Disclaimer: No gano nada con esto, solo entretenerme un rato. Todo lo reconocible, es obra de GRRM
Myrcella Baratheon
by: Melanie Stark
Ella era una dama.
Myrcella, tan parecida -en apariencia- a su madre que dolía mirarla, pero con un corazón muy distinto, sabía que tenía obligaciones que cumplir para con su familia, y para con el Reino de su hermano. Por eso intentó tomarse lo mejor que pudo que su tío Tyron (a quien admiraba en secreto, porque si Cersei se enteraba, probablemente la encerrara en una mazmorra), la envió a Dorne, como pupila del príncipe Doran y futura esposa de su hijo menor, Trystane, en quien descubrió –no sin cierta sorpresa- un gran amigo, simpático y agradable, y, quién le decía, tal vez con el tiempo se enamorara de él, sin embargo...
Sin embargo, el corazón de Myrcella había quedado en el Norte, en Invernalia, tras su breve visita. Myrcella había dejado su corazón tras las frías murallas de granito, junto a Robb Stark, a quien se lo había regalado, sin que él lo supiera, y sin esperar nada a cambio. Ese mismo corazón que se había estrujado y sido aplastado cuando el Joven Lobo fue asesinado.
Pero ella sabía que así era el juego de tronos, y, lamentablemente, ellos jugaban con piezas de diferente color.
Creo firmemente que el momento de Myrcella todavía no llegó en la saga. Tuvimos un adelanto con Arianne queriendo hacerla reina, pero creo que tiene mucho más calvario por delante. Me llamó profundamente la atención, la primera vez que leí JdT que Myrcella mirara a Robb con admiración, siendo su padre el Rey y sus hermanos, príncipes. Aunque, claro, seguramente no fueran tan galantes, tal vez. De todas formas, era un punto interesante y no podía dejarlo de lado xD
Gracias por leer!
