Abrio sus ojos lentamente, se sorprendió de despertar en una habitación extraña. Estaba recostado de lado en una cama cubierta de suaves sabanas blancas, su cuerpo estaba cubierto de vendajes, trato de moverse, pero un fuerte dolor en el pecho lo detuvo.

- Sera mejor que te lo tomes con calma - dijo una suave voz detrás de el

- ¿En dónde… en donde… estoy? - exclamo confundido sin reconocer a quien le hablaba

Levanto la cabeza para encontrarse cara a cara con la misma princesa Celestia

- En el hospital de Ponyville, eres un pegaso con mucha suerte-

- Princesa… Celestia… Luna... - recordo entonces - ¿Dónde está la princesa Luna? - se movio un poco brusco lo cual le ocasiono un fuerte dolor en todo su cuerpo.

- Debes tener cuidado, tus heridas son más graves de lo que parecen. Luna está bien, siempre está aquí a la misma hora -

- ¿Misma hora? - se pregunto mentalmente - Disculpe Princesa ¿Cuánto tiempo llevo aquí?-

- Casi tres días – respondió Celestia tranquilamente

- ¡Tres días! – exclamo asombrado lo cual provoco que de nuevo un fuerte dolor recorriera su cuerpo…

- Nos alegra mucho verte despierto, Luna jamás perdió las esperanzas de que despertaras, lleva todos estos días a tu lado, incluso intento entrar en tus sueños pero no pudo hacerlo - hizo una ligera pausa - Los doctores dijeron que caíste en un coma profundo -

- ¿Dónde está Luna ahora?- decidió relajarse y recostarse de lado para poder ver a la princesa Luna.

- Salió un momento, le prometí que te cuidaría mientras volvia –

- Su majestad yo…-

- No digas nada- interrumpió la princesa levantando su pezuña - Debes descansar para que tus heridas sanen. Te estamos eternamente agradecidos con tu valor, toda Ecuestria lo está -

- Pero… yo… no fui útil… no pude… no pude hacer… hacer nada para protegerlas… No pude vencer a Nightmare Moon… no merezco… no merezco ser un guardia real… - dicho esto comenzó a llorar de frustración, apretando con fuerza las sabanas- Toda mi vida he sido un debilucho, mi padre fue el único que creyo en mi… entre en la guardia real para demostrar que podía servir para algo… ahora veo que todos tenían razón… yo no debí enlistarme…-

- Te equivocas mi joven pegaso - dijo con un tono dulce de voz, la princesa uso su casco para levantar el mentón del pegaso haciéndolo verla a los ojos – Se necesita mucho valor para hacer lo que hiciste… enfrentaste tus miedos… enfrentaste a Nightmare Moon arriesgando tu propia vida, no he conocido a nadie, además de los elementos de la armonía que hayan hecho algo similar. Me diste el tiempo suficiente para poder hacer reaccionar a mi hermana. De no ser por tu esfuerzo y tu valor, Nightmare Moon habría vencido y todos estaríamos ahora bajo la oscuridad eterna y por eso me honra poder entregarte esto…-

La princesa Celestia hizo brillar su cuerno con un aura dorada haciendo levitar una pequeña caja plateada con bordes dorados adornada con varias joyas en su mayoría rubies incrustado en su centro estaba la insignia real representando a las dos hermanas alicornio. Celestia abrió la cajita revelando una medalla con la forma de un sol hecho de oro y una media luna de plata.

- Onyx Blackstar por tu valor y dedicación a servir y proteger a Ecuestria a un acosta de tu propia vida te concedo la mas grande condecoración que se puede otorgar…- la medalla floto hacia el pegaso colocándose suavemente alrededor de su cuello - La medalla al valor de Ecuestria -

Onyx quedo sin palabras, habia oído sobre esta medalla que solo le era otrogada a aquellos que hicieran algo realmente heroico.

- Yo… no se que decir… yo… no se como agradecérselo-

- Normalmente haríamos esto en una celebración oficial en el castillo pero hare una excepción esta vez, ya habrá tiempo para nombrarte Guardia de Elite cuando te recuperes-

- ¿Guardia de Elite?- pregunto confundido

- Correcto. Apartir de ahora formaras parte de un grupo muy selecto de ponis, todos y cada uno de ellos fue elegido por sus capacidades únicas y tu querido formas parte de ellos ahora, aun seras el escolta personal de mi hermana pero tendras otras responsabilidades al igual que algunos beneficios-

- ¿Beneficios? ¿Responsabilidades? No lo entiendo-

- Ya habrá tiempo para explicártelo, por ahora debes descansar. Luna volverá en un momento estoy segura de que tienen mucho de que hablar-

En ese momento se escucharon algunas dos voces a fuera de la habitación, al mismo tiempo que las puertas de la habitación se abrieron revelando a una poni unicornio de color azul oscuro y crin gris, su cutie mark era un telescopio rodeado de cuatro estrellas, seguida de la princesa Luna, ambas parecían tener una muy agradable conversación hasta que notaron que el pegaso se habia despertado. La unicornio se arrojo contra el pegaso abrazandolo afectuosamente y pkantandole varios besos en el rostro.

- Mama, mama… a mí también me da gusto verte pero me avergüenzas frente a sus majestades-

- No sabes la alegría que me da verte despierto. Cuando me dijeron que estabas en el hospital yo pensé lo peor…- dicho esto sus ojos se llenaron de lagrimas.

- Lo siento, te prometi que no me meteria en problemas cuando me uni a la guardia…-

- Olvidate de eso, las princesa me contaron todo, estoy tan orgullosa de ti mi pequeño Onyx-

- Mama- reclamo el pegaso- no me llames asi frente a la realeza-

Tanto Celestia como Luna rieron a lo bajo, sin embargo el rostro de Luna reflajaba un poco de preocupación por el estado del pegaso, se sentía un poco culpable, aunque se disculpo con la madre de Onyx y esta no le reclamo nada, la culpa aun le consumía por dentro.

Mientras su madre lo abrazaba y llenaba de elogios, Onyx miro a Luna y ambos quedaron en silencio observándose el uno al otro. Celestia noto esto, le pidió a la uncornio que les permitiera estar solos a ambos. La madre de Onyx acepto y ambas a abandonaron la habitación.

La princesa Luna espero a que su hermana y la unicornio abandonaran la habitación, quedando los dos solos en absoluto silencio, ambos levantaron la vista hasta mirarse solo por un momento…

- Luna… yo solo quiero decirte… lo que ocurrió en el castillo… - comenzo a decir rompiendo el silencio pero se vio interrumpido cuando la princesa se lanzo contra él abrazandolo suavemente para no lastimarlo.

Onyx abrió los ojos de par en par ante tal acción. Sintio una gran calidez proveniente del abrazo, pero tambien noto lagrimas que rodaban por las mejillas de la princesa…

- Eres un tonto - dijo ella entre sollozos – Pense que nunca despertarías… pensé que te perdería… eres mi mejor amigo-

- Luna te prometo que nunca vas a perderme, te lo prometo siempre estare aquí contigo- dijo señalando su pecho con delicadeza

- Gracias, pero sigo pensando que eres un tonto, no valia la pena que te arriesgaras asi- respondió limpiándose las lagrimas

- Si lo valia y lo volveria a hacer si con eso consigo verte sonreir-

Ante estas palabras Luna se sonrojo como nunca lo habia echo, se miraron por unos pocos segundos antes de comenzar a acercarse lentamente hasta que…

- Awwww –

- ¡´Tia…! ¿No sabes lo que es la privacidad?-

- Lo siento Luna no pude resistirlo-

- ¡Largo!- grito Luna al mismo tiempo que le arrojo una almohada contra su hermana.

-o-

Los dias pasaron en los que Onyx y Luna se hicieron cada vez mas cercanos. Todos los días Luna encontraba tiempo en su agenda para poder visitar al pegaso quedándose junto a el hasta muy tarde. Cuando la condición del pegaso ya era un poco mas estable los médicos otorgaron el permiso de trasladarlo al hospital en Canterlot lo cual alegro mucho a Luna ya que ahora podía visitarlo sin tantas complicaciones.

Pasaron cerca de tres meses hasta que por fin Onyx fue dado de alta por los médicos del hospital, aun asi le pidieron que debía guardar reposo varios días ya que sus heridas habían sanado pero debía permanecer en observación y no realizar movimientos bruscos para evitar que se lastimara nuevamente, gracias a su nuevo ascenso esto no fue ningún problema, pero estar tanto tiempo en recostado habia mermado sus fuerzas por lo que necesito de mucha terapia física para volver a caminar y volar. Luna estuvo mas que encantada de ayudarlo, ella se volvió su entrenadora y durante algunos meses le ayudo a seguir a adelante…

-o-

Mientras se recuperaba por completo Onyx mantenía su rango como escolta de Luna y como tal tenia ciertos privilegios, entre los cuales estaba el tener un rango como sub capitán de la guardia tanto diurna como nocturna…

Realizando una ronda por los pasillos del palacio noto a dos guardias diurnos haciendo guardia en uno de los pasillos, Onyx los reconoció de inmediato fueron aquellos que dijeron que Luna daba miedo, tenia que darles una lección por lastimar a la princesa con sus comentarios…

-¡Ustedes dos!- exclamo el pegaso

Los dos soldados hicieron un saludo ante el sub capitán de la guardia, se notaban nerviosos pues estaban frente a un miembro de la guardia de elite.

- Por favor acompáñenme -

- Pero señor no podemos dejar nuestro puesto va contra las reglas - dijo uno de ellos

- Solo será un momento, si son amables en acompañarme-

Onyx llevo a los guardias hasta la habitacion de la princesa Luna. Toco la puerta un par de veces y esperaron a su majestad, después de unos segundos ella abrió la puerta asombrada de ver al pegaso con dos guardias diurnos.

- ¿Onyx? ¿Qué haces aquí?... Deberias estar descansando… ¿Qué hacen los guardias de mi hermana contigo?-

- Lamento interrumpirla princesa pero estos guardias están aquí para disculparse con usted - dijo con voz autoritaria - ¿No es asi caballeros?-

Ambos guardias solo tragaron saliva, sin entender de que hablaba…

- Bien caballeros la princesa espera sus disculpas por haberle dicho que les daba miedo… ¿O acaso ya olvidaron aquella noche?-

- Este… no señor… si recordamos, fue la noche que nos ordenaron buscarlo a usted por huir de la enfermería… pero… nosotros no… nos referíamos a la princesa-

- Entonces caballeros creo que es momento de que se expliquen-

- Esa noche cuando dijimos que nos daba miedo… nos referíamos al observatorio, ese lugar da mucho miedo en la noche, no entendemos como la princesa Luna puede estar en un lugar tan tétrico como ese-

- Si el lugar en verdad da miedo cuando oscurece. Lamentamos si nuestro comentario se salió de contexto su majestad, en verdad la admiramos por su valor ante las críticas por su pasado-

- Acepto sus disculpas caballeros. Pueden regresar a sus puestos - dijo la princesa. Cuando los dos guardias se fueron su atención se concentro en Onyx - No tenias que hacer eso ¿Sabes?-

- Lo se, pero me hizo sentir bien- sonrio Onyx

- Empiezo a creer que darte esa medalla fue un error- dijo Luna en tono de broma

-o-

Esa noche, Luna le ofreció caminar por los jardines de Canterlot, lo cual Onyx acepto con gusto ya que desde su recuperación no habia podidio pasar un tiempo a solas con Luna como nates en el observatorio.

Era una hermosa noche, el viento soplaba suavemente meciendo la crin de ambos lentamente. Pasaron por el jardín de las estatuas y junto al laberinto hasta que decidieron sentarse en un pequeño claro a orillas del camino, las estrellas brillaban con un gran esplendor y la luna les regalaba un hermoso fulgor plateado permitiéndoles observar claramente en la oscuridad, no necesitaron de un telescopio para poder disfrutar tan hermoso espectáculo nocturno.

- ¿Onyx?... ¿te sucede algo? ¿Estás bien?-

- Si yo solo…- miro al cielo - Las estrellas están muy brillantes esta noche-

- Creo que exagere con su brillo-

- Aun asi son hermosas pero no tanto como tu-

- Que cosas dices - se sonrojo

- No, es en serio Luna y no es por tu culpa el que brillen de esa forma ¿sabes por qué lo hacen?-

Luna solo negó con la cabeza

- Estan furiosas de que jamás podrán ser tan hermosas como tu-

- Onyx… por favor - dijo completamente sonrojada

- Es la verdad Luna, desde el primer dia que te vi en el observatorio… yo… quede prendado de tu belleza… quizás nuestro primer encuentro no fue el mejor pero aun asi no pude quitarte de mi cabeza aquella noche - Onyx tomo las patas delanteras de Luna acercándola mas a el, mirándola fijamente a los ojos - Lo que quiero decir es que te amo Luna… y siempre lo hare con cada latido de mi corazón. No puedo prometerte que estare aqui por el resto de tu vida pero si puedo prometerte que te amare por el resto de la mia-

Luna se arrojo a los brazos de Onyx quien emitió un ligero quejido de dolor pero lo valia por estar cerca de su princesa.

- Esto es para ti- dijo sacando una extraña flor detrás de sus alas

- ¿Qué es esto?-

- Es una flor nocturna, solo florece de noche - se explico

- Eso lo se pero… son muy raras ¿Dónde la conseguiste?-

- No fue difícil, en el bosque Everfree hay una pradera entera de ellas- dijo acomodando la flor en el cabello de la princesa

- No tenias que hacerlo-

- Lo se pero cuando la admiro te veo a ti, una hermosa flor brillando en la oscuridad-

- Nunca nadie me habia dicho palabras tan bellas. Gracias por ser como eres-

Se dieron un beso tan suave y tierno como lo fue el primero pero esta vez tenían todo el tiempo del mundo para disfrutarlo. La Luna y las Estrellas solo observaban como mudos testigos de aquel hermoso momento…

Fin…