Ahora que supieron gracias a quien me decidí a volverme independiente y fuerte se preguntaran lo que sucedio después, les dire...
Flash Back
Luego que vi a Sesshomaru me regrese al campamento, me decidí y no iba a dejar q ese hanyou me humillara, estaba totalmente decidida, seria una nueva Kagome. El tiempo se me paso corriendo con lo que sucedio que cuando regrese al campamento se encontraba amaneciendo, llegue y encontre el campamento en cierto punto de cabeza todos se encontraban al parecer buscandome entre ellos estaba Inuyasha, sentí un dolor en mi corazón como si alguien lo hubiera agarrado y apretado levemente pero recordé lo que paso con Sesshomaru, así que se disipo y alce la cabeza y me acerque.
-¡Kagome!- grito Shippo mientras corría hacía mi y me abrazaba, ya no podía salir volando a mis brazos como antes asique se abrazo a mis caderas. Al oír el grito de Shippo todos voltearon a verme,y se acercaron rápidamente Sango y Miroku a hacerme preguntas y darme un leve sermón de no alejarme en la noche de que me pudo a ver sucedido algo.
-Tranquilos, estoy bien- dije con una voz tranquila tratando de calmarlos, cuando vi más alla de ellos vi que Inuyasha se acercaba.
-Oye ¿a donde demonios te fuiste? que no vez que por tu culpa nos estamos retrasando, ja, además por lo débil que eres te pueden a ver matado y para el colmo vienes mas fea de lo que acostumbras.-
No me importaba lo que decía, desde el momento que lo vi con Kikyo y hable con Sesshomaru, me importo muy poco lo que diga, pero, ¿fea?, tal vez, mire hacia abajo a lo que traía puesto, pantalones holgados, camisa guanga, tenis y mi cabello en un bollo (quiere decir q se lo agarraba como en una espiral agarrado por dos palillos chinos), no me importa, (así, en mi fic Kagome no lleva el uniforme ni el pelo suelto, ella no la han visto bella, eso será mas adelante), pero tampoco tenía derecho a hablarme así, pero en vez de contestarle decidí quedarme mejor callada, no iba a caer en su provocación.
Inuyasha viendo que no me afectan sus palabras me empezó a decir de cosas, yo no le tomaba importancia, a si se la paso casi todo el camino, me estaba hartando pero no por que me este insultando, si no para mi su voz era como la de una ardilla que hablara, chillona y lastimera, ya me dolían los oídos y me estaba doliendo la cabeza, y al parecer no era la única Shippo y Kirara que tenían mejor oído así que les iba peor, ya fue cuando le hable.
-Inuyasha-
-¿Qué?-pregunto altaneramente creyendo que al fin me había tocado un punto débil
-Inuyasha ya cállate, tu voz es capaz de romper una montaña por lo chillona que es y no me importa lo que me dices, ni lo que pienses de mi, simplemente cállate que no vez que Shippo y Kirara ya les lastimaste los oídos, Miroku, Sango y yo que tenemos menor audición también nos duelen los oídos y todo por tu ignorancia.-Dije con una tranquilidad no muy característica mía cuando estaba enojada, aunque por dentro estaba que echaba humo de la cabeza, ¡haber si así entiende!.
Inuyasha se quedo mudo, no creyó que le contestara así-¡Feh!- fue todo lo que contesto
Al fin podría oír mis pensamientos, tenía mucho en su cabeza y no necesita que Inuyasha le este gritando en el oído para no desconcentrarse, ahora tenía que poner claro sus pensamientos, quería entrenar, pero, la pregunta era ¿Quien la entrenaría?, Me la pase pensando todo el camino, cuando cayo la noche acampamos cerca de las aguas termales, le dije a Sango que fuéramos a bañarnos por lo que acepto gustosa, deje al pequeño Shippo al cuidado de Miroku, por obvios motivos.
Llegamos y entramos al agua, era tan relajante algo sin igual, desde que me quite el peso de el dolor, sentía algo misterioso, pero, que era calmante, alegre, como si una parte de mi que parecía muerta volviera a renacer, vi a Sango y parecía algo inquieta, que tendrá en su mente Sango que la tiene ese inquieta, ¿debería preguntarle?, estaba con esa duda, pero, como si leyera la mente contesto mi duda con sus palabras.
-Kagome, ¿Que te pasa?- dijo Sango mirándola preocupada, Kagome le dio una mirada interrogativa claramente no entendiendo, por muy fácil que fuera la pregunta.
-Haz estado muy extraña- volvió a hablar Sango
-No es nada Sango- al fin le respondi
Al parecer sango no me creía me veía muy desconfiada, debía cambiar de tema antes de que me hiciera más interrogaciones sobre lo que pienso el problema era que no se me ocurría ninguno, piensa Kagome, piensa, eres una chica del siglo 21 algo se te tiene que ocurrir, y se me encendió el foco, ¿por qué no se me había ocurrido antes?.
-Sango, necesito que me ayudes-
-¿En que Kagome?- dijo Sango, me mordí mi labio inferior levemente, nerviosamente, no sabía que hacer, ¿le preguntaba o no?, bueno ya había comenzado tenía que terminar.
-Es que necesito que me ayudes con la cena-Esta bien, eso no era lo que había pensado, pero, ey, nadie dijo que era ilegal arrepentirse de último momento.
-Esta bien- me contesto dudosa y le di una sonrisa
Perdóname amiga ,pero, no podía preguntarte o decirte, me sentía tan mal Sango era como mi hermana mayor y yo aquí le andaba ocultando cosas, hundiéndome más en el agua. Terminamos y regresamos al campamento yo seguía pensando en como entrenarme y para alejar la culpa de no haberle dicho nada a Sango, después que regresamos todo transcurrió como siempre, ya cuando todos dormían me encontré otra vez yo siendo alejada del sueño, vi como Inuyasha se volvía a ir, no me importo, pero aproveche para dar un paseo teniendo esta vez cuidado por donde iba para no topármelo.
Fin del Flash Back
Así estuve durante un tiempo, dando vueltas en la noches pensando en como o quien me podía entrenar, de milagro nunca me ataco un youkai, quizás solo era suerte, así transcurrió el tiempo hasta que se cumplió una semana...
Flash Back
Estábamos caminando, curiosamente el lugar se me hacía muy familiar o también podía ser el simple echo de pasármela vagando todas las noches ya afecto mi lógica, después de una pelea y varios osuwari nos detuvimos a descansar, luego como un rayo en medio de un día soleado vino a mi mente, por aquí vivía el anciano Totousai, y se me ocurrió algo.
Ya como en cada noche, Inuyasha se fue aproveche, salí de mi bolso de dormir dejando a Shippo durmiendo era difícil moverlo con cuidado para que no notara que estaba allí, ufff..., no es que no lo quiera pero de todas las noches está fue la que escogió para acurrucarse, Sin hacer sonido agarre mi arco y flechas, y en señas le hable a Kirara desde el otro lado del campo, teniéndola al lado le di una explicación de lo que necesitaba y que de recompensa le iba a dar dos latas de atún para ella solita nada más, a lo que Kirara se transformo, me subí en ella y nos dirigimos al hogar del anciano Totousai.
Cuando llegamos empecé a llamar al anciano Totousai desde la entrada, pero, nadie contestaba, y ¿si salió?, no, no es posible y más el perezoso youkai, además haya estaba su vaca de tres ojos, y el no sale sin ella, tome un respiro hondo y me decidí así que entre, camine entre lo que eran cadáveres de youkais, armas de diferente tipos, herramientas, nada agradable a la vista, la parte buena es que no había sangre por que aunque estuviera luego en medio de una guerra llena de sangre aquí es diferente, olería a podrido.
Después de caminar encontré al anciano Totousai que estaba hasta al final de su cueva, cabeza, casa, lo que sea este lugar. Se encontraba acostado boca arriba en una mesa roncando, con una enorme burbuja q se inflaba y desinflaba con cada ronquido que hacía y estaba echa de, hummm..., era...bueno...mejor me abstengo a mi las palabras, pero realmente, no tengo palabras para describirlo, además de iuk, así que, lo levante, bueno... por así decirlo.
-Anciano Totousai- Le dije susurrando y moviéndolo un poco, pasaron los segundos, nada, lo llame un poco mas fuerte, nada, lo moví un poco mas, nada, lo zarandeé, nada, se estaba acabando mi paciencia, así que me acerque a su oído y-¡Anciano Totousai!-le grito
Saben que paso, nada, nada, nada, nada, ahora si se acabo mi paciencia, así que lo tire de la mesa, nada, esta bien eso fue algo agresivo pero nada funcionaba, uf, ¿no se suponía que los youkai tenían una excelente audición?, además, como no le roban en la forma en que duerme. Agarre una cubeta de madera y me dirigí a un río cercano, lo llene de agua y me regrese la casa del anciano Totousai, ya ahí, agarre el cubo de agua y le tire el agua encima al anciano Totousai y adivinen que paso, NADA, seguía dormido.
En eso vi una botella de madera con forma circular bien agarrada a su mano, ¿qué será eso?, así que agarre la botella y en el momento en el que le quite la botella, adivinen que paso, si, se despertó, como puede ser eso, le grite, lo zarandeé, lo tire de la mesa, le eche agua, no se levantaba y apenas le quito esta botella de madera se levanta, ¿qué tiene este anciano en la cabeza?, pero, con mas duda, ¿qué hay en esta botella?. Acercando la botella a mi nariz le di un pequeño olfateo, y lo que había me hizo arrugar la nariz, ¡con razón no se levantaba estaba tomando!, ¿quién diría que Totousai tomaba?, mejor me calmo y me dedico a lo que vine.
-Anciano Totousai...- Le hable y me miro con esos grandes ojos que tiene, paresia como si pudiera leer la mente, que supiera lo que le iba a decir, así me miraba, con esa gran sabiduría que el tenia, que en muchas ocasiones nos ayudaba, de seguro me iba a decir algo sabio, ya que abrió la boca y dijo.
-¿Quien eres tu?- Me quede pasmada mientras se me quedaba viendo después de hacerme esa pregunta. ¿Qué demonios?, ese anciano esta loco, como que quien soy yo, que acaso no se acuerda, gr, muy bien respira hondo y cálmate Kagome.
-Anciano Totousai, no se acuerda de mi, yo soy uno de los que acompaña a Inuyasha-
-¿Inuyasha?-
-Si, Inuyasha-
-¿Quien es Inuyasha?-Esta bien esto no estaba progresando, se me esta acabando la paciencia y el tiempo, si este anciano sigue así lo voy a-¡Ah! Inuyasha, ya me acorde-Justo a tiempo se acordó, ya que la idea de ahorcarlo cada vez sonaba más tentadora si no se acordaba-Tú debes ser Kagome ¿verdad?-
-Si anciano Totousai-le afirme, al fin podría preguntarle, pero, antes de preguntarle, note que el anciano Totousai miraba a los lados en duda y tallándose -¿Sucede algo anciano Totousai?-
-¿Por que me duele el cuerpo, los oídos y estoy mojado?-Dijo desviando la mirada de mi, rascándose la cabeza, en una forma pensativa.
-...-Que le decía que lo zarandeé, grite, tire y moje, creo que no es necesario que se entere, solo son unos mínimos detalles, verdad, ejem, bueno...-No se anciano Totousai -con una cara inocente- bueno yo vi...-
-¿Quien eres tu?-mirándola
Tome una respiración onda y perdí la cabeza, es que es el colmo de verdad este anciano esta loco, por que aquí no existen esos lugares para locos u olvidadizos, como se llaman, ¿loqueros?, bueno no importa el caso es que, este es youkai y no se acuerda de nada, ¿cómo es que lo pusieron a cargo de hacer tenseiga y tetsusaiga?, no es hora de que divague tengo cosas más importante, por ejemplo el echo de que mi tiempo se esta acabando, respira hondo Kagome, cuenta hasta 10. 1...2...3...45...46..., esta bien eso no funciona al paso que voy llego al 100.
-¡Ah! señorita Kagome-
-Si anciano Totousai-Al fin se acordó, ahora si le voy a hacer a lo que vi...
-¿Hace cuanto que esta aquí?.
¡OH! kami dame paciencia-estado aquí desde que se despertó anciano Totousai-
-¡ah! si es cierto ya me acorde, pero dime ¿a que has venido?-
-Vine aquí para...-
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Segundo capitulo igual listo y arreglado non
