Hola! ¿Cómo estan todos? Espero que bien. Yo aquí vengo con el siguiente episodio, jeje. Aclaremos esto. Kimimaro=Difícil de escribir. Dios, complicado.

Pero bueno, aquí estamos. Por otro lado, me dí cuenta (viendo el episodio del recuerdo de kimi me dí cuenta que los kaguya generalmente tienen el pelo negro/gris, y kimi lo tiene así por el kekkei genkai...así que mañana voy a cambiar el cap 4 en eso, jeje)

Y ahora, hay más personas que comentaron últimamente, a todas ellas, bienvenidos sean. A todos los que estaban, gracias por seguir. Ahora vayamos a la columna de agradecimientos)

MYAMA: Bueno, my, my, este capitulo todavía es en la niebla. Pero el próximo es definitivamente el último. Espero te guste Kimi aquí (y si no, realmente tu opinión me ayuda mucho, muchas gracias por apoyarme). Jajajaja,Suigetsu no debió haber dicho eso, ¿no?, es que en ese momento la frustración se le amontionó, supongo que implicar el no se un ninja tomo ese efecto en él.(suigi, suigi). Me encanta tu idea de la ropa , pero deberá esperar un poco a que estén más seguros (ten paciencia, plis!) Ah, me quedé pesando en la última parte de tu comentario...la verdaden cuanto a lugares por donde van a pasar serán varias aldeas, my, my, debo relacionarme más con la geografía de naruto, pero pasarán por el país del fuego-supongo- y tal vez por la hierba o la arena o la lluvia. Abra que ver. En cuanto a la cuestión ¿familiar? realmente es el padre soltero y los hermanos chicos...pero no te preocupes, si lo que buscas es una estrategia para escabullirse creo tener una buena idea...jejeje.

Ninigarcía15: Gracias de nuevo. Parece que es un día tarde, ¿no?. Pero ya sabes como dicen, mejor tarde que nunca, jeje. Espero disfrutes el cap

MaiHeidern: Gracias por tus comentarios, amiga. Espero este te sorprenda también y la dinámica te agrade.

Muchas gracias tambien a LoveDamonSalvatore y a luxie-chan por poner esta historia en sus favoritos.

Bueno, es hora de empezar. ¡Espero lo disfruten!

.


.

Asesinar a los miembros de la aldea oculta entre la neblina.

Eso era lo único que debía saber.

Estaba allí. Corriendo en las praderas, y, a pesar de toda la incertidumbre de la situación, era una sensación maravillosa. Le costaba creerlo, el poder ver este paisaje.

La luna en el cielo con las primeras estrellas, y la tierra, que parecía ilimitada bajo sus pies, surcando caminos infinitos nublados por el horizonte… sentía el viento en su rostro. Tanta libertad debía ser un sueño.

Pero no, realmente estaba de pie en el exterior. Era un lugar que apenas recordaba, no lo había visto desde que entró en el mundo aislado y oscuro-hace ya tanto tiempo- y sólo o tenía memorias minúsculas de este mundo, tan vagas que en que podían confundirse con ilusiones.

Aquí estaba, afuera. Ese hombre lo había sacado. Porque iban a usarlo para pelear.

No creía que su asistencia fuera tan necesaria.

No lo sabía, pero no importaba.

Tampoco sabía por qué vivía encerrado en una celda, pero eso no cambiaba el hecho de que lo hiciera, ¿verdad?

No valía la pena molestarse, las preguntas no podía resolverlas. La ignorancia era algo horripilante, ¿acaso habría alguien en el mundo con respuestas? Le gustaba pensar que no, que tal vez todos estuvieran en una oscuridad igual que la suya.

No podía concentrarse tanto en eso con el paisaje en sus pupilas.

Viajaba, eso era nuevo, debía seguir el rastro del grupo. Corría, su pulsaciones en sincronía con los otros, aunque ya se hubiera quedado atrás del grupo hace rato.

Seguía, aunque seguramente se separaron, o volteó en la dirección opuesta en algún lado, porque no podía verlos.

Ahora quedaban solo sus latidos en las cercanías – tambores, retumbando en su pecho como una marcha- buscando, buscando el lugar donde sería seguro reencontrarse….

…Tenía que atacar una aldea pero ¿Dónde estaba?

Sólo continuaba; pensando y cuestionándose el mundo, avanzando por que no tenía nada más que hacer. En una atmósfera mística que le robaba a los sueños.

Allí los encontró, junto a esa melodía, tambores golpeando en resonancia, titilantes campanillas en el viento.

Los extraños.

Sacó uno de sus huesos como puñal, y los miró, esperando atento el movimiento.

No eran de su clan, y eran… raros.

Extrañas, porque no desprendían instinto asesino al ver otra persona-incluso el hombre con ojos de halcón que lo estudiaba, su pulso no estaba serio, no aún.- estaban más atentas que otra cosa, observando, no atacando.

Estaban en su camino, en medio de la nada, y no debería haber gente en un lugar así si atacaban… ¿estarían huyendo?, tal vez vieron el desastre de lejos.

Había dos personas de su edad también, y eso era una rareza. No veía gente joven a menudo. No parecían estar sufriendo, ni encerrados, pero no despedían intento asesino tampoco ¿estas personas eran ninjas?

"¿Son ninjas de la aldea de la niebla?"

Tenían armas, pero su vestimenta –a pesar de ciertos rasguños, ¿se los habrían hecho por desgaste?-parecía cuidada y hasta fina, pero si fueran ninjas ya estarían peleando, y, y no quería dañar civiles.

¿Qué era ser un ninja después de todo? No estaba muy seguro, se suponía que él lo era como su clan, ¿no?

Vacilaba, así que elevó la vista, y en ese momento los ojos avellana del muchacho pelinegro-ropa azul oscura rasgada en la esquina inferior izquierda, una gran mochila en su espalda- se encontraron los suyos. Dejaron intrigada su alma. Era un ser peligroso.

No eran los ojos de un cazador, ni de un asesino, pero había una chispa de entendimiento en sus orbes y… eso realmente aterraba.

"¿¡Por supuesto que somos ninjas!? ¿Qué, estás ciego?, ese hombre lleva una bandana de la aldea. ¿No la ves?, ¡entonces no nos subestimes! Hazte a un lado, onee-san cavernícola, que tenemos prisa"

Lo dijo el chico peliazul, el de la mirada depredadora…

Oh…

¿Osea que la bandana significa que eran enemigos? Eso era útil.

Sentía los tambores de guerra aumentar ritmo y sus huesos flexionándose.

…Estaba en el exterior, luego de tanto tiempo, y le habían dicho que debía asesinar a los ninjas de la niebla.

Sólo sabía eso.

.


.

Esta luchando. Atacando rápidamente a ese chico que sonreía, pequeña espada corta en mano. Su primer impulso había sido atacar al otro, pero este, adivinándolo, se interpuso, con algo parecido al enojo, ¿frustración?, pero no podía estar seguro.

"Así está mejor, onee-san, si vienes a detenernos ¡atácanos!" ¿Onee-san?

"Soy un chico" Lo mejor sería aclararlo.

"Claro, y Haku no es una kunoichi" ¿eh?, ¿el chico moreno?

"yo también soy un chico, Suigetsu-kun" el azabache por alguna razón le sonrió en aprecio mientras lo decía…

"Tsk, no saben tomar bien las bromas"

Eran ágiles, se movían entre la neblina repentina que los rodeaba y le hacía difícil la vista,-aunque parecía entorpecer más al oji-morado que a él -y desde entonces el entorno había variado, los susurros que escuchaba cada vez más altos. Se estaban moviendo cada vez más lejos del objetivo-la ciudad-, pero el defenderse y la acción del conflicto le impedían concentrarse en sus desplazamientos, se preguntaba como el pelinegro podía moverse tan bien con esa bolsa en su espalda.

El de la gran espada se movía al frente de ellos, con tanta calma que parecería estar ignorándolos, sino fuera por los comentarios amenazantes palabras que su boca lanzaba a veces-pero no dirigidas a él, sino a sus oponentes- lo que era extraño también.

"Es-espera, detente Suigetsu-kun"

Arriba suyo, espada apuntando peligrosamente a su espalda; su columna vertebral se estiró para repelerlo, el proceso sorprendiéndolo, lo que aprovechó para atacarlo; pero con una voltereta esquivó su estocada. No hubiera previsto el ataque sin el aviso del moreno, no tenía por qué hacer algo así, él lo atacaba también. Fue hacia él confusamente, pero este se fue de su visión luego de lanzar unas agujas en su locación aproximada.

Así siguieron un buen rato, hasta llegar a la cima de una colina, o un risco, o algo parecido, en una parte alejada-había vegetación variada, árboles altísimos…parecían en otro mundo- y los susurros de antes ahora eran palabras arrastradas, casi una melodía llevada por el viento…

Allí el hombre de los vendajes paró. Sus oponentes con él. La niebla perdió parte de su intensidad, podía ver más de 100 metros.

¿Dónde estaba la aldea? Antes sabía las direcciones generales, podía verla en la distancia…ahora no había manera de que lo supiera. No podría encontrar a los demás…

Estaría solo.

Eso lo ponía triste, aunque fuera tonto… la canción que lograban los alientos unidos de su tribu, esa marcha de guerra que sólo se formaba en conjunto lo había entusiasmado….el encontrarse solo-abandonado-le parecía algo imperdonable.

Era culpa de ellos, que se estuvieron moviendo mientras peleaba, por querer llegar a algún destino. Ahora estaba más perdido que antes. Su fémur empezaba a sobresalir de la furia…

"Detente si no quieres que elimine tu existencia, niño"-esa gruesa voz lo paró en medio de su ataque.

El peliazul quiso seguir también, pero la llamada del niño pelinegro lo frenó- a regañadientes. La siguiente frase le fue dirigida a él por el mayor, expresión solemne en su rostro.

"No somos parte de la niebla,- afirmó- si tienes un asunto contra ellos nosotros no interferiremos. Vete de aquí ahora y llegarás aún. Pero si no lo tienes, estás yendo hacia un suicidio inútil. Volver sería estúpido"

¿Qué…qué quería decir eso? Estaba diciendo que realmente no eran objetivos, a pesar de que el menor dijo…pero ahora mismo el hombre estaba riñendo con él….y retando al otro parece….tal vez fue una confusión… ¿debería disculparse?

Y también, parecían tener la idea de que debía tener una buena razón para atacar el lugar adonde se dirigía. Él estaba atacando porque el líder de la aldea lo liberó para pelear, ¿eso era una buena razón? No lo creía.

"No hay otra cosa que pueda hacer"

Su vida se reducía a eso.

Sintió un cambio, pero no sabía de que se trataba…simplemente parecía que el ambiente se descomprimía…El niño con ojos castaños parecía querer hablarle, pero fue el espadachín de vendajes adelantó su paso.

"No deberías estar aquí, niñato. Llegaste con estos dos porque no podíamos detenernos, y estos dos te guiaron." Pero sus palabras eran para ellos más que para él. Estaba enojado, ya algo más… "Si piensas así tal vez fuera un desper-

Su combatiente le interrumpió, sin embargo.

"Che, que un poco de diversión sirve. Este chico no se diviert-…

La espada atravesó su cuerpo, un corte atravesando de lado a lado del torso.

"…Za…zabuza-sama…" Que—el morocho parecía ligeramente alarmado.

Vio fascinado como la parte cortada se dispersaba en forma de agua, y luego todo el cuerpo, luego esta rápidamente caía al suelo, y una gelatinosa carne se reformaba… el mismo cuerpo volvió a aparecer reparado frente a sus ojos-desnudo y tiritando ahora,

"Rayos….hace demasiado frío para esto- decía mientras se vestía de nuevo, pantalón aún intacto-…onee-san, tampoco así ayudas para nada, je…"

"Asociarnos equivocadamente de nuevo y un resfrío no será lo único que temas" El tono era frío "si te identificas con ese maldito, desaparece" ¿se refería a la niebla?

"Che, no me ofendas, jefe" la mirada sardónica fue la única respuesta al comentario, pero parecían haber llegado a un acuerdo.

La devolución entre víctima y atacante se volvió silenciosamente amena después de eso, y la calma volvió al rostro del pelinegro….y con ella, un poco de calor que no había notado que faltaba antes…

Sus miradas se volvieron a enfocar en la suya entonces, con un tono particular –mirándolo, mirándolos-entendiendo- y él no sabía porque se había quedado allí tanto rato.

"No tenemos tiempo. Prepárense para la costa"

Le dieron la espalda entonces, ignorándolo-dejándolo. Solo de nuevo.

"Ven"

¿Eh?

Fue un gesto suave, unas palabras suaves, pero su oído lo escuchó claramente.

Todavía podía volver a la tribu….encontraría el ritmo de nuevo si lo buscaba.

Pero sus pies se movían persiguiendo una sonata distinta, con tres sombras al frente, y pulsaciones resonantes, campanillas y el eco de una canción suspirada en el viento.

Al pasar los árboles, el se elevó frente a sus ojos.

Su vista encontró al causante del susurro, a la mayor cantante del mundo.

….

. …

Nunca hubiera supuesto que podía haber tanta agua junta.

También...no estaban solos.

.


OWARI

Y, ¿qué les pareció? ¿quién creen que los espera?

My, my, como dije el otro 100% será el último episodio en la niebla...empezaremos luego con el período de entrenamientos y convivencia...lo espero con ansias, jejejejejeje.

Bueno, nos vemos en el próximo capitulo. Recuerden, comentarios, críticas, ideas, publicidades, todo es bien recibido, los reviews me hacen muy, pero muy feliz!