Nada de esto es mio, los personajes son propiedad de J. y la historia es de Kitty.e2

Espero les guste

Que lo disfruten

Hermanos por Contrato

(Adaptación)

Decisiones

Cho, lo mejor es que terminemos

Cuando Harry se dio cuenta de lo que había dicho no se arrepintió. Siguió allí de pie frente a ella esperando a que saliera de la estupefacción en la que se encontrara para que le diera una respuesta.

—Supongo que es una broma, ¿verdad? —dijo por fin la modelo bastante consternada.

—Sabes que no bromeo con estas cosas —aseguró él sin cambiar su semblante serio— Piénsalo bien, no podremos volver a cómo éramos antes, ambos hemos cambiado y realmente no tiene caso intentar seguir juntos cuando el amor se ha acabado.

—Harry, deberías parar con esto ahora —advirtió la mujer rehusándose a aceptar lo que su novio le decía— No podemos romper así como así, ¿sabes lo que esto provocaría para mi carrera? ¡Seria un escándalo!

— ¿Lo ves? Todo es sobre tu carrera y sobre lo que los demás dirán de ti. No es correcto seguir así para siempre, será mejor que dejemos de vernos, además pronto te irás a otro país… ya que tu contrato de publicidad terminara. Eres una chica hermosa y estoy seguro de que millones de hombres se pelearían por estar contigo, pero yo, ya no puedo seguir fingiendo amor. Lo siento —dijo mientras abría la puerta de la oficina, clara señal para que la chica saliera entonces Cho respiro hondo y con toda la altivez de la que era dueña en ese momento salió, no sin antes decirle a Harry, que aun se encontraba junto a la puerta.

—Te vas a arrepentir de esto Harry. Y te juro que será con lo que más de duela.

Harry no le dio importancia a las palabras de la chica, ya que sabía que todo lo que dijera en ese momento se debía al enojo por el rompimiento.

Unos momentos después Hermione entro a la oficina sin tocar la puerta. Harry solo suspiro antes de decir

—Si Hermione, puedes pasar

— ¿Sucedió algo? — Preguntó la chica sin darle importancia al comentario del moreno — vi que Cho entraba furiosa al elevador, le pregunte qué había pasado, pero solo me respondió que yo también me podía ir al infierno

La sola presencia de Hermione bastó para que Harry se sintiera más seguro de que había hecho lo correcto con Cho. Apoyo las manos fuertemente en el escritorio para poder reprimir las ganas que tenía en ese momento de abrazarla. Su ordenada y rutinaria vida se había convertido en un caos desde que Hermione había llegado a ella, pero no importaba porque se sentía muy cómodo en ése desorden.

—Nada interesante, ya te lo diré después, ahora vámonos a la casa, ya que hace días que no pasamos un rato con la abuela — dijo acercándose a la chica y conduciéndola a la salida.

—Pe-pero la reunión que teníamos… dijiste que era importante

—Pero es más importante pasar tiempo con la abuela, así que anda — tomando de la mano a la chica, y metiéndola en el elevador.


El cielo encapotado hacía que Hermione tuviera el presentimiento de que aquel día no sería uno bueno y el hecho de casi ser atropellada por la mañana se lo confirmó. Lanzó un suspiro mientras caminaba por las calles camino a reunirse con Luna. Su amiga le había pedido que se escapara del trabajo para que pudieran hablar de forma más tranquila, para la castaña no fue problema hacerlo, ya que Harry no estaba en el hotel. Había tenido que viajar a Miami y regresaría hasta el anochecer.

Cuando Hermione entro al departamento que antes compartía con su amiga, se sorprendió al verla limpiando los vidrios como si tuviesen años de polvo. Aquello era simplemente extraño, si bien Luna acostumbraba a mantener todo limpio y en orden, jamás había sido una obsesionada. La observó con curiosidad, y a pesar de que cerró la puerta con fuerza y luego tosió para llamar su atención, la mujer no quitaba la vista de la ventana.

—Luna —llamó mordiéndose el labio de forma nerviosa, pero como su amiga no respondía, se vio obligada a levantar la voz— ¡Luna!

— ¡Oh, Hermione, ya estás aquí! —exclamó la rubia sin voltear y luego, hablando muy rápido, agregó— Pensé que demorarías un poco más, ¿quieres algo de beber? ¿Jugo? ¿Licor? ¿Agua? He comprado un Whisky exquisito, me encantaría que lo probaras… pero se me olvida que no eres de tragos fuertes, es una lástima en realidad, una verdadera lástima. ¿Podrías esperarme en el sofá mientras termino de limpiar la cocina? Intenta no desordenar los cojines, me costó mucho decidir en qué orden ponerlos.

—Estoy bien esperando aquí —declaró la chica mirando con extrañeza a Luna. Mientras su amiga parecía querer romper la cerámica del piso de tanto que pasaba un trapero, se preguntó si aquella era la forma en que su amiga enfrentaba los problemas o si realmente había adquirido un trastorno obsesivo compulsivo con la limpieza— ¿Necesitas ayuda?

— ¡Oh, no, no! De hecho despedí a la mujer que me ayudaba con el aseo, ya sabes, la casa nunca está tan limpia y ordenada como cuando haces las cosas por ti misma, es un poco complicado porque hay mucho por hacer, pero realmente no me importa faltar al trabajo…

—Un momento —interrumpió Hermione con consternación— ¿Estás faltando al trabajo? ¿Luna Lovegood estás faltando al trabajo?

—Sí, pero es sólo mientras intento poner todo esto en orden. Es realmente un arte esto de la limpieza, ¡Ordenar mi habitación me tomó un día completo! — Exclamó la aludida con los ojos fijos en el trapero— ¿Te dije ya que he comprado un Whisky fabuloso?

—Sí, ya me lo dijiste —afirmó la castaña con cansancio. Aquello no pintaba bien y sólo podía significar dos cosas: o el asunto con Ron no había mejorado o… peor aún, había empeorado. Se acercó a ella con determinación y le quitó el objeto de las manos. La mujer la miró sorprendida y Hermione sólo pudo fruncir el ceño—Me llamaste para que viniera y habláramos. Estoy aquí, así que nos vamos a sentar en tu sofá perfectamente limpio con tus cojines perfectamente ordenados y no me vas a decir que no.

La tomó de la muñeca y la sentó prácticamente a la fuerza.

— ¿Y bien? — comenzó Hermione mientras Luna la miraba con sorpresa— ¿Vas a decirme qué ha sucedido?

—Sólo quería saber cómo estabas, no nos habíamos visto del día en que… —hizo silencio para no tener que especificar el triste momento en que se habían encontrado antes.

—Del día en que me contaste que Ron y tú eran novios antes de venir a Nueva York —finalizó Hermione. Su amiga retorció las manos en su regazo y se obligó a mirar al piso— ¿Han hablado ya?

—No —respondió con voz queda— Él… él ha intentado comunicarse conmigo… pero intento esquivarlo.

— ¿Y realmente crees que dejar las cosas así te conducirá a algún lugar? —cuestionó la castaña mirándola fijamente. Luna no levantó la mirada, pero Hermione supo en seguida que su amiga ya sabía la respuesta, pero simplemente no se podía permitir admitirlo— Luna, ¿Te has puesto a pensar alguna vez en que existe la posibilidad de que Ron este realmente arrepentido? Y que solo quiere pedirte perdón, por lo sucedido ¿De verdad dejarás pasar la oportunidad de saber lo que te quiere decir, por orgullo? Conozco a Ron y, sé que luchara para que lo escuches, pero…en algún punto se va a cansar de suplicar una oportunidad, entonces se irá y ya no habrá vuelta atrás… ¿Realmente vas a alejar a alguien que posiblemente es el amor de tu vida?

La pregunta quedó en el aire mientras los celestes ojos de Luna se encontraban fijos en un punto indefinido. Parecía estar pensando arduamente sobre algo y en cuanto Hermione tomó su mano para darle apoyo, rompió a llorar desconsoladamente.

—Tienes razón —logró decir mientras hipaba— Pero la verdad es que me da miedo confiar en Ron… ¿y si vuelve a engañarme?

—Déjame preguntarte una sola cosa… ¿Aún lo amas? — le preguntó Hermione a su amiga que pareció detenerse en su llanto para mirarla directamente.

—Sí. Lo amo.

— ¡Entonces ése es motivo más que suficiente para confiar en él! — Exclamó sonriéndole conciliadoramente— Tú lo amas y estoy segura de que él también te ama, ¿o crees que de no ser así estaría tan insistente en hablar contigo? También toma mucho coraje acercarte a una persona que te tiene recelo, ¿sabes? Es tu turno de armarte de valor y encararlo.

—Tienes toda la razón, Hermione. He sido una completa tonta —sollozó su amiga en sus brazos.

—Ya, ya, tranquila —dijo Hermione palmeándole la espalda— Será mejor que te pongas bonita para que vayas a hablar con él… El último vestido turquesa que compraste te quedaría de maravilla.

Cuando Hermione abandonó el departamento de Luna segura de que la chica haría lo que había dicho, sintió que tenía un peso menos sobre los hombros. Se dirigió de buena gana a su oficina y saludó a la secretaria Wu cuando una voz conocida la sorprendió.

— ¿Dónde estabas? —preguntó Harry en cuanto la vio entrar.

—Tú… tú qué haces aquí, y no en Miami —respondió ella

—Hubo un cambio de última hora y Sirius fue en representación mía… pero no has respondido a lo que te pregunte

—Tuve que atender un asunto personal.

—Supongo que ese "asunto personal" no tenía nada que ver con el tal Kurm que conocí ayer, ¿verdad? —cuestionó el hombre alzando una ceja curioso.

—Es Krum, Harry, y no, no tenía nada que ver con él —respondió Hermione lanzando un suspiro.

—Me parece bien, no me gustaría que…

Su conversación se vio interrumpida por la aparición de la secretaria Wu.

—Lamento interrumpirlo, señor. Pero la señorita tiene una llamada en espera —informó mirando a Hermione. Harry frunció el ceño y ordenó.

—Transfiere la llamada a mi anexo.

Justo antes de que Hermione tuviera oportunidad de protestar, la secretaria Wu desapareció nuevamente tras la puerta y en seguida se escuchó un pitido que indicaba que la llamada había sido transferida a la extensión de Harry, tal y como éste lo había pedido.

— ¿Hermione? —preguntó la inconfundible voz de Viktor Krum a través del altavoz. Harry se cruzó de brazos y apretó la quijada.

—Qué gusto escucharte, Viktor —dijo ella ignorando al otro por completo.

—Es un alivio. Pensé que nunca lograría comunicarme contigo… ¿estás ocupada?

—No, no, para nada —mintió sonriéndole al teléfono, ganándose una mirada reprobatoria por parte del moreno.

—Fantástico —dijo él con un tono que parecía ser de entusiasmo— me preguntaba si te gustaría ir al centro comercial y ya sabes, comprar un par de helados, visitar algunas tiendas…

—Suena divertido —respondió ella intentando alejar la mano de Harry que intentaba cortar la llamada— Hoy salgo a las seis, ¿qué te parece si me pasas a buscar al hotel?

—Claro, a las seis en punto estaré allá.

—Genial, nos vemos entonces —se despidió Hermione poniendo el auricular en su lugar. Luego con las manos en la cintura y el ceño fruncido, agregó— ¿Se puede saber qué intentabas hacer?

— ¿No es obvio? — Respondió Harry— Intentaba hacer que dejaras de hablar con ese tipo. En serio, me da mala espina, además… ¿qué es eso de "visitar algunas tiendas"? ¿Es gay o algo así? —preguntó con burla.

Hermione sólo rió y salió de la oficina murmurando algo así como "nunca madurarás". Harry la observó hasta que cerró la puerta tras ella, se encontraba realmente enfadado, y es que no le era fácil asumir que justo cuando él había descubierto sus verdaderos sentimientos hacia ella, Hermione corriera a una cita con otro tipo. Presionó impulsivamente uno de los botones del teléfono para comunicarse con la secretaria Wu.

—Die, cancela todo lo que haya para hoy después de las seis —dijo con una sonrisa malvada.

—Pero señor, esta tarde tiene una reunión con…

—No me importa si es con la reina de Inglaterra. Simplemente di que tenía un compromiso que no podía esperar.

Harry pasó todo lo que quedaba de la tarde pendiente de lo que sucedía afuera de su oficina, no quería que su plan se viera arruinado, así que en cuanto vio que Hermione se despedía de la secretaria Wu, tomó su saco a toda velocidad y la siguió procurando que no lo viera.

Al llegar al lobby del hotel, la vio saludando a Viktor con un abrazo y tuvo que reprimir las ganas casi incontenibles de ir hasta donde ellos estaban y separarlos.

—Hey, amigo, ¿tienes un tiempo? Estaba por ir a verte a la oficina pero…

—No, ahora no, Ron —interrumpió Harry sin ni siquiera darse vuelta a verificar que en verdad se tratara de él— Estoy un poco ocupado.

—Sí, ya lo veo, pero si intentas camuflarte sería mejor que te pusieras tras un pilar o algo así, porque esta planta no te cubre demasiado.

—Oh, no, se están moviendo —anunció el director de los hoteles Potter y luego hizo una pausa en que volteó a ver a Ron y con una ceja alzada preguntó— ¿bienes o no?

—No me perdería este espectáculo por nada del mundo.

Harry se encargó de seguirlos en su auto con Ron de copiloto, quien no dijo ninguna palabra en el camino cuando su amigo lo obligaba a agacharse para que ni Hermione ni Viktor, que iban en el auto de este más adelante, los vieran.

¡Lo sabía! ¡Ése tipo ha venido a Nueva York para llevarse a Hermione! — exclamó Harry cuando ya en el centro comercial, el "tipo" como él lo llamaba, había pasado uno de sus brazos por los hombros de la chica— Tendremos que seguirlos más de cerca si no queremos perderlos de vista.

—Tranquilo Sherlock—se burló Ron negando con la cabeza mientras hacía su mejor esfuerzo por no echarse a reír— Si los seguimos muy de cerca nos descubrirán y no quiero ni pensar lo que Hermione haría si te ve siguiéndola.

—Muy gracioso —agregó Harry con sarcasmo— ¿Querrías ayudar más y hablar menos?

—Seguro —respondió el pelirrojo encogiéndose de hombros mientras se ponían en marcha— Pero, ¿no se te ha ocurrido la posibilidad de preguntarle a Hermione directamente qué es lo que quiere Viktor?

—Como si pudiera hacerlo sin que me… un momento —se interrumpió Harry parando bruscamente para mirar a su amigo de frente— Yo no te dije cómo se llamaba, ¿lo conoces? —cuestionó con desconcierto. Ron le sonrió.

—Por supuesto. ¿No te había dicho ya que Hermione y yo éramos muy amigos en Inglaterra?

—Entonces tú debes saber bien como era su relación con ese sujeto —dedujo cruzándose de brazos.

—Escucha, amigo, lo único que sé es que Viktor y Hermione fueron pareja un tiempo y que cuando terminaron, quedaron como buenos amigos, es todo —se defendió Ron y luego al ver que la mirada amenazadora de Harry no desaparecía, agregó— Lo juro.

—Genial, ahora se lo mismo que ya sabía antes… maldición los hemos perdido de vista —masculló el moreno al voltearse para continuar con la persecución.

—Si fueras Hermione… ¿a qué lugar te gustaría ir? —cuestionó Ron como si fuera lo más obvio del mundo. Harry se detuvo a pensar y luego sin dar previo aviso, comenzó a caminar.

El heredero de los Potter, apresuró el paso intentando ignorar a la gente que lo señalaba descaradamente y por primera vez se preguntó cómo sería su vida el día en que saliera en los diarios que su relación con Cho había acabado. Pensó que seguramente sería acosado por fanáticos de la modelo que intentarían conseguir su cabeza a toda costa y que no podría salir de la casa sin tener por lo menos dos o tres guardaespaldas… aunque pensándolo bien, de esa forma tendría la excusa perfecta para asegurarse de que Hermione no se separara de su lado en ningún momento.

—Bingo —murmuró Ron mirando a Hermione y Viktor que acababan de entrar en una cafetería.

—Vamos —dijo Harry arrastrando al pelirrojo hacia el interior.

Ocuparon unos asientos lo suficientemente cerca, como para escuchar la conversación que mantendrían y como las sillas eran del tipo "sofá", no necesitaron hacer mucho para mantenerse ocultos. Harry parecía sumamente inquieto y de vez en cuando hacía intentos por mirar qué pasaba a sus espaldas, pero entonces Ron lo controlaba advirtiéndole que serían descubiertos si lo hacía.

—Si ese tipo se atreve a tocarle un solo pelo a Hermione juro que le arranco las manos —murmuró por lo bajo el moreno.

¿Sabes? No tendrías que pasar por todo esto si simplemente le dijeras la verdad a Hermione —comentó su amigo.

¿A qué te refieres? —preguntó el otro con curiosidad.

—A que estás loco por tu "hermana", amigo —contestó el pelirrojo sonriendo, pero la sonrisa se le borró del rostro automáticamente cuando descubrió que lejos de estar refunfuñando, Harry parecía pensar en su consejo seriamente— ¿No me vas a negar lo que acabo de decir?

—No tiene caso negar la verdad —respondió Harry con voz abatida— Estoy completa y absolutamente loco por Hermione

¿Pe- pero cómo? ¿Cuándo? — balbuceaba Ron

El cómo y el cuándo, no lo sé, solo sé que me enamore de ella y ahora ¿Podrías dejar de hablar para escuchar lo que dicen?

—Como tú digas —finalizó Ron con una sonrisa.


¡Por supuesto que lo recuerdo! —exclamó Hermione del otro lado— El trabajo que le costó a mi mamá quitar el lodo de la alfombra

—Siempre supe que no había sido buena idea entrar a tu casa después de lluvia —agregó Viktor sonriéndole— Pero no estoy aquí sólo para traerte recuerdos, Hermione.

— ¿De qué hablas? —preguntó ella con curiosidad probando una cucharada del pastel que había ordenado.

—La verdad es que he venido a Nueva York en calidad de mensajero… de tu padre.

No fue necesario que Harry estuviera mirando para que entendiera que aquello había sido inesperado para la castaña, ya que su súbito silencio la delataba. Ron, a su lado, articuló un "Oh" silencioso y él tuvo que aguantar las ganas de preguntarle qué era lo que le sorprendía.

—Escucha, pequeña, sé que suena bastante increíble pero tu padre…

—Espera un momento —lo detuvo Hermione con voz grave— Él acudió hasta ti para que vinieras a decirme que…

—Sabe la verdad sobre tu situación en este lugar —declaró Viktor haciendo que tanto Hermione como Harry se sobresaltaran— investigando se encontró con que a ti no te iba tan bien como le decías en tus cartas y llamadas.

—¿Sólo eso? —preguntó ella con desconcierto y luego al ver la cara de duda de Viktor agregó precipitadamente— digo, no es que haya escuchado algún extraño de un trabajo reciente que he tenido, ¿verdad?

—No sé a qué te refieres —contestó el hombre mirándola con curiosidad, y luego con semblante más grave, agregó— El punto es, que tu padre te quiere de regreso en Inglaterra.

El salto que dio Harry ante esa simple frase, tuvo que ser contenido por Ron que puso una de sus manos en el hombro de su amigo para tranquilizarlo. El de cabello negro parecía lo bastante molesto como para lanzarle un golpe al primero que pasara frente a sus ojos.

—No te precipites. Es necesario que escuches todo —habló Ron cuidando de no elevar el tono.

—Creo que no entendí —declaró Hermione intentando sonar normal— ¿Podrías explicarlo todo, por favor?

—Bien. Después de que dejaste de llamar frecuentemente, tu padre se puso a investigar sobre tu situación y descubrió que habías pasado por momentos difíciles por falta de dinero — Informo el chico

—No fue tan dificil, ya que tuve la ayuda de una amiga

—Tal vez, pero de cualquier forma no la pasaste bien… debido a que tu carrera como actriz no funciono — dijo un poco cohibido, ya que no quería poner el dedo en la yaga

—Si supieras — dijo la castaña por lo bajo

—¿Decías?

—Nada… Viktor no te preocupes, ya no la paso mal ahora trabajo con una de las familias más importantes del país

—Eso lo sé, pero la verdad creo que lo mejor es que regreses a Inglaterra conmigo y tus padres

Los ojos de Harry parecían a punto de salirse de sus órbitas. Intentando no salirse de sus casillas miró a Ron para pedir ayuda, el hombre sólo suspiró y negó con la cabeza. Se hizo nuevamente un silencio tenso en el que Hermione parecía pensar seriamente sobre la posibilidad de regresar, o al menos así lo creía Harry desde su escondite.

—Y en el caso hipotético de que yo regresara… ¿Qué se supone que voy hacer? — pregunto la castaña

—Tendrías un trabajo en el bufete donde trabajo… serias mi asistente, mientras estudias la carrera que más te convenga. Es tu familia Hermione, y solo estarías adelantando algo que tarde o temprano sucederá y eso es tu regreso a Inglaterra.

Aquello fue más de lo que Harry pudo aguantar. Se levanto ignorando por completo las miradas que Ron le lanzaba y caminó hacia la salida sin preocuparse de no ser visto. Justo cuando había alcanzado la salida, escuchó a Hermione llamarlo.

—¡¿Harry?!

Pero él no regreso, entonces Hermione busco entre las personas que habían en el lugar y distinguió la roja cabellera de Ron.

—Ron, ¿Qué están haciendo aquí? — pregunto

—¿Tomar un café?

—Ron

—Te seguíamos, Harry quería saber de qué hablarías con Viktor

—¡Que! ¿Y por qué se fue, si estaba tan interesado en escuchar mi conversación?

—Porque piensa que quieres regresar a Inglaterra — le informo el chico

—¿Qué sucede Hermione? ¿Por qué Potter se puso así? — pregunto Viktor, acercándose a los chicos, que lo habían ignorado por completo

—Lo siento Viktor, pero me tengo que ir… y dile a mi padre que no, no pienso regresar a Inglaterra por ahora, ya que aquí tengo cosas que hacer

—Hermione, piénsalo bien

—Ya lo pensé, y esa es mi última palabra… espero que tengas buen viaje de regreso — dijo dándole un beso en la mejilla para después salir a toda prisa en busca de su confundido y falso hermano.

—Si, buen viaje — dijo Ron con cierta burla y siguió a la castaña

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Hermione y Ron llegaron al hotel, con la intención de buscar juntos a Harry pero una de las recepcionistas le informo al pelirrojo que había alguien esperándolo en el bar. E l chico pregunto de quien se trataba y cuando la chica le dijo que se trataba de Luna, el pelirrojo casi se cae, ya que no esperaba esa respuesta.

—Lu-Luna… pe-pero ella… co-como

—Ron deja de tartamudear y ve con ella… no querrás que se arrepienta y se vaya ¿o sí? — intervino la castaña al ver que su amigo parecía no reaccionar.

—Tienes razón… gracias Hermione, ya que algo me dice que tú tuviste algo que ver con esto

—Tal vez, pero ahora vete, que yo voy a buscar a Harry — y ambos se separaron

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Harry estaba en su oficina como alma que lleva el diablo, daba vueltas como león enjaulado no podía creer que Hermione pensara siquiera en la posibilidad de regresar a Inglaterra, como se atrevía ¡Tenían un contrato!

—Un contrato… que estupidez — dijo al darse cuenta que lo que realmente le importaba no era el contrato, si no el pensar que Hermione podía irse de su vida sin que él pudiera hacer algo para evitarlo.

Toc, toc

—Harry, soy Hermione ¿puedo pasar? — se escucho del otro lado de la puerta

Harry pensó seriamente en decirle que no, que se fuera y que lo dejara tranquilo, pero sabía que la castaña entraría de todas formas

—Pasa — respondió y se sentó en su silla detrás del escritorio.

—Hola — fue lo primero que salió de los labios de la castaña, Harry se quedo mirándola con expresión seria, para luego decir en tono brusco

—¿Hola? No debería ser Adiós, ya que supongo que vienes a despedirte

La chica lo miro sin dar crédito a lo que escuchaba, como se le podía ocurrir que ella se iría y lo dejaría con todo el lio de Helen

—¡Deja de portarte como un niño, Harry Potter! —exclamó Hermione perdiendo los estribos— No sé por qué te pones en ese plan, cuando yo soy la que debería estar furiosa por ser espiada.— Harry no supo que contestar — Si, se que Ron y tú estuvieron de detectives escuchando mi conversación con Viktor

—Bueno, no me culpes por querer saber si nuestro asunto con el contrato podía estar en peligro, a causa de tu emoción por salir de nuevo con tu antiguo novio — dijo mientras se cruzaba de brazos ¿Tendrías la amabilidad de dejar de poner esas caras?

—No puedes pretender que me crea semejante tontería

—Esa es la verdad… allá tú si no me quieres creer — zanjo con seguridad.

—En ese caso, no te preocupes… ya que no pondré en peligro nuestro asunto, como dices — declaro decepcionada, al ver la actitud del moreno. Y camino a la salida, entonces la voz de Harry la detuvo

—Hermione —murmuró él volviéndose súbitamente dulce. Ella lo miró, y Harry se levanto camino hasta donde ella estaba, mirándola intensamente dijo— No puedes irte.

—Sí, Harry ya sé perfectamente bien que no puedo irme… el contrato lo dice, así que…

—No. No estoy hablando del contrato —interrumpió Harry y luego de tomar una gran bocanada de aire, agregó— Me refiero a que tú no puedes dejarme.

—Estás sonando como un carcelero — dijo ella intentando apaciguar su corazón que parecía latir cada vez más rápido cuando Harry la miraba.

— Por favor, escúchame —pidió él tomando sus manos— No podría soportar la idea de que te marches con ese tipo Kurm… o con cualquier otro. Te necesito a mi lado y no sólo como mi hermana falsa… Puede que después de esto quieras renunciar y lo aceptaría sin poner objeciones, pero hay algo que necesitas saber.

—No entiendo qué quieres decir. — dijo ella cada vez más nerviosa

—Lo que quiero decir es que tú… tú me… —se detuvo intentado buscar las palabras y al no encontrar nada adecuado, soltó con frustración— Al diablo con eso.

Los movimientos de Harry para tomar su rostro entre sus manos fueron tan rápidos que Hermione no tuvo tiempo de procesar lo que estaba pasando hasta que sintió que él la besaba con tanto anhelo que creyó que moriría allí mismo en sus brazos. Cuando salió de su sorpresa, pasó sus manos por el cuello del hombre mientras le correspondía de la misma forma.

—¿Significa esto que no me dejarás por el tal Kurm? —preguntó el moreno sonriendo y separándose de ella por unos momentos para besar su nariz.

—Es Krum, Harry —respondió ella hablando lo más normal que le permitían las mariposas que sentía en todo el cuerpo

—Por favor, no vamos a tener nuestra primer pelea de novios por culpa de un estúpido apellido — dijo Harry mientras apretaba mas el abrazo en el que la tenía presa.

—¿Novios? —preguntó ella alzando una ceja.

—Sí, Novios —respondió él.

—¿Cómo? Si no me lo has preguntado —dijo ella sonriendo.

—¿Necesito hacerlo? —cuestionó Harry

—Si, ya que fui educada a la antigua y… — antes de que ella tuviera oportunidad de seguir con su discurso, el chico volvió a besarla. Y mientras disfrutaba de aquello, pensó que no desperdiciaría ningún momento con Hermione, incluso cuando sabía que aquello no sería tan fácil dado las circunstancias en que se encontraban y más específicamente, el contrato que los había unido en un principio.

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Y que les pareció ¿les gusto? la verdad espero que si, este es el ultimo capitulo que subo este año, ya que el jueves me voy de vacaciones a la casa de mi abuelita y regresare a principios de Enero.

Bueno, me voy, les deseo una linda Navidad y un excelente inicio de año 2013 en compañía de su familia y amigos

Cuídense ok y si van a irse de fiesta, recuerden que todo con medida y nada en exceso

Hasta el próximo capitulo

Adios