Hello mina! en serio, deseo disculparme con todas ustedes por tener abasndonada esta historia por tanto tiempo! :( :( :( odio las tareas! sé que no es excusa los 160 ejercicios de quimica, los informes de biolo y las 5 practicas de matematica, pero de todos modos, lo siento! asi que hoy, un especuial de capítulo doble que alcancé a escribir (en clases...) porfa, disfrutenlo y no olviden los reviews! :)
Capítulo VI
Me limpié la sangre que aún estaba en mi barbilla con mis dedos, y luego los dirigí a mi boca, saboreándolos. La dulzura no había cambiado desde la última vez... si era posible, se había tornado aún más deliciosa. Inhalé un gran trago de aire, me sentía sofocado. La cabeza me daba vueltas. Nada se comparaba a la sensación de plenitud luego de beber sangre… bueno, luego de beber su sangre.
La miré, echada así como estaba sobre el duro suelo de mi habitación. Las marcas que habían dejado mis colmillos al atravesar su piel ya se estaban perdiendo. Ella ya no era humana. Y yo tampoco. Pero no era la misma situación. Yo sí lo había sido antes. Yuuki Kuran había nacido como una princesa Purasangre, y siempre lo había sido.
La miré nuevamente y entonces lancé un suspiro. La recogí del suelo y la coloqué en la cama, cubrí de nuevo su hombro derecho con la blusa y luego me senté a sus pies. "Yuuki Kuran" el nombre se quedó flotando en mis pensamientos. La miré fijamente, tratando de hallar a la Yuuki Cross con las que había vivido cuatro años de mi vida. Y me sorprendí de encontrarla en aquel rostro durmiente. Desvié la vista. Sabía que ella era una nueva persona ahora… pero…
No. Los Kuran eran una familia de vampiros Purasangre idiotas y engreídos que se dedicaban a beber la sangre que pudieran obtener, sin tomar en cuenta las vidas que dejaban arruinadas tras de sí. Al igual que Hiou Shizuka. No había diferencia entre esa clase de bestias. No había diferencia alguna entre la autora de mis desgracias y la muchacha que dormía en mi cama en estos momentos.
Yuuki Cross había desaparecido… porque… "La Yuuki que tu conocías fue devorada por la Yuuki vampiro" No había vuelto a pensar en esas palabras en mucho tiempo. Pero ahora, se había comportado del mismo modo cínico y cruel que en ese entonces. "Soy una princesa Vampiro, Zero…" era cierto.
Ella no era la Yuuki Cross que yo había llegado a necesitar… que yo había llegado a apreciar… y que al final no logré proteger de su destino. Ella no era Yuuki Cross. Ella era ahora la princesa Purasangre Yuuki Kuran.
Pero entonces… ¿Por qué mi corazón latía de este modo si la chica hacia a la que estaba dirigiendo mis ojos en este momento, no era la que había amado por tanto tiempo? Yuuki… pensar en ella me estaba haciendo confundir.
—Yuuki — susurré su nombre en la oscuridad. Y caí en la cuenta. Ella era Yuuki. Yuuki y solo Yuuki. No había nadie más. La preciada chica hacia la que dirigía mis sentimientos. La chica que me había brindado su calor. Yuuki era Yuuki. Eso lo veía claramente ahora.
Aunque fuera una princesa vampiro, y aunque algún día trataría de asesinarla por ser lo que yo era, un cazador de vampiros. Aunque ahora yo también sea una de esas bestias, yo no había cambiado. Y ella tampoco.
Miré hacia la ventana, sintiéndome inundado de esta nueva esperanza. Y de pronto, todo se tornó oscuro a mis ojos de nuevo.
El nombre de Kaname Kuran pasó por mi mente en ese momento. Era cierto. Por más que haya descubierto que aun amaba a la chica que estaba al lado mío en este momento, ella no me correspondía. No lo haría. Kaname Kuran era la razón por la que este nuevo paisaje formado en mi interior se borrara lentamente.
El corazón de Yuuki no me pertenecía.
La miré de nuevo. "Soy una princesa Vampiro, Zero…" oí su voz en mi mente. Era cierto. Ella era la princesa que le correspondía al príncipe Kuran… "…pero deseo tu sangre…" había dicho.
Yuuki… deseaba mi sangre. Un hecho prácticamente imposible. Puesto que yo también era un vampiro, tenía algo en claro, aunque solo fuera producto de mis propias experiencias. Sabía que la única sangre que me llenaba totalmente, y en la que hallaba la plenitud al beberla, era la sangre de Yuuki… era la única sangre que deseaba beber más que nada… porque era la única persona a la que yo amaba con mi vida… "…pero deseo tu sangre…"
—Yuuki…— susurré de nuevo, mirándole a la cara fijamente.
—Ze…ro — dijo ella entre sueños, revolviéndose un poco.
Aquello borró todos mis pensamientos. Salí de la habitación, con el rostro pasmado, con la mente totalmente en blanco. Algo dentro de mí se agitaba, aunque yo tratara de acallarlo. Sentía que todo era como un sueño, pero esta vez no quería huir de él.
El nombre de Yuuki brillaba en mi corazón, justo al lado de la esperanza.
Continuará...
