Hola a todos, ¡he vuelto!
Jeje, parece que pasó rato, pero aquí estoy yo para actualizar, muchas gracias a todos los que leen este fic, gente. Una cosa que quiero aclarar es que, aunque pienso usar los personajes de la película, no voy a usar su trama, podríamos decir que la princesa esta grabando en estos momentos la película que Naruto y el resto del equipo 7 ve en el cine al principio (de su propia pelicula... suena confuso) Tengan eso en mente!
MYAMA: My, me alegra mucho que te guste este fic, realmente. En cuanto a qué decisión tomar, bueno, se descubre en este cap (más o menos?), pero como mencione antes esto es una precuela de la película, humm, me deja actuar mejor con el personaje. Je, sobre la dinámica en el grupo, puede ser cierta, aunque todavía falta un poco de confianza con Kimi. Sobre Gaara y Suna...puede ser que oigan hablar de él, puede ser que lo vean, pero no creo poder enfocarme en él hastaal menos antes de los exámenes chunnin (¿estarán todos vivos para entonces?) Y sobre el clan momochi, yo considero a Zabuza como alguien de ningún clan, sino que los apellidos de frutas (¿verduras?) son comunes en la niebla. Jeje, adoro Tv tropes, me hubiera inscripto si entendiera mejor las reglas.
Bueno, aquí vamos al siguiente capitulo. Ántes quiero aclarar que Nanduyu me pareció como conocido de Zabuza por conocer a Kakashi (porque en canon, Zabuza y Kakashi tienen muchos paralelos, ¿o soy sólo yo?)
Bueno, sin más preámbulos...
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Zabuza-sama iba a estar impresionado con la fama que habían reunido. Los habitantes de las aldeas que habían pasado –que habían sido pocas, tal vez, pero aún así importaban-sólo los relacionaban con trabajadores, y si Sanduyu-san los encontró, según sus palabras, había sido por mismos contactos que tenía –ese otro tipo de contactos- que le recomendó al grupo ambulante para la empresa que necesitaba.
Eran buenas noticias. Esconderse totalmente iba a ser imposible, y además contraproducente con los deseos de su maestro. Si estaban muy aislados no podrían conseguir dinero para volver a la aldea…y necesitaban mucho para asegurarse de no volver en vano…para no perder más gente.
"Déjeme escoltarlo a su casa, cliente"- no podemos dejarlo solo, Kimimaro se estaba ofreciendo sutilmente a pasar la noche en el hotel donde el grupo de filmación se alojaba- "sí, sí, entiendo" pero la conversación pasaba a su alrededor, indiferentemente.
Luego de que los dos se fueran Suigetsu y él llevaron el puesto a las afueras del pueblo. Pronto, las bolsas de dormir que consiguieron formaban camas en el fértil suelo, una tela de sigilo atada al puesto servía como techo y el provisorio campamento se erigía de nuevo en aquel campo abandonado que usaban de escondite. No había fuego, no estaban acostumbrados a usarlo y era mejor entrenar sin él, pero se aclimataban bien a las temperaturas bajas.
Todo estaba bien hoy. Al parecer, la misión consistía en cuidar a su actriz protagonista durante la filmación. Iban a tener un trabajo pago en el que podrían usar sus habilidades y no tendrían mucho riesgo de exposición -más del habitual- a encontrar cazadores.
Era una misión ideal, lo primero que pueden llamar misión en mucho tiempo, e incluso sus venas parecían vibrar más rápido que lo normal ante el prospecto; algo muy extraño, pero por eso podía comprender la ansiedad de Kimimaro, entenderse con la emoción –un poco - de Suigetsu. Tener un objetivo que los ayudará a acercarse…a sus…sueños…esa era la razón por la que la adrenalina de los hombres se acelera.
O debería serla, pero el todavía no podía responder, cada una de sus opiniones nubladas y confundidas…ya era bastante esfuerzo el escapar de sus pesadillas. No que fueran importantes.
"Bueno, ya se fueron"- cuídense.
"Si, a ese peli-blanco le conviene hacer una buena investigación"
"Ja, dices eso, pero lo único que hacemos es ver el terreno…"-un momento…-"oh…"
"¿Oh?"
"Es probable que Sanduyu trabaje en la obra que él vio antes, debió ser parte de la filmación"- también parecía muy intrigado durante la conversación. Ahora sabían por qué, tal vez podrían verla después de todo.
"Tsk. Seguro mañana aparece diciendo cosas raras de nuevo. Simplemente porque es resistente piensa que puede descansar" – tú eres igual, ¿no?
Kimimaro era muy fuerte, y desde que se unió –inesperadamente- a su grupo había aportado una gran versatilidad. A veces, sin embargo, temía que se perdiera entre todas las pisadas y sonidos que escuchaba.
Se preguntaba, qué tipo de sueño tendría…
¿Qué es lo requerido para tener un sueño?
"Ahh…"- el aire nocturno le rosaba las mejillas, era una linda noche-"…Lo más probable es que él vuelva pronto"
"Iré a hacer guardia, te avisaré cuando el viejo vuelva"- esperar…
"no olvides tu combustible, Sui"- replicó a ese comentario, pero agarró la botella de agua antes de salir. La luna brillaba brillante en el estrellado cielo, elevándonos a ambos. Era muy fácil posar la mirada en ella.
Eran clanes guiados por la luna, los suyos. Los atraía como lo hacía con las mismas olas…el aura del claro espacio les despertaba incluso luego del día tan largo que habían tenido. A su lado Suigetsu se había sentado sobre sus piernas y se había puesto a entrenar el jutsu curativo. Humm, él también podría estrenar un poco…
Inmóviles todos ellos, y él sólo veía y saltaba, y por más tiempo que pasaba… ellos no se movían en lo absoluto….detente;…muévanse…
…pero no eso. No esta noche. Mejor seguiría el ejemplo del peliazul.
…
…
"Aquí vamos de nuevo, ¡aparece maldita llama verde!"
"Trata la técnica con menos violencia"
"tsk, dime ya el truco para poder pasar a otra cosa, tengo que mostrarle al cavernícola que no puede descuidarse"
"vas mejorando muy rápido, a mi me costó más tiempo llegar a ese punto"- las técnicas curativas relajan el cuerpo de quién lo recibe, pero quién las usa se enfrenta a una terrible tensión, no por la cantidad de chacra, pero por el gran control con el que este debe estar manejado. Pero no tenemos opción, los forajidos deben saber cómo curarse…
"Che, Haku, deberías sacar algo de las sobras"- dijo animado el otro, transfiriéndole un poco de paz a sus inquietudes con su expresión-"tenemos visitas"
Tenía razón, podía sentir el chacra avisándoles que se alistarán, y junto a él había otro… uno que no reconocía, para nada, pero no podía evitar sentir agridulcemente frío. Al final, el horizonte les mostró las caras acercándose, serias y en estado de alerta.
Zabuza-sama volvió, y no estaba solo.
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Examinar el lugar era fácil, un campo abierto que no le resultaría sospechoso a nadie. Una simplicidad efectiva que le cuadra al portador de la Kubikiribocho como un guante. En un costado del camino estaba lo que sería su escondite, un carro. Fácil de disfrazar y de llevar o abandonar. Dos niños desarropados entre las humildes pertenencias, que serían motivo de burla, si no hubiera visto sus poses, si no hubiera visto la preparación de esos ojos para la batalla. Pero, igualmente…
"¿Niños, Zabuza?, no pareces del tipo paternal"-el comentario era vacio, una sardónica forma de llenar el silencio. Un ninja sabe que no se debe juzgar por las apariencias, y, sobretodo, que el poder no tiene edades.
"quien yo emplee no es tu problema, Nadare."- su mirada vagó en ellos un momento más de lo necesario, cualquier seña pudo haber sido hecha en ese pequeño tiempo.
"y sin embargo me traes aquí, a pesar de haber aceptado ya mi encargo. No me digas que no tienes nada pensado"
"Simplemente me parecía raro que su país tecnológico se rebajara a pedir ayuda a renegados."-así que se había dado cuenta desde un principio de su propósito. Miró a sus alrededores, ahora estaba claro que estaban rodeándolo…son tres contra uno, pero si logra escapar del claro podrá contactar a los otros dos y…no, no e-"Juguemos juntos tu jueguito."
A esta altura, los dos chicos ya se habían agrupado. Uno con unos dientes tan afilados y una sonrisa tan encantada por el prospecto de luchar que le hizo pensar por un momento que sus acusaciones de paternidad podían ser ciertas. Luego recordó que la mayoría de la gente en la niebla era así y se relajó. Además, no iban a atacar.
"¿Qué dices?"
"No me tomes por idiota. Tal vez realmente te interesen aquellos experimentos, tu jefe es un gran coleccionista, pero no es la razón por la que su escuadrón de élite esta tan lejos de su reino" –el campo que le había parecido tan inofensivo ahora estaba cubierto por una delgada capa de niebla. Una simple advertencia.
"No quiero tener que levantar sospechas, pero lo haré si lo necesito. Ustedes todavía andan detrás de esa chiquilla"-recordaba ahora porqué quería a ese hombre bajo tierra.-"Y, por el radio de búsqueda que tienen tus hombres, todavía no la han hallado"
"Eso no te incumbe."- y no ganas nada al decírmelo. Siempre has tenido un ego grade, espadachín….estoy cansado, acaba de una vez.
"Es un trato justo. No sólo voy a buscar ese preciado objeto para ti, sino que además voy a dejar a uno de mis agentes para que te ayude en tu búsqueda….claro que si él consigue encontrarla, tendríamos una ganancia mayor, pero un shinobi extra es un servicio que ningún otro ninja te ofrecería"
Las fluctuaciones relajantes del viento venían del chico en el cuál no había posado la mirada aún debían ser lo único conteniendo el enfrentamiento, las mismas que habían disimulado su presencia hasta ahora. Le entró un escalofrío involuntario el verse influenciado por ellas, esas conocidas corrientes, ese azabache cabello lacio que llevó a muchos hombres a tumbas de hielo.
En este continente tan lejano de toda agua y con una lejanía de más de diez años en su memoria, volvía a enfrentarse a los despiadados Yuki de sus pesadillas. La ironía de ver a ese crío –o, el chico no lo engañaría con ese tono de vestir femenino- en la edad que tuvo cuando experimentó esa casería no se le iba de la mente, aquellos años cuando no eran más que rebeldes y la alianza con la niebla había sido una necesidad; y de repente encontró toda esta situación de reclutamiento enfermiza.
"Veo que lo notaste. Haku aquí irá con ustedes"-
"Si, Zabuza-sama"- el chico se le acercó, un soldado entrenado. Llevaba lo que parecía un conejo en sus brazos, pero eso sería absurdo.
"Olvídalo, demonio. Vete si quieres, hay más ninjas que podemos utilizar"
"Vamos, no debería haber problema. El país de las Nieves y el clan Yuki solían ser uno solo."
La sorpresa en esos jóvenes ojos negros lo desenfoca por un momento, tal vez, lo necesario para retomar el control que necesita. Zabuza sabe que esto es un golpe bajo.
"No. Llévatelo y que te asista con tu misión. Mi equipo puede encargarse perfectamente de sus obligaciones"
"No la han encontrado en ocho años, yo no estaría tan seguro"
"Bien podría decirles a los ninjas de la hoja donde te encuentras, Zabuza, cualquier ninja en realidad busca tu cabeza, cazadores o no."-el temblequeo en el chico es más reacción que suficiente-"No tienes poder de negociar, siéntete afortunado si mi señor te deje salir con vida"-pero una sonrisa entre vendajes fue su respuesta.
"Si es por eso estaré encantado de anunciarles todos los detalles del ataque que tu país está tramando contra la hoja…o contra la niebla, si así lo prefieres. Hace ya tiempo que la tecnología de tu país –con tanto comercios con el país del Hierro además- esta alarmando al mundo"
"Aunque dijeras una tontería como esa nadie creería la creería"
"¿Qué un exitoso y ambicioso usurpador se aliara con otro conocido atracador para usurpar otros países? ¿Qué, por casualidad, es atrapado y torturado hasta que se obliga a decir la verdad? Sí, lo creerían, no solo eso, tu país tiene suficientes movimientos extraños para que actúen sobre sus sospechas. Y todos sabemos, a pesar por los esfuerzos de tu gobierno en ocultarlo, que no están ni remotamente listo para una guerra…tal vez ni siquiera se llegue a una"
Lo que decía era asquerosamente cierto. Si los rebeldes consiguen ayuda de otros países, se entraría en una guerra civil, decía. Esos campesinos eran escoria, pero no lo serían con la ayuda de otras naciones. Si hiciera algo tan idiota como entregarse esos críos que estaban con él morirían, y tal vez les siguiera enseguida, pero conocía lo suficiente a ese monstruo para saber que no dudaría en hacerlo. Quedar acorralado así ante un mercenario era una vergüenza, pero era esa crueldad la que los había acercado en primer lugar.
"A cambio quieres que entrene a este niño, ¿no?"- conocer al último Yuki, luego de su estupor inicial, parece un concepto intrigante.
"Es Haku. Solo llévalo contigo. Será tu apoyo. Es un buen trato, el precio de Doto es tan generoso como siempre, y aunque tendrías que comunicarle que debe pagar un poco más si Haku completa su misión, será un monto que no afectará sus planes." –si somos más incompetentes que este niño, quieres decir.
"De acuerdo. Nos iremos ahora, entonces"-ante sus palabras, el muchacho se separó de su compañero, ya equipado para el viaje por el receso.- "Vamos niño"
-"Será un placer, Nadare-san"-pero la voz era simplemente formal.
Salieron de allí pocos minutos después. Ya no tenía ningún afelpado animal consigo, y su velocidad estaba al par de la suya, sus ojos concentrados en el problema enfrente de él... parecía curioso de su persona, como si pudiera sacarle secretos del inicio o el fin del mundo.
Cuando llegara con Mizore y Fubuki, tendría una entretenida situación que explicar…
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No estaba seguro de lo que estaba pasando ahora mismo. Nunca lo había estado realmente, y últimamente las cosas cambiaban tanto, que no podía llegar a ninguna conclusión en particular. Ah…seguir a esas personas, sus pensamientos se volvían locos.
El día movía las notas con una tranquilidad que no recordaba haber sentido antes, no podía terminar de acostumbrarse. Los colores de ayer, las canciones, las escenas y los flashes, todas estaban allí presentes, todavía dando vueltas en su cabeza. No sabía cómo sentirse al respecto. Las prácticas cambiaban, las conversaciones que aparecían...
…no sabía nada, pero se sentía agradecido. Su mundo nunca había sido más grande, había visto más aldeas y campos, corriendo en persecuciones y entrenando más que nunca- le faltaba práctica en el arte de la cocina y curación, pero mejoraba- y esperaba poder retribuirlo…
… aunque parecía que había escapado de una batalla que le correspondía, y los dolores dolores esporádicos se hacían más frecuentes como prueba, no importa cuanto se dijera que se debían a esta nueva exposición al exterior.
"Llegaremos pronto. Nuestro hotel está en la casa central, no te sorprendas si ves gran cantidad de cables, caballos, o maquinarias en la puerta, son cosas necesarias para las filmaciones"-era amable, ese hombre. No dejo de sonreírle cuando llegaron a la entrada-"La mujer que deben proteger está en la habitación del centro. Voy a buscarla, uh, ponte cómodo"
"Gracias"
Parece una falsa, el ganar dinero por esto, la mayoría de las "misiones" que tiene son así. Matar por dinero es una excusa para matar, infiltrarse una excusa para espiar, pelear una excusa para hacerse más fuerte. Labrar la tierra tiene más sentido para ganar dinero, pero... él tampoco podría vivir sin escuchar el ritmo de batalla. Es algo que lo define, cree eso, así entiende a los otros. El dinero que gane entonces, así como su decisión de acatar comandos, es señal de gratitud…
…y si es mostrar gratitud, seguiría con las misiones para alegrar esos rostros. Aunque sean tontas como comprar seguridad con oro.
"¡No necesito guardaespaldas, menos que nada un mocoso!"-la mujer que salió de la habitación…era hermosa.
"Yukie, por favor, siempre tenemos seguridad. Este niño de aquí es Kimimaro, y él se encargará con su grupo de tu seguridad, así como la de los filmadores. Kimimaro–san, esta es Yukie Fujikaze, es la protagonista de las películas de la Princesa Fu-un"
"¿Películas?" –se parece un poco a Haku…oh?
Fue raro, pero parece que en ese momento un anciano se interpuso entre ellos. ¿Realmente había pasado tan rápido, con su edad? Parecía que un montón de gente apareció de la nada cuando habló, con un extraño cono en la mano, y su voz comandaba a todos.
"¡Vamos a filmar! Salgan de sus escondites, haraganes! ¡El dinero no se materializa solo!"
"Je, hoy terminaremos con las escenas filmadas en este lugar. Vamos, ¡todos!"
La gente fue saliendo poco a poco, la clienta siendo la última. Se volteó abruptamente antes de salir, expresión de odio en su rostro.
"No te acerques, niño"
Esa mujer elegante…era fría como el hielo.
Le costó un poco salir del hotel.
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"¿Y dónde está el otro?"
"Che, tan molesto. Mandó a onee-san a una misión sin siquiera escucharnos... Conseguimos un muy buen trato mientras te embriagabas, viejo. Y encima ahora quieres que te acompañe"
"Si te quieres ir, vete, enano."
"Aburrido. Mejor espero hasta que mueras. Se supone que escoltaríamos a una estrella de cine, y él fue a limar sus huesos y esperarnos allá"
"Hummm…"
…
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… ¿Qué hay del la paga?"
"Tsk, al final el dinero es lo que te importa. Me estabas poniendo nervioso con todo ese pensamiento; ya recibimos la mitad, mucho en efectivo. Y parecen gente interesante. Creo que viajan al Norte"
"Mándale el mensaje de que nos contacte cuando llegue a nuevo destino, nos encontraremos allí"
"Je, ¿vamos para allá también?"…
Y luego de empacar, empezaron viaje
…
"Sí, al país del sonido"
…
…
Necesitaban urgentemente un caballo.
OWARI
Fiuu, aquí está el fin de este cap. Pienso pasar mañana por el capitulo anterior a arreglar algunos errores ( eventualmente, iré repasando el fic entero, pero voy a tomarme mi tiempo y empezar por el anterior)
Con todo el cariño del mundo, espero verlos pronto. (Comentarios, amenazas de muerte, ideas, canciones, gritillos o lo que se les ocurra, el cuadro del review está muy cerca y no le interesa si estás registrado. ¡Los Review de cualquier especie iluminan mi alma!)
Hasta la próxima! (¿Debería empezar a ponerle título a mis capítulos? Quería ponerle a este "Pesadillas", pero bueno)
