El cuerpo inerte de Orochimaru cayó y esa fue la señal para iniciar la Pelea, la última batalla de la guerra ninja. Ya demasiadas veces habían dicho "basta" ya estaban cansados de decir que acabarían con las batallas y no poder hacerlo, sin embargo ahora podían hacerlo porque simplemente contaban con el poder para ello, el legado de los antiguos Hokages era lo que les ayudaría a terminar de una vez por todas con la guerra que hizo sufrir a tantas personas

La espada de electricidad de Sasuke chocó furiosamente con la espada de Madara, ambos con sus Susanoos activados. El azabache rodeó de llamas de Amaterasu a su Susanoo, mezclándolas con la electricidad que desde antes le dificultaba la tarea a Madara

Naruto atacaba con múltiples bombas biju a Obito quien se defendía con ataques de fuego, madera y agua y pese a eso, a veces se veía obligado a usar su Sharingan y desaparecer unos segundos para evitar los ataques de jinchuriki que con los jutsus transmitidos por su padre podía igualar la velocidad que algún día tuvo Minato

La peli rosa usando el chakra dado por el tercer y el primer Hokage atacaba sin tregua a la bestia atándola de manos y de pies a la tierra con enormes troncos de madera y roca


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cap 15

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El lamento, El fin, Los deseos.

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Llovía. Era una lluvia suave pero constante, una lluvia que reflejaba el corazón de los que peleaban y de los que pelearon, una lluvia que buscaba llevarse consigo todo: penas, tristezas llanto sangre, dolor… todo

-Morirás aquí y ahora, como el último miembro de los Uchiha y quien me dio la espalda- dijo Madara respondiendo ferozmente a los ataques del azabache

-Antes te llevaré conmigo- respondió el muchacho lanzando un ataque de Amaterasu, seguido de un choque de espadas que se escuchó salir de en medio de las llamas. Ambos Uchiha con sus Susanoo activados peleaban entre las llamas negras, el de Sasuke de color azul casi morado, el de su enemigo y ancestro, del mismo color que el cobre

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Porque era la última batalla, pelearían sin contenerse

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Era una batalla contra el tiempo, por lo que nadie medía el chakra que utilizaba en sus ataques, simplemente los hacían, buscando siempre puntos vitales, el cuello, el corazón o algo que evitara que su oponente siguiera peleando Sasuke conocía los puntos débiles de Madara por cortesía de Hashirama, por lo que sabía qué hacer y qué no. No tenía puntos débiles. Al igual que la bestia lo mejor era atacar directamente, era la única forma de no perder alguna extremidad en la batalla

Sharingan v/s Sharingan. Peleaban sin tregua. El tipo de chakra dado por los antiguos Hokages se mezclaba con los rayos del azabache, haciendo más fácil controlar éste chakra nuevo para él

-¡Prisión!- susurró el muchacho alzando desde el piso una jaula de hielo electrificado que terminó encerrando al viejo Uchiha, a quien no le costó más de unos segundos para romperla y al hacerlo se encontró con que otra jaula lo esperaba, solo que ésta era diferente de la anterior. Era de llamas doradas y negras las cuales iban reduciendo poco a poco el especio en ellas. Con su Susanoo intentó romperlas o cómo mínimo evitar que éstas lo atraparan sin embargo al hacerlo su Susanoo, aquella defensa definitiva rugió al comenzar a quemarse. El fuego dorado quemaba totalmente al monstruo que se defendía con llamas del Amaterasu, las cuales eran anuladas por las llamas negras del azabache y superadas con creses por las doradas.

Como única salida Madara decidió usar la carta que llevaba bajo su manga: Liberar al Hachibi. Tras un bufido de total molestia el azabache deshizo la jaula ya que si le hacía daño al Ocho Colas, a Sakura no le haría mucha gracia y lo peor de todo era que el que controlaba a la bestia, lo sabía

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-¡Obito! ¡Tú conociste a mi sensei, a mi padre! ¡No hagas las cosas más difíciles de lo que ya son!- gritó el rubio lanzando múltiples bombas bijus mezcladas con Rasengans para luego en modo sennin atacar a Obito con un Kunai cubierto de Chakra de viento, con la misma técnica que usaba Asuma.

-Creí que lo conocía hasta que mató a Rin!- respondió él haciendo clones que atacaron al jinchuriki por todos los lados

-¡NO!- gritó Naruto haciendo la misma cantidad de clones que Obito los cuales lucharon codo a codo hasta que los originales chocaron sus armas, Obito una espada de cristal contra un kunai cubierto con viento de Naruto

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-¿Duele… verdad Kanon?- susurró la peli rosa juntando ambas manos apretando el agarre de la roca al cuerpo de la bestia- Tener que pelear con alguien amas… Duele- agregó con las lágrimas a punto de caer de sus ojos

La bestia alzó su cabeza todo lo que pudo rugiendo… No, no era un rugido, era un lamento. Un grito de dolor, porque pese a estar bajo control y atacar sin desearlo a la Sabia que los crió, estaba lo suficientemente consciente como para comprender su situación, para gritar y llorar de dolor. La bestia lloraba

-¿Qué…?- preguntó en el aire la peli rosa tras notar un chakra conocido surgir desde la dirección en la que peleaba Sasuke, lo cual era varios metros lejos de ella al igual que con Naruto, para evitar entorpecerse mutuamente su tarea. Allí se alzaba el Hachibi y sobre él Madara, sonriendo entre furioso y confiado

Mirando tal escena se distrajo y la bestia que mantenía presa se liberó rápidamente rompiendo sus ataduras para luego atacar con sus colas a la Sabia, quien pese a lograr protegerse con un escudo de madera y tierra, terminó siendo arrastrada varios metros hasta detenerse y levantarse cubierta de heridas.

-¡Hay que terminar con esta ya!- gritó la muchacha todo lo que sus pulmones le permitieron siendo escuchada a la perfección por todos los alrededores

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- ¡Kage Bunshin no Jutsu!- gritaron los tres muchachos al mismo tiempo haciendo que clones de sí mismos atacaran ferozmente a sus enemigos, algunos escaparon de su campo de batalla para dirigirse al de sus compañeros, de tal manera que en los tres campos de batalla había un rubio, una peli rosa y un azabache coordinándose para atacar juntos a sus enemigos, pero dejando a los hombres originales contra Madara, a la muchacha contra la bestia y a más del setenta por ciento de los clones contra Obito.

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. Pelearían dejando todo lo que tenían en el campo de Batalla

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-¡Ahora!- gritó Naruto en el primer campo de batalla, donde peleaban contra Madara. Éste usaba al Hachibi como escudo para protegerse pero le era difícil ya que el rubio se trasladaba a la misma velocidad que usaba su padre Minato, llevando consigo a la peli rosa y al azabache. Sasuke con su Susano abría paso entre los ataques de la bestia y en una finta intentó golpear al viejo Uchiha con su chidori Nagashi para luego desviar el ataque y que tras él apareciera la muchacha quien le lanzó un golpe con su fuerza monstruosa logrando golpearle los ante brazos de Madara pues éste los usó como escudo para proteger su rostro, lo que bastó para enviarlo varios metros lejos del Biju

-¡Sasuke!- gritó la peli rosa alejándose a saltos del Hachibi junto a Naruto

-Hmp- respondió el azabache cerrando sus ojos para luego abrirlos mostrando su Sharingan de cruz, mezclado con el Makengio. La bestia de ocho colas se quedó profundamente calmada mientras miraba directamente a los ojos del muchacho. El Sharingan en los ojos de la bestia desapareció volviendo a su color natural. Entonces parpadeó inquieta retrocediendo mientras su conciencia volvía.

-Si no es un aliado, entonces no sirves- dijo Madara apareciendo junto a su deteriorado Susano sobre la cabeza de la Bestia, intentando atacarlo con su espada. A tiempo reaccionó Naruto haciendo aparecer al Kyubi en modo sennin para evitar que lastimaran gravemente al Hachibi, aunque la herida que quedó en su cabeza al ser alcanzada por la espada de Obito sangraba profundamente.

-Tengai Shinsei- Susurró Sasuke con su Susanoo mirando al cielo y nuevamente la mezcla de varios Sharingan en sus ojos. Ambos comenzaron a hacer en conjunto sellos rápidamente, al terminar del cielo aparecieron una especie de meteoritos que impactaron contra Madara quien no pudo evitarlos ya que los clones de Naruto y de Sakura lo impidieron, dejando unos enormes cráteres en la tierra tras una explosión abrumadora.

EL Kyubi enterró sus garras en el piso para evitar salir volando mientras con sus colas sujetaba a su hermano el Hachibi. Sakura abrazó al azabache cruzando sus manos tras la nuca de éste, haciendo sellos para que una gruesa capa de madera los protegiera. Tras unos momentos de la explosión deshizo el escudo soltando lentamente a Sasuke de su abrazo tras la mirada cansada de éste

-Gyuki… - susurró la peli rosa saltando hasta la cabeza de la bestia de ocho colas, quien sólo logró gemir- Tranquilo… te ayudaré- susurró poniendo sus manos sobre la enorme herida. El sello en la frente de la muchacha se esparció en forma de pequeños hilos por todo su cuerpo llegando hasta sus manos y pies, intensificando la cantidad de chakra que usaba. Lo mismo pasó con todos los clones de la peli rosa en los tres campos de Batalla mientras los muchachos corrían a toda velocidad a hacia la siguiente pelea

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En el segundo campo de Batalla, La peli rosa Original junto a varios clones tanto de ella como de sus compañeros enfrentaban al Jubi quien cada vez gritaba más fuerte, se lamentaba más, Lloraba más mientras atacaba sin tregua a quien no deseaba atacar.

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El lamento de la última batalla

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Con capas de hielo y de madera se protegieron de la explosión que llegó del ataque causado por el Sasuke original cuando los meteoritos impactaron sobre Madara. Al sacar el escudo se enfrentaron cara a cara con una bomba Biju, entonces un clon de Naruto y de Sasuke tomaron a Sakura de las manos y la lanzaron lo más lejos posible de la explosión. Pese a esto la muchacha se lastimo al caer, aunque no tanto pues el sello de su frente estaba activado sanándola al instante mientras permanecía hincada.

-¡Sakura!- Gritaron los clones del rubio llegado hasta la muchacha velozmente

-Estoy bien, vamos, esto aún no se acaba…Tks- dijo la peli rosa poniéndose de pié con determinación y furia, percatándose de la presencia de un no deseado oponente frente a ella

-Pues ya está por acabar- susurró la voz de ultratumba de Obito frente al Jubi

-¡Maldito!- gritó la muchacha con el sello de su frente esparciéndose aún más, brillando fuertemente mientras la peli rosa corría hasta el hombre intentando golpearlo junto a los clones de sus compañeros. La bestia a las espaldas del hombre la atacó rosando el costado de la muchacha con sus garras haciéndola gritar de dolor. Los originales llegaron a ayudar a la mujer, Sasuke rápidamente la tomó en sus brazos y la apartó de la batalla mientras Naruto liberaba al furioso Kyubi y el Hachibi protegía al azabache y a la Sabia

-Algo le sucede a Kanon- dijo Gyuki en la mente de los que protegía.

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¿Qué tanto se puede luchar? Hasta caer rendido, cansado o muerto

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El azabache y la muchacha miraron de reojo a bestia y las lágrimas cayeron sin control por las mejillas de la peli rosa. Quiso ponerse de pié y correr hasta el Diez Colas, sin embargo los brazos de Sasuke se lo impidieron pues aún estaba sanando la herida recién hecha en su costado

¿qué se agota más rápido, tu mente o tu cuerpo? Tu mente, puedes pelear hasta caer, pero si tu mente es la que se cansa…. Pelear se vuelve inútil

-No puedes ir con esa herida- Sasuke abrazó fuertemente a la muchacha por el costado contrario al cual ella se curaba velozmente, intentando impedir que ésta se pusiera de pié a como diera lugar.

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¿Cómo detener algo que no puedes detener? Sacrificándote a ti mismo para detenerlo

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-¡Déjame ir!- gritó llorando desconsoladamente la muchacha- ¡Kanon… él…!- gritó con voz quebrada Sakura viendo aterrada cómo Kanon, la bestia que ella crió en su vida de Sabia hacía todo lo posible por frenarse a sí misma

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¿Cómo ganar una batalla sin pelear? Haciendo que tus enemigos se rindan antes que tú

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Los ojos de Kanon luchaban a veces mostrando el color natural de sus ojos, y otras mostrando aquello que lo atormentaba, el control de las marcas de los ojos de Obito. Gritó desgarradoramente al cielo clamando por su muerte que era mejor que volver a lastimar la peli rosa. Del cielo que no paraba de llorar junto a la bestia, lloviendo descontroladamente surgieron rayos y relámpagos que impactaron el cuerpo de la bestia, ella misma mordió sus piernas y con su cabeza golpeaba la tierra, lastimándose sin reparos

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¿Cómo… vivir cuando tu corazón ya no late? Encontrando un motivo para vivir

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-¡Kanon! ¡Detente!- gritaba la muchacha rogándole a la bestia que se detuviera, sabía perfectamente lo que intentaba hacer, lo que intentaba evitar: morir antes que lastimar a los que ama, morir por ella misma antes que provocar la muerte de la Sabia- Sasuke… por favor… déjame ir…- suplicó la peli rosa al azabache quien miró la herida de la muchacha que apenas sangraba, dudando si dejarle ir o no.-Por favor…- volvió a pedir con la voz quebrada y sus ojos llenos de lágrimas desbordadas. No quería hacerlo pero no pudo negarse al verla sufrir tanto, ya que algo muy dentro de su pecho se ablandó diciéndole "estas vivo, eres humano y tal vez estén ocultos, pero ahí están tus sentimientos"

-Voy contigo- respondió simplemente tomando a la mujer por la cintura llevándola consigo. El Hachibi avanzó con ellos también con lágrimas en sus ojos al igual que el Kyubi.

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A veces la única manera de ayudar a otros, es sacrificándote

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Obito en vano intentaba controlar a la bestia, tal vez él fuera el hombre más fuerte sobre la tierra, sin embargo No era un dios y no podía mantener bajo su control al Jubi permanentemente

Kurama y Hachibi atacaron totalmente furiosos a Obito pues éste era el motivo del sufrimiento de su hermano, mientras el Diez colas permanecía casi inconsciente tras tantas heridas que se hizo el mismo.

- De ésta manera no los lastimaré- dijo Kanon en la mente de todos los presentes haciendo que la ira aumentara en todos ellos.

-¡Te equivocas! Debe haber otra manera…- dijo Naruto acercándose hasta él acompañando a sus dos compañeros

-¡Kanon!- gritó la muchacha aún abrazaba a Sasuke, liberando de él para abrazar la cabeza de la bestia que sangraba profundamente. El rubio y el azabache callaron apretando sus puños, mirando con impotencia cómo la peli rosa gritaba llorando llena de dolor al ver tan herido al Jubi, al hermano de Kurama y el resto, a quien crió, a quien amó como un hijo… quien ahora se lastimó hasta quedar inmovilizado con tal de no lastimar a más inocentes

Entonces los sollozos de la peli rosa pararon, ella misma se levantó y con un trozo de hielo que ella misma invocó, hizo un corte en diagonal en sus brazos dejando que la sangre fluyera hasta la bestia de diez colas.

-Sakura…- susurró Sasuke mirando a la muchacha

-Esto no debió pasar… esto jamás debió pasar- murmuró con la vista agachada- Kanon sufre, los humanos sufren, los ninja sufren, el mundo sufre, mis Nakama sufren, mis amigos sufren, los que amo sufren. Todos sufren- dijo alzando cada vez más su voz- Tu sufriste y ahora haces sufrir al resto. ¡¿Crees que tienes derecho de hacerlo?!- Gritó furiosa volviéndose para mirar de frente a Obito. Las Bestias con cola ya no lo atacaban, ahora se mantenían al margen mirando incrédulos a la Sabia y a su hermano Kanon

-Pein lo dijo rosadita. Es el ciclo del Odio. Una persona por amor se sacrifica, los seres queridos de ésa persona sufren y en un intento de frenar su dolor terminan ocasionando más dolor aún.

-No menciones a Pein, no te atrevas, Obito- intervino Naruto enojado sobre la cabeza de Kurama

-Y pagarás, pagarás por ello- Dijo fríamente la mujer retrocediendo para luego atacar con toda sus fueras al Uchiha que ocasionaba tanto dolor

Los tres atacaron juntos. Naruto atacaba a corta distancia mientras su Biju actuaba separado de él, atacándolo también sin piedad. Sasuke atacaba con flechas de su Susanoo a su oponente mientras la peli rosa lo hacía con el elemento Madera y tierra. Todos estaban furiosos, eran muchas las cosas que Obito había provocado y la principal, era la guerra

Atacaban a Obito una y otra vez, peleaban sin descanso, llenos de ira. Entonces tras varios minutos la tierra se estremeció tras ellos y de ella apareció alguien que ya creían muerto: Madara. Tenía heridas por todo el cuerpo y uno de sus ojos permanecía cerrado, sangrando.

-¿No creería que me mataría mi propio ataque o sí?- preguntó al azabache, pues Madara usaba ese ataque, incluso lo usó contra los kages

-Ya decía que eran zombis… hay que matarlos infinidad de veces- Gruñó el Uchiha más joven colocándose espalda con espalda con la peli rosa y el rubio

-Teme, Te ayudo con eso- Sugirió el rubio atacando a Madara, quien se protegió de las garras del nueve colas con su ya deteriorado Susanoo

-Calma, ese es mío- rugió el Uchiha atacando con una flecha dorada al hombre, cuando un grito les hizo voltear la vista- ¡Sakura!- gritó al ver cómo la muchacha era atacada por varias lanzas de hielo, e invocaciones con el rinnegan en sus ojos, las cuales rozaban su piel con sus ataques, desgarrándola y haciéndola retroceder

El azabache corrió los pocos metros que lo separaban para ayudarla, atacando al hombre que la había lastimado, más una bomba Jubi se encargó de hacer esto último

-Eres un maldito, Obito. Tal vez no tenga fuerzas pero aún puedo defender a los míos- Kanon se estaba poniendo de pié dificultosamente, tras despertar ante el dolor de la Sabia. – También puedo pelear- rugió al cielo convocando al elemento tormenta, para luego mezclarlo con fuego y hielo, atacando a ambos Uchihas enemigos con todo lo que podía junto a sus hermanos y a Naruto. Por su parte Sasuke protegía como podía a la peli rosa que sanaba su cuello, del resto se encargaba la marca de su frente pues había sido alcanzada por el último Ataque de Obito

-Kanon… no luches… si lo haces tu mente no lo soportará- susurraba una y otra vez la muchacha, ante la mirada interrogante del azabache.

Un tornado mezclado con hielo se acercó a ellos por lo que Sasuke tomó a Sakura en sus brazos e intentó alejarse

-¡Sasuke! ¡Aléjense!- Gritó Naruto a la distancia mientras sobre Kurama y Gyuki esquivaban los ataques es Kanon quien ya no distinguía entre amigos y enemigos. Los ojos de la bestia permanecían cerrados en un intento en vano de controlarse a sí mismo, pues el Sharingan de Madara y de Obito también intentaban tomar el control sobre ella, enloqueciéndola y haciendo que ya no fuera consciente de nada. La bestia había enloquecido

-Hay que detenerla.. si no todo el mundo estará en peligro- Murmuró la peli rosa e los brazos del azabache

-No podemos, no mientras esos idiotas lo controlen- respondió en voz baja el moreno dejándola en el suelo, a considerable distancia del campo de batalla- Pero aunque no podemos, es lo que debemos hacer- susurró alejándose de la muchacha

-Sasuke!- gritó la muchacha intentando ponerse de pié para alcanzarlo, más no pudo pues él había puesto un sello en sus pies y cintura que le impidió moverse- No irás a…- susurró tirando fuertemente de las ataduras

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-¡Dove! – gritó el azabache mientras esquivaba los tornados para llegar hasta su compañero

-¿lograste sacar a Sakura chan?- preguntó curioso el rubio

-Sí, es hora… vamos- Dijo con determinación mirando frente a ellos, donde la bestia apretaba sus dientes hasta hacerlos sangrar, más no podía controlarse- Meter en su cabeza un tercer Sharingan sería una estupidez, debemos atacar a los viejos primero- habló avanzando hacia sus enemigos, sobre la cabeza del Hachibi quien junto a su hermano lanzaba bombas que destruían a los tornados

La Bestia de Ocho colas y su hermano de Nueve, atacaron a la bestia logrando inmovilizarla por unos minutos en compañía de Naruto quien los ayudaba en modo Sennin, Sasuke por su parte se concentraba para atacar por última vez, en un ataque que definiría todo

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El fin de la guerra

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Un aura cargada de todo el chakra con el que disponía rodeó al azabache, activó su Susano abriendo sus ojos que lloraban sangre por el esfuerzo de mantener a tantos Sharingan activos a la vez.

-Es hora del fin… Itachi… es hora de acabar con esto…- Susurró alzando sus manos hacia el cielo, expandiendo y agrandando el poder que lo rodeaba, de color azul, brillante.

Por otro lado Naruto abandonaba la cabeza del Kyubi para hacer clones los cuales lograron entretener por minutos a Obito y Madara, fue un corto tiempo, pero fue el suficiente.

La mejor forma de acabar con todo… con el sufrimiento, con el llanto, con el dolor de todas las personas era terminar con el origen de tal sufrimiento.

El Naruto original llegó hasta Sasuke haciendo lo mismo que éste, solo que el chakra que rodeaba a éste era de color amarillo casi dorado

-¡Sasuke, ese idiota va a usar su Sharingan para escapar!- Gritó el rubio al predecir los planes de Obito

-¡No si estoy yo aquí!- Era la vos de la muchacha, la peli rosa, la Sabia, La que tanto había sufrido. Casi igualando la velocidad de Naruto pasó junto a ellos con una gran cantidad de chakra en su mano derecha. Obito que estaba ocupado esquivando los ataques de los clones del rubio no la vio llegar, hasta que tal golpe impacto con su rostro haciéndolo caer junto a Madara quien ya no contaba con uno de sus brazos pues había sido cortado por la bestia que intentaban controlar

La muchacha volvió junto a sus compañeros colocándose entre ellos para luego hacer lo mismo que ellos ya habían hecho. El chakra que la rodeó era de color rosa.

-Eres buena escapando- dijo el moreno mirando de reojo a la muchacha

-Ya me encargaré de hacerlos pagar por intentar dejarme fuera de la pelea- dijo mirándolos con una mueca de disgusto

-ehh…- el rubio tragó dificultosamente- ¿listos?- Preguntó tras unos segundos a sus amigos, los cuales asintieron aumentando la cantidad de chakra- Esto es… ¡Porque somos la esperanza! ¡Dattebayo!- gritó con una enorme sonrisa zorruna el su rostro

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Porque eran la esperanza, lograrían milagros

Lograrían lo imposible

Lograrían vivir

Lograrían darles una vida, una sonrisa sincera a las personas

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-¡Vamos!- Gritó la peli rosa mirando nuevamente de reojo al azabache quien con una leve sonrisa tomó su mano con la suya, entrelazando sus dedos-

-Faltamos nosotros- dijo una voz en la mente de ellos, pudiendo sentir cómo el chakra de las bestias con cola llegaban también a ayudarlos.

-Hmp- respondió el azabache mirando al frete

-¡Sí!- dijo el rubio sin notar el gesto entre sus compañeros

El chakra que rodeaba a los tres, se expandió hasta unirse en uno de muchos colores, tantos como existían. El espacio entre ellos comenzó a reducirse mientras mantenían su vista al frente, hacia sus enemigos.

-¡esta es… ¡-gritó la muchacha y el campo explotó en cientos de partículas multi colores, las cuales se dispersaron en el aire dejando solo a los tres muchachos, la peli rosa aun tomando la mano del azabache- ¡nuestra fuerza!

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Y entonces… todo conflicto terminó

Toda guerra llegó a su fin y todo el dolor… se detuvo

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Hielo, Madera, Lava, Cristal, Infierno, Tormenta, Vapor, Polvo, Oscuridad, Acero, Velocidad, Explosión, Calor Abrasador, Magnética

Fuego, Viento, Agua, Rayo, Tierra.

Todos los elementos estaban allí: aquellos que usaban los muchachos, aquellos dados por los Hokages, aquellos que los Bijus les dejaron usar, aquellos que pudieron usar, aquellos que usaron para atacar a sus enemigos.

Daisuki to omou kara ne kizutsu ittari tomadottari
Tsumetai hoho wo yose atte kokoro ga umareta
Itsumo ima sugu ni aitai

La pelirrosa comenzó a cantar como lo hacía cuando jugaba con los Bijus

Pequeños meteoritos fueron atraídos a la tierra por el chakra se Sasuke, tormentas fueron atraídas por el chakra del Jubi, la cual fue cubierta por cristales, llamas negras y doradas, hielo y explosiones. Muchas cosas eran atraídas por el chakra de los dueños de la esperanza, los ataques se juntaban lejos de sus enemigos en espera del golpe final, aquel que llegaba en el momento en que la Sabia cantaba, porque quería que todo el dolor se lo llegara aquella canción en aquel ataque.

Mukuchi ni naruhodo suki yo yasashi sa doushitara mieru no
Dakishimete motto tsuyoku atataka na mune wo shinjiru yo
Sayonara solitia ashita he

La voz de la muchacha era suave, pero a medida que cantaba, iba tomando cada vez más fuerza al igual que la fuerza que ellos habían tenido en esta guerra, aquellas lágrimas, aquellos que murieron paleando, los heridos… los perjudicados. Hasta que el ataque reflejo aquella determinación a la perfección

Chiisana watashi dakara zenbu demo tarinai yone
Nanni mo kakusanai de anata ni agetai
Mada shiroi yoake wo miokutte

El azabache apretó la mano de la muchacha a la vez que el rubio colocaba su mano en el hombro de ella, esa fue la señal. Entonces, los ataques cayeron simultáneamente sobre los Uchiha que provocaron la guerra.

Konnani daiji na hito ni doushite meguri aetano to
Itai hodo tsunagu yubi de sabishi sa kienu yume wo miru no
Sayonara solitia

La voz de la muchacha alcanzó su clímax, a la vez que todos los ataques caían sobre sus enemigos. Los tornados los encerraron, los meteoritos abriéndose paso por las nubes llegaron hasta su destino. Rayos y relámpagos caían sin cesar, la lava brotó sin cesar desde la tierra, donde rocas ataban de pies y de manos a Obito y a Madara, los cuales no podían moverse por ésa y por varias otras atadura, incluyendo a los clones del rubio y al menos de ellos que aún permanecía mareado por el golpe de la peli rosa.

La explosión fue brutal, de tal modo que la ola de viento que se dispersó estuvo a punto de arrastrar a los muchachos quienes ya no tenían fuerzas para oponerse a nada. El resto de cristales y de elementos dañaron el campo de batalla a tal grado que Kurama y Gyuki apenas lograron proteger a su hermano, siéndoles imposible auxiliar a los que habían acabado con los enemigos de la vida

-¡Sasuke! ¡Naruto!- gritó la muchacha con horror al ver cómo Sasuke se colocaba frente a ella protegiéndola de los ataques, y cómo Naruto les daba la espalda, preparándose para recibir de frente todos aquellos ataques, aun cuando ya no tenía energía. Cerró sus ojos rogando porque alguien los ayudara- alguien…- susurró aferrándose al moreno

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-Quien diría que superarían tan pronto a los viejos Sannin- dijo una voz que apareció frente a ellos levantando una enorme muralla, para que luego otras se unieran a ésta protegiéndolos de cualquier ataque- supongo que les enseñé bien

-Se ven tiernos…- Dijo otra voz

-¡Es la llama de la juventud!- gritó una tercera voz

La peli rosa abriendo sus ojos sin temor a ver algo que no quería, con esperanza en ellos

-Kakashi sensei…. Tsunade sama…Kazekage…Gai sensei… chicos….- murmuró mirando sorprendida a los que allí estaban, los que incluían a su generación de Genins y a dos Kages

-Lo siento Sakura, tuvimos muchos problemas para despertar a todos… y con todas las consecuencias de sus ataques…faltó tiempo para protegerlos a todos- dijo la Hokage con una sonrisa

-Teme… ¿no vas a soltar a Sakura chan?- preguntó el rubio divertido al ver al azabache aún abrazando a su amiga casi hermana

-Sasuke…- murmuró avergonzada la muchacha al ver tantos ojos sobre ella, sin embargo él no se movió- ¿Sasuke?- preguntó tomándolo por los hombros para moverlo, notando cómo sus ojos estaban cerrados y permanecía sumergido en la inconciencia. Abrió desmesuradamente sus ojos para luego rápidamente comenzar a examinarlo

-Teme…- susurró Naruto junto a Sakura, mirando preocupada a su amigo

-Está bien... solo se quedó sin chakra- habló la peli rosa tras varios minutos examinándolo. Entonces tomando la mano del azabache reparó en su alrededor:

Todo lo que veía sus ojos estaba destruido, hasta el horizonte lo único que se veían eran los rastros de la difícil pelea, todo árido. Lo único que difería en aquel lugar, era un enorme cráter que fue formado por la última explosión, aquella donde habían logrado atacar directamente a sus enemigos

Mientras tanto al detallar en las personas que estaban junto a ella, logró ver a la Hokage, quien no tenía la marca donde juntaba chakra en la frente, lo más probable es que la hubiese usado para despertar a los Shinobi de la ilusión. Gaara, el Kazekage tenía varias heridas superficiales y tenía unas enormes ojeras bajo sus ojos, que indicaban el enorme esfuerzo que había hecho para proteger a los shinobi. El resto estaba en una situación similar, todos tenían heridas superficiales, incluyendo a los genin de su generación: Tenten, Neji, Lee, Hinata, Shino, Akamaru y Kiba, Shikamaru, Ino y Shouchi Los sensei presentes también, pero a la vez y pese al cansancio Todos sonreían, porque su deseo de que acabara la guerra, se había realizado.

-Na… Naruto kun…- susurró la heredera de los Hyuga al rubio quien volteó a verla con una enorme sonrisa

Cuando la tristeza acaba, llega la alegría

-¡Hinata!- dijo él mientras la abrazaba asfixiadoramente, ante lo cual ella igualó el color de pelo de Sakura

-Naruto… La matarás- dijo Neji riendo mientras unía sus dedos con los de Tenten,

-Frentona… lo lograron- rió la rubia, Ino mientras abrazaba como podía a Sakura ya que esta se reusaba a soltar la mano del azabache

-¡Lo logramos! ¡GANAMOS LA GUERRA!- gritó el rubio, seguido por aplausos y lágrimas de alegría de los presentes.

La alegría de estar vivos

Quienes habían puesto el muro lo deshicieron mostrando lo difícil que había sido la pelea, quedando a la vista las tres bestias heridas un tanto lejos de ellos.

Se reunieron todos entonces apartándose de la peli rosa, dándole tiempo para que aclarara sus pensamientos y estuviese con el Uchiha, tenían cosas que hablar con él cuando despertara y la más importante debía hablarla con Sakura

El azabache ahora más tranquilo yacía recostado en las piernas de Sakura, la cuan estaba sentada mirando al cielo mientras acariciaba el pelo del muchacho

Pero a veces la alegría no es eterna

-Aún no he muerto- La voz de Obito sorprendió a los pocos que la oyeron, pero al voltearse esos pocos hacia la voz, todo el resto por inercia también lo hicieron, solo para ver una horrible escena

-¡SASUKE!- gritó la peli rosa al verlo ponerse de pié velozmente para protegerla del ataque, un trozo de madera cubierto de fuego, el cual tenía forma de espada y que terminó incrustado en el estómago del azabache. El muchacho cayó de rodillas mientras escupía sangre. La peli rosa poniéndose de pié llegó hasta él abrazándolo por el cuello mientras retiraba la espada y examinaba la herida

.-Duele ver cómo matan a quien amas… ¿verdad?- preguntó Obito saliendo del enorme cráter. Tenía los ojos cerrados, lleno de heridas y con un solo brazo. Cojeaba notoriamente y su piel estaba al rojo vivo. De no ser por su voz, nadie hubiese podido reconocerlo- ¡Así como tú mataste a Rin!- gritó a Kakashi

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-Sasuke… -murmuró la peli rosa- No me queda chakra… ni a mí ni a la Hokage, no podemos curarte, pero tengo algo mejor- dijo sonriendo mientras tocaba una mejilla del azabache quien apenas se mantenía consciente.- Descubrí de Chiyo baa sama, algo similar a la transferencia de vida, vale decir podré curarte cuando parte de mi energía vital se vaya contigo- susurró en el oído del muchacho.

Un hilo de color rojo salió de la frente de la muchacha para unirse a la frente del azabache- Te amo, Sasuke… estoy…no, sigo estúpidamente enamorada de ti- susurró juntando su frente a la del muchacho- Descubrí que eso no cambiará aunque me asesinaras-

-Sa…kura…- Susurró el muchacho tocando son su mano la mejilla de la muchacha

-Perdóname Sasuke, esta será la única vez… Lo siento- susurró antes de juntar sus labios con los del muchacho. Besó delicadamente sus labios los cuales respondieron débilmente a sus movimientos. Tras unos segundos los papeles cambiaron y ésta vez fueron los labios del muchacho los cuales demandaban por más, mientras que los labios de la peli rosa apenas se movían- Lo siento, Sasuke… es la única manera- murmuró alejándose del azabache para luego golpearle la nuca dejándolo inconsciente, tras comprobar que estaba fuera de peligro con la herida de su estómago

-No… lo hagas- fue lo único que pudo decir él antes de cerrar sus ojos

Entonces la muchacha lloró, asustada. No quería morir sin embargo no había otra forma. Ella quería vivir, y aunque le doliera amar al azabache, quería seguir haciéndolo porque ahora lo comprendía mucho mejor y sabía de lo horrores que había tenido que vivir. No quería dejar a nadie, pero no había otra solución

Dejó suavemente al azabache en el suelo para ponerse de pié mirando, conociendo de ante mano lo que pasaría frente a ella

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-Obito… aquella vez ella se interpuso en mi ataque… ella quiso morir antes que poner en peligro a la aldea, sus secuestradores intentaban usarla como arma para destruir Konoha- Dijo Kakashi junto a Naruto, Hinata y Gaara y otros quienes estaban frente a la peli rosa protegiéndola a ella y al azabache

-¡Lo sé!- respondió él- ¡Por eso no descansaré hasta destruirlos a Todos!- gritó llevándose su única mano hasta su pecho- ¡Jutsu prohibido!- gritó y sin embargo antes de siquiera poder moverse un poco, fue interrumpido. Una garra atravesó su estómago, así como las garras del Kyubi habían atravesado alguna vez a Kushina y a Minato

Naruto abrazó a Hinata impidiendo que viera lo que pasaría, así como Neji hizo con Tenten y Chouchi con Ino.

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La bestia se había liberado, pero seguía confusa atacando a quien pasara frente a él

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Obito miró su herida en el estómago mientras varios vieron con miedo cómo tras eso, agachaba su boca a centímetros de la cabeza de Obito para finalmente, arrojar lava por su boca, cayendo ésta sobre Obito antes siquiera de que él pudiese percatarse

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La peli rosa esquivó a sus compañeros y avanzó hacia la bestia de diez colas, sin que nadie pudiese detenerla, ni siquiera su maestra.

Kanon rugió a la muchacha lanzándole fuego, sin embargo aparecieron 5 pequeñas partículas de chakra que protegieron a la mujer, era aquel que no se había ocupado anteriormente en el ataque contra los Uchiha

Mou hitori jyanai kara ashita mezameru no anata to - La muchacha comenzó a cantar nuevamente

-Sakura chan…- pidió el rubio a la muchacha

-Naruto… cuida de Sasuke.- dijo con una sonrisa triste

-¿Sakura… podemos hacer algo?- preguntó Kakashi preocupado

-No, Kanon enloqueció… solo podemos sellarlo- dijo mientras lágrimas caían indiscriminadamente por su rostro- Para eso se necesita la sangre de una Sabia… solo yo puedo hacer… así que- se volvió hacia todos sus amigos sonriendo ampliamente con lágrimas cayendo- Esto es el adiós- Dicho esto terminó con la canción

Daisuki na hito dakara ne sobani iru mamotteru
Anata he tsunagaru daichi ni umerete yokatta

-Kanon… ¿ha muerto mucha gente verdad?- preguntó al aire- ¡Gyuki!¡Kurama! no dejen que me interrumpan- pidió sabiendo que sus amigos no podrían tolerar lo que intentaba hacer. Llenas de tristeza y dolor las bestias hicieron lo que les pidió – Ahora sí Kanon, éste es el fin, nuestro fin

Seguido de eso tomó lo que tuvo más a mano, un trozo de cristal, y abrió sus venas para buscar aquello que podía condenar a la bestia: sangre de Sabios. Un pequeño sollozo se escuchó, era la Sabia que no quería morir y pese a eso debía hacerlo

-No quiero morir- susurró al aire

-Entonces no lo hagas- La voz masculina sorprendió a la muchacha quien volteó a ver quién era, encontrándose cara a cara con su azabache- ven- dijo tocando las heridas de la peli rosa- olvidaste algo y yo te lo recordare. La ley de calidad v/s cantidad- terminó de hablar apoderándose de los labios de la mujer

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Konishiwa!

La canción usada es Sayonara Solitia, y ¡terminó la guerra!

espero les haya gustado

queda un capítulo más el epilogo

Gracias por seguirme hasta ahora y leer éste fic, les agradesco sinceramente!

Nos leemos a más tardar el Sabado por la noche

sayo!