Capítulo 1.2 –Rojo
Animarc camina lentamente por los pasillos de la escuela acompañado de su kirlia.
–Sí, Todo va genial, ese brabucón ya no nos molestara más, tu evolucionaste y mi madre llegara dentro de poco.
–Dice el chico con bastante entusiasmo, mientras su Pokémon asiente con una tierna sonrisa y bajando un poco la mirada, pero este momento se ve interrumpido por un gran estruendo acompañado de un movimiento ligero del suelo.
– ¿Qué fue eso? Parecía venir de la entrada de la escuela.
El joven corre de inmediato a la ventana próxima a él, que apunta hacia las cercanías de la entrada, logrando ver que en el lugar se encuentra un tanque de una coloración rojiza, y que este es el que causo el gran estruendo al profanar la entrada de la escuela con un violento ataque, además de que su avance no se detiene.
–Animarc quítate de la ventana pueden verte.
Grita una chica de cabello pelirrojo, vestida con un chaleco de cuero negro, una falda de corta longitud color morado, lentes elegantes y uno zapatos de tacón negro brillantes.
–Profesora Lorelei ¿Qué sucede? ¿Quiénes son esos del tanque?
–No hay tiempo de explicaciones, por ahora solo sígueme, es peligroso que permanezcas aquí.
Se acerca a él y toma su mano para comenzarlo a jalar hacia donde ella se dirige. La profesora nota que el chico se encuentra asustado no sabe que es lo que sucede y tiene miedo.
–Supongo que has escuchado de ellos, son el Team Magma, muy conocidos en la región por ser una organización de delincuentes muy peligrosa.
Trata de entablar una conversación para que la mente del chico se vea a distraída y el miedo se pase un poco.
–Si he oído algo de ellos, pero ¿Porque atacan la escuela? ¿Porque precisamente este lugar? ¿Qué buscan? ¿Qué es lo que quieren?
–A ti.
– ¿a mí? Pero… ¿Qué es lo que quieren de mí?
Termina de decir la oración cuando se topan con la pared obligando a dar la vuelta hacia la derecha pero delante de ellos se encuentra un tipo de vestimenta roja, un capucha que cubre desde su cabeza hasta un poco más abajo de los hombros.
– ¡Ey! Pero miren que primor de mujer me he encontrado, y además acompañada del mocoso.
Dice el hombre mientras la chica se gira sobre si ciento ochenta grados, sin soltar al chico intentando escapar por el otro lado pero detrás de ellos ya se encontraba otro personaje de igual vestimenta que el primero al que se habían topado.
–No hay escapatoria preciosidad.
Dice el hombre que se acaban de encontrar.
–Ni se les ocurra acercarse.
Responde la profesora que sostiene más fuertemente la mano del chico.
–No estás en posición de decirnos que debemos o no hacer.
Contesta el primer hombre.
–Exacto preciosura, lo mejor será que tú hagas lo que nosotros te digamos.
Lo dice el segundo chico mientras el primero la toma de la cintura, resbalando una de sus manos por el vientre de la chica y la otra dirigiéndose a su pecho.
–Suéltame, esto solo se puede arreglar con una batalla Pokémon.
Sube la pierna hasta hacer contacto con la entrepierna del hombre que la había tomado por detrás, golpeándolo fuertemente.
– ¡ah! Maldita, esto no se quedara así, poochyena ve.
Caminando hacia atrás por el dolor causado por el golpe toma la pokeball que traía consigo y la lanza.
–No te quedaras solo.
Lo dice el segundo hombre mientras camina del otro lado donde se encuentra el primero encorvado del dolor.
– ¡numel ve!
Lanza una pokeball a la misma altura que su compañero.
–Si así lo quieren, cloyster yo te elijo.
Dice la profesora mientras lanza una respectiva pokeball de color azul.
–Pero esto no es justo, son dos contra una –Exclama el chico – Kirlia vamos a darles una lección
La pequeña de vestido blanco y aparentes coletas entra al centro de la batalla acompañando al cloyster de Lorelei.
–Ten cuidado Animarc no estás contra tus compañeros, estos tipos no se detendrán con nada, además de que los ataques psíquicos de tú pokémons no le harán nada a ese poochyena.
Le advierte la profesora mientras el chico solo asiente con la cabeza.
–Numel usa pirotecnia contra ese cloyster.
–Rápido esquívalo usando refugio cloyster.
Le dice rápidamente Lorelei a su Pokémon, y el disparo de fuego se ve ahogado por el fuerte caparazón del oponente.
–Poochyena utiliza mordico contra ese kirlia.
El pequeño cuadrúpedo comienza a correr a toda velocidad contra su oponente abriendo su hocico para soltar una gran tarascada.
–Kirlia usa teletransportación.
Justo ante los ojos del pequeño perro desaparece apareciendo detrás de él.
–Ahora usa Hoja mágica.
El poochyena recibe el golpe directamente.
– ¡Numel usa magnitud!
Un gran movimiento comienza a sacudir el suelo con cada golpe que realiza el pokémons al piso, provocando también el desequilibrio de todos.
–Ahora pirotecnia contra cloyster.
El Pokémon se encuentra demasiado descontrolado como para volverse a cubrir, provocando que esta vez reciba el golpe de lleno.
–Cloyster usas chuzos en su contra.
El pokémons comienza a lanzar grandes fragmentos de hielo contra numel, encerrándolo primero en un círculo para el último no fallarlo, numel no puede con tal impacto y cae al suelo.
–No, numel… regresa… esto nos pasa por que nos dan puros pokémons débiles, lo siento compañero, te quedaras solo.
Sale corriendo del lugar al no quedarle más pokémons que usar.
– ¡ah! Maldito cobarde, poochyena usa mordisco de nuevo.
El cuadrúpedo repite la acción de acercarse rápidamente mientras abre su hocico.
–Kirlia ya sabes que hacer
El pokémons desaparece de nuevo
–No caigo dos veces en el mismo error mocoso, poochyena usa rastreo y cuando la encuentres usa mordisco
De inmediato comienza a olfatear girando un poco, y se abalanza soltando una mordida, agarrando esta vez la pierna de su oponente.
– ¡Kirlia!
La pequeña cae al piso con una gran herida en su pierna.
–Ahora acabala con una tacleada.
Grita el encapuchado saboreando su victoria.
–No te olvides de mí, cloyster usa chuzos de nuevo.
Desde el primer bloque de hielo acierta y este cae desmayado.
–Poochyena regresa, esto no se quedara así maldita bruja.
El tipo sale corriendo igual que lo había hecho su compañero previamente, el chico se arrodilla frente a su pokémons.
–Kirlia… ¿te encuentras bien?
–kir…lia.
–El ataque de mordisco es demasiado efectivo contra ella, tendrás que llevarla en su pokeball hasta que lleguemos a la enfermería, o a un centro pokémons cercano.
Dice la profesora, Animarc saca su pokeball.
–Lo siento kirlia, es por tu bien.
Guarda a su Pokémon y enseguida siguen su camino por las escaleras de emergencia. Cerca de la entrada a donde se encuentra el tanque de Team magma esperando que el objetivo sea cumplido llegan los hombres que acaban de ser vencidos, y en la entrada son recibidos por un hombre de gran porte.
– ¿Dónde está?
Pregunta aquel hombre que se encuentra en la entrada.
–L-l-lo sentimos, no pudimos capturarlo, una joven estaba a su lado.
–No puedo creer que sean tan inútiles.
–Pero Sr L esa chica era demasiado fuerte.
–Lo peor… venidos por una mujerzuela.
Aquel hombre dirige su mano hacia la parte interna de su saco.
–Chicos en verdad no me gusta hacer esto, pero con su ineptitud me obliga.
–Espere señor, traeremos a la chica.
Suplica uno de los hombres arrodillados.
–No… no me quiero arriesgar de nuevo.
Termina la oración mientras saca un arma de su saco, y el entorno se ve estremecido con el sonido de dos disparos, de inmediato otros dos hombres de la misma vestimenta pasan a retirar a los cuerpos inerte de ahí, para que no sean del desagrado de la vista de L.
–Ian, Alex, ustedes son mis mejores hombres, no me puedo dar el lujo de perder al cien por ciento está misión, así que ustedes vayan por la chica… y su encuentran al chico, también tráiganlo de inmediato
–Si señor… en caso de que alguien se quieran interponer… ¿Qué debemos hacer?
–Espero que esa pregunta haya sido una broma… ya saben que hacer… desháganse de toda persona que interfiera…
Mientras tanto Lorelei y Animarc siguen corriendo por el gimnasio que pareciera eterno, pero tienen que cruzarlo para así poder escapar de ahí.
–Dices que Melody está en la enfermería ¿verdad?
–Sí, hacia haya se dirigió cuando termino el combate.
–Hay que apurarnos, tendremos que llegar antes que ellos.
Siguen avanzando hasta llegar a la puerta trasera del gimnasio, pero al abrir ésta una oleada de calor los regresa por dónde venían.
–Como lo sospechaba, hemos llegado tarde, el Team magma ha llegado antes.
Grita Lorelei.
–Oh no… Melody.
Preocupado se levanta Animarc después de haber sido aventado por la horda de calor, de entre las llamas sale una hermosa chica de cabello rosa, abrazando a una persona de menor estatura tosiendo a causa del incendio.
– ¡Melody!
Grita el chico, pero este se ve opacado por la mano de la profesora que lo silencia de inmediato mientras lo jala hacia los arbustos para esconderse y tener una mejor vista de lo que sucede.
–Pero profesora.
Respinga el chico.
–Shhh guarda silencio, mira quien viene ahí.
Unos chicos de vestimenta parecida aunque un poco diferente de los que anteriormente habían enfrentado, se aproximan a la escena y toman bruscamente a las dos chicas.
–Ah, suéltame.
Grita la chica de menor edad mientras forcejea para liberarse, el chico no soporta más y sale corriendo de entre las ramas zafándose de la profesora.
–Melody.
–Mira ahí está el chico, este debe ser nuestro día de suerte.
Dice el chico que sostenía a la enfermera, suelta una sonrisa algo macabra mientras un crujido se escucha, el cuerpo de la enfermera cae inerte al suelo.
– ¡Animarc corre!
Grita Melody desde donde está, el chico se detiene en seco al ver como cae el cuerpo de la enfermera, se encuentra paralizado por la escena que acaba de presenciar, mientras el hombre que ha cobrado la vida de la chica se acerca a él lentamente.
–Cloyster, neblina.
Se escucha la voz de la acompañante del chico, mientas el campo comienza a espesarse de neblina, la chica aprovecha la oportunidad, toma a Animarc de la mano y lo arrastra con ella con dirección hacia la ruta 116.
