'' Necesito que te sientes. '' El doctor entró en mi habitación, era extraña, sólo había un ramo de flores, pequeño, pero era lo máximo que Alice, la única amiga que había tenido, me había comprado.

'' ¿Dónde está?'' Sonreí mirando atrás, esperando a ver a la enfermera con sobrepeso que solía traer la incubadora de mi hija.

'' Lo siento, hubo un problema. '' Cambié de cara, cogiéndome las manos a la altura del pecho.

'' ¿Pero está bien?'' Noté su silencio como algo malo, mis ojos empezaron a humedecerse al segundo que este negó, mirándome a los ojos. '' ¿Está viva?''

'' Lo siento, no puedo imaginarme su dolor. '' En condiciones normales hubiese gritado, pero ahora, solo sollozaba y dejaba caer las lágrimas, lo único bueno que había hecho jamás, ahora estaba muerto, me imaginé su cuerpecito inerte en la incubadora y en las últimas palabras que le pronuncié. Eres lo mejor de mi vida.

Me moví hacia Maggie y Glenn, mirando a la niña, me la pasó para poder abrazar completamente a Glenn, no me preocupó nada, solamente el hecho de que Rick estaba sentado como si fuese una niña de estas traumatizada en una peli de terror, mirando al frente con la boca abierta.

'' Déjame ver al bebé. '' Me acerqué con Carl detrás y le enseñé al bebé, que miró por encima. '' Bueno, parece sana. '' Me sonrío esperando a que le devolviese la sonrisa, pero no lo hice, había aguantado demasiado.

'' ¿Qué comerá?'' Daryl apareció detrás de mí como por arte de magia y se puso al lado de Hershell. '' ¿Hay algo que podamos darle?'' Definitivamente, ardillas no.

'' Necesita biberones, y pronto, o no sobrevivirá. '' Miré a Daryl pensando que hiciese algo o le clavaría la katana.

'' No, ni hablar. '' Se puso la ballesta mirando a la niña que yo aguantaba con la máxima delicadeza que podía ofrecer. '' No la perderemos a ella, dame una lista y voy a buscar lo que haga falta. ''

'' Voy contigo. '' Maggie se ofreció voluntaria, al igual que Glenn, que dieron pasos adelante.

'' Te dejo al cargo de la niña. '' Daryl me miró extrañado, seguía pálida y seria, pero eso no quitaba el cuidado que tenía con la niña.

'' Beth, ven aquí. '' Se alejaron unos pasos del grupo principal, mirando a Carl, que seguía mirando al bebé. Me giré para mirarlo, pero mi campo visual se fue derecho a Rick, que se levantó, cogiendo el hacha.

'' ¡Rick!'' Me dirigí a él, pero al verme se giró y se largó dentro de la prisión. '' ¡Vuelve aquí!'' Entre mis gritos y el llanto de la niña me estresé demasiado, pero me giré justo para ver como el cateto se alejaba con la parejita feliz.

'' Auryn, estará bien. '' Beth murmuró detrás de mí, pero yo me acogí a la duda, si claro, acaba de perder a su mujer y estará bien.

'' No lo creo, pero espero que vuelva de una pieza. '' Miré a Carl mientras le daba el bebé a Beth, que le sonrío. Bajé a su altura y le puse la mano en el hombro. '' Ven conmigo. '' Asintió mientras entrabamos en el pavellón. Miré el panorama, habían caminantes y más manchas de sangre que antes, pero se podría limpiar. '' Lo siento por lo de tu madre. '' Le cogí de la mano y lo acerqué a mi, abrazándolo. '' Sé que es una tontería decírtelo, pero creo que todo irá mejor a partir de ahora. '' Asintió cogido a mi camiseta y la noté humedeciéndose. No supe qué hacer hasta que le puse la mano en la cabeza, acariciándole el pelo.

'' Tuve que dispararle. '' Dijo entre sollozos, cosa que hizo que me empezase a encontrar mal. '' Y...y...'' Siseé, ninguno de los dos queríamos decir nada más.

'' Solo llora, no pasa nada. '' Miré a la puerta del pavellón, yo también quería llorar, pero de miedo, estaba asustada.

El patio de la prisión parecía el primer día que entramos, todo lleno de cadáveres, encontré el pañuelo que Daryl había tirado en el suelo antes, rojo y arrugado. Me lo puse en la cintura, anudándolo. Si eso era lo único que me quedaba de Carol, lo iba a guardar como un tesoro.

'' Voy a ver si encuentro a Rick. '' Glenn se acercó a mí, serio. Asentí mientras movía los caminantes en una pila que había puesto al lado de las gradas.

'' Si lo encuentras, traélo de vuelta, la niña lleva llorando todo el rato, y no lo sé, quizá él sepa calmarla. '' Me limpié las manos mirándolo con un ojos entrecerrado a causa del sol, que se empezaba a esconder.

'' Lo intentaré. '' Se dio la vuelta mirando al cielo y me volvió a mirar, pero yo seguía mirándolo directamente. '' Lo siento por Carol. '' Asentí y miré al suelo, para no ver como transportaban en una manta a algún cadáver, enterrándolo unos metros a mi lado, donde hace unas noches habíamos dormido todos juntos.

Aparté la mirada cuando enterraron a los tres cadáveres, Lori, en el centro, T en la izquierda y Carol en la derecha, añadiendo tres cruces hechas a mano. Entré al pavellón, intentando olvidar la imagen de Oscar dejando algo en la tumba de la derecha. Toqué el pañuelo y lo agarré con fuerza, sacudiendo mi cabeza.

'' A ver, déjamela. '' Observé como Carl cogía al bebé, y noté que lo cogía mal, así que lo corregí, devolviéndole a su hermana. '' Necesitamos su comida. '' Miré a Hershell, que la miraba desde una silla cerca suyo.

Me senté encima de una mesa, escuchando como la niña lloraba y como Carl intentaba calmarla. Cerré los ojos intentando que el estrés se fuese lejos, pero era imposible, y quería echarme a llorar.

'' ¡Beth!'' Maggie entró en el pavellón corriendo, calmandome, llevábamos una hora esperándolos y cuando llegaron, noté algo parecido a alegría, pero ni sonreí ni nada, acababa de perder a Carol, y empecé a pensar que no soreiría de verdad en mucho tiempo.

Y cuando pensé haberlo visto todo, vi ago aún más raro, Daryl Dixon haciendo de padre. Me acerqué al círculo, tan sorprendido como yo, mientras el cateto daba de comer al bebé, que se silenció al segundo de que Daryl le diese el biberón.

'' Vamos, gamberrilla. '' Sonrío mirando a la niña y noté como se me caía el alma al suelo, ¿cómo mierdas podía ser eso posible? No tenía sentido, ni un poquito, me miró sonriendo y se río, posiblemente por mi cara de sorpresa. '' ¿Tiene nombre ya?''

'' No, pero he pensado en ponerle Sophia, o Carol, Andrea, Amy, Jacqui, Patricia, o... Lori. '' Cogí a Carl del hombro, ya no tenía a nadie que le aguantase, Rick se estaba volviendo majara, y su madre no estaba ahí para hacero. Noté el gorro de sheriff en mi pecho y recibí el abrazo de Carl, Daryl y yo nos miramosy separamos la mirada en medio segundo.

'' Sinvergüenza. '' Daryl dijo, mirando a la niña. '' ¿Te gusta? Creo que es un buen nombre. '' Rieron sacando tensiones, insensibles, aguanté a Carl, que seguía abrazado a mí, algo en mi cabeza gritaba que me largase, pero simplemente no pude.

Una hora más tarde, todo el mundo se fue a dormir, pero dudo que alguien pudiese cerrar los ojos. Solté a Carl y lo dejé durmiendo, me había obligado a quedarme con él hasta que se durmiese, y yo no me había podido negar. Abrí la puerta del pavellón, cerrándola tras de mí, y empecé a caminar por el patio, tenía la katana en la mano y una manta en la espalda, iba con la dirección clara, y cada paso que daba mis lágrimas se iban haciendo más pesadas, hasta que llegué, y no las aguanté.

'' Si hubiese ido con ella, y con T-Dog, ahora estarían vivos. '' Me culpé a mí misma, y en realidad, lo creía así, la había visto ir con él, pero decidí ir a lo más fácil. Miré a la tumba de al lado, si me hubiese quedado con Lori ahora ese bebé tendría madre, me recogí el pelo con las manos, tirándolo atrás. Y entonces recordé la regla principal del libro que me leí hace unos años, supervivencia en el Apocalipsis Zombi.

Mantén tu pelo corto.

Miré adelante, Carol lo había hecho, pero al principio, me lo contó unos meses atrás, lo había hecho por su marido, para que no lo cogiese. Me hice una coleta, recogiendo el pelo y con mi propia katana, hice un corte improvisado, cerrando los ojos. El pelo, antes por la mitad de la espalda, ahora se quedaba en los hombros, y a duras penas llegaba. Miré la coleta en la palma de mi mano, el pelo castaño claro caía un largo rato, parecía qu eme había crecido, pero entre la supervivencia, no me había dado cuenta.

'' Te voy a echar de menos. '' Me partí el corazón, pero saqué fuerzas para desenterrar un pooc de tierra y poner mi pelo, cubriéndolo con tierra. Y ahí es cuando me derrumbé.

Vi salir el sol, pero seguía en mi sitio, no había pegado ojo en la noche y sinceramente, dudé hacerlo en unos cuantos días, la manta me cubría entera, cabeza incluída, había dejado de llorar, pero aun así estaba bastante decaída. Noté que me tocaban el hombro, cogiéndo la katana en medio suspiro.

'' Soy yo. '' El acento del cateto me hizo bajar la katana, pero no me quité la manta, ni dejé de mirar la tumba. '' Hoy no has dormido. ''

'' Dime algo que no sepa. '' Noté como me observaba, cabreándome. '' Vete. '' Se acercó unos pasos y colocó una flor banca en el suelo, para luego tocar la cruz de madera.

'' La echaremos de menos. '' Asentí sin quitarme la manta, me ofreció la mano para levantarme y la observé. Me levanté sin su ayuda, estaba triste y enfadada. '' Te has cortado el pelo. '' Asentí mirando la tumba y quitándome la manta de encima.

'' Será más difícil de agarrar. '' Asintió, para después mirar a la prisión, era un momento tenso, pasamos un minuto en silencio, incómodos, sin saber qué decir, hasta que abrí la boca. '' Yo perdí a mi hija. ''

'' ¿En esto?'' Negué, mirándo a cualquier otro lugar excepto a su cara.

'' No, unos años antes de todo esto, se ve que no se había formado bien, no lo sé, al segundo día ya no estaba. '' Si había alguna posibilidad de arreglar el momento incómodo me lo cargué y lo enterré tres metros bajo tierra.

'' Lo siento. ''

'' Fue hace mucho, ya está pasado. '' Le miré y empecé a caminar hacia la cárcel, seguida por el cateto. En silencio, supuse que iban a pasar muchos días hasta que volviese a hablar, al menos como la Auryn de verdad.