Al llegar a su habitación se dejo caer en su cama, miro al techo mientras abrazaba una almohada, no sabía por qué se había puesto tan nerviosa cuando su hermana le pregunto lo que había ocurrido anoche, fácilmente pudo haber respondido que miro las estrellas en compañía de un guardia, pero no pudo.
Su mirada quedo enfocada en la pezuña que Onyx había besado tan gentilmente, no podía quitarse de la cabeza el rostro de aquel pegaso, su sonrisa, era lo que más recordaba, jamás había conocido a alguien como él, normalmente los guardias solo le reverenciaban y le hablaban gentilmente y con respeto solo por princesa.
Se dio la vuelta hasta quedar boca abajo, el sueño le fue ganando poco a poco hasta que se quedo completamente dormida…
Luna avanzo por el corredor no tenía ni idea de cómo había llegado hasta ahí, su ultimo recuerdo fue haberse quedado completamente dormida en su habitación, sin tomarle mucha importancia siguió su camino por el ancho corredor. Miro por la ventana, era de noche pero no recordaba haber elevado la luna en ningún momento, sin embargo sentía el ambiente algo diferente a lo usual…
Siguió avanzando pero por alguna razón el corredor seguía extendiéndose sin tener un final, algo andaba mal, no sabía que era pero algo no estaba bien
- ¿Por qué presiento que no voy a ningún lado?-se detuvo un momento-¿Dónde están todos?-pensó
La oscuridad de la noche se sentía nada natural, sentía mucho frio y como si alguien la vigilara desde todos los rincones. Intento iluminar un poco más el lugar con su magia pero era inútil su magia no funcionaba por más que lo intentara, la oscuridad la envolvió completamente dejándola sin lugar a donde ir…
- ¿Qué está pasando?-
- jajajajaja- escucho una risa que parecía venir de todas partes
- ¿Quién eres?-
- La oscuridad es mi hogar, las sombras mis esbirros y tu mi querida princesa te has vuelto débil-dijo una voz-En serio crees que él quiere ser tu amigo, solo se aprovecho del momento, no le interesas realmente, solo jugo contigo para presumir a sus amigos que conoció a la gran princesa Luna… recuerdas como te miro cuando se dio cuenta de quien eras… solo vi miedo en sus ojos…-
- ¡Mientes!…-grito Luna interrumpiendo a aquella voz que solo intentaba volverla en contra de todo lo que había logrado hasta ahora-… ¡Muéstrate de una vez cobarde!-
Las sombras comenzaron a rodearla como si fueran serpientes, intento luchar pero todo era en vano, poco a poco fueron cubriéndola hasta quedar completamente sobre de ella
- ¡Recuerda mis palabras!… ¡te reusaste aceptar el poder de las tinieblas y ahora no mereces nada!… ¡ni a NADIE!-grito aquella voz entre las sombras
- ¡No!- Luna despertó sudando frio como si aquello hubiese sido real, se sintió tan real pero quizás solo fue una mal sueño. Miro por la ventana aun faltaba mucho para que su hermana ocultara el sol. Cerró los ojos esperando no volver a tener ese sueño…
Mucho más tarde…
Luna despertó cuando el sol comenzaba a ocultarse lentamente en el horizonte, sabía que dentro de unas horas seria su turno de alzar la luna y tomar el lugar de su hermana por la noche. Se estiro un poco arrojando las sabanas al piso, camino hacia el baño mientras las luces se encendían mágicamente a su paso, se lavo el rostro aun pensaba en ese mal sueño que había tenido, pero más aun en aquella voz, por alguna razón se le hizo familiar pero no sabía porque o donde la había oído antes…
Después de unos minutos ya estaba lista para tomar sus deberes reales, avanzo por el pasillo mientras los guardias cambiaban sus turnos con los de la guardia nocturna, se pregunto si Onyx ya habría terminado su turno. Luna sacudió su cabeza como intentando salir de su mundo de fantasía, no podía creer que seguía pensando en ese pegaso… ¿Qué le ocurría?, se pregunto…
- Luna - dijo la suave voz de su hermana mientras movía su pezuña frente al rostro de la princesa de la noche- La tierra a Luna-
- ¿Eh… que?... Celestia… ¿Qué ocurre?-
- ¿Yo debería preguntarte eso? te dije buenas noches… entraste al salón del trono muy distraída-
- Lo… Lo siento…-
- ¿Qué ocurre Luna?-
- Nada… no ocurre nada-
- ¿Creí que no había secretos entre nosotras?-
Luna se sintió un poco culpable, quería decirle a Celestia su sueño pero dentro de ella algo le decía que no era buena idea, como si una pequeña voz en su cabeza le dijera que debía quedarse callada respecto a este asunto.
- Te juro hermana que no ocurre nada que no pueda manejar - respondió Luna fingiendo una sonrisa- Si me disculpas debo cumplir con mi labor de alzar la luna-
- De acuerdo hermana, te deseo una buena noche-
- Duerme bien Celestia- respondió sin mirarla
Celestia se retiro a sus aposentos seguida de algunos de sus guardias.
-o-
Hizo brillar su cuerno con intensidad mientras la luna ascendía en el horizonte, la noche cubrió el cielo y las estrellas se hicieron presentes al instante. Se apresuro a terminar de revisar y firmar algunos documentos antes de dirigirse al observatorio.
Al entrar al dicho lugar les dio órdenes a sus guardias que no la molestaran a menos que hubiese un asunto que necesitara su atención.
Observaba el cielo nocturno esperando que Onyx apareciera en cualquier momento por la puerta, ya era tarde y el no había llegado, Luna creyó que quizás lo de anoche fue solo una coincidencia, entonces recordó a aquella voz diciéndole que ese pegaso solo quería acercarse a ella por un día para presumir con sus compañeros que estuvo muy cerca de la princesa…
La puerta del observatorio se abrió de repente, Onyx entro a paso lento y se dirigió a donde se encontraba la princesa, no llevaba su armadura, lo cual se le hizo raro a la princesa, sin su vestimenta de guardia, lucia aun mas delgado, pero por alguna razón para ella lucia muy guapo, especialmente que sin su casco su crin lucia mas larga cayendo de un lado de su cara. Luna lo miro con una sonrisa pero su alegría cambio cuando vio que el ala de Onyx estaba sujeta con vendas contra su cuerpo…
- Siento llegar tarde-
- Por mi hermana ¿Qué ocurrió? ¿Estás bien?-dijo con cierta preocupación en su voz.
- ¿Esto? no es nada… fue durante una práctica de combate… yo me descuide… por esto llegue tarde no me permitían salir de la enfermería- se explico fingiendo una sonrisa intentando no preocupar a la princesa.
- No debiste venir si te sentías tan mal-
- No se preocupe por su majest… perdón Luna, qué clase de caballero seria si faltara a nuestra cita-
Luna se le acerco. Por un momento Onyx pensó que la princesa lo reprendería por ser tan descuidado pero entonces ella hizo brillar su cuerno mientras acariciaba el ala del pegaso, sintió una pequeña molestia que desapareció casi inmediatamente, Onyx pudo estirar su ala, el dolor se había ido, aleteo un par de veces sintiéndose como nuevo.
- Eres un tonto lo sabes- dijo al princesa con cierto enfado
Onyx la miro confundido pero entendió bien el mensaje
Ambos admiraron las estrellas con gran interés, ninguno lo admitía pero el simple hecho de estar juntos hacia de este el mejor momento de sus vidas. Luna miro de reojo al pegaso y noto que este no dejaba de mirarla como la noche anterior y cuando ella lo veia este desviaba la mirada disimulando que observaba hacia las estrellas.
- ¿Sucede algo?- pregunto la princesa intrigada
- No, nada… ¿Por qué preguntas?-
- No has dejado de mirarme-
- Lo… lo notaste-
Luna asintió una vez
- ¿sucede algo?-
- No… bueno lo que pasa es que…-
La puerta de la habitación se abrió de repente interrumpiendo aquel momento, dos guardias pertenecientes a la guardia diurna entraron lucían muy serios, miraban hacia todos lados como si buscaran algo o mejor dicho a alguien.
- ¿Se les ofrece algo caballeros?- pregunto la princesa Luna apareciendo de entre las sombras
Los guardias se sobre saltaron al escucharla tan de repente
- Su majestad… lo sentimos no sabíamos que se encontraba aquí- dijo uno de ellos con cierto miedo en su voz- Nosotros solo buscábamos a un pegaso responde al nombre de Onyx Blackstar-
- Escapo de la enfermería, tenemos órdenes de llevarlo a atención médica-
- Lo siento caballeros pero como pueden ver no hay nadie más aquí solo ustedes y yo-
- Lo sentimos su majestad no volveremos a interrumpirla-
Los guardias salieron del observatorio, Luna pudo escuchar a uno de ellos decir - De verdad da miedo- sabía que había ponis que hablaban mal de ella a sus espaldas o al verla salían corriendo o se escondían por estar en su presencia, pero esta era la primera vez que escuchaba a uno decir algo como eso…
Onyx también los escucho, salió de su escondite detrás del enorme telescopio, debía volver a sus barracas sin que lo vieran, entonces miro a Luna, su rostro reflejaba cierta tristeza por el comentario de los guardias, sin pensarlo dos veces descendió junto a Luna y le dio un abrazo…
- Yo no pienso lo mismo-le susurro suavemente sin soltarla
- Gracias - le contesto llorando en sus hombros, ese abrazo era justo lo que necesitaba en esos momentos- Pero sigues siendo un tonto-
Onyx sabía que lo merecía por haber huido de la enfermería pero aun así rio ante su comentario, Luna también rio mientras limpiaba sus lágrimas…
- Para que son los amigos-dijo le pegaso, limpiando la ultima lagrima de la mejilla de la princesa.
- ¿Amigos?- murmuro la princesa - ¿Acaso dijo Amigos?-
-o-
Luna regreso a su habitación, después de haber descendido la luna y de reunirse con su hermana como cada mañana en el desayuno. Lo único que deseaba era dormir y no tener ese sueño otra vez…
Luna miro a su alrededor ya no estaba en su habitación ni siquiera en el castillo, a donde sea que mirara solo había oscuridad…
- Hola Luna- dijo aquella macabra voz - Veo que aun te resistes a lo inevitable ¿y cómo está resultando?-
- ¿Quién eres?-
La voz ignoro su pregunta y prosiguió - Yo te diré como está resultando, muy pero muy mal-
- Mientes... tengo una buena vida, te… tengo amigos… ellos me aprecian-respondió Luna con cierto miedo
- La única que está mintiendo aquí eres tu… acaso esos guardias solo les hiciste una pregunta y que hicieron ellos mirarte con miedo… desconfianza… odio…-
- ¡NO!-grito al mismo tiempo que sentía un escalofrió recorrerle la espalda - Quizás con desconfianza… quizás miedo… pero no odio, lo entiendo después del mal que hice, es verdad que no tengo muchos amigos pero sé que si les muestro lo mucho que he cambiado seré amada por todos-
- Eso es Luna sigue diciendo eso quizás algún día ellos te respeten y se vuelvan tus leales esclavos-
- No quiero eso, solo quiero amigos…-lagrimas comenzaron a caer de sus ojos-… solo un amigo…-entonces recordó que si tenía un amigo…
Continuara…
