Capítulo 0.2.- Animarc

–Ya son las 7 de la mañana es hora de ir a la escuela.

Pronuncia aquel chico de 13 años de edad, cabello castaño y quebrado.

–Vamos ralts, despierta dormilona ya es hora.

El pequeño Pokémon estira sus cortas manos y hecha un bostezo al aire.

–Todo preparado… ya solo falta… darte de comer.

Saca una manzana de su mochila y se la entrega.

–Ten, tu favorita.

– ¡Ra-ra-ralts!

Dice gustoso el Pokémon.

–Vamos amiga que llegare tarde a clases.

Con sus cortos pies camina lo más rápido que puede sin soltar su gran manzana comparada con su tamaña, la cual con trabajos puede sostener.

– ¡Muy buenos días!

Dice el chico al abrir la puerta del salón.

–Buenos días.

Responde una hermosa chica de cabello negro, delicadas facciones y una hermosa sonrisa, mientras se aproxima a Animarc.

–Hoy vienes muy animado.

–Lo que pasa es que hoy por fin vendrá mi madre a visitarme después de tanto tiempo.

–Oh, eso es genial, eres el único chico que conozco que sus padres nunca vienen a verle en los días permitidos… ¿no es así?

El chico agacha la mirada y asienta con la cabeza.

–Y… si no es mucho entrometerme… ¿Por qué no vienen?

–Hace cuatro años para ser exactos, mis padres se divorciaron, decidieron quedarse con un hijo cada quien, mi hermano Zekyure con mi padre en la región de Sinnoh y yo aquí en Hoenn con mamá… ella no viene porque su trabajo no se lo permite, tiene que andar viajando alrededor del mundo por todas las regiones, es una excelente aviadora, y papá… nunca espero que venga, su trabajo siempre lo absorbe y no tiene tiempo para los demás… supongo que el motivo del divorcio.

Sus ojos comienzan a tornarse cristalinos, como queriendo derramar una lágrima, la chica al notarlo, se acerca lentamente a él y lo abraza, recargando la cabeza del chico sobre su hombro.

–Oh lo siento no lo sabía… lamento haberte preguntado.

–No te preocupes, está bien.

Comienza a recorrer sus manos con la intención de abrazarla.

–Ey ¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué estás tan cerca de mi chica?

Refunfuña un chico que viene entrando al salón.

–Yo fui la que me acerque a él.

Le dice la chica mientras coloca a Animarc detrás de ella.

–No te estoy hablando a ti, si no a el

Se acerca a ellos, toma a la chica del brazo bruscamente jalándola hacia él y empuja a Animarc al mismo tiempo.

–Te lo advierto de una vez Animarc, no vuelvas a tocar a mi chica ¿entendiste?

El pequeño Pokémon se aproxima al agresor soltando fuertes pisotones y sacando vapor de la cabeza a causa del enojo producido al ver a su entrenador en el piso.

–Jajaja mira esa pequeña cosa, bien dicen que todo se parece a su dueño esta igual de escuálido y débil que tú.

Al terminar de decirlo, comienza a mover su pierna hacia atrás con el propósito de patear al pequeño que se aproxima a él, pero Animarc ve sus intenciones a tiempo y se avienta tomando entre sus manos a la criatura recibiendo todo el impacto de la patada.

– ¡Ahhh!

Grita aquel chico por el dolor causado.

– ¡Animarc!

Responde la chica ante la escena que acaba de presenciar.

–No sé porque te sacrificas por esa cosa tan insignificante y débil.

–Porque es algo muy preciado para mí.

–Jajaja no me hagas reír.

Sigue con una risa burlona mientras continua pateándolo una y otra vez.

– ¡Pára por favor!

Pronuncia la chica desesperada mientras ve al chico tirado en el piso, sin defenderse… sin decir una sola palabra, pero el brabucón parece no escucharla mostrando una cara de satisfacción entre cada patada que suelta, cuando el profesor irrumpe en el aula presenciando aquella escena, de inmediato corre y aleja al brabucón del chico en el suelo.

– ¿Pero que pasa aquí?

Toma al joven por la espalda para ayudarlo a levantar, sentándolo en uno de los pupitres cercanos, gira la cabeza dirigiendo su mirada al otro chico.

–Tu vete a la dirección enseguida te alcanzo.

El brabucón muestra una mirada de odio hacia Animarc mientras sale del salón.

– ¿Te encuentras bien?

Pregunta preocupado el profesor mientras el chico solo asienta con la cabeza, el maestro sale del salón para encontrarse con el otro joven en la oficina del director.

–Yo… lo siento tanto Animarc… todo esto es mi culpa.

–No te preocupes, mi Pokémon se encuentra bien que es lo importante.

La pequeña ralts no deja mirarlo casi derramando una lágrima por aquella gran acción que acaba de hacerle su joven amo.

–Lo mejor será que vayas a la enfermería.

Dice la chica mientras le ayuda a levantarse de la banca. De camino a la enfermería cruzan con el brabucón quien ya viene de regreso.

–Ya estarás contento, anitonto por tu culpa me suspendieron 3 días… así que más te vale que hoy a las 2:30 PM estar en el patio, esto no se quedara así , lo arreglaremos con una batalla Pokémon y más te vale ir, o prepárate para que no te deje en paz por el resto de tu vida.

El chico no responde y solo sigue de frente cargando a ralts entre sus manos.

–No vayas Animarc tu Pokémon es demasiado débil aun.

Le dice la chica preocupada.

–Lo sé… gracias por traerme a la enfermería.

El chico entra al lugar y ella se queda afuera.

–Animarc… te haces el fuerte, pero eres te derrumbas por dentro

El tiempo pasa y el reloj marca las 2:25PM, ralts y Animarc se encuentra aún en la enfermería, viendo desde una pequeña ventana como todos se comienzan a reunir en el patio para ver su pelea.

– ¿Qué hago ralts? Dime, todavía eres muy pequeña e indefensa, no quiero que te pase nada, y si vamos saldrás herida.

–Vamos tu confía en mi yo puedo

El chico se extrémese y da unos pasos hacia atrás al ver que su Pokémon le acaba de hablar.

– ¿Cómo hiciste eso? Si ni siquiera moviste tu boca.

–Telepatía.

Responde el pequeño, Animarc aun atónito se acerca a ella.

– ¿Estás seguro de que lo quieres hacer?

Su compañero acierta con la cabeza, El reloj sigue avanzando y ahora marca las 2:35 PM.

–Sabía que ese pequeño miedoso ni iba a venir.

Refunfuña el brabucón al ver la hora, cuando de la nada todos comienzan a hacer un gran alboroto.

– ¡ahí viene!

De inmediato voltea para ver a que se refieren sus compañeros, por la banqueta del patio se aproxima Animarc y ralts lentamente hacia el centro formado por todo el cuerpo estudiantil.

–Así que viniste, al menos ya sé que no eres tan cobarde

–Terminemos con esto de una vez ¿quieres?

– ¿Qué prisa llevas muchacho?... pero está bien, ¡Mude ve!

Lanza una pokeball de la cual emerge un tierno mudkip.

–Ralts yo te elijo.

Su compañero valerosamente entra a la arena quedando de frente a su oponente.

– ¡Mude usa bofetón lodo!

El contrincante azul comienza a expulsar lodo y apunta directamente hacia ralts.

–Ralts esquívalo.

Pero esto es imposible, el disparo es demasiado rápido y este no logra evitarlo y sale rodando hasta la orilla de la arena.

– ¡ralts!

El pokémons con trabajos se pone de pie.

–No podrás con esto pequeña.

–Si podre, yo lo sé.

Le responde de nuevo por telepatía.

–Okey te apoyare, ahora usa confusión.

De inmediato enfoca su mirada hacia mudkip, y comienza a emitir ondas de sus ojos las cuales se dirigen a mudkip.

–Esquívalas.

De inmediato hace caso el Pokémon y logra evitar el contacto con ellas.

–ahora usa pistola de agua.

–Ralts esquívalo usando teletransportación.

Grita Animarc, mientras su Pokémon desaparece antes de que el chorro de agua haga contacto con él, apareciendo nuevamente a las espaldas de mudkip.

–Ahora confusión de nuevo.

Ralts está demasiado cerca por lo que mudkip recibe el daño sin tener escapatoria alguna.

–Vamos levántate y usa venganza Mude.

Mudkip apenas tocando el suelo de haber sido atacado se impulsa abalanzándose contra su oponente, golpeándolo con todo su cuerpo, ralts no puede escapar, recibe el golpe revotando contra la pared y cayendo al suelo.

– ¡Ralts! Te dije que era demasiado para ti.

Una lágrima comienza a rodar por su mejilla, corre hacia ella pero antes de que llegue, ralts comienza a brillar.

– ¿P-pero que pasa?

El reloj del chico comienza a parpadear al unísono con el pokémons, su mirada se dirige de inmediato a este, el cual comienza a emitir una voz.

–Parece que ralts está evolucionando.

Animarc impactado solo se queda mirando como su ralts comienza a transformase en una kirlia, su reloj de nuevo comienza a emitir una voz

–Kirlia aprendió ataque de hoja mágica.

–Wow kirlia te ves… genial.

Dice el chico aun anonadado, pero este momento emotivo se ve interrumpido cuando se escucha un grito diciendo.

–Vamos Mude termínala con una tacleada.

El mudkip se aproxima a toda velocidad contra kirlia que recién acaba de evolucionar.

–kirlia, teletransportación.

Enseguida comienza a transportarse al otro lado al que mudkip atacaba.

–Ahora usa hoja mágica.

Está levanta sus manos y unas hojas comienzan a brotar detrás de ella, acto seguido estira sus manos hacia donde está su oponente, las hojas siguen la dirección que señalan las manos.

–Mudkip esquívalo.

El pequeño azul corre tratando de evitar el ataque, pero las hojas lo siguen a donde él va.

–Lamento informarte que este ataque es casi imposible de esquivar.

Le dice Animarc mientras que ve como su oponente no puede más y recibe el golpe de las hojas, el mudkip cae al piso casi inconsciente.

–Vamos levántate bolsa de huesos.

–Ey no le digas así, está haciendo lo mejor que puede.

–Tú no eres quien para decirme como debo o no hablarle a mis pokémons, vamos levántate y acaba con ella.

Con mucho trabajo se levanta Mude.

–Ahora usa venganza

Escuálido y derrochado camina lo más rápido que puede, pero en el camino tropieza y llega rodando a los pies de kirlia, ella se agacha y lo acaricia.

–Lo mejor será que te rindas.

Le dice Animarc al ver el estado de ese Pokémon.

–Eso nunca

Responde el otro lleno de furia, kirlia toma entre sus manos a mudkip y se teletransporta enfrente del brabucón, y lo coloca enfrente de él, en seguida se incorpora y le suelta una bofetada, dejando a todos en un silencio incomodo, da la media vuelta pero antes de que llegara siquiera a la mitas del campo la cara de brabucón comienza a ponerse roja del enfado y patea a su Pokémon, nadie en la arena puede creer aquella escena que acaban de presenciar, de nuevo el pokémons sale disparado a los pies de kirlia, unos segundos parecieron eternos, de repente gira delicadamente y lanza una mirada macabra hacia el brabucón, utilizando después el ataque "confusión" aventándolo hasta la pared, Melody la chica de cabello negro, corre hacia el brabucón y le quita la pokeball que tenía entre las manos.

–No mereces esto

Da la media vuelta y antes de dar un paso le dice.

– ¿Y sabes qué? Considera nuestra relación, terminada

Camina y carga al pokémons mal herido, se aproxima a Animarc y le da un beso en la mejilla, saliendo a toda velocidad a la enfermería para atener a mudkip, apenas sale ella de ahí cuando toda la escuela irrumpe, el silencio con un gran grito.

–¡Animarc eres el mejor!

Todos lo proclaman y alagan, mientras alguien parece observarlos desde el edificio cercano, y mostrando una sonrisa al ver la victoria del chico.