Capítulo 3: Magia futbolística


-Vanessa

¡Puff! Al fin en casa. Aunque lo que ha pasado hoy ha sido genial. No me lo esperaba, ni yo ni nadie.

Y es que cuando Maddie dijo que su amiga española iba a venir, nosotros pensamos que iba a ser igual que ella. Una pija estirada, que viste de rosa y creída. Pues no, todo lo contrario. Igualita a nosotros, por comparar. Vestida de negro y con apariencia peligrosa e intimidante. Lo del recreo ya fue la bomba. Puso a aquellas odiosas en su puñetero sitio, las mandó al infierno donde deberían vivir como víboras que son. Y mi abuela diciendo que hiciese más amigas entre las chicas, pues, mira Oma [1], ya tengo una.

Días más tarde...

Hoy decidí invitar a Cris (la nueva) a casa. Oma está muy contenta por haberla invitado. Por precaución, le pedí que no pusiera a la vista nada demasiado rosa. Cuando me preguntó por qué, le dije que decía tener alergia al rosa, que se le revolvían las tripas cuando veía mucho y no quería que se pusiese enferma. Por su cara, pensaba que no lo decía en serio.

- Pues qué bien que tengas amigas nuevas - fue lo único que dijo.

Al menos, no dijo nada sobre la alergia al rosa, lo que me pareció bien. A las pocas horas, Cris llegó. Hacía unos días que su padre le había mandado su bici aquí. Era negra y se parecía a una Pakka (creo sinceramente que es una Pakka, pero nunca se lo he preguntado) Desde entonces, Cris se había negado a ir con Maddie en coche a la escuela sino que quedábamos e íbamos en bici. Las Fieras notaban raro que no fuese con ellos pero desde que Cris iba conmigo, entendían que nos habíamos hecho amigas y simplemente hablaba mucho con ellos al entrenar en Teufelstopf. "Hoy hay entreno a las 6" me recordaron varias veces. Como si los fuese a dejar tirados.

Presenté a Cris a Oma, y nos fuimos a la cocina a merendar. Mi abuela intentaba saber cada vez más sobre Cris y la acribillaba a preguntas, a menudo tontas. Lo dejamos nada más comer y fuimos al jardín. Como no sabía que hacer, entré dentro a ver si tenía algo con lo que jugar fuera. Tenía mi balón de fútbol, claro está, que estaba quieto en el jardín. Pero, temía que a Cris no le gustase el fútbol.

Me sorprendió el timbre de la puerta. Oma fue a abrir y me llamó. "Vanessa, son tus amigos" dijo. Me extrañé. ¿No se suponía que nos veríamos en Teufelstopf en una hora?

Aún así, fui a la puerta.

- ¿Qué pasa? - pregunté - ¿Por qué estáis aquí?

- Hay entreno, ¿o no lo recordabas? - dijo Raban

- Pero a las 6 ¿o no? - dije

- No, es ahora, a las 5 - dijo Juli

Esto tenía que ser una broma.

- Pues yo recuerdo que Willi dijo a las 6 - dije

- No, a las 5 - me llevó la contraria Jojo - Aparte, ya fuimos a Teufelstopf y no estaba. Se habrá olvidado también.

- No lo creo, eso yo también lo vi raro - dijo Fabi

Cogí el móvil y le mandé un SMS a Willi. Su respuesta fue simple: a las 6.

- Pues Willi dice que es a las 6 - dije - Podéis verlo vosotros mismos - les enseñé la pantalla del móvil.

- ¡Santa pantera de los cielos felinos! - maldijo Rocce. Y el resto del equipo estaba de acuerdo.

Vaya mal que les iba la memoria. Oma los invitó a pasar aunque ellos quisieran irse. Pero Raban llamó la atención de todos.

- ¡Por el sagrado rinoceronte de Sakra! ¿Habéis visto eso? - dijo

Nos acercamos a la ventana. Daba al jardín. Al igual que Raban y los demás yo tampoco podía creer lo que estaba pasando. Cris, a la cual hacía ya varios minutos había dejado sola con el pretexto de ir a por algo con lo que jugar, estaba jugando con mi balón. Más bien, haciendo acrobacias con él. Lo pateaba hacia arriba, y lo volvía a patear más tarde de formas increíbles. Solo habíamos visto a Rocce y a León hacerlo alguna vez. También tiró algún que otro tiro contra la pared. Los chicos soltaron sus maldiciones en forma de admiración y el "es buenísima" salió de la boca de Fabi segundos después. Yo ya tenía una preocupación menos. Cris nos vio y casi el balón se le cae pero logró controlarlo y posarlo en el suelo. Me miró con cara de "¿Qué demonios hacen ellos aquí?" Los chicos comprendieron que era mejor que se fueran aunque su asombro seguía siendo el mismo. Me despedí de ellos. Marlon, sin que lo oyeran los demás, me pidió si la llevaba al entreno. Respondí que lo intentaría. Tras que desaparecieran, fui al jardín. Cris me esperaba.

- ¿Por qué estaban aquí? - preguntó

- Pensaron que el entreno de hoy era a las 5 y me venían a buscar. Pero es a las 6 - dije

- ¿Y qué opinan? - dijo

- ¿De qué? - pregunté

- De qué va a ser - respondió. Lo sabía perfectamente

- Oí que eres buenísima y se asombraron bastante. Y Marlon me preguntó si te llevaba al entreno - dije

Ella sonrió. Me extrañé.

- ¿Qué te pasa? - pregunté

- Estoy contenta. Tú dijiste que no se asombraban mucho - dijo

- Ya, pero ¿por qué no me dijiste que jugabas al fútbol? - le reproché

- Porque lo hago a veces. No tengo equipo. El único de chicas es demasiado malo para mí. Y no hay equipos mixtos como el tuyo - me dijo

- Ya... Oye, ¿y si pruebas a entrar en las Fieras? - le dije - Vienes hoy al entreno conmigo y lo intentas. No creo que te rechacen, eres muy buena. Lo que hiciste se lo vi hacer a Rocce y a León una vez nada más

- Vale, espero hacerlo bien - dijo

- Lo harás genial, no te preocupes - dije


Traducciones (alemán- español)

1- Abuela (en forma corta o algo así)