¡Hola! y aquí nos vemos después de siglos y siglos y más siglos, no pude actualizar rápido debido al constante "estudio" (trabajo, a eso no se le puede llamar estudio) del colegio. Sin más el último capítulo de este fanfic. Espero que lo disfruten y... lo lean n-n
Nota: Los personajes no me pertenecen (excepto una que va a aparecer por ahí) . Le pertenecen al mangaka Nobuhiro Watsuki.
En Japón, en especial Tokio, se presenciaba una calurosa época de verano. Kenshin y Kaoru se habían casado hace dos años, y ahora ya tienen una nueva integrante en la familia, era una pequeña de siete meses.
Yahiko ya había aprendido todas las técnicas del estilo Kamiya Kashin eficazmente y ahora trabaja en el Akabeko, un restaurante de carnes muy popular en Tokio. Actualmente, tiene una novia llamada Tsubame y hace lo posible para impresionarla día a día.
Sanosuke, sigue apostando como gran ejemplo de la vagancia. Últimamente, había estado visitando la clínica en la cual trabaja Megumi, debido a su mano herida (estaba sana, pero volvió a pelear y así está como está). Megumi lo regaña constantemente por ese motivo.
– ¡Hermana!– Llamaba Kenji en un vano intento de encontrar a su hermana menor– ¿dónde estás? Me van a matar si se enteran que te volví a perder –comienza a llorar cómicamente– todo por culpa de Misao diciéndole que sería una gran ninja como ella haciendo eso
– ¿A quién buscas?–Yahiko recién había ingresado, y arqueó levemente la ceja al ver el casi ataque epiléptico que estaba a punto de sufrir su amigo-
– ¿De casualidad no habrás visto a una niña de siete meses deambulando por aquí? –preguntó, haciendo un ademán con las manos sobre la "estatura" que tendría su hermana-
– No me digas que se volvió a perder –rió– eres un mal niñero, a que se entere la busu, te comerá vivo
– ¡Sí! Soy una vergüenza –un aura oscura se formó alrededor del "protector"
– Venga, no te pongas así– le intentó animar– de seguro la vas a encontrar
– ¡Es cierto! –el aura de oscuridad desapareció– no hay que ser negativo
– Con Kaoru o sin Kaoru que se entere, pero lo harás
Yahiko… eso no debiste haber dicho… no debiste.
Un aura de total oscuridad rodeó todo el espacio entre los dos.
– Gracias por los ánimos…Yahiko– una voz sombría y de total desilusión, sonó en Kenji-
La había regado, y eso se notaba por el ánimo que tenía su amigo. Lo va a liberar de esa pésima aura pero… ¿cómo le hará?
– ¿Qué tal si yo entretengo a la busu mientras tu la buscas?– propuso Yahiko con una sonrisa nerviosa-
– ¿En serio? –sus ojos se iluminaron mientras sonreía ampliamente– ¿harías esto por la desgracia humana?
– Si, todo por la desgracia humana –repitió con tono cansado, mientras le bajaba una gota de sudor detrás de la cabeza-
– ¡Gracias Yahiko!– lo abrazó fuertemente– no sé que haría sin ti
– Lo sé, todos me aman– sonrió y luego se sintió incómodo– ya déjate de cariñito, es muy raro
"Después de todo, la actitud de Kenji es idéntica a la de Kaoru" Pensó Yahiko mientras ingresaba a la sala de estar, donde se encontraban Kenshin y Kaoru tomando té.
– Vaya alma en pena… –abrió la puerta deslizante, sin medir sus palabras ante Kaoru– Si la busu se llegase a enterar de que la volvió a perder, estaría frito
– ¡¿Qué Kenji qué?!– una cara furiosamente horrenda, formó el rostro de Kaoru.
Yahiko quedó con ojos de platos mientras se tapaba la boca. Lo primero que dijo, y lo primero que hace.
– Que Kenji…que Kenji…–buscaba una excusa-
– Oro…–musitó Kenshin-
Para Kenshin, esta situación se volvía cómica, al contrario de Kaoru. Kenji vale madres si lo pescaba en las mismas.
– Ya se las verá conmigo cuando…–Kaoru iba totalmente furiosa a abrir la puerta deslizante-
Pero Yahiko la detiene por delante.
– ¡No! Fue sin querer queriendo, está siendo impulsiva–Yahiko hacía un gran esfuerzo por detenerla, aunque se lo iban llevando por delante-
– Siempre hace lo mismo, nunca aprende ¡ya tiene quince años!
– Bueno pero no se enoje–se notaba que Kaoru era fuerte, debido a que ya lo estaba arrastrando prácticamente– ¡Kenshin, ayúdame!
– Kaoru…creo que debería calmarse –Kenshin sonrió tocando por detrás, los hombros de su esposa-
– ¿Qué me calme? –preguntó con una voz calmada– ¡¿Qué me calme?! –ahora con una voz más furiosa– ¡Que calma ni que ocho cuartos! –le dió un puñetazo en la quijada a Kenshin-
– ¡Oroo! –cayó graciosamente al suelo (digamos como condorito)-
– ¡Me va a oír! –abrió la puerta deslizante– ¿huh?
Observaron a una chica que estaba en la entrada del dojo con un bebé, mientras que Kenji iba a verla. Kaoru se detuvo y suspiró.
– Se salva por esta…
Kenshin que ya había recobrado el conocimiento y Yahiko, suspiraron aliviados.
– Ah que alivio –suspiró Yahiko-
"Vaya, si Kenji se enteraba que abrí mi bocota por error… ¡Estuviera bajo tres metros! " Pensó Yahiko aterrorizado. Gracias a Kami que no sucedió eso.
– Vi a esta dulce criaturita a punto de cruzar la calle–habló la chica– y me preguntaba si era tu hermana quien se había vuelto a perder
Las mejillas de Kenji automáticamente, se tiñeron de rojo al ver a la muchacha.
– S-si c-claro –la cargó tímidamente, mientras inclinaba su cabeza levemente– muchas gracias…–miró a su hermana– ¿por qué te andas perdiendo todo el tiempo?
– ¡Helmanu! ¡Helmanu! –rió la menor, halándole los cachetes-
"Creo que aún no me entiende" pensó Kenji, mientras miraba a su hermana. Siempre anda causándole problemas, pero bueno, de todos modos… la quiere mucho.
– Cierto… Chizuru chan –la nombró, captando la atención de la aludida– ¿t-tu crees que…?
– ¿Sí?–las mejillas de la aludida, se pusieron rojas-
– Me preguntaba si… ¿a-aceptarías salir conmigo?
– ¿Eh? –se sonrojó de sobremanera, mientras sonreía–claro, cuando tu quieras… Kenji kun
– Q-que bien –reía nerviosamente-
– ¡Chizu! ¡Chizu! –la pequeña le llamó– a mi helmanu le gushtas, le gushtas
– ¿E-enserio? – su rostro estaba totalmente rojo-
– ¡Que ocurrencias! –exclamó, viendo a la menor con las mejillas totalmente rojas– ¿sabes? Aunque causes la mayoría de problemas, te quiero mucho
Mientras tanto, Kaoru, Kenshin y Yahiko se encontraban viendo la escena, conmovidos.
– Aquí hay cupído encerrado–Yahiko rió-
– Parece que sí –Kenshin sonrió-
– Mi hijo…–Kaoru posó su vista hacia el cielo, dubitativa– ¿enamorado?
Al tanto con los tortolos, digo… con nuestros jóvenes melcochosos…bah, saben a lo que me refiero.
– Yu quililte mucho –la pequeña rió– Chizu tamen ¿meldad?
– ¿Uh? –sonrió– sí…
– Problemática… pero siempre mantienes la felicidad del dojo…
Hermana…
Notas de autora: ...Sin comentarios .-.
¡Y este es el último capítulo de este fic! Lo vuelvo a repetir, lo siento por la demora de actualizarlo; yo diciendo que este año sería igual al anterior y mírenme... ni siquiera tengo tiempo para leerme un fic, medio logro hacer algo pero nada que ver x'D
Si les gustó ¡comenten! si no ¡también! si tengo una falla de narración ¡también! si me quieren lanzar un tomatazo, al ejercito nazi revivido, una bomba... mejor háganlo privado... prefiero morir sola con mi soledad xD okno
¡Nos vemos si es que hay otra oportunidad de subir algún fic! OuO ¡chao! ¡chao!
Pd: Sé que fuí algo aguada en este capítulo. Sé que fuí lo suficientemente aguada como para poner a Chizuru y también para no ponerle nombre a esta indefensa criatura de mis neuronas (¿?) pero...pero... nah, olvídenlo XD
Pd2: este capítulo lo hice pensando en una amiga, la cual lo creé como homenaje a ella n.n (que sentimentalista ¿no? ) ...Si ella está leyendo esto sólo me queda decir... "Ola k ase? leyendo el último capítulo de mi fic o k ase? :B "
