S: gomee, gomee! Lo siento! perdon por no actualizar antes, es que la universidad me tiene hasta la coronilla de tareas y estoy muy ocupada.
K: admitelo, quisiste abandonarme y no pudiste...
S: Sii, Kisara, lo que tu digas. Ademas, en parte fue tu culpa porque no quisiste ayudarme con el segundo capitulo...
K: queria ver como te las ingeniabas sola. AL parecer muy mal por lo que veo.
S: Si seras desagradecida mujer! Que tal si lo lees y luego me dices?
K: como tu digas!
Capitulo II: ¿Funcionara?
Aunque el vuelo fue extremadamente rápido, para Kisara fue un suplicio. Ella odiaba volar y solo lo hacia en casos de emergencia o cuando la situación lo requería; y lamentablemente este era uno de esos casos. Aquella convención ya le estaba dando dolores de cabeza, solo porque Duke hablaba continuamente de ella, como si fuera el acontecimiento del siglo. Un presentimiento dentro de ella le decía que algo malo sucedería, y si no estaba en lo cierto, pensaba que ir hacia Florida por una semana y que la supuesta convención fuera un desastre, seria una total perdida de tiempo.
Al llegar al aeropuerto de Florida, la peliblanca notaba que su primo estaba tenso y giraba su cabeza como un búho. Ella, instantáneamente comenzó a sospechar las posibles razones, aunque sin éxito: su primo jamas le diría la verdad. Sin embargo, y sin nada que perder, se arriesgó y tranquilamente le preguntó:
- ¿Sucede algo primo?
- ¿Que...? Este... no Kisara, ¿Porque lo preguntas?- respondió él clavando la mirada en el escaparate mas cercano.
- Digo, como miras hacia todos lados misteriosamente, tal vez buscas algo o a alguien...
- No primita, no sucede nada malo. Es solo que esto ha cambiado tanto desde la ultima vez que vine que estoy un poco perdido. Eso es todo.
Ella, mirándolo sospechosamente decidió no indagar mas sobre el tema, ya que de seguro terminaría por tomar el primer vuelo directo hacia New York. Siguieron caminando en silencio, con sus mentes ocupadas en diversas cosas, cuando, sorpresivamente Kisara siente un fuerte golpe en su hombro y cae al suelo secamente. Inmediatamente se para y ve la vertiginosa situación que sucede a su alrededor: Duke la estaba mirando sin poder contener la risa, varias personas se detenían al pasar y luego lo vio a él... Seguía sentado en el suelo y parecía atontado por el entorno. Al parecer todas las carpetas y sus hojas se habían esparcido por todo el hall de entrada del aeropuerto. Su rostro se veía adorable con esa expresión de desorientación, sus ojos grises oscuro eran preciosos y su cabello color rojo carmesí era perfecto; Kisara quedó impactada.
- Lo siento, estaba distraído y soy demasiado torpe. ¿Te encuentras bien?- le preguntó el joven levantándose se un salto, luego de juntar sus hojas.
- Emmm... Si claro, gracias por preguntar- le respondió ella mientras se sonrojaba- ¿tu te encuentras bien?
- Si, aunque me siento afortunado. Es la primera vez que me choco con una persona tan bonita.
Kisara, que había comenzado a hiperventilar, no podía articular una sola palabra; solamente se quedó mirando anonadada a aquel apuesto joven de la sonrisa radiante... que había logrado lo imposible en ella...
- Bueno, bueno, ya nos íbamos ¿verdad Kisara?- Dijo Duke impaciente- No querrás perder la reservación del hotel.
- Oh si, que descuidado de mi parte. Lo siento Kisara- concordó el extraño terminando de recoger sus papeles- No querrás hacer esperar a tu novio.
- Si tienes razón, espera. ¿Dijiste novio? No me hagas reír. ¿Él mi pareja?
- Totalmente absurdo!- concordó Duke con una carcajada seca- solo somos muy cercanos, nada mas. ¿Vamos?
El pelinegro comenzó a caminar hacia la salida llevando las maletas y la peliblanca no sabia bien que hacer, por lo que tomó su bolso de mano del suelo y se dispuso a seguir a su primo. Luego de unos metros giró sobre sus talones y le preguntó en una especie de grito:
- Como te llamas?
- Allyster!- respondió él esbozando lo que Kisara creyó una sonrisa radiante.
Al oír la respuesta, Kisara se dirigió hacia su primo con el corazón sobrecargado de emociones. Jamás pensó que se volvería a sentir tan feliz y radiante. Cuando al fin logró alcanzar a Duke, vio que su semblante estaba serio y hasta podía preverse que él estaba enfadado, por lo que la peliblanca inocentemente le preguntó:
- ¿Acaso estas molesto conmigo primito?
- Jamas, solo que nos retrasamos considerablemente con ese innecesario accidente.
- Oh vamos, ¿acaso tu no insistías en que volviera a ser feliz?- preguntó ella mientras se cruzaba de brazos mientras miraba por la ventanilla del taxi.
- Si claro primita- respondió Duke mientras pensaba "Pero con la persona correcta. ¿Si todo mi plan se va al diablo por este pequeño desliz? Estaré en problemas, sin duda. ¿Y si ella no quiere volver a ver a Seto? Eso no lo había pensado; Diablos, tengo que llamar a Mokuba de inmediato. Nuestro plan debe ser perfecto y sin fallas, si no estaré en problemas.
-Aun sigo sin entender el motivo de este estúpido viaje Mokuba. Jude no me ha llamado desde que me dijiste esto; ¿Acaso será alguna de tus bromas?- le preguntó Seto mientras terminaba de firmar los papeles de su jet privado.
- Para nada Seto, solo me pareció una buena oportunidad de poder hacer negocios con esta parte del continente. ¿tu no me dices que piense en el bien de la empresa? Eso hice, ademas te vendría bien un descanso. Te ves agotado.
El castaño no respondió y se limitó a subirse a su auto alquilado. Inconscientemente, su mente produjo un deja vu: recordaba con exactitud la conversación sobre la licencia internacional y casi al mismo tiempo su corazón se lleno de congoja. "Diablos cada movimiento que hago me recuerda a ella. ¿por que? ¿Por que todo lo que tengo a mi alrededor esta impregnado con su olor?" Pensaba mientras se deslizaba lentamente por el asiento del conductor y sus ojos se opacaban por las lagrimas contenidas desde hacia tiempo.
- Hermano sucede algo?- preguntó tímidamente mientras veía que Seto recobraba la compostura y se refregaba los ojos rápidamente.
- No Mokuba, solo estoy cansado, eso es todo. ¿Puedes cargar la dirección del hotel en el gps?
- Como tu digas.
Durante el trayecto de ida, ninguno de los dos hablo. El ambiente se cortaba con una tijera y Mokuba sabia muy bien porque era: cada camino que los ojos de Seto divisaba, le hacían recordar a Kisara. Sacar a su hermano en el nivel antisocial que se encontraba era una misión casi imposible, pero valía la pena intentarlo; mas aun cuando el resultado final seria tan bueno. ¿Lo seria?. Inmediatamente su celular comenzó a sonar. Era un mensaje de Duke: "No hemos considerado la opción negativa. ¿Si ellos no quieren verse la cara?".
El corazón del mas pequeño de los Kaiba dio un vuelco inesperado ante esa alternativa. No lo habían pensado, ni siquiera tenido en cuenta. ¿Que harían? Seguramente Seto lo mataría, y su amiga haría otro tanto; y lo peor de todo seria que todo su plan acabaría en la ruina de un momento a otro. De solo pensarlo le daba escalofríos, y lamentablemente para él su hermano se dio cuenta, por lo que le preguntó:
- Algo malo Mokuba?
- Lo dices por algo en especial?- respondio él visiblemente tenso
- Abriste el mensaje de tu celular y tu cara cambio completamente. No soy tonto. ¿Que paso?
- Mira Seto, la verdad es que...- Sin embargo, el celular del C.E.O comenzó a sonar y Mokuba suspiró aliviado. Lo había salvado la campana, una vez mas.
- ¿Seto estas ahí?- preguntó una voz monocorde detrás del teléfono.
- ¡Julian! Ya me parecía raro que no llamaras. ¿Como esta todo?
- Muy bien, gracias por preguntar. Hay demasiados inversionistas deseosos por hablar contigo y firmar contratos. ¿Estas cerca del hotel?
- A 5 cuadras, creo- respondió el castaño leyendo el gps- ¿quieres que te pase a buscar a algún lado?
- No, esta bien. Estoy en el salón, terminando los preparativos para esta noche con la planificadora. Tu solo disfruta de tu día libre. Nos vemos en la recepción.
Seto colgó el teléfono al mismo tiempo en el que llegaba a la entrada principal del hotel. En ese preciso momento se había dado cuenta de que había sido un grave error. Miles de personas se arremolinaban en la entrada espejada, al parecer aguardando a alguien; a él. Entrar por la puerta secundaria seria una perdida de tiempo enorme, principalmente porque sus valijas ya estaban siendo sacadas del maletero y segundo porque miles de periodistas estaban esperando su llegada. El castaño prefería una horda de fanáticos enloquecidos antes que enfrentar a la prensa, por lo que decidió descender del automóvil con su rostro serio y sin prestar atención a nadie.
Luego de unos diez minutos luchando con la marea, los hermanos Kaiba llegaron a su habitación, aun quitándose el confeti que cierta aficionada les lanzó directamente a su rostro. Mokuba se recostó en su cama riéndose a carcajadas por como se veía su hermano. Era la primera vez en mucho tiempo que no se divertía de esa manera con Seto, y estaría agradecido de por vida con la comitiva que recibieron, solo rogaba que semejante aventura le sacara una sonrisa a su hermano.
- ¿de que te ríes?- le preguntó Seto acomodando las valijas- ven a darme una mano con esto.
- Hermano te has visto al espejo? Parece que un unicornio te vomito encima. Tu vida se parece a la de una estrella del Rock and Roll. Fans, limusinas, chicas, lo tienes todo.
- Si , también no poder ir a dar un paseo por la playa cuando quiera, no ir al centro comercial, entre otra cosas, pero no me cambies de tema y ayudame con tus valijas. Por cierto, que ibas a decirme en el auto?
- Yo? nada hermanito. ¿es cierto lo del centro comercial? Diablos, quería ir a comprarle algo a Rebbi. En fin, tendré que conformarme con la televisión y los juegos de video.
- Ni lo pienses jovencito, ven aquí y me ayudas- le ordenó Seto quitandole el control remoto- Si tu quieres la empresa, tienes que ser responsable, así que ven y ayudame con esto.
- ¿Alguna vez te dije que suenas como Gosaburo?
- MOKUBA! Hazlo si no quieres quedarte sin salidas.
- ¡Si señor!- respondió el moreno imitando el saludo militar y estallándose de risa luego.
El mayor de los Kaiba suspiró fuertemente y dirigió su mirada hacia el espejo que tenia cerca. Con sus casi 25 años el castaño sabia que era considerablemente atractivo y maduro para su edad, sin embargo aquel papel picado plateado esparcido por todo su impecable traje blanco lo hacia ver ridículo. Mokuba tenia razón, parecía que un unicornio había vomitado sobre él. Enseguida se quitó el saco y lo arrojó sobre su cama, haciendo que todo el contenido plateado se esparciera sobre su cama, pero no le importo. Solo le importaba una cosa en ese momento: que llegara la noche para que el maldito evento pasara.
En la otra punta de la habitación y a escondidas, el pequeño Kaiba hablaba con Duke. Él le había contado que Kisara y él habían llegado sanos y salvos al hotel, no como los muchachos que habían ingresado cubiertos de una lluvia plateada. Después, el ojiverde le paso a relatar el pequeño choque que tubo la peliblanca con el hombre de cabello rojizo, que hizo que Duke dudara sobre la eficacia del plan.
- Relajate, ¿quieres? Todo saldrá de mil maravillas, solo confiá en ellos y en esta noche.
- Creo que ella sospecha algo. Me preguntó muchas cosas de camino al hotel sobre el evento y todo lo demás Debemos tener cuidado Moki, quizás...
- Quizás nada Duke! Las cosas saldrán tal cual lo planeado si?.
- Tienes razón, creo que me estoy sugestionando sin razón Pero piénsalo, ¿que sucedería si ellos no quieren verse las caras?
- Sera un encuentro casual, ellos no sabrán que nosotros planeamos todo esto y sera natural, te lo aseguro.
- Confió en ti pequeño. Hasta esta noche.
Duke cortó el teléfono con aires de misticismo ante la mirada atenta de su prima. Ella ni siquiera se imaginaba lo que sucedería esa noche, aunque el ojiverde en su interior sabia que lo sospechaba. Ellos odiaban tener que mentirles a ambos tan descaradamente y sin reservas, pero se decían una y otra vez que era para una noble causa: que ellos volvieran a sonreír y estar juntos como antes.
K: wau, nada mal para una principiante...
S: Principiante dices? ya veras desagradecida...
K: antes que me mates... pensaste las intrigas?
S: intrigas? Claro que pense las intrigas? me ves cara de sorprendida?
K: no, solo digo que quisas tu no las hallas pensado...
S: quieres verlas? aqui estan!:
1) ¿Kisara volvera a ver al chico del aeropuerto otra vez?
2) ¿En donde?
3) ¿Seto y Kisara sospechan del plan?
4) ¿El plan de Mokuba saldra a la perfeccion?
5) ¿Jude tendra algo que ver en la vida de Seto?
6) ¿Se reconciliaran Seto y Kisara?
K: waau, son demaciadas..
S: viste, te lo dije... pense muchisimo todas las intrigas.
K: entones, esperemos a que nuestros queridisimos lectores contesten.
S: Siii y prometo actualizar My real pronto, porque si no me van a matar. Gracias a mi amiga Nyu-nono y a 3liiza luniita por sus hermosos revews. Hasta la proxima!
