Hello mina! gracias por los reviews, realmente me inspiran a continuar. Ahora dare un nuevo giro al fic. Despues de todo, a todas nos gustaria saber que pasó con Zero, verdad? un capitulo regalo para todas las amantes de nuestro Peliplata!


Capítulo III

Tiré del gatillo en el momento en que la criatura se acercaba a mí con los brazos abiertos. Era inevitable que pasara eso, puesto que yo era igual que ellos. Mi aroma, mi comportamiento…todo. Pero pese a eso, yo era diferente. Vi como se esparcían las cenizas de ese ser con el viento, y me alejé de la fría calle, guardando la Bloody Rose en el bolsillo de la chaqueta.

Me fui a mi apartamento, directo a redactar el informe de la Asociación. No iba a ser largo, nunca lo era. Tenía demasiada facilidad para acabar con mis enemigos. Me senté en la cama luego, sin ganas de dormir, aunque ya era muy tarde. Sabía que mi subconsciente estaba lleno de dolorosos recuerdos. Recuerdos de ella.

Una de las razones por las que había abandonado la academia era por los recuerdos. Pude resistir los últimos meses de clases, sabiendo que ella era ahora una de esas criaturas que yo odiaba tanto. Pero luego de eso, se me hizo imposible parar de pensar en todo lo que me había ocurrido. La añoranza podía más que el odio. Y yo era débil al tratar de dominar mis sentimientos. Al menos, cuando me encontraba solo.

—Kiryuu-sama — me llamó una suave voz tras la puerta de mi departamento. Observé el reloj de mesa, era casi medianoche. ¿Quién seria a estas horas?

Tomé el pequeño revolver que guardaba en la mesilla mientras me acercaba a abrir la puerta. Me topé con el rostro níveo y de ojos azules de la dependienta del edificio. Vi como se sonrojaba un poco y entonces extendió las manos hacia mí, mostrándome una carta.

—Llegó esto para usted hace unos minutos, Kiryuu-sama —dijo la muchacha levantando la vista hacia mi rostro. La miré a los ojos, y ella se sobresaltó, bajando nuevamente la vista. Tomé la carta y cerré la puerta.

— ¿Kiryuu-sama, no quisiera beber un jugo de frutas que preparé esta tarde? — dijo la voz nerviosa de la chica a través de la puerta.

—No —contesté con voz fuerte y me alejé hasta tumbarme en cama, dejando la carta en la mesa sin verla siquiera. Su comportamiento era así desde que me había mudado al edificio. No esperaba menos. Debido a mi naturaleza era inevitable que yo sea atrayente para las chicas. Pero me molestaba el hecho de que esto me traía recuerdos de la academia. De cómo yo moría por Yuuki e ignoraba a todas las que se me acercaban.

"Yuuki…" había luchado por un largo año, negándome a pensar siquiera en su nombre, y ahora acudía a mí como si nada. Dos años habían pasado desde que me había dejado. Dos largos años. Y no podía olvidarla. Pese a mis luchas internas, no podía evitar verla en mis sueños, sentirla, sentir sus labios en mi cuello, como la última vez que la había visto. Y tampoco podía evitar visualizarla como un monstruo feroz y descontrolado, clamando por mi sangre, saltando hacia mí al tiempo que yo jalaba del gatillo, con la Bloody Rose apuntando a su corazón.

¿Era eso lo que pasaría cuando la viera de nuevo? Muy de vez en vez me preguntaba si al final sería yo el que partiera en su busca. Pero no sabía si mi primer instinto al verla sería…abrazarla… o apuntarle con un arma. De todos modos, antes de que me la encontrara, Kuran me mataría. O sería la misma Yuuki la que lo hiciera.

¿Y qué pasaba si era ella la que volvía? Realmente nunca me lo había planteado, porque de eso, no había ni la más remota posibilidad. Sería yo el que partiera a buscarla, sería yo el que recorriera el mundo tras ella, sería yo el que la viera de nuevo, desesperado como estaba de sus ojos, de sus labios… de su sangre. Sería yo, porque era yo quien la amaba con la vida. Pero ella tenía ojos solo para Kuran.

Todas las veces que creía que se preocupaba por mí, todo era una mentira. Pues la persona que realmente atraía sus sentimientos era Kuran.

FLASHBACK

Estaba sentado en una esquina de la habitación, haciéndome profundas heridas con las uñas en el cuello, donde sentía la presencia de esa mujer en mi cuerpo. La puerta se abrió sin llamarme la atención.

—Zero— susurró una voz ahogada. Y entonces, la niña corrió hacia mí, separando mis manos ensangrentadas de mi cuello, y colocando su propia mano sobre la herida. Esa mano llena de una calidez indescriptible. Miré a la niña sorprendido, sin saber que hacer o que decir.

—Ya todo está bien — dijo con lágrimas en los ojos, mirando mi rostro pasmado. —Ya todo está bien, Zero.

¿Ella era consciente de la calidez de sus palabras? ¿Se daba cuenta de lo mucho que me reconfortaba sentir el calor de su mano sobre las mías? Cerré los ojos. Se sentía tan bien estar así…

FIN DEL FLASHBACK

Miré hacia la luna en un intento de calmarme. Mis recuerdos habían ido más allá de lo que usualmente me permitía. Miré la carta tratando de que todo se borrase de mi mente, y la cogí para leerla. Era del director. Leí las primeras palabras mecánicamente, pues nada de ello era importante. Sólo los meros saludos sentimentalistas de Kaien Cross. Pero entonces, mis ojos se centraron en una única frase... una frase que nunca esperaba ver en la vida.

"…Volverá a instaurarse la Clase Nocturna…"

Continuará...


OK, MINA! quisiera agregar una nota final... ^_^

Primero, gracias a la gente que leyó mi fic, lo puso en favoritos o dejo su review. Pronto estaré respondiendoles, no quisiera dejar en nada el pequeño tiempo que me dedican

Segundo, quisiera pedirles consejos sobre mi forma de escribir, sobre todo a los/las autores mas experimentados. Un review sobre ello no me haria mal. Las opiniones no estan demas! (^_^ palabras de apoyo tambien son bienvenidas, me inspiran a continuar!)

Y tercero, pedir disculpas porque debido al inicio de clases.. (T_T) ...no estare subiendo los capitulos muy frecuentemente, puesto que se me hace mas dificil escribir por el corto tiempo que tengo... asi que agradezco su comprension.

Arigato, Mina!