S: Hola nuevamente! despues de un tiempo...
K: Considerablemente largo...
S: No te metas en mi presentacion! es de mala educacion.
K: Pero yo ayude, merezco el credito.
S: Solo porque eres tu, en fin volvemos con un capitulo de Get Back.
K: Ya extrañaba esta historia, la verdad que tienes que continuarla mas rapido Sam.
S: Si lo se, pero mi cerebro no da para tanto Kisara, en fin Disfruten!
Capitulo III: Corazones divididos
Una peliblanca se despertó de un grito ahogado en el medio de la noche. Miró su reloj buscando que este marcara una hora razonable para despertarse, sin embargo no era así: solo habían pasado 2 horas desde que había logrado conciliar el sueño. Se limito a lanzar un suspiro de impotencia y giró en su cama posando su mirada en el gran ventanal que tenia en su habitación. La luna brillaba intensamente y se reflejaba en el mar negro creando una de las maravillas que mas asombraban a la peliblanca, pero no en esta ocasión.
Su cerebro era un torbellino de pensamientos que giraban rápidamente y no la dejaban en paz. ¿Como pudo haber pasado que, solo en una noche, toda su vida se volviera a poner patas para arriba, justo en este momento, cuando todo, al fin, lograba entrar en su cauce?. Lanzando otro suspiro, decidió levantarse y observar el horizonte.
La luna se reflejaba nítida sobre el pacifico mar. Kisara miraba hipnotizada aquel bello paisaje, buscando que alguna de sus características la iluminaran. El insomnio la había poseído, como tantas noches atrás, en donde el llanto era la única vía segura de escape. Sin embargo, esta vez la situación era diferente; no tenia la necesidad de lanzar un mar de lagrimas para poder desahogarse, sino que con el solo hecho de encontrarlo igual o mas miserable que ella, servia para afrontar su dolor.
Por un segundo miró hacia su dormitorio, posando su vista en el precioso vestido de encaje negro que tantos suspiros había cosechado hacia unas horas atrás. Sonrió para sus adentros e inevitablemente hizo algo que había jurado no hacer: recordar los eventos que habían tenido lugar en la fiesta.
(flash back)
El reloj del lobby marcaba las 7 de la tarde. No faltaba mucho tiempo para que comenzara el "gran evento", por lo que Kisara había decidido comenzar a prepararse para ello, sin embargo no tenia la menor idea de por donde comenzar. "Ponerse el vestido?, no. Es algo muy apresurado. ¿El maquillaje? Tampoco, me lo quitaría tan rápido que me lo tendría que volver a poner. ¿el cabello? Es un buen punto de partida, aunque hay un pequeño detalle: no se como arreglármelo! Oh vamos Kisara comienza por algo! No es tan difícil!" Pensaba mientras estaba petrificada frente al espejo con su pijama aun puesto.
Su mente estaba divagando en el espacio sin prestarle atención a algo tan banal como su aspecto físico. Estaba vagando por el espacio y el tiempo, buscando el porque de su estadía en aquel lugar; hasta que una imagen apareció para aclararle las cosas: Allyster.
Aunque lo había visto en el aeropuerto, cuando arribo, la peliblanca mantenía la esperanza de volver a ver su hermoso rostro otra vez ya que intuía que aquel desconocido la ayudaría, de alguna manera u otra. Después de media hora, en la cual Kisara lucho contra su indomable cabello, decidió no peinarse y comenzar a hacer algo productivo. Sin embargo cuando se disponía a cambiarse, el teléfono de su habitación comenzó a sonar. Seguidamente ella lo atendió con cierto aire de misticismo, pensando quien seria a esta hora, cuando todo el mundo estaba arreglándose.
-¿Se le ofrece algo?
-Lo siento señorita pero hay un hombre que la busca en la recepción. ¿Le digo que suba?
-Es algo realmente importante?- pregunto la peliblanca con intriga.
-Si señorita. Dice que quiere devolverle algo que usted perdió
-Pero, ¿No sabe su nombre?
-Si señorita, dice que se llama Allyster. Lo hago subir?- Agrego la recepcionista un poco molesta.
-Lo hubiera dicho antes mujer! Hágalo subir cuanto antes.
Cinco minutos después, alguien estaba llamando a la puerta tímidamente Kisara trato de arreglarse lo mas que pudo y seguidamente abrió la puerta de un tirón, encontrándose con el chico del aeropuerto vestido elegantemente. Este llevaba un traje y unos zapatos color negro azabache, una camisa color blanco y una corbata roja, que combinaba perfectamente con sus ojos. Estaba sencillamente espectacular y ella llevaba los harapos de una pordiosera: vestía una bata azul con el logo del hotel, unas pantuflas de conejo viejas y aun estaba sin maquillaje. "Sinceramente un desastre" pensó cuando se vio en el espejo luego de dejar entrar a su nuevo amigo. "Porque no empece a prepararme antes? Esto esta muy mal para ser el primer paso".
La peliblanca cerro la puerta y se dirigió hacia Allyster, muy entretenido viendo las fotos con las que ella había decorado el vacío living.
-Eras muy linda de pequeña- dijo el con una sonrisa seductora en el rostro- aunque ahora también lo eres. ¿Acaso son tus primos?- Agregó señalando la foto que había visto.
-Gracias, pero puedes ahorrarte el cumplido. Solo unos amigos, nada mas. ¿Que viniste a traerme? No es que no te quiera aquí, pero tengo que...
-Prepararte para la fiesta, lo se. Yo también iré, por eso es que estoy así vestido. Acaso pensaste que estaba disfrazado?
-Emm, en realidad estaba pensando en lo guapo que luces mientras yo...
-Estas en bata- respondió cortándole la frase otra vez- y te ves hermosa.
Si Allyster quería romper el hielo, lo había logrado. Ahora el estaba mas cerca de Kisara y en su cara se veía claramente la intención de que en ese preciso instante sucediera algo. Sin embargo, el ruido de una puerta al cerrarse la salvo de una locura: era Duke, quien venia corriendo hacia ella con una persona del brazo: Mokuba Kaiba. En unos segundos, la expresión de su primo se había transformado, ya que el no lograba entender que hacia ella con un tipo como él.
Esa distracción, sumada a su asombro de ver al mas joven de los Kaiba ante ella, hizo que fuera el momento perfecto para que la peliblanca dijera:
-Que era lo que me ibas a devolver Allyster?
-Oh, si tienes razón, lo siento Kisara. Aquí tienes, se te cayo esto en nuestro pequeño encuentro en el aeropuerto. Quería devolvértelo, por si lo querías usar esta noche.
El pelirrojo extendió su mano y le dio unos pendientes de color plateado: sus favoritos, los que le había regalado Seto cuando su relación estaba sobre ruedas...
-Eh, esto gracias Allyster. Si, justamente hoy iba a usarlos, son mis favoritos. ¿Nos vemos esta noche?- agregó abriendo la puerta de su penthouse, indicándole que podía irse.
-Cuenta con ello. Hasta esta noche.
Al cerrar la puerta y darse vuelta, vio que ambos pelinegros la miraban con cara de pocos amigos, obviamente por el episodio que habían presenciado.
-Me quieres decir que hacia él aquí?- le preguntó Duke fulminándola con la mirada.
-¡Eso! Espera, ¿quien era?- agregó Mokuba, quien no lograba entender nada de lo que estaba sucediendo.
-Nadie, solo vino a traerme algo que se me cayo esta mañana, como ustedes pudieron ver. Ademas tengo derecho a visitas. Por cierto, ¿que haces aquí Mokuba?- Agrego mirándolos de manera inquisitiva.
-Acaso pensaste que nos perderíamos la fiesta? Que mal nos conoces Kis...
En el momento justo en donde se necesitaba una evasión, el teléfono del joven Kaiba sonó, dándole a Kisara el perfecto momento para irse a cambiar. Cuando volvió a entrar en su habitación, vio sobre su cama un hermoso vestido de encaje negro con una pequeña nota al lado. Ella, sorprendida se acercó a este y lo tomo delicadamente entre sus manos. Luego, se percató que no había leído aun la nota; por ello la levanto de su cama y vio que decía: "Espero verte con él, seria muy importante para mi. Hasta esta noche".
El mensaje esta escrito en una letra pulcra y delicada que desorientó a la peliblanca. Tenia una certera idea de quien podría ser la persona que le había dejado aquel presente e inmediatamente se sonrojó. "definitivamente necesita que le de una oportunidad" pensó ella sonriendo "Se nota que es un gran muchacho. ¿Porque no? Estoy sola y ya paso un tiempo considerable. Aunque aun hay algo que me molesta...".
-Necesitas ayuda?- preguntó Duke al verla con el vestido aun sobre su mano- sabes como se coloca no? Primero tu cabeza debe entrar por la parte mas ancha del vestido...
-Jaja, muy gracioso primito- respondió poniendo los ojos en blanco ante el sarcasmo evidente del pelinegro- estamos retasados?.
-Solo un par de minutos. Mokuba fue a avisarle a Jude que llegaríamos...
-Woo, detente vaquero. ¿De donde conoce Mokuba al organizador del evento?
-Emmm... esto; tu sabes Kis, el ha asistido a tantos eventos que la verdad, seguramente conoce a mas de la mitad de los invitados...
-Duke Deblin, hay algo que no me estas diciendo?- lo interrogó Kisara con fiereza
-No primita, para nada. Es solo una suposición, eso es todo.
-y que me dices del plural de Mokuba?. Duke, me estas haciendo sacar conclusiones erróneas sobre esta situación así que habla ahora, de lo contrario me quedaré en bata mirando la televisión hasta que llegues borracho a tu habitación.
"Ella es capaz de hacer eso, que hago?. Por favor piensa Duke, piensa. Si se da cuenta de todo estamos en un grave problema, pero si no va, todo nuestro tiempo y esfuerzo habrán sido en vano. Diablos! Porque de todas las personas del planeta, tubo que ser Kisara!" reflexionó mientras intentaba poner su mejor cara de Poker.
-¿Es Seto no?- dijo de repente ella, haciendo que el pelinegro saliera de su trance- El esta aquí ¿verdad?. Y Mokuba vino a avisarte de ante mano para que luego pudieras decírmelo en privado. ¿Tan difícil era?
-Ah, Kis, no te das una idea el peso de encima que me sacas!- respondió Duke suspirando de alivio- Si, era eso. El pequeñín solo pensó que era lo mejor que lo supieras, solo para que no te desesperaras al momento de verlo.
-Soy adulta Duke, se manejarme en publico. Ademas, que problema habría? Creo estar completamente curada. Prometo no hacer ningún escándalo. Se lo importante que es para nosotros esta noche. ¿Puedo cambiarme? Estamos retrasados.
Luego de unos instantes, todo era brillo y glamour en el hall del hotel. Las mujeres preciosamente vestidas por los mejores diseñadores, deslumbraban con su belleza y los hombres, elegantemente vestidos de traje miraban de un lado a otro en busca de la mejor dama para no aburrirse aquella noche. Kisara odiaba esos eventos frívolos y sin sentido; que solo servían para mostrar que empresa estaba sobre las otras y quien tenia el poder adquisitivo mas alto para poder costear lo mejor de lo mejor. Sin embargo, lo mejor era ver como todos, con su mejor hipocresía, se sonreían mutuamente y se deseaban suerte en los proyectos venideros cuando era muy bien sabido que al mes siguiente se pisotearían por ser los mejores.
La mirada de la peliblanca vagaba sin rumbo de un lado a otro del salón, analizando y sacando provecho de sus años de investigadora, buscando un poco de diversión en aquel aburrido lugar. Era, en cierto modo, cómico ver a todos sus competidores aparentando compañerismo y hasta cierto punto amistad, cuando era bien sabido que se sacarían los ojos en la primera oportunidad que tuvieran.
Así estaba ella cuando, por esas casualidades de la vida, sus ojos se toparon con unos de color zafiro que, al parecer, la miraban intensamente. De inmediato, las mejillas de Kisara se encendieron al mismo tiempo que su mirada bajó hacia el plato que tenia intacto sobre la mesa. Ella suspiró levemente y se levantó, buscando un poco de aire fresco. Aquello había bajado completamente sus defensas ya que no esperaba que el encuentro con Seto fuera así, tan casual, tan repentino. Aunque ella ya estaba avisada, la practica no era lo mismo que la teoría.
La peliblanca comenzó a caminar mas y mas rápido sumida en sus pensamientos. Sin darse cuenta, había recorrido el largo pasillo que la llevaba hacia el jardín de invierno que se conectaba con la fiesta y en donde también la gente disfrutaba de ella. Al querer pasar por la única puerta que había habilitada, sintió que su cuerpo chocaba contra algo solido. Sus mejillas volvieron a arder al darse cuenta de que había chocado con alguien mas. Al levantar la vista para poder dar las respectivas disculpas, se dio cuenta que había chocado, de nuevo, contra Allyster; la única persona que no esperaba ver allí.
-Acaso el toparte conmigo se te ha hecho deporte?- preguntó él con una sonrisa seductora.
-Sucede que no estoy muy centrada que digamos estos días, el cambio de horario me afecta. Lo siento Allyster.
-Ni lo menciones, estoy aquí para ayudarte. ¿Quieres algo de beber?
-No gracias. ¿Que haces aquí? Pensé que estarías con todos los estirados de la sociedad.
-Digamos que ellos no son mi tipo- respondió el pelirrojo al mismo tiempo que se sentaban al borde de una fuente- prefiero la tranquilidad antes que la muchedumbre.
-Digo lo mismo- agregó Kisara sonriendo- por cierto, gracias por lo de hace un par de horas. Realmente me ha servido de mucho.
-De nada, aunque parece que a tu primo no le caigo muy bien que digamos. Espero que no piense que soy un bicho raro.
-Duke? No te molestes por él. Si yo me metería en cada relación que tiene, a esta altura tendría que estar en un convento.
Allyster lanzo una ruidosa carcajada ante el comentario de Kisara, haciendo que esta sonriera abiertamente. A lo lejos, se escuchó que el presentador del evento llamaba a todos los presentes para el saludo inicial. "Cielos, que se termine esta tortura" pensó la peliblanca caminando con su nuevo amigo "solo quiero que esto se acabe".
En el escenario una joven y hermosa muchacha de cabellos negros y ojos verdes estaba con el micrófono en la mano y sonreía abiertamente al publico, definitivamente le gustaba ser el centro de atención. Ella, se aclaró la voz y comenzó diciendo.
-Muy buenas noches a todos mis colegas y a la prensa que ha venido a cubrir este gran evento. Es para mi un honor ser su anfitriona y la organizadora de esta semana maratónica de intercambio de ideas. Mi nombre es Julian Threesome y la Kaiba Corp me eligió para ser la cabeza pensante de esta idea...
-¿La Kaiba Corp?- preguntó Kisara a su primo en un susurro- ¿ella trabaja para Seto? Espera: ¿Por que no me dijiste que la Kaiba estaba detrás de todo esto?
-Eso parece. Pero descuida, seguramente sea jefa de departamento, nada mas. Me ves cara de yo saber todo?- le respondió él mirando hacia otro lado, intentando ocultar su mirada de pánico.
-... Sin embargo no es este evento lo que me hace hablar en público. Tengo un importante anuncio que hacer. -siguió Julian levantando su mano izquierda, señalando un anillo- Señoras, señores, en un par de meses el señor Seto Kaiba, aquí presente, y yo nos vamos a casar.
Para todos los presentes fue como un balde de agua fría. Duke volvió a cruzar otra mirada de pánico, pero esta vez con Mokuba que no entendía absolutamente nada de lo que estaba sucediendo allí. Kisara había desaparecido y tenia el corazón destrozado. Volvió a correr desesperadamente hacia el jardín, buscando un poco de paz. A los pocos minutos escuchó que alguien se acercaba y se sentaba junto a ella.
-Odio hacerte llorar aunque soy especialmente bueno para hacerlo- dijo la voz de Seto Kaiba muy cerca de su oreja.
-No es algo que puedas evitar tan fácilmente. No esperaba verte aquí y menos enterarme de que te seria tan fácil olvidarme.
-No lo fue, créeme. Sinceramente no se porque estoy haciendo esto, pero pensé que volverías. Al ver que no lo volvías tuve que rehacer mi vida, y no fue fácil.
-Para mi tampoco- respondió ella secando inútilmente las lagrimas que caían sobre su rostro- sin embargo no me ves con un anillo en mi dedo. Las heridas no se curan de un día para el otro.
-Podemos volver, se que...
-Vas a casarte y yo no soy quien para evitarlo.
-Pero Kisara... yo pensé que...
-Es mi decisión, ambos sabemos que esto no funcionara. Ya lo hemos intentado.
-Dame una segunda oportunidad, podremos lograrlo.
-Ya pasamos por esto antes. Se feliz Seto.
(Fin Flash back)
Kisara volvió a mirar al cielo y luego al mar. Hacia un frio ensordecedor y sentía que sus parpados pesaban terriblemente: el insomnio había pasado. Aliviada, decidió volver a la cama y lograr dormir un par de horas ya que al día siguiente tenia un importante almuerzo con unos inversionistas que serian la clave para el crecimiento de su pequeña pero amada empresa. Cinco segundos después de que ella lograra conciliar el sueño se escucho un débil golpe en la puerta de su habitación. La peliblanca abrió la puerta refunfuñando ya que se imaginaba que seria su primo, completamente bebido y sin noción del tiempo y del espacio. Lentamente ella comenzó a caminar en dirección hacia allí y al abrir se dio cuenta de que estaba equivocada.
-Necesitamos hablar.- le dijo una voz grave mirándola a los ojos esperando a que Kisara saliera de su asombro.
K: No crees que fue algo largo?
S: No te quejes! fue culpa de la inspiracion de las 4 de la mañana...
K: Hay intrigas?
S: No las he pensado, pero podemos improvisar, no lo crees?
1) Quien estaba detras de la puerta?
2) Como les cae la nueva pareja de Seto? Creen que se casaran?
3) Kisara volvera a Londres?
4) Quien le regalo el vestido a Kisara?
S: y eso es lo que da mi cerebro a estas horas...
K: algo aceptable mi querida. En fin, esperamos con ansias sus reviews y cualquier duda, consulta y/o reclamo por favor, toquen el boton de review si? Sayonara!
