Nada de esto es mío los personajes son propiedad de J.K. Rowling y la historia es de Kitty.e2
Que lo disfruten
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Hermanos por Contrato
(Adaptación)
Capitulo Trece
El final de la historia
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Había pasado un mes desde que Harry y Hermione habían iniciado una relación de noviazgo si se le podía llamar así, ya que la situación no podía ser más extraña y todo porque tenían que guardar las apariencias, después de todo para el resto del mundo ellos eran hermanos.
Así que por eso habían encontrado formas de estar solos para demostrarse todo el amor que se tenían, aunque eso de estar escondiéndose comenzaba a cansarlos, aunque ninguno de los dos decía nada.
— ¿Hermione, ya estas lista? Se nos hace tarde — decía Harry mientras daba vueltas por la habitación de la chica. Luna los había invitado a cenar, para celebrar que ella y Ron habían decido retomar su relación. Cuando Harry se entero de la historia entre su pelirrojo amigo y Luna, no podía creer que su amigo hubiera engañado a esa rubia, que tan bien le caía, pero ahora las cosas se habían arreglado y los cuatro cenarían juntos como los amigos que eran
—Ya estoy lista, vámonos — dijo Hermione regresando así a Harry a la realidad
—Vaya… esta tan… tan hermosa — dijo el moreno, cuando vio a Hermione quien se había puesto un lindo vestido azul marino en conjunto con un cinturón rojo.
—De verdad — respondió la castaña un tanto sonrojada por la forma en que Harry la miraba
—De verdad, estas bellísima — acercándose a ella para darle un beso. Hermione no puso objeción alguna, al menos hasta que el aire le comenzó a hacer falta
—Se… está haciendo… tarde — dijo Hermione separándose de Harry
—Tienes razón, mejor nos vamos — respondió el chico y tomándola de la mano salieron de la habitación. Se despidieron de la abuela y de Melanie, para después dirigirse al departamento de Luna
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
—Por fin llegan —dijo Luna cuando Hermione y Harry llegaron al departamento.
—Lo lamento mucho —se disculpó Hermione abrazando a su amiga con alegría por la noticia que le había dado la noche anterior y eso era que Luna y Ron retomarían su relación.
—Está bien, los voy a disculpar… pero solo porque esta noche quiero que todo sea perfecto ¿Me ayudas a hacer el postre? —Le preguntó Luna a la castaña — Estoy segura de que los chicos tendrán bastante de qué conversar.
—Cla-claro —respondió ella no muy segura.
En la cocina, Hermione observaba sonriendo todos los movimientos de Luna y es que se le notaba en la cara lo feliz que se encontraba por su reciente reconciliación con Ron. Pensó en que ambos hacían una bonita pareja.
— ¿En qué o quién piensas tanto, Hermione? —preguntó Luna sacando del refrigerador una masa.
—En que estoy feliz de que hayas decidido confiar en Ron, de nuevo. —respondió ella sonriéndole abiertamente.
—La verdad es que no hubiese sido posible sin tu ayuda —admitió la rubia mientras esparcía azúcar sobre la masa y comenzaba a enrollarla— Si no hubiese sido por ti probablemente ni hubiese pensado en la probabilidad de escuchar lo que tenía que decirme
—Enserio no hice nada especial… solo dije lo que era verdad — dijo Hermione quitándole importancia a las palabras de su amiga
—Dirás lo que quieras, pero de verdad gracias — y le dio un abrazo — Ahora dime ¿Qué tal van Harry y tú? — pregunto rompiendo el abrazo y mirándola divertida
Hermione no pudo evitar poner una risa boba en su rostro, ya que en verdad estaba disfrutando su relación con el moreno.
—Pues vamos muy bien, hemos pasado momentos muy lindos… él es tan detallista, tan cariñoso…tan…
—Ya no digas nada, es obvio que estas muy enamorada de él — interrumpió la rubia con una sonrisa, que borro cuando pregunto de nuevo — ¿y sobre su contrato, cuando dirán la verdad? — y dio media vuelta para acomodar la masa en unos moldes
La sonrisa de la castaña también desapareció y comenzó a batir un poco de crema, después de un rato en silencio dijo
—No hemos hablado de eso… y creo que es porque ninguno de los sabemos que es lo que vamos hacer cuando tengamos que decir la verdad, solo sé que en este momento… ahora, quiero disfrutar el estar con Harry sin preocuparme de que pasara mañana.
Luna miro a Hermione, suspiro y después dijo
—En ese caso, quiero que sepas que tienes mi completo y absoluto apoyo — término con una sonrisa
—Gracias Luna
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Después de eso la cena transcurrió tranquila con ocasionales bromas hechas en su mayoría por Ron y Luna que cada vez que podían intentaban poner nerviosos a sus invitados. Hermione por su parte casi se atraganta al escuchar decir a Ron algo de que "debían ser innovadores para que el sexo no se volviera aburrido", mientras que Harry se apresuraba a replicarle con un sabio 'No es gracioso Ron'.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Al día siguiente cuando Sirius subió al segundo piso de la casa, se sorprendió al ver a Hermione y a Harry fuertemente sonrojados, sin embargo no hizo ningún comentario y se limitó a avisar a la chica que había una llamada para ella. Hermione, sin poder simular su nerviosismo, siguió a al hombre intentando olvidar que habían estado a punto de ser descubiertos, ya que si no hubiese sido por su agudo oído, seguramente Sirius los hubiese encontrado en una situación bastante comprometedora y que se pasaba de los límites de la hermandad.
— ¿Diga? —contestó la chica cogiendo el auricular que estaba sobre la mesa.
—Tengo información que te conviene saber, Hermione —dijo en seguida la voz del otro lado de la línea y a Hermione le bastaron sólo un par de segundos para saber de quién se trataba.
— ¿A qué te refieres? —cuestionó la de cabello castaño con el ceño fruncido. Aquello no pintaba bien y mucho menos viniendo de Cho, ex novia de Harry.
—No seas impaciente —contestó la modelo — Nos reuniremos hoy por la tarde. Te enviaré los detalles por mensaje y más te vale que Harry no sepa nada de esto ¿te queda claro?
Hermione no alcanzó a responder nada pues la comunicación se había cortado. Intentó no rendirse ante el pánico, pero aquella llamada no podía significar absolutamente nada bueno y le aterrorizaba el hecho de no saber sobre qué quería hablar Cho. Tomó aire para tranquilizarse e intentó pensar que quizás sólo deseaba hablar con ella para que intercediera y la ayudara a reconciliarse con Harry.
— ¿Pasó algo en especial? — Preguntó Harry con preocupación cuando minutos más tarde se encontraban encerrados en su habitación abrazados sobre el sofá que había ahí— Desde que tomaste esa llamada estás como ausente, ¿quién era?
—Era de una compañía de seguros —mintió ella, sabiendo que su mentira apestaba— Pero no es por la llamada que estoy así… es sólo que me puse a pensar en cuánto extraño a mi familia.
— ¿Piensas regresar a Inglaterra? —preguntó él besando su frente mientras ella se acurrucaba en sus brazos.
—No, estoy bien aquí… así —respondió Hermione sonriendo.
—Hermione, si realmente los extrañas podríamos programar un "viaje de negocios" a Londres.
— ¿De verdad podemos hacer eso? —preguntó ella con ilusión, pero entonces agregó con pesar— No me gustaría causarte tantas molestias, después de todo si hacemos un movimiento en falso alguien podría sospechar.
—No es una molestia —aseguró él tomando sus manos— Además en cualquier momento tendré que viajar a Londres. Falta poco para la apertura del primer hotel allá.
—Déjame pensarlo de acuerdo… ahora será mejor que bajemos si no queremos ser descubiertos —anunció Hermione poniéndose de pie— No es muy normal que nos la pasemos la mayor parte del tiempo en el segundo piso ¿no crees?
—Necesitamos encontrar otro lugar seguro para estar juntos —suspiró, luego se paró frente a ella y la besó por sorpresa.
— ¡Harry! —exclamó sonrojada.
—Soy tu novio, tengo todo el derecho a hacerlo —respondió él encogiéndose de hombros y luego volviendo a abrazarla— ¿Qué te parece si nos tomamos el día libre y tenemos una cita?
—Debes hablar más bajo o alguien nos oirá —advirtió ella conteniendo la risa que le causaba la actitud del moreno — ¿Cómo pretendes tener una cita con tu hermana?
—Podemos buscar una forma de salir sin ser reconocidos… podemos ir al cine o ha donde quieras
—Eso sería lindo pero… he quedado con Luna esta tarde —mintió sintiéndose horriblemente mal— Ya sabes, charla de chicas.
—Entonces dejémoslo para mañana —propuso él poniéndose la chaqueta sobre la camisa azul que tenia.
—Mañana será perfecto
Hermione sabía que aquella sensación de cosquilleo constante no la dejaría por un segundo mientras estuviera con él y era algo tan agradable que le costó trabajo inventar una excusa para acudir a su no deseada cita con Cho
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::.
Cuando llegó al lugar que la modelo le había indicado, fue capaz de reconocerla en seguida sentada en una de las mesas que estaba más al fondo. Se sentó junto a ella e intentó tranquilizarse.
—Realmente la puntualidad no es lo tuyo —comentó Cho acomodándose las gafas que llevaba como parte de su disfraz.
—Lo siento, surgió un problema antes de salir —se excusó la castaña.
—Debe haber involucrado a Harry para que tardaras tanto —comentó la otra con sarcasmo, entonces le entregó a Hermione un sobre.
— ¿Qué es esto? —preguntó con ella desconfianza antes de tomarlo.
—No es una bomba… no por lo menos en el sentido literal. Ábrelo, te interesará lo que hay dentro.
Cuando Hermione abrió el sobre, por algún motivo las manos le temblaban, sacó uno de los tantos papeles que había dentro y contuvo un grito de sorpresa que estuvo a punto de salir de sus labios. Sus ojos no daban crédito a lo que veían, la cabeza comenzó a darle vueltas al ver su propia foto con sus datos reales.
— ¿Qué es esto? —cuestionó intentando mantener la calma frente a Cho.
— ¿Es que estás ciega o qué? Eso, Hermione Granger, es una prueba fehaciente de que eres una farsa —declaró la cantante tensando la mandíbula— Me encargué de averiguar sobre ti cuando me di cuenta de que Harry actuaba raro cada vez que estaba contigo, llámalo instinto si quieres, pero algo en mi me decía que tú no podías ser Helen Potter.
— ¿Por qué me muestras esto? Si quisieras destruirme deberías hacerlo público.
—Oh, no, no soy tan básica como crees, señorita Granger. Mi propósito es distinto al que piensas. — Hizo una pausa en la cual sonrió con sorna y continuó— Tú eres la causa de mi ruptura con Harry, y como culpable lo pagarás.
—No entiendo qué quieres decir —aseguró Hermione entrando en pánico, aquello cada vez parecía peor.
—Si yo no puedo tener a Harry conmigo, tu tampoco podrás tenerlo —declaró— Te quiero lo antes posible fuera de la casa y la vida de los Potter, de no ser así me encargaré de que este mismo sobre aparezca en el escritorio de la abuela, en manos de los mejores periodistas y por supuesto que la policía también se enterara.
A Hermione le tomó solo unos momentos para darse cuenta de que Cho era mucho más astuta y malvada de lo que pensaba. Intentó buscar una solución anexa, una propuesta que las llevara a un acuerdo con el que ambas quedaran conformes, pero sabía que era prácticamente imposible ya que lo que la modelo y Hermione querían tenía el mismo nombre y apellido; a Harry Potter.
Suspiró sabiendo que no tenía elección, si se quedaba y la abuela se enteraba de la farsa… no quería ni pensar en lo que sucedería.
— ¿De verdad harás algo tan bajo como eso?
—Que no te quepa duda —aseguró la morena.
—Dame tiempo y te prometo que desapareceré, pero por favor Cho, por el amor que alguna vez sentiste por Harry, no hagas nada que afecte la salud de la abuela, y desaparece tú también de sus vidas.
—Creo que se te olvida quién tiene el control de la situación en este momento, Hermione. No estás en posición para pedirme nada, será mejor que seas obediente y acates lo que digo —cortó con seriedad la otra y luego poniéndose de pié le alcanzó un sobre blanco— Es un boleto de avión para que regreses a Inglaterra. Tómalo como la paga que Harry te iba a dar al terminar tus servicios. ¿O me equivoco?
—No lo quiero —aseguró Hermione apretando los dientes.
— ¿Segura? Ten en cuenta que si Harry y tú se vuelven a encontrar…
—Regresaré a Inglaterra —afirmó— Pero no lo haré con tu ayuda.
—Como desees, pero vete pronto o ya sabes qué sucederá —finalizó la modelo marchándose con el sobre en la mano.
Cuando la perdió de vista, Hermione comprendió que aquello significaba ponerle un fin a su historia con la familia Potter y sobre todo con Harry. Necesitaba pensar en una excusa que le permitiera marcharse sin levantar sospechas y una forma de que él no se enterara hasta que fuera tarde. Tomó su celular y marco el numero de Luna.
— ¡Hermione!—contestó la dulce voz de su incondicional amiga. A través del tono que usaba se podía notar lo feliz que se encontraba luego de su reconciliación con Ron.
— ¿Qué tal si me muestras ese whisky que dijiste que tenías? — pregunto Hermione, poniendo en alerta a su amiga
—Oh, no, esto es grave… ¿Dónde estás? ¿Quieres que te vaya a recoger? —preguntó la rubia con preocupación.
—No, no es necesario, estoy cerca de tu departamento, así que estaré allí en un momento… claro si es que no estás ocupada.
—Para nada, aquí te espero — y cortaron la comunicación
A Hermione el camino hasta el lugar en el que había vivido antes de conocer a Harry y su familia, se le hizo más largo de lo que pensaba, quizás porque a pesar de que intentaba evitarlo, su cabeza se llenaba de pensamientos tristes que acababan siempre en lo mismo; una despedida para siempre del hombre que no la dejaba ni en sueños.
Resultaba increíblemente ridícula la situación. La vida, para variar, le estaba jugando una mala pasada y ella no sabía cómo hacerle frente.
— ¡Oh, por dios, esa cara no significa nada bueno! —exclamó Luna en cuanto le abrió la puerta a su amiga.
—Lamento molestarte —se disculpó la otra sentándose en el sofá más cercano.
—No digas tonterías, Hermione —le reprochó la joven— Cuéntame que es lo que te ha sucedido para que estés así.
Ese fue el momento en que las emociones de Hermione se desbordaron y sus lágrimas empaparon su cara. Se abrazó con fuerza a Luna y lloró hasta que sintió que la opresión de su pecho era más liviana, aunque no desaparecía por completo.
—Es increíble como una persona puede ser tan despreciable y tan baja —logró murmurar ahogando un sollozo— Y no lo digo exagerando. ¡Jamás pensé que alguien pudiera llegar a ese extremo!
— ¿A qué te refieres? —preguntó Luna con confusión.
—Me amenazó, Luna. Cho Chang me amenazó con revelar la verdad sobre mi farsa como Helen, si yo no me alejo de Harry… Me pidió que dejara su casa, ¡Incluso me estaba dando un boleto de avión para regresar a Inglaterra! — Exclamó con indignación, luego sintiendo que los ojos le escocían nuevamente, agregó— Lo peor es que no tengo salida, debo hacerlo aunque no quiera… ¿Sabes lo terrible que será despedirme de Harry?
— ¡Esa mujer es una bruja! — Exclamó la rubia cuando se recuperó de la impresión— Pero, ¿podrías decirle todo a Harry? Y tal vez a él se le ocurra algo, después de todo conoce a esa arpía desde hace mucho tiempo.
—Es una de las cosas que me impidió hacer. No puedo hablar de esto con Harry, o de lo contrario le dirá todo a la abuela y… no quiero ni pensar en las consecuencias que eso podría tener para su salud, no, esto debo manejarlo yo sola.
— ¿Y qué harás entonces? —preguntó Luna intentando comprender la situación.
—Hablaré con Viktor y le diré que cambie de opinión y que si regresare con él a Londres. Y esta noche, cuando Harry se vaya a dormir pretendo hablar con la abuela para darle una excusa por la cual tendré que irme tan repentinamente.
— ¿No te despedirás de él?
—No creo ser capaz de mentirle sin terminar llorando, tal vez sería mejor no verlo para no preocuparlo
—Eso sería muy cruel, Hermione. No es justo para él que te vayas sin verlo. Yo opino que deberías despedirte de una forma indirecta, invítalo a cenar esta noche —propuso Luna.
— ¿De verdad crees que es buena idea? —cuestionó Hermione con un poco de duda.
—Por supuesto, si no fuera así no estaría diciéndotelo —sonrió su amiga— Así tendrías la oportunidad de hacerle saber cómo te sientes para que no desconfíe, y no crea que tuviste una razón oculta para irte tan de repente.
—Tienes razón —hipó— Pero debería intentar tranquilizarme primero.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Al otro lado de la ciudad, en el hotel, Harry se paseaba preocupado alrededor de su escritorio. Estaba intranquilo y no tenía ni la más mínima idea del porque se sentía así, incluso cuando sonó el teléfono se sobresaltó exageradamente y corrió a contestar.
— ¿Diga?
— ¡Harry! —exclamó la voz de Hermione al otro lado de la línea.
—Hermione, tu voz se escucha rara… ¿has bebido? —preguntó él con extrañeza al darse cuenta de lo agudo que hablaba su novia.
—Sólo un par de tragos con Luna —respondió ella riendo.
—Está bien. Espérame allí, te pasaré a buscar para que nos vayamos a casa…
— ¡No! — Interrumpió la castaña— Digo, si pasa a recogerme… pero no quiero ir a casa aún, vayamos a cenar a algún lugar, yo invito.
—Sabes que tus invitaciones no me dan confianza —sonrió él con ternura— Será mejor que yo invite.
—No, yo te quiero invitar esta noche, Harry. Quiero que sea algo especial.
—Está bien —dijo resignándose— espérame, yo te llamaré cuando esté abajo.
—Estaré esperando… y será mejor que no te tardes —advirtió Hermione intentando bromear para no sonar tan rara.
Hermione cortó la llamada antes de que él pudiera replicarle. Entonces él tomó su saco, portafolios y celular para guardarlo, pero se quedó mirando por unos segundos la fotografía que tenia de él y Hermione como fondo de pantalla.
—Dié, ya me voy —anunció a su secretaria antes de dejar la oficina. La mujer lo miró con confusión.
—Está bien, señor, pero ¿ha sucedido algo?
—No, es sólo que iré a cenar con Hermione —respondió él, entendiendo que se extrañara ya que era demasiado temprano como para que dejara el trabajo— Tú también puedes irte,
—Oh, no señor muchas gracias pero aún me faltan algunos papeles que archivar
—Está bien, pero si no son urgentes te puedes retirar… Nos vemos mañana —finalizó jovialmente mientras se despedía con la mano y sin poder dejar de sonreír.
A pesar de que sentía un poco más tranquilo, el sentimiento de inquietud regresó a él cuando pasó a buscar a Hermione, la que a pesar de intentar actuar con normalidad no podía evitar un dejo de tristeza en algunos momentos.
— ¿Ha sucedido algo? —preguntó el moreno con preocupación mientras la observaba con cuidado.
—No —negó ella— No ha sucedido nada — respondió mientras encendía la radio
— ¿A dónde iremos? —preguntó Harry.
—Escoge tú un lugar —pidió ella— No me importa si es el restaurant más caro de la ciudad, sólo escoge el que más te guste.
—En serio estás extraña —rió él— Bueno, ya se me ocurrió el lugar perfecto.
Cuando Hermione se dio cuenta dónde se estaban estacionando, tuvo que aguantar lanzar un grito de sorpresa. Harry la miró con una gran sonrisa.
— ¿Por qué aquí? —preguntó ella completamente asombrada.
—Porque dijiste que te gustaba este lugar y bueno, aquí fue donde cenamos juntos por primera vez. Además, para ser sincero… La comida aquí es muy buena —admitió y Hermione lo besó sorpresivamente— ¿Y eso?
—Me dieron ganas de hacerlo —explicó encogiéndose de hombros y acto seguido, se bajó del vehículo y entró en el lugar donde cenarían… por última vez.
—Hermione, no quiero ser demasiado insistente pero… —comenzó él una vez que iban en la mitad de sus platos— estás realmente extraña. Casi no has comido y aunque sonrías en cada momento no son tus sonrisas habituales, ¿Me contarás que te ha sucedido?
Hermione se movió inquieta en su puesto, sabía que había llegado la hora de su despedida indirecta. Intentó no pensar demasiado en que a partir del día siguiente ya no podría ver a Harry, porque si no se sacaba esa inquietud de la cabeza probablemente se pondría a llorar delante de él y eso era lo último que quería.
—Te quiero —comenzó ella sonriendo con dulzura— Lo sabes, ¿verdad?
—Claro que lo sé. Yo también te quiero, Hermione—respondió él sonriéndole de regreso.
—Nunca, pero nunca haría algo que te hiciera daño, eso también debes saberlo ¿verdad?
—Con ese corazón que tienes sólo sabes hacer feliz a las personas… me haces feliz a mí, y conociéndote no eres capaz de dañar ni a una mosca.
—Cuando llegué a Nueva York sólo pensaba en qué tan bien me iría en el trabajo, cuánto ganaría y que tan famosa me haría — No pudo evitar reír ante lo tonto que le parecía eso, en ese momento — Jamás pensé que encontraría personas tan valiosas en un país extranjero, la amistad de Luna, el cariño de la abuela, Melanie y bueno… hasta el de Sirius y por supuesto, nunca creí que este sería el lugar donde me enamoraría — Se detuvo un segundo para observar a Harry detenidamente, quería memorizar su rostro, ese par de ojos verdes que sin duda eran los más bonitos que había visto, ese cabello negro que siempre se encontraba desordenado sin importar lo que su dueño hiciera, el mentón fuerte y perfectamente alineado — Eres el hombre más extraordinario que he podido conocer en toda mi vida, Harry Potter y no creo que haya alguien más en este mundo que se parezca a ti. Todo hubiese sido completamente perfecto si nos hubiésemos conocido de otra forma, entonces podrías haberme presentado como tu novia ante tu familia, sin ningún problema y no habría ningún obstáculo entre nosotros.
—Ahora entiendo porque te ves tan afligida —dijo él besando sus manos— Tienes miedo de que nos descubran y terminemos separados, pero yo te aseguro que eso no va a pasar. Debes estar tranquila, cariño, todo va a salir bien. Además, si nos hubiésemos conocido de otra forma quizás ni me habría dado el tiempo de acercarme a ti, ya sabes cómo era yo hasta antes de conocerte.
—Harry yo…
—No —interrumpió el aludido— Te prohíbo preocuparte de forma innecesaria, ahora pagaremos la cuenta y nos iremos a casa a dormir, y mañana todo lo malo se habrá ido de tu cabeza para el final del día.
Ella asintió y lo siguió en silencio. Sería mejor para ambos que no hubieran despedidas, quizás de esa forma sus corazones conseguirían recuperarse más rápido del golpe que recibirían al verse separados.
Antes de subir al auto Hermione abrazó a Harry tan fuerte como podía, memorizando su calidez y su aroma. Harry al principio se sorprendió, pero después le correspondió de igual forma y acarició su cabello para demostrarle que estaba allí por ella y para ella.
—Tranquila, Hermione. Nos queremos y eso es lo único que debería importarnos. Ya verás que mañana todo estará bien.
—Si Harry, todo estará bien.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Bueno eso es todo, espero les gustara y quiero decirles que el final de esta historia se acerca, así que tengan paciencia ok
Cuídense ok
Y ya saben los reviews no cuestan y es muy lindo leerlos.
