Venga, a bombo y platillo, así es como lo definiría clarísimamente, el golpe seco que dio la puerta seguro que atrajo a caminantes de las habitaciones de esa casa, la número cincuenta desde que la dictadura de Rick empezó, solo con decir que lo primero que hice fue clavarle mi espada a un caminante con cara de retrasado. Rompiendo un cristal en el proceso, seguí hacia delante, con mal humor, no había dormido, había que proteger el fuerte, y una mierda, incluso Daryl había dormido más que yo.
Pasé al salón, en silencio, observando cada objeto, cada detalle, quizá un detalle me costaba la vida, y no me iba a arriesgar, escuché sonidos que venían de detrás de una puerta, me acerqué sigilosamente, y al abrí, para luego apartarme y pegar un bote del susto, maldito cateto, era omnipresente. Me sonrío, posiblemente riéndose de mi expresión de susto y yo le saqué la lengua, cambiando mi expresión a una más calmada. Observé como salía y me metí en la habitación de donde Daryl había salido, era como un pasillo lleno de cosas, tales como ropa o pañuelos, cogí uno y me lo até a la cintura, para Carol.
Di un pequeño rodeo por la casa y llegué al recibidor, donde los dos caminantes que habíamos matado estaban el uno encima del otro, entré al salón donde había entrado a la primera vez y me apoyé en el marco de la puerta, en silencio. Glenn me miró y se sentó en una silla, al lado de Maggie, Carl abrió unas latas, creo que eran de comida de perro, pero en realidad tenía hambre, y no era la primera vez que comía eso.
Miré al suelo, viendo plumas marrones, levanté una ceja y busqué con la mirada al culpable, el cateto estaba desplumando a un búho, como si fuese una de sus famosas ardillas, pobrecitas.
Salté cuando Rick tiró la lata al suelo, dando un golpe muy bestia, creí que todos permanecieron normales, pero a mi me estaba empezando a dar angustia y estaba temblando, se ve que aún le tenía miedo a los golpes contra la pared o a los portazos, no por el ruido, si no por los golpes que recibía en mi infancia.
Más caminantes, y otra vez a correr, rodé los ojos y salí de la casa la primera, katana en mano, no tardé mucho en llegar al coche, un cateto móvil, el doble de alto que yo, que casualmente había encontrado yo, pero Daryl lo arregló y se llevó el mérito. Idiota.
Iba yo con Carl, en silencio, y las veces que hablábamos, que no eran pocas, jugábamos al veo-veo o alguna tontería, más que nada para no deprimirlo, más aún, además de ir los últimos, que era más divertido, nos reíamos de Daryl, cuando la moto se quedaba medio pocha y tenía que frenar, y también nos reíamos de cuando la vejiga de Glenn no aguantaba más, éramos algo parecido a amigos.
'' Qué bonito es esto de no dormir. '' Comenté, estirándome y mirando a Carol, que me palmeó la barriga, haciéndome cosquillas.
'' Cuando lleguemos a algún lugar, dormirás. '' Negué, levantando mi mano un poco y bostezando.
'' Ya, claro, algún día te enseñaré a usar la katana, te encantará. '' Toqué el mango de la katana y sonreí. '' Quizá así me dejan dormir en paz. ''
'' Ya no tenemos donde ir. '' Rick llegó al mismo tiempo que Carol y yo, observé el mapa con los ojos entrecerrados, tenía ganas de roncar.
'' Cuando los grupos se reúnan si estaremos jodidos, pero de mientras podríamos volver a buscar en el sur. '' Señalé un circulo rojo, donde habíamos visto el primer grupo superpoblado.
'' No lo creo, 150 cabezas, ¿no?''
'' Si, más o menos. '' Miré a Glenn, que miraba a Daryl, que miraba al mapa, igual que yo, solo que yo no estaba por el tema. '' Quizá ahora son más. ''
'' Quizá el río los haya retrasado. ''
'' Nuestra única opción es dar la vuelta en la 27 y volver a Greenville. ''
'' Ya, pero ahí ya hemos estado. ''
'' Todo el invierno en círculos…'' Miré a Rick con escepticismo, quería dormir, y quedarme quieta en algún lugar durante dos horas seguidas.
'' Lo sé, cuando lleguemos giraremos al este, por ahí aun no hemos ido. No podemos ir de casa en casa, hay que encontrar un lugar donde permanecer un tiempo. ''
'' De acuerdo, deberíamos ir al arroyo, no tardaremos, tenemos que coger agua, luego ya la herviremos. '' Giré la cabeza para mirar a T-Dog y le seguí, necesitaba lavarme la cara.
El agua estaba completamente quieta y cristalina, como el lago de Carol, que me seguía con un cubo de ropa sucia, bufé, otra vez me iba a tocar lavar los calzoncillos y las bragas de los del grupo, genial. Carol y yo nos sentamos en la orilla del arroyo, con las tablas de lavar que habíamos usado siempre.
'' ¿Cansada quizá?'' Asentí sonriendo y cogiendo la primera pieza de ropa, por suerte era mía, una de mis camisetas.
'' Si, un poco, y con un poco me refiero a que no he dormido nada esta noche, es tan guay no dormir. '' Carol río, mirando la ropa, sonreí con su risa, ahora éramos inseparables, como si la conociese de toda la vida, esos últimos meses le demostré confianza y ella a mi, quizá ahora podía decir que tenía una amiga, y esa amiga cogió parte de mi personalidad, así que empezamos a ser casi iguales.
'' Te dije de hacer la guardia juntas, pero no quisiste, idiota. ''
'' Tu no dormiste hace dos días, el que la debería hacer es el cateto, se está poniendo muy vago. '' Con la tontería ya llevaba tres cositas lavadas, y las manos me dolían.
'' Pobrecito, no le llames así. '' Carol sonrío, mirando al agua.
'' ¿Te gusta?'' Sonreí, ella lo sabía todo, bueno, sabía lo que yo le había hecho a Daryl, y lo que él me había hecho a mi.
'' No, no, solo que me da un poco de pena. '' Puso las cosas en su cesta y se sentó, ella ya había acabado. '' Se le nota que te quiere, y tu le tratas fatal. ''
'' Ya lo sé, es poco disimulado. '' Acabé con mi parte y miré al arroyo, sonriendo, había tenido una idea. '' Yo en realidad también le quiero, pero es muy raro, seguro que si le dijese algo se rajaría y saldría corriendo como una puta. ''
'' Auryn, sois tan infantiles. '' Le golpeé el brazo y me levanté, extendí una mano, ofreciéndole ayuda, miré al sol, tapándome la cara.
'' ¿No hace calor aquí?'' Me quité la camiseta y sonreí, casi era abril y hacía mucho que no me daba un baño, más o menos cuatro días, y más o menos, hacía calor, normal, era Georgia.
'' ¿Qué haces, loca?'' Carol intentó taparme, pero yo ya estaba sin camiseta, mirando al agua. Tiré la camiseta al suelo y me quité los pantalones, que los tiré al lado.
'' Bañarme, ¿vienes?'' Di un paso hacia adentro del agua, noté el agua fría, muy fría, y eso hizo que un escalofrío corriese por todo mi cuerpo.
'' No lo sé, tendríamos que estar allí ya…'' Cogí sus manos y la metí un poco en el agua, pero se negó, luego miró atrás y se quitó la camiseta y los pantalones, sonriendo. '' Solo cinco minutos, eh. ''
Sonreí y me hice una coleta alta, era un mero intento de mantener mi pelo seco, cuando la tuve hecha, avancé más hacia adentro, pero lo más profundo que llegaba era por la rodilla, así que me giré a Carol y le sonreí, salpicándola.
'' ¡No!'' Carol se giró intentando protegerse, pero era imposible, el agua helada le dio en la espalda, soltó un grito de frío y me salpicó de nuevo, riendo.
'' ¡Para!'' Comencé a gritar como una loca, corriendo por el agua, pero Carol me seguía, salpicándome, no sé por que, pero miré a la orilla, a cinco metros de nosotras y vi a Rick y a Daryl, que tenían los brazos cruzados. Paré en seco y me puse seria, me iba a caer la del pulpo, miré a Carol, tenía la misma cara que yo.
'' Otro día repetimos. ''
'' Te cojo la palabra. '' Avanzamos hacia la orilla, mojadas, pero por suerte el pelo seguía más o menos intacto. Nos paramos delante de los dos hombres, que nos miraban serios. '' ¿Lo sentimos?''
'' ¿Qué lo sentís? Estábamos preocupados, T-Dog volvió solo, diciendo que estabais lavando ropa, y de repente escuchamos gritos, ¿estáis locas?'' Bajamos la mirada al suelo, sin salir del arroyo, la verdad, me sentía un poco incómoda sin la ropa y mojada, y me parecía raro. Daryl hizo una pausa cuando lo miré. '' Esto… Seguro que habéis atraído un montón de caminantes a la zona. ''
'' Vamos, tenemos que hablar todos. '' Rick se giró y comenzó a caminar hacia la dirección de donde habíamos venido.
'' Lo siento. '' Mentira, no lo sentía, pero iba a parecer que estaba arrepentida en mi interior, solo para que Daryl no se enfadase conmigo.
'' No, no lo sientes. '' Vale, estaba enfadado, otra vez, pero yo no había hecho nada, solo había gritado, y desaparecido, y vale, no era lo más seguro que hacer, pero él tampoco era mi padre, ni mi marido, ni siquiera era mi novio, solo era el cateto, uno de los que se preocupaban por mí.
'' En realidad no, pero tranquilo, te dejo de preocupar ya. '' Me agaché por mi ropa y me puse la camiseta, y luego los pantalones tejanos, justo después me senté en el suelo y me puse los calcetines y las botas, y todo eso bajo la mirada de un cateto atento, y un poco enfadado. '' Idiota. ''
'' Zorra. '' Pasé por su lado dándole en el hombro y recogiendo mi katana del suelo, miré a Carol y asentí, la vería arriba, ahora solo quería perder al cateto de vista.
Llegué y me junté al grupo, que estaba arremolinado delante de un mapa, como retrasados, me coloqué al lado de Glenn, que me miró serio, vale, había preocupado no solo al cateto, si no a todo el grupo.
'' Aquí, aquí volveremos a vivir. '' Miré al mapa, Rick señalaba un punto, y encima de ese punto ponía algo, Prisión Este. Ostias, ahora íbamos a jugar a ser convictos.
