Capítulo 2: Primer día de clase
-Cris
Me levanté cuando la alarma de mi móvil sonó. Hacia un rato que oía a Maddie en la ducha. Debía llevar al menos media hora despierta. A mí solo me hacían falta apenas 20 minutos. Me vestí y me arreglé, no demasiado (peinarme, lavarme un poco, lo suficiente) y me senté en la mesa de la cocina, sorprendiendo un poco a la madre de Maddie. Por su cara, supuse que le sorprendía que hubiese aparecido tan rápido ya que Maddie aún tardó algo más. Al rato, ya estábamos en la puerta. El padre de Maddie nos llevó a la escuela. Las amigas de Maddie eran lo que yo en ese momento llamé SPRC, "súper pijas rositas y creídas". Decidí no juntarme con ellas pero Maddie se empeñó en presentarme, aunque no presté atención a ninguno de sus nombres, demostrando lo poco que me importaba. Luego, parecían criticarme por las vistas. Me escaneaban con la mirada como Maddie había hecho ayer. Y comenzaron a cuchichear. Por si acaso, ayer busqué en mi diccionario de alemán la palabra "gótica", no fuera a ser que me volviera a llamar así. Y justo. "Gotisch" salió varias veces en la conversación, incomodándome. El timbre me salvó, en ese momento, la vida. Seguí a Maddie pero me separé y me alejé de los grupitos que se formaron en la clase. Me sentí más a gusto en mi mundo que entre el bullicio incomprensible. La profesora entró en la clase. Todo el mundo (y con todo el mundo, digo TODOS absolutamente, menos yo, claro) se sentó firme en su sitio. "Guten Tag, Frau Müller [1]" era lo único oído en la clase. Yo lo repetí tranquilamente, aunque sabía que no me acostumbraría. Después de todo, en España se les llama por sus nombres. Como no, la profe estuvo conmigo. Y llamó la atención de toda la clase. Me pidió que me presentara.
- Ya veréis que bien habla en inglés - dijo Maddie
- Nein [2] - le dijo la profe y se giró - Auf Deutsch, bitte [3]. Ya me dijeron que tu profesor quería que practicaras
- OK - dije
Se quedaron mirándome. Y comencé...
- Ich heiße Cristina, ich bin dreizehn Jahre alt und ich komme aus Asturias, aus Spanien [4] - sonreí al acabar y miré al resto de la clase. Como no, me miraban como si estuviese hablando chino.
Me extrañó que Maddie también. Recordaba habérselo dicho, pero de seguro había pasado del tema. Oí las críticas de la sorpresa de que supiera alemán.
La profe me indicó donde sentarme y me pidió que sacase los libros que uso con mi profesor de alemán. Así lo hice. Explicó y mandó ejercicios a los demás, y revisó que debía hacer yo. Las clases pasaron más rápido de lo que esperaba. Y llegó el recreo. No sabía lo que hacer. Con el grupo de Maddie no pensaba estar, pero ella me acabó arrastrando. Tampoco tenía nada más que hacer. Sin embargo, hablaban de lo sorprendidas que estaban porque hablase alemán. Hasta que volvieron a escanearme, como si mi ropa estuviera sucia. Y ahí acabó todo lo que soporté a Maddie & co.
- Tienes que cambiarle de estilo. A no ser que eso sea lo que se lleva en España ahora - dijo una
- No es lo que se lleve. Es mi estilo. Y me gusta - dije, a modo de protesta.
- ¿En serio? - dijeron, riéndose. Y Maddie les daba la razón
Eso me hartó. No que Maddie las defendiera, no. Que no me dejaran en paz ni un momento con mi ropa. Soy así y así lo seré.
- ¿Y? - les respondí - Soy así, me visto así y me gusta
- No, como te va a gustar eso. A no ser que seas gótica - dijo Maddie
¡De nuevo! No me retuve y fui a encararme con ella. Hizo ademán de pelearse como una pija. Cogí una de sus manos por la muñeca y apreté.
- ¡Au! - dijo Maddie - Deberías soltar, ¿no crees?
- Pues no, no creo - dije, ya enfadada - Conmigo te puedes meter, pero si te pasas, no sales viva. Y eso es lo que os ha pasado a vosotras. ¡Me habéis hartado! ¿Me oís? Soy la más fuerte de mi clase, igualándome con los chicos. Y más, deja de llamarme gótica. Te he repetido 3700 veces que si me visto así de negro, es porque me gusta y ni TU ni ELLAS va a cambiarme ahora ¿Escuchaste? Y además, no me mareé por el avión sino por tu ropa horrible, rosa y cursi. Le tengo alergia al rosa ¿sabías? Tienes mucha suerte de que no te mate ahora mismo. No me apetece que me castiguen ya nada más llegar- con esto, acabé la descarga de furia, la solté y me giré, poniendo una preciosa sonrisa diabólica. Y me alejé. Prefería estar sola que con ellas.
Pero tampoco estuve sola. Una chica de pelo castaño se me acercó. Estaba en mi clase, se llamaba Vanessa.
- Ha sido genial. Por fin, una chica de clase que ama el negro y detesta el rosa. Y que además ha puesto en su sitio a esas odiosas creídas - dijo
- Danke [5] - respondí - Se lo merecían, ¡por el sagrado fénix del infierno!
- ¡Y que lo digas! ¿Qué tal si te quedas conmigo? Para amigas, mejor que se soporten entre sí, ¿no crees? - dijo
- Claro - acepté encantada. Por fin alguien que me entiende.
Traducciones (alemán- español)
1-Buenos días, señora Müller
2-No
3-En alemán, por favor
4-Me llamo Cristina, tengo trece años y vengo de Asturias, de España
5-Gracias
Y "Gotisch" es "gótica"
