Comentarios de Pulpomolcagetero:
Hola a todos, primero quiero agradecer a todo que tan rápido este relato tuvo una buena acogida, ya que este es un fanfiction de temática seria, hecho sin fin de lucro y solo para entretenimiento y complacencia de los fans de TMNT.
Aprovecho para hacer algunas aclaraciones, primero, si planeo que el relato se centre 9 años después de Turtles Forever, pero la historia está iniciando 5 años después, ya que será necesario un trascurso de tiempo coherente para desarrollar el escenario definitivo de una forma apropiada, así que aquí nuestros héroes tienen 21 años, en otras palabras ya son adulto, Splinter murió en batalla desgraciadamente un año antes del comienzo de este relato (a pesar de que me es difícil esta decisión, pensé que sería más adecuado para el desarrollo de los personajes de este modo, además de que odio la idea de que muera de una enfermedad, por considerarlo una forma lastimera de morir para un guerrero tan ilustre)
Bueno, dejo este capítulo para su consideración, espero respuestas, ya que son un buen estimulo y nos motivan a corregir errores y afinar detalles en próximos capítulos.
Pulpomolcagetero!
A 8 de Diciembre del 2012 (esperando la evolución del hombre)
RENACIMIENTO DE HAMATO DONATELLO
CAPITULO 2: PESADILLA Y REALIDAD
Tengo que darme prisa, encontrarlo en este laberinto sin fin, corro mientras que siento la respiración de ese demonio en mi caparazón.
¡Caparazones!, entre más rápido corro más se divide el camino en varias direcciones, esto es asqueroso.
BANG, BANG, BANG, BANG, BANG, BANG, BANG, BANG, BANG
¡MALDITOS SEAN, NO ME DISPAREN! Esos monstruos me persiguen y me disiparan, tengo que correr, más rápido, aunque eso me queme los pies.
-¡MIKEY, AYÚDAME! - ¡DONNIE! ¡EL ME NECESITA!
-¿DÓNDE ESTÁS?- estoy desesperado, él está aquí, en alguna parte, ya no puedo seguir con esto, tengo que llegar hasta él. Me trepo en uno de estos endemoniados muros y corro sobre ellos, salto de formas que jamás creí saltar, a medida que los monstruos quedan un poco atrás, los gritos de mi hermano suenan mas y mas fuertes, son gemidos, me siento enfermo otra vez, pero no me importa, tengo que llegar a Donatello, hay un domo de cristal en el centro del laberinto, de ahí vienen los gritos.
-¡NO ME ABANDONES! – grita mientras se escucha algo mas, es una carcajada digna de un demente. Tengo que dar el último salto, para atravesar el cristal.
No es cierto… no, no, no, no.
Mikey ha entrado a través del domo vitral del Laberinto Del Infierno, dentro esta Bishop, el demonio en persona, cuya palidez es como la de un nosferatu, sus dientes son puntiagudos y estos teñidos de la roja sangre de Donatello, quien está entre sus brazos con enormes mordeduras.
-Mira quien ha llegado, Donatello, si es tu hermanito – dice Bishopdiablo mientras lame el cuello de su víctima mientras saborea su sangre. Donatello no reacciona a esto. Su mirada esta fija, su piel ha adquirido una tonalidad pálida y traslucida.
-Donnie… ¡NO LO TOQUES! ¡MALDITO MOSTRUO!- grita Michelangelo mientras saca sus nunchakus para enfrentar al monstruo.
-No Mikey – escucha la voz de Donatello y ve que este lo está mirando con ojos acusadores – ahora soy propiedad de Bishop. Le pertenezco. – dijo la voz en un tono susurrante.
-¿Donnie? – Mikey estaba confundido, él había descendido hasta ese infierno para salvarlo, solo pensando en su hermano en cada tramo.
-Bishop puede hacer lo que quiera conmigo ahora, tú fuiste quien me dejo en sus manos. Tú me dejaste caer…
Mikey recuerda el helicóptero del área 51, los disparos, su hermano cayendo a su muerte, esta estremecido de pies a cabeza.
Bishopdiablo sonríe mientras ve como el corazón de Donatello se ha llenado de resentimiento contra su querido hermano menor.
-Tú me dejaste, me abandonaste y me dejaste morir, ¿Por qué? ¡TE ODIO MIKEY!
Estas palabras rompieron el corazón de Michelangelo, su hermano, a quien quería más que a nadie lo odiaba.
-¡DONNIE, NO ME ODIES, YO NO QUICE DEJARTE, POR FAVOR NO ME ODIES!
Mikey se revuelve un poco entre las sabanas, todavía estaba bajo los efectos de los calmantes que Leatherhead le había suministrado ya que le estaba sobreviniendo un colapso nervioso tras ver morir a su hermano unas horas atrás.
-Noo… Donnie… perdóname, no dejes que Bishop te haga eso…- murmura mientras las sabanas caen de la cama. Mientras su respiración esta agitada, mientras sus lágrimas no paran de correr, esta tan drogado en este momento que nada de eso lo haría despertar.
A su lado está el cocodrilo, quien se siente también destrozado ante la pérdida de su amigo más querido y también sufriendo por su otro amigo mas gentil. El temor de que Mikey pudiera enloquecer le es abrumador.
HACE 4 HORAS
Leatherhead estaba en su hogar, tranquillo, sabía que sus primos, las tortugas, habían partido repentinamente, encontrar a Klunk en su jaula especial y una nota de Mikey pidiendo cuidar de su bebé fue todo lo que supo al respecto. Solo esperaba que esto no fuera parte de alguna acción que pusiera en peligro sus vidas, al fin de cuentas ellos son su familia.
Se preparabas para ir a dormir después de una faena de sus estudios, cuando escucho aquel llamado de ayuda.
- ¡LEATHERHEAD! – salió de su dormitorio para ver con espanto como Raphael y Leonardo forcejeaban para controlar a Mikey, quien estaba completamente fuera de sí.
-MALDITOS SEAN, USTEDES ABANDONARON A DON, LO ABANDONARON, GRRRRRRRRRRRRR- eran los gritos de quien consideraba un chico feliz y despreocupado hasta ese momento. El estaba retorciéndose entre los brazos de sus hermanos mientras que trataba de morderlos para zafarse.
-¡AYUDANOS! – April pidió su ayuda mientras su rostro tan pálido estaba empapado por lágrimas.
Era evidente que Michelangelo estaba sufriendo de algún tipo de crisis nerviosa, era necesario controlarlo antes de que se hiciera daño o dañara a otro. Leatherhead saco rápido su maletín y busco rápido un auto inyector y uno de los pequeños frasquitos, dudo un poco en usarlo, si se excedía podría causarle una sobredosis, pero esto era serio, pudo ver como Leo había sido arrojado por el pequeño Mikey y ahora Casey se unía a esta lucha encarnizada por contener al pobre mutante frenético. Tenía que actuar rápido, si se liberaba podría escapar y serian horas de una búsqueda angustiosa que sería mejor evitar. Usando con cuidado aquel instrumento medico, puso la aguja nueva y comenzó a introducirle la droga del pequeño frasco. Para acto seguido sujeto el brazo de Mikey, busco una vena e inyectarlo.
-¡NOOOO! – grito la tortuga ante la impresión de ser inyectado.
El forcejeo duro un tiempo más, alcanzo a golpear en la nariz a su hermano de piel esmeralda mientras que el humano de cabello oscuro recibió un golpe en la mandíbula, pero no pudo durar mucho su lucha, la droga comenzó con sus melosos efectos, invitándolo a la evasión de sus sentidos, pronto el agarre de Raphael y Casey se convirtió en ayuda para que él pudiera mantenerse de pie. De su boca comenzó a escurrir saliva y su mirada parecía dispersa por los alrededores.
"Por quien tañen las campañas" era el pensamiento de Mikey mientras era arrastrado por Raph y Casey.
-Recuéstenlo en mi cama, dentro de poco se quedara completamente dormido. – dijo LH mientras ayudaba a Leonardo, notando que tenía una herida en el brazo. – ¿qué fue lo que ocurrió con ustedes?, parece que fueron a la guerra – en ese momento lo noto. - ¿Y donde esta Donatello? ¿Por qué el no está atendiendo sus heridas?
April comenzó a llorar nuevamente mientras que Leo temblaba en los brazos fuetes de Leatherhead, quien comenzó a temer lo peor ante sus reacciones.
-Mi hermano, mi pobre hermano…- gimoteo Leonardo mientras sentía que estaba mareado por la pérdida de sangre – ellos, lo han matado…
-No, por favor dime que no es cierto- Leatherhead temblaba ante esta noticia tan terrible "Se suponía que quien debía morir era yo, no él, no mi amigo". Por unos instantes el también pensó que perdería la cabeza, pero lucho por contener sus emociones, Mikey necesitaba ayuda, Leo también, no podía claudicar ante esta bestia interior suya.
Temblándole las manos busco su botiquín y comenzó tratar las heridas de Leonardo, Leo se veía tan agotado mentalmente, era obvio que se estaba auto martirizando mentalmente, Leatherhead deseaba saber cómo fue que murió Don, pero no se atrevía, sentía que si hacía mención solamente de su nombre en estos momentos, ya no podría conservar la calma, pudo ver que los tres habían recibido una golpiza, posiblemente se abrazaron a su instinto de supervivencia para sobrevivir, pero desgraciadamente no sin bajas.
LH sentía que sus manos temblaban, pero trataba de conservar el pulso firme mientras sostenía esas pinzas que le permitirían un trabajo más minucioso con respecto a las heridas de su primo, se sorprendió al sentir la mano de Leo (pequeña pero fuerte en comparación) tocando la suya.
-¡LH, no te controles, se que quieres llorar, llora, pero no te contengas… por favor! – se había dado cuenta del estado emocional de su primo, el temor de Leo era claro, sabía que el lagarto era una olla exprés a punto de explotar, eso tenía que salir, rápido. Si algún día lograban tener sus emociones bajo control, tendría que también comprender cuando era el mejor momento para sacar esa ira. – ve a tu habitación especial.
-Sí, sí,- LH dejo lo sus pinzas cuidadosamente en manos de April, su cuerpo se sacudía tanto, su mirada era indecisa mientras se levantaba y caminaba a uno de los dos túneles, ahí era su habitación especial, Leo y Don habían encontrado la idea al ver un reportaje sobre un método nuevo de relajación, un método para sacar toda esa presión acumulada. Ahí había muchas cosas, todas venían de la Súper Estructura, aparatos que nadie quería, todo apilado de forma que parecían esperar algo. LH en ese momento rujio y tomo entre sus manos un viejo televisor de bulbos con cuatro patas, aplasto la caja con solo estas enormes manos y lo arrojo contra la pared, esto fue el inicio de la destrucción de todos eso objetos olvidados, desechados, el ruido y los gritos se podían escuchar desde lejos, Raph y Casey escucharon los gritos y se asomaron para buscar el origen de la conmoción. Leo le indico a su hermano que no debía interferir, sabiendo que estar cerca de su primo era en verdad peligroso. Leo comenzó a llorar al recordar como Donnie siempre se preocupo por LH, también sus razones para ir al territorio de Bishop. - ¡Mi hermanito!
Raphael golpeaba el vagón donde LH tenía su cuarto, Casey tenía su mano en el hombro de su amigo, sabia lo duro que era perder a alguien tan violentamente, en esos momentos quería llevarse a Raph a beber algo, pero no podía porque estaba ahí April, ella no estaba muy contenta con esa reciente costumbre suya de echarse sus copas y llevar de juerga a Raphael. Además ella se lo podría restregar más tarde como "¡Me dejaste sola con todo el paquete!", mujeres. El también estaba sufriendo, carajo, tal vez no era muy cercano a Don como su esposa, no tenían en lo absoluto nada en común, pero eso no significaba que no le agradara, era un tipo agradable, después de limar asperezas nunca trato a Casey con ningún tipo de ínfula de superioridad, incluso fue generoso al permitirles a él y a su esposa tener un mejor tren de vida gracias a su genio. "Ningún desgraciado humano seria ni la decima parte de así de generoso", Casey en verdad se sentía una basura inútil "Necesito un trago".
Leatherhead había destruido más del 86% de sus cosas amontonadas, entonces sus lagrimas se derramaban sin control, mientras que su mirada volvía a reflejar su capacidad de razonamiento, el dolor seguía ahí, pero la presión había desaparecido, solo era dolor, el dolor de nunca volver a ver a su primo querido, a su mejor amigo, él siendo mayor biológicamente a sus primos, todavía era tan emotivo como un niño, el precio de mutar a una velocidad acelerada, de un bebé a un adulto en una noche, su raciocinio exigía explicaciones, pero su corazón sentía tristeza por perder a su compañero de juegos favorito.
TIEMPO ACTUAL
-No es justo, ¿Por qué la vida es tan injusta? – murmura LH mientras su mente vuela lejos, en busca de Donatello, en búsqueda de su familia, los Utrones quienes lo dejaron atrás hace años. También en búsqueda de una solución a el sufrimiento que próximamente enfrentara. La vida tenía una particular afrenta con ellos, con su pregunta en el aire. La respuesta parecía ser "Por ninguna razón en especial"
-¡No es justo! – dijo el lagarto mutante al pensarlo.
-¿Primo? – dijo una débil voz, era Mikey quien despierta un poco, aun bajo la influencia del fármaco.
-Si Michelangelo, estoy aquí – dijo tratando de sonar tranquilo.
Entonces el chico de 21 años comenzó a llorar mientras que el lagarto trata de consolarlo.
-Donnie… se ha ido, está muerto… - gimoteaba mientras se abraza del fuerte brazo de su primo. Quien también se había roto en llanto, el definitivamente no es bueno para consolar a alguien y conservar la calma. Don era así cuando quería serlo, el podía ser fuerte, ser protector con Mikey, pero ahora la pequeña tortuga tendría que enfrentar la vida sin su mayor protector.
Notas finales
Bien, aquí los dejo y espero sus comentarios.
