S: hola a todos! Volvemos de nuevo...

K: luego de un largo periodo sin idas por parte de Sam...

S: menos quejas Kisara. Pero es verdad, igual en pocos dias estaremos actualizando todas las historias asique a no desesperarse! Que hay Get Back para rato! Ahora a la historia!


Capitulo 5: Y vivieron felices para siempre (solo para unos pocos)

Un teléfono comenzó a sonar en la distancia. Un par de ojos azules se abrieron, sobresaltados por la incertidumbre de encontrarse en un lugar desconocido. Somnoliento y despeinado Seto Kaiba se levantó resignado, al darse cuenta que era su celular que lo había despertado. El castaño percibía un dulce aroma a jazmín en el aire que provenía de las sabanas que envolvían su cuerpo. A medida que iba caminando hacia el sonido, comenzó a notar que que su habitación de hotel tenia una cocina pequeña y que el living tenia sillones negros de segunda; pero por primera vez en la vida eso no le importó ya que algo en su interior le decía que no debía molestarse por ello.

Luego de una intensa búsqueda, encontró su celular dentro del bolsillo de su saco, prolijamente colgado en una de las sillas de la cocina. Inmediatamente supuso que alguien lo había depositado allí, pero le quitó importancia al hecho al ver que su socia, Jude, estaba llamándolo desesperadamente.

-¿Donde diablos estas Kaiba? Te busque por todos lados y lo único que obtengo son negativas. Si se supone que vamos a comprometernos legalmente dentro de poco...

-¿Comprometernos? ¿De que estas hablando Jules? Yo no voy a comprometerme con nadie por ahora. El que se va a comprometer es mi hermano. Y si preguntas por mi estoy en mi habitación, recién me despierto, en realidad, tu me despertaste con tus 10 llamadas. ¿Acaso no es mi día libre?

-Emm, dejame pensar... ¡NO! Hoy tenias que reunirte con los holandeses a primera hora para cerrar el nuevo proyecto. Pero claro te olvidaste y yo tuve que hacer el trabajo sucio por ti. Me haces el favor de moverte de donde quiera que estés y vienes a tu hotel para poder terminar las cosas. Buenas tardes.

La cabeza de Seto daba vueltas como un trompo al no saber donde se encontraba ni quien se había tomado la molestia de prepararle un desayuno variado, al cual no le dio muchas vueltas y comenzó a comer ávidamente al darse cuenta que tenia un hambre voraz. Despues de esperar unos minutos para que el café le hiciera efecto en su sistema, el castaño comenzó a deshacer sus pasos dentro de su mente, para lograr recordar donde estaba.

"A ver si mal no recuerdo, fue la fiesta inaugural de gala, Jules dio ese horrible discurso sobre nuestro no compromiso. Luego fui a mi habitación a no matarla para después tomar alcohol y sentirme culpable por la cara triste de..."

- Kisara! Que haces aquí?.

La peliblanca entraba despreocupada por la puerta principal, con una sonrisa de oreja a oreja, seguida de su primo Duke. Ambos iban vestidos con ropa de entrenamiento y al parecer estaban bastante compenetrados en su charla ya que ninguno de los dos detecto el grito del C.E.O ni vieron que había estado desayunando hacia dos minutos atrás. No obstante el pelinegro era rápido con la vista y cuando se acercaron a la mesa, este le dio un codazo amistoso a la peliblanca y dijo:

-El bello durmiente despertó! Eso es buena señal. ¿Como te sientes Kaiba? No sabes el revuelo que armaste anoche! Pero estoy seguro que no lo recuerdas, ¿O si? En fin, que se yo, sera mejor que le diga a tu hermano que estas despierto así organiza todo para nuestra tarde de playa. ¿Que te parece?

-Me parece que hablas mucho Duke. Ve a hablar con Mokuba.- sentenció Kisara cruzándose de brazos- ¿Como te encuentras Seto? ¿Dormiste bien?

-Esto, yo... Si estoy bien. ¿Me quieres decir que paso? Porque recuerdo muy poco de la noche anterior.

Instantáneamente Kisara cambió la cara de buenos amigos por la del policía malo y el ojiazul supo de inmediato que había dicho algo malo. Recordaba muy bien esa cara y si sus pronósticos eran ciertos, volvería a pasar lo mismo que hace un año atrás.

-Lo sabia- murmuró ella tranquila- era demasiado bueno para ser cierto. ¿Fue una despedida de soltero para ti no? Juguemos a confundir a Kisara y luego decepcionarla

-¿De que hablas? Yo no... yo jamás haría eso; no contigo. Lo que dijo Jude anoche, es totalmente mentira. No me voy a casar. Mokuba lo va a hacer, yo solo le guardé el anillo para que Rebecca no lo encontrara. Aclarado ese punto, me quieres decir que paso...-Pero Seto se detuvo en seco y el sonrojo de la peliblanca le devolvió aquel recuerdo tan preciado.

- Si, eso mismo querido Seto. -Respondió ella al ver la chispa de memoria que recorría sus ojos- y dejame decirte que fue maravilloso. Ahora, nos podemos ir a la playa? Quiero disfrutar por lo menos un día libre aquí.

Media hora después Duke, Kisara, Seto, Mokuba y Rebecca disfrutaban de un hermoso día de playa en Florida. Los pelinegros se habían apartado un momento para hablar, entre otras cosas, de como seria la propuesta de casamiento de la rubia. El joven Kaiba temblaba como una hoja al saber que el momento que tanto estaba esperando había llegado, sin embargo, tenia el apoyo de su familia; que no era poco. Además había descubierto que Duke era un excelente estratega, planeador de bodas y gran amigo; por lo que dejó casi toda la sorpresa en sus manos.

Kisara, por su parte, había decidido tomar sol con Rebecca y a la vez reflexionar sobre todo lo que había sucedido la noche anterior con su eterno enamorado. Seguía sin poder creer que Seto halla aparecido solo en la puerta de su hotel, declarandole su amor y deseo de estar con ella. Luego estaba la chispa de atracción que sentía por aquel chico pelirrojo, Allyster. Ella sabia que no debía jugar con los sentimientos del muchacho, aunque él haya sido el único que le pudo sacar el recuerdo del castaño por pocos segundos. Su corazón y su cerebro estaban hechos un lio por culpa de sus sentimientos que no lograba aclarar.

Un sonido distante la atrajo por un momento. Saliendo de su enredo sentimental puso atención a su alrededor y se dio cuenta que eran los gritos de emoción de Rebecca lo que la habían despertado. De a poco puso atención a la situación y cayó en la cuenta que al fin su querido amigo Mokuba logró lo que buscaba. Sin poder evitarlo, sonrió por la feliz pareja y comenzó a aplaudir alegremente, imitando su alrededor. En el tumulto de gente que los saludaba, Kisara capto la mirada de su primo que la instaba a seguirlo hacia la orilla de la costa. Ella, con el seño fruncido, se reunió con el, previendo de ante mano un malo consejo. Sin embargo, cuando ambos se encontraron a la misma altura Duke le tendió una tarjeta magnética y sin decir palabra le dio a entender que la tomara y no hiciera preguntas.

Con el seño aun mas fruncido que antes se dio media vuelta y se dirigió al hotel contiguo al suyo, enojada porque la sacaron de su día de descanso. Luego de 15 minutos y con ayuda del recepcionista, llegó a la suite mas lujosa. Claro que no tenia nada que envidiarle a su modesta y confortable habitación; sin embargo tenia que admitir que los Kaiba tenían buen gusto. Cerca del living, había una carta dirigida hacia ella de parte de Mokuba. Intrigada, la peliblanca la leyó rápidamente, llevándose la sorpresa de su vida.

Querida Kisara: Espero no molestarte mucho con este favor que te voy a pedir. Como sabrás, a estas alturas ya le habré pedido casamiento a mi tierna becky y ella debió haber aceptado; de lo contrario no estarías aquí. Eso fue la mitad de la sorpresa. La verdadera razón por la que estas aquí es que organice un casamiento sorpresa para ella y quiero pedirte que seas su dama de honor este día Se que apelaras a tu buena voluntad y dirás que si, pero no lo sabré hasta que este en el altar; viendo como mi hermosa futura esposa entra vestida de blanco.

Deseame buena suerte!

Mokuba

Pd: Seto esta por entrar y tampoco sabe nada. Dile que quiero que sea mi padrino. No me mates!

Como por arte de magia, un castaño ofuscado y de mal humor entro hecho un torbellino a la suite. Al llegar a la sala de estar y ver a Kisara con una carta en la mano, el rostro se le empalideció, como si estuviera viendo un fantasma. Después de salir de su asombro, pudo articular solamente tres palabras:

-No me digas que...

-Pasaremos la noche aquí los dos?- Kisara completo la frase, leyendo la expresión de horror del rostro del C.E.O- No, mejor aun. ¡Tu hermano se va a casar!

-Pero si eso ya lo sabia, acabo de ver como se comprometía con Rebecca. Lo que no explica el porque de ponernos en cuarentena.

-No, no entendiste nada Seto. Tu hermano se va a casar esta noche, en este hotel y quiere que seamos sus testigos. ¿No es genial?

Por segunda vez en el día, el ojiazul palideció por completo y se sentó pesadamente en el sofá de cuero, con su cara enterrada en sus manos. A primera vista Kisara pensó que estaba lamentándose por su hermano, por lo que ella se acercó a él casi corriendo a consolarlo; sin embargo, al estar cerca de él escuchó que el C.E.O estaba estallándose a carcajadas por algún chiste interno. Esa actitud indignó a la peliblanca que se levantó casi ofendida de su asiento, pero al instante sintió como una mano masculina se entrelazaba en la suya y de un tirón se encontró cara a cara con los ojos del castaño, que la miraban fijamente.

-Sabes que decía encerio lo de que no podía vivir sin ti, verdad?. No te das una ida lo difícil que fue este año para mi. Nunca me dejaste agradecerte por salvarme. le dijo Seto mirándola a los ojos.- gracias Kisara, por todo.

-Era algo que te debía- musitó ella mientras comenzaba a hiperventilar, sabiendo que estar tan cerca de él no seria lo mejor- pero todavía creo que es algo demasiado irreal. Tu diciéndome que me necesitas que me quieres a tu lado. Es difícil de asimilar.

-Pues creelo, es verdad. Realmente lo quiero. No me importa nada. Definitivamente quiero estar contigo Kis. ¿Me crees?

-Definitivamente. Será mejor preparamos, tenemos que asistir a una boda- dijo después de dudar unos segundos sonriendo tiernamente y besando sus labios con pasión; dándole a entender que todo estaba bien.

La modesta capilla, la única cerca del mar, brillaba intensamente bajo la luz del sol y parecía que se amoldara perfectamente con la belleza de la novia. Rebecca se veía hermosa en un vestido color marfil sin espalda que le daba un toque de sofisticación de la cabeza a los pies. A su lado, el siempre joven y sonriente Mokuba parecía 5 años mayor con su traje de diseñador blanco y su corbata negra.

Kisara reconoció que ellos se veían excepcionalmente felices y dispuestos a vivir toda la vida juntos, por eso, decidió bloquear aquel año negro y solo por un momento brindarles a los recién casados toda su mejor energía. Haciendo honor a su puesto ella bailo, bromeó hasta estalló en risas varias veces por los chistes de su primo. Eso sumado a que Seto y otros invitados a la fiesta no paraba de mirarla y halagarle el hermoso vestido negro que, en un golpe de suerte, Mokuba había elegido para ella; hizo que la peliblanca disfrutara al 100 por ciento la velada.

Sin embargo, en un momento de la noche donde todo el mundo estaba cansado de bailar y se podía apreciar que el alcohol estaba haciendo efecto entre los invitados, ella decidió tomar un poco de aire en el jardín trasero del salón. Algo que ella no sabia era que la socia de Seto, Jude, la estaba siguiendo y había decidido arruinarle el momento. En el preciso momento que la peliblanca se apoyó contra la baranda del balcón, la otra mujer decidió hacer su maniobra maestra.

-Tu debes ser Kisara ¿Verdad? Disculpa, no nos presentaron formalmente. Mi nombre es Julian, soy la socia de Seto. Supongo que él no te ha hablado mucho de mi.

-Si, te conozco. Tu mandaste toda la información sobre el viaje- respondió Kisara con fría cortesía.- además hablaste en el evento principal. Tienes razón, el no habló mucho de ti porque no hablé casi nada con Seto. Fueron solo saludos y nada mas.

-No claro, entiendo. Seguramente tuvieron muy poco tiempo para charlar, dadas las circunstancias. Pero lo entiendo perfectamente, es entendible que un hombre tan guapo como Seto no se aproveche de su potencial.

-¿De que hablas?-preguntó Kisara comenzando a enfadarse. "¿Acaso esta mujer esta insinuando que yo fui una aventura para él?"

-Oh, vamos. Todos aquí sabemos que él paso la otra noche contigo. Fue exactamente igual que mi primer viaje de negocios con él. Una fiesta de largo, un par de copas de mas, los ojos animales... tu sabes. Te confieso algo? Fue la mejor noche de mi vida y no solamente yo lo digo, sino que cada vez que llego a la oficina, me encuentro con una muchacha diferente saliendo del despacho de Seto. Pero no vine a hablar de las habilidades amorosas de Seto. Vine a contarte, no no, vine a advertirte algo sobre él.

A medida que Jude hablaba, Kisara se aferraba cada vez mas a la baranda del balcón y sus pensamientos se convertían en un torbellino que daban vueltas de aquí para allá tratando de captar la idea de Seto que le planteaba aquella desconocida. ¿Acaso era verdad que Seto, su Seto se había acostado con ella y con tantas otras mujeres en aquel año? ¿Entonces todo lo que le había dicho sobre su corazón destrozado era mentira?.

-¿Quieres saber que es?- agregó Jude aprovechando el silencio sepulcral de su oyente- A ver Kisara, piensa. ¿Por que crees que vinimos a Florida? ¿De vacaciones? No lo creo. Aquí, y no digo en la fiesta, durante toda esta semana se van a presentar los mejores inversionistas de todo el mundo para poder cerrar algún que otro contrato con alguna empresa poderosa; pero eso ya lo debes saber. Por lejos, el mas jugoso es el Kaiba corp, sabes por que? Porque Seto decidió vender la empresa al mejor postor con la condición de que sea internacional. Según el es porque la empresa familiar ya cumplió un ciclo con él y quiere que esta progrese sin él, pero a decir verdad, creo que el multimillonario se quedo sin fortuna.

-¿Quiere decir que...?- logró articular Kisara con un nudo en la garganta incontenible- todo lo que hice para salvarlo y salvar la empresa hace un año...

-Lamentablemente es cierto.- se lamentó Jude, fingiendo tristeza. Luego, simulando recordar algo agregó- entonces eras tu! La que salvo la empresa. Ahí lo siento tanto, no pensé que...

No obstante Kisara no estaba prestandole atención. Estaba desecha en un incontenible mar de lagrimas y no daba crédito a lo que acababa de escuchar: después de todo el esfuerzo, el tiempo y el dinero que había invertido para que Seto pudiera disfrutar plenamente de su empresa el decide venderla sin aviso y sin siquiera comentarle. Eso había sido la gota que rebalsó el vaso. Ella sentía que su cuerpo no respondía y que comenzaba a resbalarse hacia el suelo: estaba desmayándose. Sus sentidos estaban absolutamente perdidos y lo único que lograba ver era un par de ojos café con un brillo particular y una sonrisa macabra en el rostro. Luego a Kisara la envolvió una nube negra.


S: Y? Que les parecio?

K: waau, todo eso paso?

S: Y veras, hay que darle el giro intersante a la historia, o no?

K: tienes razon.

S: ok, y ahora les dejamos unas cuantas intrigas...

Que creen que le paso a Kisara?

Será verdad la historia de Jude?

Porque Jude hace eso? (respuesta creativa recibe un punto jajaj)

Sera verdad que seto quiere vender la empresa?

K: esto y mucho mas va a estar en el proximo capitulo!.

S: antes que me olvide, muchisimas pero muchisimas gracias a todo/as las personas que me dejaron reviews dandome apoyo y comentando tantas cosas lindas, la verdad que estaba un poco desanimada pero al recibir tantos comentarios positivos me dieron ganas de volver y terminar esta historia. Hasta la proxima!