Al borde del abismo.
Por Alisse.
Ninguno de los dos sabía muy bien qué pensar de lo que estaban haciendo. Wally, después de escuchar lo que Linda le dijo, consideró que la chica tenía razón: si iba con alguien a Central a ver a su familia, ellos no tendrían que alegarle la desaparición de la noche anterior ni tampoco lo aislado que había estado desde la supuesta muerte de su novia. Al menos no de manera tan directa en frente de una desconocida.
Hasta ahí, el plan marchaba del todo bien. Lo que sí, considerando quién le había dado la idea al pelirrojo, no demoró demasiado en pensar a quién podría llevar a la famosa reunión a Central. Lo que Linda no entendía, por otro lado, era por qué había aceptado.
-Dime de nuevo por qué yo también tenía que venir con tu familia- dijo Linda, una vez que Wally detuvo la carrera. Contrario a lo que pensó en un primer momento, cuando él se ofreció a llevarla en brazos, no terminó vomitando debido a la velocidad con que se habían movido. Aunque no podía negar que estaba algo mareada.
-La idea fue tuya- replicó Wally, dejándola en el suelo con delicadeza que ella pensó que no tenía -¿A quién más podría haberle pedido que me acompañara?- agregó, encogiéndose de hombros.
-Sí, claro...- murmuró Linda, siguiendo a Wally a través de la calle y mirando las casas de la calle -¿Y… a quién vinimos a ver?
-Esta es la casa de Jay y Joan, el primer Flash y su esposa, que inventaron algo para celebrar y así tener que reunirnos y estar obligado a venir- ella lo quedó viendo, sonriendo levemente por las palabras del otro.
-¿No crees que te estás dando demasiada importancia?- preguntó ella, mirándolo sin quitar la pequeña sonrisa –Lo dices como si intentaran vigilarte a cada momento y en todo lugar.
-Te aseguro que si se les ocurriera alguna manera de hacerlo sin que me dé cuenta, lo harían- suspiró Wally –A veces me da la impresión que están seguros que voy a terminar suicidándome. ¿Cierto que eso es extremo?
-Considerando que desapareces por días, no creo que les des muchas opciones- dijo ella, luego miro a Wally -¿Y de qué manera se puede suicidar un velocista? No se supone que sanan más rápido…
Wally hizo ojos al cielo, le parecía increíble que ella terminara hablando de un tema así, hasta cierto punto podía considerarse algo macabro por parte de ella. Seguro que lo hacía sólo por poder molestarlo, como siempre.
-Que mi familia no te escuche preguntar algo así- murmuró él, ignorando completamente la pregunta que le había hecho Linda.
-¿Por qué? ¿Crees que se enojarán si saben que me constaste quién eras?
-No, pero te aseguro que no están los ánimos para hablar de ese tipo de temas. Aquí es.
Linda observó la casa con curiosidad. A primera vista, se veía completamente normal, lo que le pareció bastante extraño, sobre todo porque la identidad del primer Flash era conocida por todas las personas. Ella pensó en esos momentos que había olvidado que la mayoría de los héroes, a pesar de sus poderes, tienen vidas relativamente normales.
Ambos entraron a la propiedad y Wally tocó el timbre, esperando luego que abrieran la puerta. Fue Jay el que lo hizo.
-Hola Wally, te esperábamos...- dijo Jay, dándose cuenta de la presencia de la chica y mirándolos con cierta confusión por su presencia -Eh... ¿y ella es?
-Ah... Linda Park- se apresuró a decir Wally -Una...- la duda en sus palabras fue notada por los otros dos.
-Compañera de universidad...- dijo rápidamente Linda, después de darle un codazo a Wally y sonreír levemente. Jay los quedó viendo, sin quitar la mirada confusa que tenía momentos antes.
-Bueno... entren... sean bienvenidos- dijo el ya retirado velocista.
-Gracias- sonrió Linda, adelantándose. Cuando estuvieron a distancia de Jay, le habló a Wally casi en un murmullo -Cuidado con la lengua y con lo que dices.
-Oh, cállate...
Si bien ninguno de la familia del pelirrojo esperaba la presencia de Linda en la pequeña reunión, si su presencia les molestó supieron disimularlo muy bien, demasiado bien, según Wally. Durante un rato Wally pensó que no había pasado nada malo con su familia y la percepción que tenían por la llegada de ella, hasta que fue llamado a la cocina por su madre y, en un rincón, rodeado por Mary, Joan e Iris. Wally nunca supo si la charla animada de Jay y Barry era a propósito para entretener a Linda mientras él era "cruelmente" interrogado por el trío de mujeres.
-¿Qué? ¿Es que de verdad tratan de hacer algún tipo de intervención conmigo?- dijo, algo de humor en el tono de sus palabras.
-¿Quién es ella?- le preguntó Mary, ignorando a propósito las palabras de su hijo -¿Tienes pensado invitarla a salir?
-¿Qué?- a pesar de procesar todo más rápido a Wally que el resto de los mortales, le costó entender el sentido de la pregunta de su madre -¡Por supuesto que no!, ni siquiera la veo todos los días. Aceptó acompañarme aquí hoy, porque...
-¿Ella sabe lo de Artemis?- le preguntó Joan, interrumpiendolo -¿La conocía?
-Sí... fue por eso mismo que ella fue a verme en primer lugar- Wally hizo ojos al cielo y decidió salir de ese embrollo en el que estaba metido -Escuchen, entiendo que estén preocupados por mí, pero de verdad están exagerando mucho- hizo un ademán de querer salir del rincón, pero la misma Iris, su tía querida de siempre, fue quién lo evitó.
-Nada está bien y eso lo sabes- dijo, seria y con un tono que dio a entender a Wally que no debía interrumpirla -Nos estás evitando, no contestas el teléfono y desapareces por días. Sabemos que ya no le hablas a Dick y ahora apareces con esta chica- hizo el conteo Iris, cruzándose de brazos. Ahora que su tía se lo decía, se daba cuenta que todo lo que le decía no le dejaba mucho para defensa. Si alguien que conociera se comportara de esa manera, sí, reconocía que se preocuparía.
Por algunos instantes, Wally estuvo tentado de responder, pero para salir del paso y evitar el tener que darles la razón, decidió quedarse callado.
-En serio, Wally, nos tienes a todos muy preocupados- insistió su madre, Wally hizo lo posible para permanecer neutro en su expresión. No quería ni pensar en el reto que le llegaría si es que llegaba a hacer algún gesto que mostrara lo exageradas que podían llegar a comportarse.
-Escuchen- comenzó el pelirrojo, buscando de alguna manera de terminar con el tema -Entiendo de verdad que estén preocupadas, pero de verdad, estoy... bien. Linda es una amiga, me fue a ver hoy y le pedí que me acompañara y ella aceptó, fin del misterio- agregó, encogiéndose de hombros y sonriendo levemente -¿Como pueden condiderar que este buscando sqlir con alguna chica?- dijo el, tocando un tema sensible. Por algunos momentos le dio la impresion que sus pqlabras habian terminado con el tema de conversacoon de rllas, pero por supuesto que no trnia tanta suerte.
-¿Y Dick?- dijo Mary, volviendo a la carga -Es tu mejor amigo.
-No voy a tocar ese tema con ustedes- replicó Wally, cambiando su semblante a uno serio y cruzandose de brazos -¿Ya terminamos con el interrogatorio?
Después de mirarse levemente y no estando muy seguras, las tres dejaron el espacio suficiente para que él huyera. Cosa que no dudó ni un minuto, yendo hacia donde estaban los demás. Esperaba no tener que volver a pasar otra vez por lo mismo.
No quería ni pensar qué pudo haberle pasado si es que se le ocurría llegar solo a la famosa reunión. Seguramente no habría sido sólo su madre, tía y abuela postiza, sino que también Barry y Jay. Definitivamente no deseaba enfrentarse a algo así. De momento.
Pero no todo había salido tan terrible ni traumático para él. Para su suerte, Bart no pudo asistir (supuso que estaba en una misión o con el equipo en Mount Justice… o de plano no lo habían invitado. Por supuesto que no preguntó por él, no quería invocarlo), así que se salvó de situaciones incómodas con su primo lejano. Por otro lado, a pesar de las constantes miradas del actual Flash, supo evitar muy bien a Barry.
Se decidió a hacerlo cuando se dio cuenta que había un alto porcentaje de que él también tuviera intenciones de hacer algún tipo de intervención.
Tanto Wally como Linda se dieron cuenta de las miradas algo incómodas y de molestia (según la persona) que le dedicaban mientras comían. Lo que ayudó a alivianar ligeramente el ambiente, fue el comentario del pelirrojo diciendo que su tía era periodista, haciendo que su amiga se interesara en el trabajo y las experiencias de Iris, ya que ella estudiaba lo mismo. Por supuesto que Iris se sentía alagada por el entusiasmo que la otra mostró.
Ya más tarde, cuando Wally se sintió capaz de comenzar a despedirse de su familia y enfrentar las miradas y comentarios. Sonrió a su familia y prometió que llamaría más seguido y también se daría el tiempo suficiente como para visitarlos de vez en cuando. Por supuesto, pensaba que no haría demasiado para cumplir con mis palabras… ellos no tenían por qué enterarse. Ya después, dejó a Linda a la puerta de su departamento.
-Lamento todo lo que tuviste que pasar- le dijo a Linda, sonriendo con cierta vergüenza mientras la dejaba en el suelo -Espero no hayas quedado traumada con mi familia- ella soltó una risita.
-Está bien, no podía esperar menos de tú familia. Y no lo digo en el mal sentido de la palabra, sino que… no creo que hubieran esperado que alguien te acompañara.
-Es verdad, al menos me salvé de las posibles conversaciones serias…- se encogió de hombros Wally, sonriendo levemente.
-Di lo que quieras, noté muy bien cuando Joan, tú tía y mamá te encerraron en la cocina para hablar contigo - dijo Linda y Wally se largó a reír, avergonzado. Linda lo quedó viendo unos momentos y luego sonrió un poco -... Si necesitas algo, cualquier cosa, puedes venir conmigo, ahora que sé quién eres, puedo ser de ayuda.
Wally le sonrió, aunque ella notó que no era ni la mitad de la sonrisa que solía tener cuando todo estaba bien. Momentos despues se despidieron y Wally fue a su departamento, esperando que su perro no se enojara con él por la larga ausencia.
Lo que no esperaba, por supuesto, era encontrarse con Dick dentro del lugar, acariciando al perro.
Trató de disimular la sorpresa y el recelo que sintió con la visita. La verdad era que no deseaba ver a su amigo, al menos de momento.
-... No esperaba verte...- dijo, pensando por algunos momentos en lo que se había convertido la relación entre ambos, antes tan buena.
-Necesitaba hablar contigo y traté de ubicarte desde ayer- dijo Dick, mirando al pelirrojo - Traje comida china, para la cena.
"Buen comienzo" pensó Wally, aunque continuó pensando que en toda esa visita, algo no estaba del todo bien. Lo primero que pensó fue en Artemis, pero decidió que mejor esperaría hasta que Dick comenzara a hablar. Así también fue su amigo el que comenzó a preparar la cena.
Ambos se sentaron a comer, en silencio. Wally, continuando con su papel de "enojado", esperó pacientemente a que su amigo se explixara. No tuvo que esperar demasiado.
-Te estuve llamando todo el día y ayer también- dijo Dick, de pronto. Wally se encogió de hombros, como si le restara importancia a lo que su amigo decía.
-No tuve tiempo de cargar mi celular antes de salir- contestó secamente.
-¿Dónde estabas?- le preguntó el otro.
-Con Jay y Joan- dijo Wally -Me invitaron a almorzar, a mis padres y tíos también. Era algo así como un almuerzo familiar.
-Ah... bien. ¿Y cómo están todos?- preguntó, Wally simplemente lo quedó viendo, tratando de saber para quien de los dos podría ser más difícil la situación en la que estaban. Difícil saberlo,
todo era bastante incómodo para ambos.
-¿A qué viniste, Dick?- preguntó Wally, una vez que no quiso eludir más el tema, dejando incluso de comer. El pelinegro lo quedó viendo unos momentos, pensando en cómo decir lo siguiente sin arruinar más las cosas entre ellos.
-Artemis... bueno, quedó muy preocupada después que te fuiste la otra noche- contestó el otro y, casi de manera inconsciente, Wally comenzó a molestarse.
-¿De verdad?- preguntó Wally, su tono mostrando ironía -Me pregunto por qué pudo sentirse de esa manera, después que dijera claramente que si no pensaba ayudarlos, mi presencia no servía demasiado ahí.
-No estoy aquí para discutir contigo- replicó Dick al notar el tono de voz, tratando de mantener la paz entre ellos (al menos en esa conversación) -Quiero tratar de arreglar las cosas.
-Mientras insistas en continuar con la misión, no tengo mucho que opinar- replicó el otro rápidamente -De hecho, ahora que lo pienso, no entiendo por qué me han incluido en todo esto, ni siquiera han escuchado mi opinión respecto al tema.
-Entiendo tu punto...
-¡No, no lo haces!- lo interrumpió Wally, levantando la voz y sin tener deseos de continuar pretendiendo que estaba todo bien entre ellos.
-Estás siendo muy injusto...
-No, Dick, sólo les estoy diciendo la verdad- dijo Wally -Todos quedamos de acuerdo que si comenzaba a ponerse peligroso para alguno de nosotros, acudiríamos a la Liga o la misión se suspendería, fue una de las condiciones que tuvimos.
-Aún no es necesario- replicó Dick, discutiendo.
-¿No es necesario?- repitió, sin creer lo que su amigo estaba diciendo -¿Y qué estamos esperando, entonces? ¿Que esta vez a Kaldur lo mate uno de los nuestros, porque creen que asesinó a Artemis?- Dick quedó mirando a Wally.
-Hemos llegado muy lejos...
-Hemos perdido a Kaldur- lo interrumpió el pelirrojo -No sabemos si alguna vez podrá recuperarse. Artemis está en peligro, está sola en ese lugar. ¿Te das cuenta que todo está arruinado?
-No es así- insistió Dick, tratando de convencer a Wally de su punto de vista -Megan...
-Ella no tiene idea de lo que está haciendo- lo interrumpió Wally, con desdén –Fue ella quien causó esto en primer lugar, necesitamos a la gente de la Liga, tenemos que contarles a ellos lo que está ocurriendo.
Esta vez, Dick no contestó inmediatamente. Miraba a su amigo de manera directa, pensando muy bien sus próximas palabras.
-¿Por qué ya no confías en mí?- le preguntó Dick. Wally, que fue tomado por sorpresa por la pregunta, en un primer momento no supo qué decir.
-¿De dónde sacas eso?- le preguntó, frunciendo el ceño.
-Has estado cuestionando cada uno de los pasos de la misión, desde que Mount Jus...
-¿Estás hablando en serio?- Wally lo quedó mirando, incrédulo por lo que estaba diciendo –Lo que ocurrió en Happy Harbor fue un movimiento innecesario y peligroso y lo sabes bien. Alguien pudo haber muerto.
-Pero Kaldur...
-Me da igual lo qué Kaldur haya pensado, eso fue demasiado- lo interrumpió -Y ahora lo que Megan hizo... demonios, Dick, ¿cuándo la misión se hizo más importante que la seguridad de nuestros amigos? Dijimos esa vez que a penas comenzamos a tener problemas, acudiríamos a la Liga...
-Ellos no son una opción, ni para Artemis ni para mí- replicó Dick, con seguridad -Los dos estamos de acuerdo con continuar hasta el final, Artemis dijo que podía encargarse de Kaldur.
Wally ni siquiera se molestó en mirarlo, ni siquiera dio muestras de haberlo escuchado.
-¿Qué es lo que esperas con esto?- preguntó de pronto Wally -¿Qué es lo que los dos quieren?
-¿De qué hablas?
-¿Qué quieres demostrar continuando con la misión?- dijo esta vez Wally, cambiando la pregunta -¿Quieres que... la Liga se de cuenta del estratega que eres?- preguntó, con algo de ironía en su voz -¿O esperas que Batman te felicite porque siempre continuaste con la misión sin importar que a tu alrededor todo se iba al diablo? ¡Oh, ya sé!, estoy seguro que quieres demostrarle a Batman que eres mejor que Jason y Tim...
Wally fue capaz de verlo acercarse, pero aún así no se quitó del camino, aunque era completamente capaz de evitarlo. Debido al impacto del fuerte golpe en el rostro, Wally cayó de espaldas. Una vez que salió de su aturdimiento, no se movió de ahí, ni tampoco abrió la boca. Quedó viendo a su amigo directamente.
-Sólo venía a decirte que continuábamos con la misión- dijo Dick, su voz temblorosa por lo que acababa de ocurrir -Si quieres saber más sobre la misión y Artemis, sabes dónde encontrarme, yo no te voy a buscar más.
Dick se fue y Wally quedó peor que antes. Nunca se habría imaginado que su amigo tuviera reacciones así y mucho menos con él. Ya a esas alturas, ni siquiera estaba seguro de quién podría tener razón. ¿De verdad estaba exagerando?
¿Es que era tan malo pedir ayuda?
Lo único que lo hizo salir de sus pensamientos fue el que su perrita comenzara a morder sus manos, llamando su atención.
-Eh... si, ya voy...- murmuró, poniéndose de pie.
Impulse, cuando volvió a su casa (que es la de Jay y Joan) se encontró con que sus abuelos estaban ahí. Y no con muy buena cara.
-¿Qué hacen aquí?- les preguntó, mientras abrazaba a Iris -¿Me perdí de algo?
-Del almuerzo- dijo Iris, sonriendo y acariciando la cabeza del chico - Wally estuvo aquí.
-¿Qué? ¿De verdad?- Bart puso cara de desilusión -Lástima que no alcancé a verlo. ¿Cuándo viene de nuevo?
-Hum... cuando pueda, supongo- Barry se encogió de hombros -Creo que sería bueno mantener un ojo en él.
-Es lo que hemos querido hacer, pero no podemos ir más allá. No es un niño, Barry...- dijo Joan y, aunque todos deseaban poder decir que estaba equivocada, no encontraron un buen argumento para ello.
Bart simplemente suspiró, sin saber muy bien qué pensar de lo que estaba ocurriendo con su familia.
¡Feliz Año 2013 a todos!
Espero que se venga un buen año para todos. Ya se vienen los nuevos capítulos de YJ y estoy segura que todos cruzamos los dedos para que no vuelvan a interrumpir la temporada. ¡Por favor!
Bueno, será hasta el próximo capítulo. Gracias a los que siguen el fic.
