Estrella

-Shinji ¿Estas seguro a donde vamos?- pregunte por centésima vez, mientras traspasaba por otro par de arbustos similares a los anteriores que había pasado. Mou, era tan difícil andar por todo el bosque sin saber donde moverse, que o quien exactamente estaba buscando.

Maldije en voz baja al repentino rasguño que ofendía mi brazo y formándole tres líneas rojas sobre ella, esto era simplemente ridículo, di un par de resoplidos- ¡Shinji! ¿¡Estas seguro por donde vamos!- pregunte nuevamente viendo como dio un suspiro de resignación sobre mi perseverancia, mientras yo daba una sonrisa en mi regodeo sobre su estrés.

-Kagome…-dijo pacientemente mi nombre, yo incline la cabeza curiosamente sobre este cambio de actitud, tenía dos opciones lo había desesperado o es que algo le perturbaba su mente-mi querido cuervo…-

-me…me dijiste… ¿Cuervo?...- cuestione en un murmuro, con la duda de lo que me había llamado.

-¡Si! ¡Cuervo! ¡Pareces uno con tus preguntas incesantes cada que puedes! ¡Me vas a sacar los ojos de tanto repetirlo!- Lo observe mientras me daba la espalda, continuando con su diatriba y seguía caminando a kami sabe donde y revoloteando los brazos en todas direcciones.

Ahora que lo pensaba… ¿No se supone que uno escucha por los oídos?

Comencé a reírme de las sandeces que decía Shinji a como eran las cosas, me pregunto a que hora se dará cuenta Shinji que uno no puede oír por los ojos. Seguí riéndome, no era el resultado que quería a mis preguntas pero fue terriblemente divertido verlo hacer sus berrinches como un pequeño kit, de repente comenzó a dar brinco para dar más énfasis a lo que decía.

Definitivamente fue un resultado mucho mejor.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Suspire profundamente con un sentimiento de alivio y olvido del estrés, regresaba al campamento improvisado que había hecho con Shinji, después de que tome un baño relajante y tranquilo, siempre pensé que el agua era tan pura que llegaría liberar todo lo malo de una persona, además que no iba a dejar mi higiene aún lado solo por estar en un lugar donde no existía baños en los viajes.

-Tadaima, mi dulce gorrión- escuche a Shinji su saludo.

-¿Gorrión? Creí que era un cuervo que te sacaba los ojos por tanto preguntar- dije con cierta burla mientras veía como ponía una sonrisa traviesa sobre su rostro moreno, esa no era la reacción que esperaba definitivamente.

-Pero, si tú eres mi dulce, dulce gorrión con esa voz tan encantadoramente suave y llamativa, que podría hacer sonidos castos y entrecortados respiros- mientras sacaba un colmillo de su boca.

Observe la figura de Shinji reflejada por la luz de la fogata a su cuerpo, su piel se veía un tono anaranjado, resaltando igualmente el dorado de las llamas sobre su piel, su sonrisa pervertida sobre ella, aunque en parte estaba acostumbrada a ella después de tantos meses viendo esa picardía, pero hay algo diferente en esta sonrisa y lo notó en sus ojos, sus ojos junto con la flama se volvía una mezcla de colores entre un violeta profundo y su normal color morado, se veían impresionantes, tan magnéticos…

¿Qué me sucede? ¿Por qué de repente estoy tan hipnotizada a sus ojos? Se ven tan llamativos, hipnotizan tés, como si fueran llamando a algo dentro de mí, me di cuenta que había dejado de respirar y sostenía el aire en mis pulmones, no podía despegar la mirada de sus ojos y…comprendí que era lo que sucedía.

-¡Shinji no baka!- grite enojada al salir del trance en el que me había encontrado.

No podía creerlo, ese kitsune tan descarado, como se atrevía. Me saco de mis pensamientos la risa que se comenzó a oír en el pequeño campamento, tomando aire, hinche los cachetes del disgusto para encontrarme de repente con Shinji parado en frente mió con esa misma sonrisa picara y agarrando mis cachetes con sus manos.

-Te vez tan exquisitamente dulce, mi linda Kagome- con su voz resonando en su pecho como un ronroneo y la vibración llego a su mano hasta mis cachetes.

Di un resoplido, liberando rápidamente el aire acumulado en mis cachetes –Shinji- era clara la advertencia en mi voz, pero vi como su sonrisa comenzó a disminuir y sus facciones obtenían una expresión calmada -¿Shinji?- pregunte con duda ¿Qué le sucede? ¿Sera que comió algo que le hizo mal?

-Kagome…- regrese mi mirada a sus ojos y no pude distinguir, su mirada era…diferente, no era la que me había dado hace unos momentos, era una mirada indescriptible.

-¿Te sientes bien?- sus ojos comenzaron a parpadear después de haber echo mi pregunta.

-Yo…si…-soltándome y comenzando a andar de donde había venido, me voltee para ver su partida –iré a tomar un baño…-menciono hundiéndose en la oscuridad –con todo gusto aceptaría compañía- mientras se daba la vuelta junto con una de sus famosas sonrisas y un guiño.

-Hentai-grito, dejándolo desaparecer en la noche.

Lo vi continuar su camino, pero a mi me había dejado ya con la duda… ¿Qué le ocurrió a Shinji? Su mirada fue muy diferente a la de siempre. Quizás estoy pensando el asunto más de lo debido, quizás no era nada y solo fue la obscuridad tras él. Me peñisque el puente de la nariz para dejar de pensar esas cosas y mejor me dedico a prepararme para dormir.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-Shinji- Mirando alrededor mientras escuchaba el suspiro de desesperación delante mio ¿Aun seguía desesperado por lo de ayer? Debe ser porque en el transcurso no le he dicho nada asique mas bien debería pensar que soy considerada con él –Este lugar se me hace familiar-

-¿Si?-

-Si- No revise si de casualidad me había volteado a ver, ahorita mi atención la tiene una colina. Estoy segura que este lugar lo conozco.

-Solo tenemos que subir y llegaremos- apuntando a la dirección que yo miraba –Vamos a ver si me alcanzas-

-¿Q-que?- pregunte para voltearlo a ver y encontrar en su lugar una estela de humo que iba subiendo-¡Eso es trampa! ¡No es justo! ¡Kitsune tramposo!- grite corriendo tras él.

Era un tramposo hasta la medula de su cuerpo, apenas habían salido esas palabras de su boca y corrió como si el diablo lo siguiera. No era el diablo pero estoy segura que le hare un infierno de vida, esta vez si lo dejaría sordo, cantare alto y mal para lastimarle sus oídos.

-Tienes que mejorar con tu velocidad- con una sonrisa de triunfo en mi dirección.

-Perdona por nacer humana y con una falta de súper velocidad- de mal humor.

-Dudo que eso sea un impedimento para ti-

Solté un suspiro –Tomare en cuenta tu comentario-

-Bueno, ya llegamos- haciéndose aun lado para mostrarme la entrada.

Abrí los ojos sorprendida –Es el hogar del anciano Totousai-

-¿Lo conoces?-

-Claro, vamos, vamos a verlo- empujándolo para llegar a la entrada del lugar –Anciano Totousai- llame.

-Vaya ¿Quién me esta buscando a estas horas?- escuche la voz vieja, me asome detrás de Shinji para ver como se salía de su hogar el anciano Totousai, el cual al vernos mostro una expresión de sorpresa -¿Shinji?¿De verdad eres tu? Hace tanto tiempo que no te veo-

-Es una alegría verte igual Totousai-

-Señorita Kagome, que sorpresa, al parecer al final lo encontró- rascándose el oído con el dedo chiquito de la mano.

-¿A que se refiere Aciano Totousai?- pregunte, no recordaba de que me hablaba en realidad.

-A Shinji, le dije que no lo buscara es porque solo iba a llegar-

-¿Eh? ¿Te referías a él? ¿Enserio?- volteando a ver a Shinji que me miraba lleno de orgullo y ego, estoy segura que inflo más el pecho – ¿Este pervertido fue del que hablabas?- señalándolo.

-Si, claro, yo no te oigo querida- me dijo en sarcasmo pero lo ignore.

-Asique no haz abandonado tu pasa tiempo favorito, Shinji- riendo, yo no le encontraba la risa… bueno cuando me la cobre si pero en mi caso fue uno de…de un montón de Shinji.

-Como resistir el regalo que es una mujer- mirándome de reojo con una sonrisa picara –Y mas con una tan guapa y herida como una damisela en peligro- sujetándome de mi cintura y jalándome hacia él –E igual unos impresionantes, grandes, curiosos y hermosos ojos azul profundo como el océano-

Estoy segura que su voz se volvió mas profunda pero su sonrisa picara bien plasmada en su cara, sino estuviera acostumbrada a esto estaría muy sonrojada, pero jamás había mencionado que mis ojos era impresionantes, si sabia de mi cabello que le gustaba ya que varias veces me había cortado la coleta o el palillo que usaba para sostenerlo, de hecho lo cargaba suelto.

Le di un manotazo a su hombro –Basta ya, tus trucos no funcionan desde hace mucho- recrimine.

-No todas caen rendidas a tus pies como presumías-

-Es la mas difícil de todas lo admito-

-Regresando al asunto- tratando desviar el tema -¿De verdad este era él famoso maestro del que me hablaste?-

-Claro Señorita Kagome, de hecho no es cualquier kitsune-

-¿Ah no?-

-No ¿Qué acaso no le terminaste de decir?- mirando a Shinji.

-Le dije que era un Kitsune, no pregunto por más detalle- cruzando sus brazos.

-¿Detalles?- murmure, me siento ignorante.

-Él es un kitsune de la naturaleza Señorita Kagome, es uno de los kitsunes mas poderosos y escasos- asentí con esta nueva información.

-Al menos me hubieras advertido en un principio como era anciano Totousai- pasando mi mano por mi cabello.

-No podía decirle nada porque dependía de él que lo vieras y te enseñara-

-Asique debes sentirte orgullosa que te salve y te tome como pupilo- demasiado egocentrismo.

-Espera…Tú me habías dicho que íbamos a ver a un viejo estudiante tuyo…- mirando de Shinji al anciano Totousai y de regreso -¡El anciano Totousai es tu antiguo pupilo! ¡Oh por dios pero se ve mas grande que tu! A menos…a menos que…- entrecerrando los ojos sobre Shinji mientras me miraba pasmado- Tengas un hechizo encima para verte joven –hice un sonido de sorpresa- ¡Por dios! ¡Shinji! ¡Eres un rabo verde!- colocando el par de mis manos sobre mi cara.

-¿¡Q-q-q-que! ¡No! ¡Espera! ¡No-no-no es lo que piensas!- agitando sus manos de arriba abajo.

-Eres peor de lo que pensé Shinji- Moví la cara ofendida.

-No Kagome, óyeme- me suplico -¡Totousai no es mi pupilo!- Agarrándome los hombros.

-¿No?-

-¡No!- soltándome y tomando respiraciones para calmarse, volteando a ver al anciano Totousai –Totousai vine aquí para saber ¿Si estas dispuesto a hacerme una espada?- le dijo con voz seria.

-¿Una espada? ¿Para ti? Pero si tú prefieres las hachas- mire la espalda de Shinji para ver su hacha que había mencionado el anciano Totousai.

-No es para mi es para ella- señalándome.

-¿Para ella? Olvidas que yo solo hago espadas demoniacas- entrecerrando los ojos en Shinji.

-¿No hay alguna forma?-

-Bueno- rascándose la barbilla mientras miraba aun lado –Hay una forma-

-¿Cuál seria?- me adelante.

-Antes de terminarla tendría que ser bañada en tu sangre- mirando directamente a mis ojos.

Palidecí por un momento, tenia que cortarme y bañar la espada en mi sangre para poderla usar junto con mis poderes, eso fue lo que entendí. Sentí un nudo en la garganta, tratando de desatarlo trague un poco de saliva para sentir el dolor de pasar por mi laringe. Voltee a ver a Shinji para ver graves sus ojos morados.

-¿Cuánta sangre?- me sorprendió la pregunta de Shinji.

-Lo que la espada pida- seriamente.

-Eso quiere decir…que no tienes… un calculo de cuanta sangre puede ser- en pausas hable.

-No, señorita Kagome, pero por precaución le aconsejo que consiga un curandero- mirándome de reojo – A menos que sus poderes miko se hagan cargo de curarla y regenerar rápidamente la sangre, noto una diferencia en su poder asique no se le debe dificultar-

-Bueno…yo…um…- mire a otro lado.

-¿Qué sucede?- me pregunto.

-Ella sabe usar sus poderes para protegerse y atacar pero no para curar- se adelanto Shinji–Kagome al ser una miko y yo un youkai no puedo enseñarle conjuros, hechizos…menos curar, ya que nosotros nos curamos solos-

-Entonces trae un curandero o consigue alguien para enseñarle a curar, pero igual la cantidad de sangre varia del poder del demonio de quien es el colmillo, me imagino que será tu colmillo Shinji-

-Te equivocas Totousai- agitando la cabeza de lado a lado.

-¿No? Entonces… ¿De quien?- observe como se rascaba la cabeza.

-Tengo alguien en mente, pero después de lo que me haz dicho…estoy considerando cambiarlo- jamás había visto tan tenso a Shinji.

-No me digas que estabas pensando en…- sin terminar la frase mientras Shinji le asintió –Oh ya veo-

¿En quien estaba pensando Shinji que Totousai se dio cuenta? ¿Quién podía ser para preocupar a Shinji de la cantidad de sangre que necesitaría la espada? Me mordí el labio inferior, el ambiente era muy pesado con esta noticia, la rigidez que mostraba Shinji no ayudaba a calmarme, me ponía mas nerviosa. Prefiero al Shinji bromista y pervertido a este.

-Gracias por tu tiempo Totousai-

-Ya sabes donde encontrarme cuando quieras que te haga la espada- dándose la vuelta y entrando al fondo de su hogar.

-Shinji…- le hable esperando una reacción.

-Ha sido un largo día Kagome, vamos a descansar mañana tenemos que comenzar a viajar nuevamente- comenzó a caminar para bajar la colina quedándome yo viéndolo un momento –Hay algo que te gusta- volteándome a ver con una sonrisa picara.

Sonriendo –Quizás- sus ojos me miraron con sorpresa –Pero de ti no- viendo como se desinflaba, trote a su lado –Entonces…¿A dónde iremos?- sonriéndole.

-Iremos al sur-

-¿Al sur?- pregunte, tratando de ver su rostro en nuestro caminar.

-Si- agrandándome la sonrisa –Ahorita iremos al rio a tomar un baño-

-¿Iremos?- con voz plana le dije.

-Si, ahora debo cuidarte más que nunca, además te puedo enseñar un par de cosas para que se acelere la sangre en tu cuerpo- su boca rosando mi oído.

-Hentai- murmure, apresurando el paso.

-¿Ya te apenaste?- escuche su sonora carcajada.

-Uff ¡Cállate!-

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Tarde mucho lo sé...pero espero que les guste la conti, el siguiente capi lo tengo ya planeado espero no tardar.

Se despide.

Kigami Aizawa