abrazaba al cuello del joven Ouji.

-¿Daño? A mi nadie jamás me causo daño. Bulma es...-pausó antes de continuar.-nadie para mi.-mintió.

-Entonces si es nadie, dime ¿porqué gimes su nombre cada vez que tenemos sexo? o ¿porqué no eres cariñoso, amable y dulce cada vez que me tomas?-preguntó ella seriamente mientras lo miraba.

-Solo quiero mi propio placer Aixa, nada más.-respondió frío mientras salía del baño.

-Aún así no entiendo que tiene que ver esa Bulma. Siempre interrumpes mi orgasmo con su nombre Vegeta.-dijo Aixa enfadada mientras veía a su amante vestirse.

-No voy a hablar contigo sobre eso Aixa. No vuelvas a mencionarla nunca más.-amenazó él mientras abría la puerta para marcharse.

-Dejare de mencionarla cuando tu lo hagas.-replicó ella seriamente.

-No te preocupes. No volveré tener sexo contigo otra vez.-dijo él mientras salía del departamento.

-¡ESPERA VEGETA!-grito Aixa deteniéndolo.

-¿Que rayos quieres ahora?-preguntó de mala gana mientras ingresaba al departamento de su amante.

-¿No volverás a tener sexo conmigo solo por esa Bulma?-preguntó ella desconcertada.

-Entendiste bien lo que te dije. Tu intelecto esta mejorando.-contestó sarcástico.

-¿¡ESTAS POR ABANDONARME SOLO PORQUE NO PUEDES DEJAR DE NOMBRAR A ESA BULMA CADA VEZ QUE TE ACUESTAS CONMIGO!?-gritó sorprendida.-¿QUE DEMONIOS HIZO ESA MUJER CONTIGO?

-DEJA DE GRITAR YA. TU NO SIGNIFICAS NADA PARA MI AIXA ASÍ QUE YO NO ESTOY DEJÁNDOTE PORQUE NO ERES MI MUJER ¡ ENTIÉNDELO!-respondió furioso.

-¿Y esa Bulma significa algo para ti?-preguntó calmada.

-Eso no es de tu incumbencia.-contestó mientras se marchaba.

Estaba cansando de aquella vida. Siete meses. Siete meses habían pasado desde que el trato termino. Siete meses habían pasado desde que ella lo abandono. Siete meses exactos desde que su vida se había convertido en un infierno. Ahora era un solitario hombre que por el día cumplía sus obligaciones de la empresa encerrado en su oficina y por la noche se acostaba con cualquier mujer que encontraba. En esos siete meses había estado con casi cincuenta mujeres pero ninguna de ellas lograba hacerlo sentir lo que Bulma logró. Esos meses habían sido de pura amargura, absolutamente nada lograba aplacar su dolor. ¡Por Dios! Él jamás habría imaginado que amar doliera tanto. Lo había intentado todo hasta tener una relación estable, como la que tenía con Aixa Jones. Aixa era una bella mujer morena de ojos verdes y esbelta figura a la que había conocido en una de sus noches en el bar de la ciudad. Ella era una mujer de veintisiete años, toda refinada y de carácter fuerte. Era el tipo de mujer que a Vegeta le agradaba pero aún así no podía olvidarse de Bulma. Hacía tres meses que estaba con Aixa pero era Bulma la que plagaba su mente todo el tiempo. Ella había sacado lo mejor de él y realmente la amaba con su vida pero era tanto el daño que le había causado que nunca se atrevió a buscarla. Estaba seguro de que ella lo odiaba. Sacudió su cabeza en negación mientras abría la puerta de su mansión. Se consideraba un idiota. Él miro como Myrna lo observaba apenada y, sin decir absolutamente nada, se abrazaba a él mientras sollozaba. Se sorprendió gratamente con su acción. Sin dudarlo ni un segundo, correspondió a su abrazo.

-¡Ay Vegeta!-dijo apenada la mujer.-Ya no puedo verte así, cariño.

-Tranquila Myrna. Estoy bien.-mintió él con una falsa sonrisa mientras secaba las lagrimas de la mujer.

-Te conozco Vegeta, tú sabes cuanto te conozco. Sé que detrás de esa sonrisa escondes tu dolor.-dijo la empleada mientras se sentaba en el gran sillón del living.

-Si, se que me conoces Myrna. No quiero que te preocupes, sé que estaré bien.-contestó Vegeta mientras se sentaba junto a ella.

-Hace siete meses que me dices lo mismo Vegeta.-dijo Myrna apenada mientras acariciaba la mejilla del joven.

-Estoy intentándolo. No pensé que me golpeara tan así.-confesó él triste.

-Estas enamorado Vegeta. ¿Porqué aún no corriste a buscarla?-preguntó Myrna.

-Ese día la humille mucho Myrna. Estoy seguro que me odia.-contestó Vegeta mientras esquivaba la mirada de la mujer.

-¿Cómo puedes asegurar algo que no sabes? Bulma te amaba y estoy segura que continúa haciéndolo.-le dijo ella sonriente.

-Y yo no entiendo porque tú estas tan segura de que su amor sigue intacto.-replicó él un poco enfadado.

-Me lo confesó aquella noche que dormiste con ella, luego de que Draco intento violarla.-le recordó Myrna.-Me confesó que estaba enamorada de ti. Además, la escuche cuando te lo dijo en la cocina, la vez que los agarré a los dos besándose.-terminó de hablar la empleada.

-No voy a olvidarme jamás de ese día.-confesó sonrojado.-Myrna, hice el amor con Bulma muchas veces pero escucharla decir que me amaba... Eso... eso fue realmente lo mejor que viví con ella.

-Me sorprende escucharte hablar así hijo. Aún estas a tiempo de recuperar aquello.-dijo Myrna con una gran sonrisa en sus labios.

-Myrna pasaron siete meses. ¿Como crees que la encontraré? Es imposible.- dijo negativo mientras se paraba.

-Sabes... esta tarde te llego esta carta.-dijo Myrna entregándole un sobre.- Me tome el atrevimiento de leerla. Eso te dará la respuesta a la pregunta que me hiciste.

-¿Qué es?-preguntó mirando el sobre.

-Léela Vegeta.-ordenó suavemente.

Vegeta abrió el sobre para luego sacar el papel.

"Queridos socios:

Les hago llegar esta humilde carta para informarles que están cordialmente invitados a mi fiesta el próximo sábado con el fin de celebrar mi quincuagésimo cumpleaños. Será una fiesta completamente formal en la que podrán traer uno o dos acompañantes. Se realizará en el penhouse de mi casa, la cual todos conocen. Habrá un maravilloso cóctel, música bailable y el grandioso desfile que realizo cada año esta vez conducido por la majestuosa Bulma Brief. Espero que todos asistan. Los espero.

Stanley Ginehouse."

Vegeta abrió los ojos como platos y miró a Myrna quien sonreía felizmente. Él debía asistir a aquella fiesta. Necesitaba ver a Bulma y arreglar los problemas que tenían. Era la oportunidad de su vida y no la desaprovecharía.

-Myrna ¿te gustaría asistir a una fiesta?-invitó felizmente.

-Por supuesto que si, cariño. Frank y yo te ayudaremos en lo que sea.-afirmó la radiante mujer.

Vegeta solo pudo sonreír en respuesta. Lo único que deseaba él es que Bulma no estuviera enfadada. Si ella quería, le pediría perdón. Jamás imaginó que fuera a necesitarla tanto. Un golpe en la puerta hizo que Vegeta volviera a la realidad. Myrna lo miró sorprendida. ¿Quién podría ser? Era demasiado tarde. La mujer se acercó a la puerta y atendió. Vegeta angostó sus ojos al ver de quien se trataba. Aixa entró a la casa sin pedir permiso y se colgó al cuello de el joven Ouji, quien no correspondió a su abrazo. Vegeta se enfadó mucho más cuando vio la cara que Myrna puso ante la acción de la joven y luego se marchó. Como pudo, se separo de Aixa.

-¿Qué demonios quieres aquí Aixa?-preguntó enfadado.

-No quiero pelear amor. Te necesito.-suplicó la mujer mientras besaba el cuello de su amante.

-Suéltame Aixa. Ya te dije que no eres ni mi novia, ni mi mujer. Solo teníamos sexo.-contestó despectivo mientras se sentaba nuevamente en el sofá.

-Estamos enamorados. ¿Que impide que nos casemos?-preguntó tristemente mientras se sentaba junto a él.

-No estoy enamorado de ti Aixa.-contestó fríamente mientras se cruzaba de brazos.

-Claro. Estas enamorado de esa Bulma.-dijo ella tristemente.

-Ya deja de hablar de ella.-ordenó severo.

-¿A ti también te invito Ginehouse? ¿Eres un socio?-cambió de tema sonriente al leer la invitación.

-Por supuesto. Hace años que trabajo para él solo que jamás asistí a alguna de sus fiestas. Es la primera vez que iré.-contestó de mala gana.

-Es una gran fiesta Vegeta. Siempre hace cosas diferentes y el desfile realmente es fascinante.-comentó felizmente- Siempre era yo quien lo conducía pero este año la eligieron a esa patética mocosa.-terminó enfadada.

-¿Qué mocosa?-Vegeta empalideció. Tenía que aparentar ante Aixa.

-Esa niñita de Brief. Como la detesto.-dijo furiosa.

-¿Porqué la odias?-preguntó Vegeta.

-Siempre me quito lo que amaba. Las entrevistas, portadas de revistas, notas y proyectos. Siempre tuvo todo lo que yo deseaba. Esa Bulma...-se detuvo sorprendida y dirigió los ojos hacía Vegeta quien ignoraba su miraba.-¡Oh por favor! No me digas que la mujer a la que siempre nombras es la mocosa esa.-rogó Aixa.

-Esto esta cansándome ya Aixa.-la ignoró Vegeta fastidiado.

-¡ES ELLA!-gritó mientras se levantaba.-¡VEGETA POR DIOS! !ES UNA NIÑA! ¿¡COMO DEMONIOS PUDISTE ENAMORARTE DE UNA MOCOSA?!-se había alterado.

-No te importa Aixa.-le contestó calmado.

-ESA MOCOSA ES UNA RAMERA, UNA REGALADA, UNA MALCRIADA Y UNA HIPÓCRITA. SE ACUESTA CON CUALQUIER...-

-¡ CÁLLATE AIXA, CÁLLATE!-interrumpió Vegeta exasperado.-NO NECESITO TU OPINIÓN ¿ENTIENDES? NO SABES ABSOLUTAMENTE NADA DE LO QUE TUVE CON BULMA.

-Ve..Vegeta..-titubeo la joven.-¿tú... te acostaste con ella?-preguntó.

-¿Piensas que voy a responderte semejante pregunta?-replicó Vegeta realmente enfadado.

-¡POR DIOS! TE JURO QUE SI HUBIESE SABIDO QUE TE REVOLCASTE CON ESA CUALQUIERA DE BRIEF JAMÁS ME HUBIERA ACOSTADO CONTIGO VEGETA.-gritó sorprendida.

-¡BASTA AIXA!-gritó cegado de furia mientras la sostenía de los brazos.-NO TE PERMITIRÉ QUE TE DIRIJAS CON ESOS TÉRMINOS HACIA BULMA.

-Si es tan maravillosa como crees ¿porqué no estás con ella?-preguntó Aixa.

-Eso no es de tu incumbencia Aixa. Bulma es mi pasado pero no te permitiré que la difames de tal manera.-contestó agitado.

-¿Qué hizo contigo mi amor?-preguntó dulcemente la mujer mientras acariciaba su rostro.

-Escúchame bien Aixa porque no volveré a repetírtelo.-dijo frío mientras la alejaba.-No te voy a contar absolutamente nada de mi pasado. Lo único que puedo decirte es que Bulma...-

-Yo te ayudaré a olvidarla.-interrumpió Aixa.

-¡NO QUIERO! ¿NO LO ENTIENDES? ¡NO QUIERO OLVIDAR! ¡NO PUEDO OLVIDAR!-gritó nervioso mientras se dirigía a la puerta de entrada y la abría.

-Dime tu Vegeta.-lo observó fríamente.-¿Piensas que Bulma está muriendo por ti? ¡CLARO QUE NO!. Ella ya debe haber metido en su cama a más de un hombre y por puro placer. No es como tú, que te acuestas con mujeres solo por intentar olvidarla. Ella te olvido.-dijo burlona la mujer.

-Vete Aixa.-pidió amablemente mientras intentaba calmarse.

-Pero...-

-¡VETE!-gritó exasperado.

Vegeta observó como Aixa se retiro enfadada de la casa. Cerró la puerta fuertemente y se arrastró por ella quedando sentado en el frío suelo del living. Se había expuesto demasiado ante Aixa y esa discusión le profundizo mucho más las heridas que él ya tenía. ¿Será cierto lo que Aixa le dijo? ¿Bulma lo habría olvidado?. Él recordaba haber sido el primer hombre de Bulma pero... ¿sería el último?. Su mente estaba explotando de tan confundido que estaba. Necesitaba saber de ella. Necesitaba ver quien era ella ahora. Observó como Myrna se sentaba junto a él y lo abrazaba fuertemente. Era realmente patético verlo así. Hacía un año, él era un hombre seguro de si mismo, tenía centenares de mujeres en su cama y era un soltero codiciado. Si lo vieran ahora... sentado en el piso, abrazado a su empleada mientras... lloraba angustiado. ¿Pueden creerlo? Él... Vegeta Ouji.. ¡ LLORANDO POR UNA MUJER! Myrna secó suavemente sus lagrimas.

-Sé que Bulma no es lo que esa mujerzuela dijo.-afirmó sonriente.

-Esta en todo su derecho de tener otro hombre. Yo la lastime.-dijo apenado.

-Mañana irás a recuperarla Vegeta.-animo Myrna.

-Me odia.-afirmó él.

-¡ESTE NO ERES TÚ VEGETA!-gritó la empleada.

-ELLA NO ESTA ESPERÁNDOME MYRNA.-gritó en respuesta.

-NI SIQUIERA HAS INTENTADO BUSCARLA VEGETA. HAZ HECHO UNA PORQUERÍA DE TU VIDA SOLAMENTE POR SER UN INSEGURO Y NO SALIR A BUSCAR LO QUE QUIERES.-gritó nuevamente la mujer.

-Yo... no sé que hacer.-dijo rendido.

-Mañana irás a esa fiesta y recuperarás a tu mujer.-ordenó suavemente.

-¿Y si no lo logró?-preguntó él mientras la observaba.

-Jamás te rendiste ante nada, Vegeta. Sé que ambos se aman y si no lo logras en el primer intento, no significa que hayas perdido.-dijo sonriente Myrna mientras se marchaba del living.

Vegeta sonrió. Estaba en una etapa de su vida en donde no sabía si reír o llorar. Por momentos se sentía completo y con fuerzas pero luego, se angustiaba y se auto-humillaba. Myrna tenía razón. Él no era un hombre de darse por vencido. Asistiría a esa fiesta y recuperaría el amor de Bulma. Estaba seguro.

Continuara...

N/A Aquí subo el capítulo. Sé que no apareció Bulma pero es que quiero intrigarlos un poco con respecto a ella y sé que los tomo muy por sorpresa el embarazo pero tengo planeado contar como fue que Bulma se enteró de ello, así como conté de los siete meses de Vegeta sin Bulma , en el próximo capitulo contaré que sucedió en la vida de Bulma incluyendo también lo del embarazo y por supuesto, también hablaré de la fiesta. Gracias por los review que me dejan.. les juro que me hacen demasiado feliz. Cuidense mucho. Besos :)