Estas viñetas están escritas para el reto "El ipod de Rose" del foro "El escorpión que coleccionaba Rosas" En el foro dijeron que no era obligación que las viñetas tuvieran relación entre sí, pero yo quise que todas estuvieran relacionadas. Pueden pasarse por el foro y votar por su viñeta preferida si es que les ha gustado , cosa que espero que ocurra. Pueden buscar el foro en google y luego entrar al topic: Votaciones: El ipod de Rose.

Muchas gracias por pasar por aquí y darse el tiempo de leer.

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a J.K. Rowling. Esta historia no tiene fines de lucro.

Espero que lean el capítulo con la canción, se llama Bad day de Daniel Powter.

11.- Bad day

Dos semanas faltaban para los condenados exámenes finales y dos semanas habían pasado desde que ellos habían terminado. O desde que él terminó con ella.

Lo que más le dolía es que no habían terminado porque ya no la quisiera, porque sí lo hacía, más intensamente que antes. Tampoco porque la magia se había perdido y menos la pasión, ya que seguía presente en él y se manifestaba cada vez que la veía. Habían terminado por falta de confianza de parte de ella. Quien iba a decir que iba a faltar confianza en una amistad de años. Irónico.

Luego de un par de días de haber terminado, Rose fue a hablar con él. Pero para desilusión de Scorpius, no era para volver a estar juntos, era para saber si cumpliría con la promesa de no dejarla. Como amigos, aclaró.

Scorpius solo pudo asentir y esforzarse por estar a su lado como un amigo, pensando que en algún momento Rose recapacitaría y confiaría en él. Para su mala suerte la confianza no se puede forzar y su comportamiento anterior hacia que la decisión de creer en él fuera mucho más difícil.

Scorpius creía ciegamente que Rose confiaría en él tarde o temprano. Esperaba que fuera temprano, porque lo estaba matando verla de ese modo.

Rose trataba de ser la misma de siempre. Estaba con sus primos igual que siempre, estudiaba la misma cantidad que todos los días, se juntaban en sus sesiones de estudios igual que siempre, pero no era ella. Scorpius lo sabía.

Claro que Rose estaba con su familia. Conversaba y reía con ellos, pero ahora su sonrisa era fingida. Comía como todos los días, pero ahora era una acción mecánica, ya que las ansias Weasley por comer habían desaparecido. Estudiaba como siempre y la gente que no la conocía podía pensar que sus ojos enrojecidos era producto de esto, pero Scorpius sabía distinguir entre los ojos enrojecidos de cansancio y los ojos enrojecidos por el llanto. Por él.

Parecía que todos los días eran un mal día para ella.

Scorpius tomó la decisión de que haría lo que fuera para cambiar el estado depresivo por el que ella estaba pasando. Prefería una Rose enojada a una deprimida.

La biblioteca estaba más concurrida que lo habitual, por lo que nadie podía quejarse de estar chocándose los codos cada vez que escriban, menos Rose cuyos libros ocupaban un lugar entero. Mucha suerte habían tenido al encontrar una mesa para los tres. Scorpius le llamaba a eso poder de persuasión, Albus decía que no era persuasión sino intimidación. Era cuestión de opiniones.

Estaban con las cabezas hundidas en sus respectivos libros, cuando un carraspeo interrumpió sus estudios.

Emily Benfield se encontraba mirándolos de forma ansiosa.

-Lamento interrumpirlos, pero quería hablar con Scorpius. –Dijo la Slytherin –A solas.

-Estoy estudiando, Benfield. –Dijo mirándola molesto.

-Lo sé, yo también lo estaba, pero me dijeron que no tenías pareja para el baile de fin de curso y pensé que podríamos…

-Ya tengo pareja, pero gracias. –Dijo y volvió la vista a su libro, mientras que en el otro extremo de la mesa Rose no podía quitarle la vista de encima. Él sabía que se estaba preguntando quien era su pareja.

-Lo siento, no lo sabía. Dile que es una chica con suerte. –Dijo completamente avergonzada.

Scorpius levantó su cabeza con una media sonrisa adornando su cara.

-Puedes decírselo tú misma, está ahí. –Dijo apuntando a Rose, provocando que ambas chicas lo miraran atónitas, mientras él las ignoraba concentrándose en su libro.

Bendfield enrojeció aún más y se fue a su mesa rápidamente.

-¿Qué acabas de decir, Scorpius? –El aludido levanto la cabeza y la miro fijamente.

-Que vamos a ir juntos. ¿O te habías olvidado de que lo planeamos hace semanas?

-Scorpius, cuando quedamos en eso todavía estábamos…, tú sabes a que me refiero. Estábamos…

-Juntos –Dijo completando la oración, mientras que su intensa mirada la abrumaba.

Albus escogió ese momento para dar una excusa y salir de ahí.

-Sí, juntos. Pero ahora no lo estamos y creo que… creo que deberías haber aceptado –Dijo bajando la vista.

-¿Eso crees? –Preguntó con enojo - ¿Estas segura?

-Sí, lo estoy. –Dijo apesadumbrada.

El ruido de una silla moviéndose la hizo levantar la vista. Scorpius se encaminaba a la mesa de Emily Benfield y luego de una breve conversación ésta respondía algo con una sonrisa.


Espero que les haya gustado, de ser así siempre un review hace feliz, ya sea para felicitar o como crítica constructiva.

Si ven algún error, por favor avísenme, ya que subí los capítulos muy rápido para alcanzar con el plazo.

Saludos

Aileen